Alfajores: Un Símbolo con Aroma a Mar

Los alfajores, un emblema de la repostería, especialmente en Argentina, son mucho más que un simple dulce. Representan tradición, cultura y, en el caso de Mar del Plata, una profunda conexión con el mar. Aunque la idea de un "diseño de mar" puede evocar formas y decoraciones específicas, la esencia del alfajor marplatense y su historia están intrínsecamente ligadas a la costa atlántica.

Alfajores con decoración marina o con temática de playa

La Receta Clásica del Alfajor

Para crear la base de estos dulces tan queridos, ya sea con un "diseño de mar" o en su forma clásica marplatense, se sigue un proceso tradicional. Esta receta de alfajores proporciona la textura y el sabor ideales, preparando el lienzo perfecto para cualquier creatividad.

Ingredientes principales:

  • Manteca pomada
  • Azúcar
  • Ralladura (cítrica, opcional)
  • Miel
  • Huevos
  • Harina
  • Cacao (para alfajores de chocolate)
  • Almidón de maíz

Preparación:

  1. Batir la manteca pomada con el azúcar hasta blanquear la mezcla.
  2. Agregar la ralladura, la miel y los huevos, integrando bien todos los ingredientes.
  3. Tamizar la harina, el cacao y el almidón de maíz para evitar grumos y unirlos a la mezcla húmeda.
  4. Unir los ingredientes secos con los húmedos hasta formar una masa homogénea.
  5. Envolver la masa en papel film y enfriar en heladera de 2 a 48 horas.
  6. Una vez fría, estirar la masa y cortar las tapas con la forma deseada (pueden ser círculos tradicionales o formas marinas).
  7. Colocarlas en una placa enmantecada y fría.
  8. Hornear a 180° C de 10 a 15 minutos, hasta que estén ligeramente doradas.
  9. Para el baño de chocolate: fundir la manteca de cacao previamente rallada a baño de María. Bañar los alfajores con el chocolate a 40° C aproximadamente y escurrir el exceso. Es posible usar un baño de chocolate para alfajores de uso directo.
  10. Dejar los alfajores en reposo 48 horas antes de consumirlos. Así logramos que tengan mayor humedad; la masa va tomando líquidos del dulce y del coñac, si no, resultan secos.

El Origen del Icónico Alfajor Marplatense

El alfajor marplatense, con su inconfundible cobertura de chocolate, tiene una historia fascinante ligada al desarrollo turístico de Mar del Plata. Su popularidad no fue casualidad, sino el resultado de un contexto socioeconómico y empresarial único.

Un Viaje a Través del Tiempo: Antes de Havanna

El legendario Libro de Doña Petrona, que llegó a las librerías en 1934 y superó las cien reediciones, es un testigo de la diversidad de alfajores en Argentina. Si se hojea una edición de 1950, se encontrarán ocho recetas de alfajores, tres de ellas etiquetadas como “regionales”: santafesino, cordobés y santiagueño. Curiosamente, en ese entonces, no había rastro de la palabra “marplatense”, y, aún más sorprendente, ninguna mención al chocolate como cobertura. Las tapas se cubrían con almíbar, fondant, merengue o azúcar impalpable.

El Auge de Mar del Plata y el Nacimiento de Havanna

Pero el destino ya estaba en movimiento. El 6 de enero de 1948, abría sus puertas frente al Casino la confitería Havanna, donde los clientes podían ver cómo se elaboraban sus productos. Este evento no fue una coincidencia, sino que se dio en un contexto ideal. En 1945, Perón había instaurado el aguinaldo y las vacaciones pagas, lo que, sumado al aumento del poder adquisitivo y las políticas de turismo accesible -hoteles sindicales, transporte subsidiado-, multiplicó la llegada de visitantes a Mar del Plata (de 377.000 en 1941 a 1.400.000 en 1955). Así, la “Perla del Atlántico”, antes exclusiva de la élite, se llenó de trabajadores de todo el país. Entre las órdenes que recibían antes de partir, una se repetía: “Traé alfajores”. Si el eslogan de la época era “Usted se paga el viaje, el gobierno el hospedaje”, otro igual de popular decía: “¿Se va hoy? ¿Se va mañana? No olvide llevar alfajores Havanna”. Imaginar la experiencia de ver el mar por primera vez y probar, también por primera vez, un alfajor bañado en chocolate, explica gran parte de su éxito.

Foto histórica de Mar del Plata con bañistas y la rambla, o publicidad antigua de alfajores

El Chocolate: Un Elemento Revolucionario

La incorporación del chocolate fue el factor que distinguió al alfajor marplatense y lo catapultó a la fama, convirtiéndolo en el “alfajor con diseño de mar” por excelencia de la costa argentina.

¿Invención de Havanna o Tendencia de Época?

La versión oficial atribuye a Havanna la creación del alfajor de chocolate y masa de cacao. Sin embargo, hay indicios de que la idea de un alfajor de chocolate podría haber estado gestándose. Incluso se encontró un aviso de 1947 en la revista Atlántida que rezaba: “Los alfajores Gran Casino de Mar del Plata ahora se consiguen en Galerías Pacífico”. Los tiempos coinciden, sugiriendo que la tendencia ya existía. La idea de convertir Mar del Plata en un destino popular había surgido antes del peronismo, durante la llamada “década infame”. Según esta teoría, Havanna no fue un fenómeno aislado, sino el emprendimiento más visionario de una tendencia que ya estaba en marcha. Además, contó con un socio clave: el griego Demetrio Elíades, un empresario audaz vinculado al magnate Aristóteles Onassis. Bajo su impulso, Havanna creció rápidamente y, en los años 50, incluso compró Gran Casino.

La Importancia del Clima y la Influencia Europea

Una pregunta que persiste es: ¿de dónde salió el chocolate? Una teoría apunta a la influencia europea: los veraneantes adinerados estaban acostumbrados a los bombones importados y la pastelería francesa, lo que habría inspirado esta “modernización” del alfajor criollo. Sin embargo, también se propone que el clima de Mar del Plata es clave. En verano, las noches son frescas, por lo que no hace falta refrigerar el alfajor. En otras regiones como Córdoba o Santa Fe, el chocolate se derretiría en minutos, lo que lo hacía menos práctico para el consumo masivo en esas zonas.

Entre la Tradición y la Innovación: El Alfajor Hoy

Más allá de su origen, el alfajor marplatense marcó un antes y un después. Irónicamente, su impacto trascendió la ciudad: en los años 50, la industrialización masiva del alfajor encontró en el chocolate (fácil de mecanizar) el aliado perfecto. Pero mientras el país adoptaba esta versión, Mar del Plata se quedó estancada. Durante décadas, sus confiterías repitieron la misma fórmula hasta que lo innovador se volvió conservador. La venta de Havanna a capitales extranjeros a fines de los 90 profundizó esta sensación. No obstante, hay señales de cambio. En el último Mundial del Alfajor, la marplatense Milagros del Cielo ganó con un alfajor de mousse de chocolate y rhum -sin dulce de leche y con un 80% de relleno-, desatando debates entre puristas. Pero el éxito es innegable: su local en Diagonal Pueyrredón tiene colas interminables. Al final, quizás esa tensión entre tradición y novedad sea el secreto de su longevidad. Con ocho siglos de historia, el alfajor -símbolo de Argentina- sigue evolucionando, negándose a quedar atrapado en una sola receta.

producción industrial y artesanal de alfajores.

Arte y Sabor: El Lobo Marino de Marta Minujín

La conexión del alfajor con el mar de Mar del Plata no se limita a su historia gastronómica; también se extiende al arte, a través de una obra icónica que literalmente incorporó estos dulces en su diseño.

Una Escultura que Resuena con la Identidad Marplatense

Marta Minujín, la gran artista plástica contemporánea argentina, dejó su sello en la ciudad turística por excelencia, Mar del Plata, con una obra que resume el espíritu y la historia de La Feliz: un lobo marino de 10 metros de altura recubierto por láminas doradas. La génesis del Lobo Marino coincide con la inauguración del Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata (MAR) en 2013. Minujín, con su característico estilo provocador y su amor por lo popular, concibió una obra que dialoga con la identidad de la ciudad. La elección del lobo marino como motivo principal no fue casual: este mamífero marino es un habitante emblemático de las costas argentinas y, en particular, de esa zona. No por nada, sobre la rambla, están los otros lobos marinos, los históricos de piedra, que llevan la firma de José Fioravanti, mientras que en el puerto se muestran remolones los de carne y hueso. La construcción de la escultura de Minujín fue un desafío técnico y logístico. Un equipo de artesanos y metalúrgicos trabajó durante meses para dar vida a la visión de la artista. La estructura principal del lobo está realizada en hierro y metal.

El Lobo de los Alfajores: Una Obra Efímera y Eterna

Minujín pensó a su criatura de dos maneras: una efímera y otra eterna. La primera se conjugó con otro ícono de Mar del Plata, los alfajores Havanna. Para su inauguración, el 27 de diciembre de 2013, el lobo marino apareció recubierto de miles y miles de envoltorios dorados del clásico alfajor. Meses después, el 31 de agosto de 2014, se llevó a cabo “el cambio de piel”. Minujín encabezó esta performance masiva donde los visitantes se llevaron los envoltorios que cubrían al Lobo. Alrededor de 14 mil paquetes fueron canjeados en los locales de Havanna por alfajores, mientras que el resto se los quedaron aquellos que quisieron guardar un recuerdo de la obra. Entonces, el esqueleto quedó al desnudo y así dio paso a su segunda etapa de la obra, la que Minujín consideró “eterna”. Semanas más tarde, el 12 de octubre de ese año, el lobo marino quedó expuesto con su nueva “piel” de placas doradas de aluminio, luego de ser sometido a un proceso antioxidante. Minujín explicó entonces que el lobo marino “nació para tener cambios, y será de aquí en más un ícono eterno porque nadie quiso que desaparezca”. El 5 de julio de 2018, se realizó una restauración de los envoltorios de aluminio que conforman la piel definitiva del Lobo. El lobo marino o el lobo de los alfajores, como lo llaman algunos, es una obra de arte que conecta con el público por su originalidad y su vínculo con el lugar. En poco tiempo se convirtió en un ícono de la ciudad, ahí frente al mar, algunos kilómetros más al norte que sus primos de piedra.

Lobo marino de Marta Minujín en Mar del Plata, tanto con los envoltorios de alfajores como con su piel dorada de aluminio

tags: #alfajores #con #diseno #de #mar