Chile fue un actor relevante en la producción y exportación de leguminosas de grano durante varias décadas. Actualmente, la lenteja (Lens culinaris Medik.) se cultiva principalmente entre la Región de O’Higgins y la Región de los Ríos. El secano costero de la Región del Maule es una de las principales zonas productoras del país.
La presencia de malezas es un factor crítico que afecta el rendimiento del cultivo de lenteja. La escasa tecnología utilizada en el manejo de malezas incide negativamente debido a la competencia por los recursos del suelo y la intercepción de luz. Por ello, la identificación de las principales malezas y la evaluación de herbicidas adecuados son fundamentales para el incremento de la productividad.

Estudio de Caso: Manejo de Malezas en Lenteja en la Región del Maule, Chile
Un estudio realizado por Sánchez González, Sandra Patricia, con la asesoría de Ricardo Alfonso Cabeza Pérez y Juan Hernán Paillán Legüe de la Universidad de Talca en 2022, tuvo como objetivo identificar las principales malezas presentes en el cultivo de lenteja y evaluar la aplicación de distintos herbicidas. Estos herbicidas buscaron disminuir la población de malezas de hoja ancha y angosta para aumentar el rendimiento del cultivo.
Metodología del Ensayo
El ensayo se llevó a cabo en la localidad de Chanco, Región del Maule, Chile, específicamente en el sector Conulemu (35°42'40.2"S 72°31'06.1"W), a 5 km de la línea costera. Para este experimento se utilizó la variedad de lenteja Súper Araucana-INIA.
Los tratamientos evaluados incluyeron diversas estrategias de control de malezas:
- (T1) Testigo absoluto: Sin intervención.
- (T2) Desmalezado manual: Control físico de malezas.
- (T3) Aplicación de herbicida presiembra: Utilizando trifuralina.
- (T4) Aplicación de herbicida post-siembra: Utilizando linuron.
- (T5) Aplicación de herbicida pre-siembra + herbicida post-siembra: Combinación de los tratamientos 3 y 4.
- (T6) Aplicación de herbicida flumetsulan.
- (T7) Aplicación de herbicida pre-siembra + herbicida post-siembra + herbicida flumetsulan: Un tratamiento completo.
- (T8) Aplicación de herbicida postsiembra + herbicida flumetsulan.
- (T9) Aplicación de herbicida pre-siembra + herbicida flumetsulan.
Resultados Obtenidos
Los tratamientos que mostraron el mejor rendimiento en lenteja fueron T2 (desmalezado manual) con 26,7 qq ha-1, seguido por T7 (aplicación completa de herbicidas) con 24,1 qq ha-1.
En contraste, el tratamiento T4 (aplicación de linuron en post-siembra) obtuvo una mayor biomasa total de malezas con 293 g m-2, indicando que una única aplicación de linuron en post-siembra no logró un control efectivo. La mayor biomasa total de lentejas se obtuvo con T2 (890 g m-2), liderando los tratamientos, mientras que la menor biomasa área total se registró en el tratamiento T3 (475 g m-2).
Estos resultados sugieren que la incorporación de prácticas de manejo de malezas, ya sean manuales o químicas con estrategias combinadas, puede significar un aumento significativo en el rendimiento y calibre de las lentejas chilenas.
Importancia del Uso de Herbicidas en la Agricultura Moderna
En los países industrializados, los herbicidas son ampliamente utilizados, aplicándose sobre el 85-100% de todos los cultivos principales. Se estima que, por cada libra esterlina invertida en pesticidas, se puede generar un ingreso adicional de cinco libras. La intensificación de la agricultura, impulsada por el crecimiento poblacional, proyecta un aumento continuo en el uso de herbicidas a nivel mundial.
Históricamente, los precios de los herbicidas han experimentado reducciones, en parte debido a la creciente competencia y al vencimiento de patentes. Países como India y la República Popular de China son importantes productores y exportadores de herbicidas genéricos.
Utilizados de manera juiciosa y dentro de un sistema integrado de manejo de malezas, los herbicidas son seguros para el agricultor y minimizan el riesgo para el medio ambiente. Se espera que desempeñen un papel cada vez más importante en el manejo de malezas en los países en desarrollo.

Seguridad y Regulación: Toxicología y Residuos
Antes de la comercialización de un nuevo herbicida, se requieren datos que demuestren su seguridad para el operador y para los consumidores de los cultivos tratados. Las toxicidades relativas se comparan a menudo mediante la DL50 oral o dérmica aguda para ratas, que indica la dosis letal para el 50% de un grupo de animales. Aunque la DL50 es útil para comparaciones generales, se reconoce que tiene limitaciones, y una DL50 alta en ratas no garantiza seguridad total para humanos. Por ello, se realizan pruebas toxicológicas adicionales en otros mamíferos.
Con pocas excepciones, como el paraquat, la mayoría de los herbicidas son de muy baja toxicidad, con valores de DL50 superiores a productos de consumo común como la aspirina, la cafeína y la sal. La formulación del herbicida también puede influir en su DL50.
Una porción de los herbicidas aplicados puede estar presente en la parte cosechada del cultivo. Se determinan los residuos del herbicida original y sus metabolitos, y, basándose en estudios a largo plazo de alimentación animal, se estima el "nivel en que no se observa efecto alguno" (NOEL). Esto permite derivar una "ingestión diaria aceptable" (ADI). Con base en estos datos, se establecen restricciones sobre qué cultivos pueden ser tratados y los intervalos mínimos entre el tratamiento y la cosecha.
Muchos países tienen legislación para controlar los niveles máximos de residuos (MRL) de plaguicidas en alimentos humanos y animales. A pesar de que los herbicidas son los plaguicidas más usados en la Comunidad Europea, menos del 10% de los plaguicidas incluidos en la legislación sobre MRL son herbicidas, lo que refleja su baja toxicidad para los mamíferos y su acción relativamente específica en procesos vegetales.
Impacto en Organismos No Objeto, Suelo y Agua
El proceso de registro de herbicidas también exige estudios toxicológicos sobre especies de aves, peces e invertebrados. Estos estudios evalúan los efectos del herbicida en la reproducción y se realizan en laboratorio con seguimiento en campo.
El destino y la persistencia del herbicida en el suelo, así como su potencial para contaminar aguas superficiales y subterráneas, son aspectos cruciales. Esto es importante tanto para evitar la fitotoxicidad en cultivos subsiguientes como para preservar la calidad del agua potable.
En resumen, el proceso de registro busca asegurar que los herbicidas, usados según las instrucciones de la etiqueta, sean relativamente seguros para el usuario, los organismos no objetivo y el medio ambiente. Sin embargo, todos los herbicidas son venenosos en cierta medida y deben ser almacenados, manipulados y usados con precaución.
Nomenclatura de Herbicidas
Los herbicidas pueden tener varios tipos de nombres:
- Nombre común: Aprobado por autoridades como el Instituto Británico de Estándares (BSI), la Sociedad Americana de Ciencia de Malezas (WSSA) y la Sociedad Internacional para la Estandarización (ISO). Por ejemplo, "glifosato". A veces se aprueban varios nombres comunes para un mismo compuesto.
- Nombre comercial: Utilizado con fines de mercadeo y registro de patentes del producto. Por ejemplo, "Roundup" para el glifosato. Una misma compañía puede tener múltiples nombres comerciales para un herbicida, dependiendo de su formulación y uso.
Clasificación y Métodos de Aplicación de Herbicidas
Métodos de Uso
Los herbicidas pueden aplicarse al follaje o al suelo:
- Herbicidas de contacto: Aplicados al follaje, solo afectan la parte tratada.
- Herbicidas sistémicos: Aplicados al follaje, se trasladan desde la parte tratada a otros puntos de acción en la planta.
- Herbicidas residuales: Aplicados al suelo, afectan la germinación de las malezas y deben persistir por un tiempo para ser efectivos.
Los tratamientos de pre-emergencia se realizan siempre antes de la emergencia de las malezas.
Selectividad y Formulación
Los herbicidas se fabrican como un grado técnico (sustancia pura, sólida o líquida) que raramente es adecuado para uso directo en campo. Se requieren formulaciones que mejoren su aplicación y eficacia. Por ejemplo, el difenzoquat para avena silvestre requiere un tensoactivo no-iónico para ser efectivo en solución acuosa.
Las formulaciones comunes incluyen:
- Concentrados solubles: Productos acuosos con tensoactivos.
- Granulados dispersables en agua: Contienen sólidos finamente molidos combinados con agentes de suspensión y dispersantes.
- Polvos humedecibles o humectables: Ingrediente activo molido con un portador inerte y un tensoactivo. Se mezclan con agua para formar una pasta.
- Concentrados suspensibles ("flowables"): El ingrediente activo finamente molido se mezcla con tensoactivos y, a veces, otros solventes no tóxicos.
- Concentrados emulsionables: Ingredientes activos insolubles en agua, disueltos en solventes orgánicos y mezclados con tensoactivos.
- Granulados secos: Partículas pequeñas (menos de 10 mm3) con concentraciones de ingrediente activo entre 2% y 20%. Son útiles para herbicidas volátiles, ya que retardan la pérdida del ingrediente activo como gas (ej. triallate).
Algunos herbicidas, como el 2,4-D, son ácidos débiles que reaccionan con bases para formar sales (solubles en agua, baja volatilidad) o con alcoholes para formar ésteres (insolubles en agua, alta volatilidad). Los ésteres suelen tener mayor actividad herbicida, pero su volatilidad puede causar daños a plantas fuera del área de tratamiento.
El contenido del ingrediente activo (i.a.) se expresa en la etiqueta como g i.a./peso o volumen del producto, y/o como % i.a. p/p. A menudo se describe el i.a. de las formulaciones de éster y sal de ácidos débiles como e.a.
192 Introducción a la formulación de herbicidas
Mezclas de Herbicidas
Muchos productos formulados son mezclas de dos o más ingredientes activos, lo que permite:
- Aumentar el espectro de malezas controladas.
- Combinar actividad de contacto o sistémica con actividad residual (ej., 2,4-D más atrazina).
Las mezclas de tanque consisten en la combinación de dos o más productos herbicidas formulados de forma independiente y otros plaguicidas en el tanque de aspersión. Sus beneficios incluyen ahorros en tiempo de aplicación y menor necesidad de agua. Además, a menudo permiten el uso de dosis reducidas de los herbicidas individuales.
Sin embargo, algunas mezclas pueden ser antagónicas. Por ejemplo, la actividad graminicida de haloxyfop-metil puede ser antagonizada por acifluorfen y bentazon. Otras mezclas pueden aumentar la fitotoxicidad y dañar el cultivo, como cuando los insecticidas organofosforados y carbamáticos bloquean el metabolismo del propanil en arroz.
Es crucial seguir las instrucciones de las etiquetas para las mezclas de tanque. Si se consideran mezclas "no incluidas en la etiqueta", se debe evaluar su efectividad y seguridad para el cultivo antes de su uso rutinario.
Coadyuvantes
Los productos herbicidas suelen contener tensoactivos o surfactantes y otros componentes para mejorar su almacenaje, facilitar la mezcla con agua y ayudar a la retención y penetración del herbicida en las malezas.
Las moléculas de tensoactivos tienen un extremo lipofílico (baja solubilidad en agua, alta en aceite) y una parte hidrofílica (fuerte afinidad por el agua). Existen tres tipos principales:
- Aniónicos y catiónicos: Se ionizan en agua formando sustancias cargadas negativamente y positivamente, respectivamente.
- No iónicos: Los más usados, fáciles de manejar y no afectados por aguas duras.
Concentraciones de tensoactivos de alrededor del 0.1% del volumen del vehículo optimizan la retención y cobertura de las gotas de aspersión, aunque la máxima acción del herbicida a menudo se logra con concentraciones mayores (ej., 0.5% para difenzoquat contra Avena fatua). Los aceites vegetales y concentrados de aceite vegetal también actúan como coadyuvantes. A veces, la adición de fertilizante puede incrementar la actividad herbicida.
Un coadyuvante inadecuado puede reducir la actividad fitotóxica o causar daños al cultivo. Por lo tanto, solo deben usarse los coadyuvantes recomendados en la etiqueta del producto para cada herbicida, maleza y situación de cultivo, o por un asesor experto local. Se recomienda enfáticamente la evaluación de los coadyuvantes bajo condiciones locales.
Características de la Aspersión
Los herbicidas generalmente se aplican en solución o suspensión acuosa, formando una nube de gótulas dirigida al objetivo. La concentración del ingrediente activo en la solución de aspersión varía típicamente entre 0.1% y 10%, y el volumen de aplicación entre 100 y 400 L/ha, dependiendo del producto y método de aplicación.
El tamaño de las gotas influye en la eficacia y seguridad de la aplicación:
- Gotas pequeñas: Producen muy buena cobertura y se adhieren bien a superficies difíciles de mojar (ej., hojas cerosas de gramíneas). Sin embargo, son más susceptibles a la deriva (arrastre por el viento) y se evaporan rápidamente, especialmente con baja humedad relativa.
- Gotas mayores: Tienden a rebotar y desprenderse de superficies "difíciles de mojar", pero presentan un menor problema de deriva y evaporación.
Gótulas menores de 100 µm de diámetro caen con relativa lentitud, lo que aumenta el riesgo de deriva.
Ejemplo de Herbicida para Malezas Específicas
Las malezas de hoja ancha, ciperáceas y dicotiledóneas pueden ser un problema significativo que afecta el normal desarrollo inicial de diversos cultivos. Aunque existen tácticas preventivas, es común que los cultivos se vean afectados. Un ejemplo de herbicida de contacto especializado en este tipo de problemas es Basagran®.
En el cultivo de maíz, por ejemplo, Basagran® Herbicida es eficiente en el control de malas hierbas. Al aplicarlo, es importante mojar muy bien la superficie a tratar.