La afición merengue, como se conoce popularmente a los seguidores del Real Madrid, es una de las más grandes y apasionadas del fútbol mundial. Su historia está marcada por momentos de euforia, exigencia y una lealtad inquebrantable hacia el club. A lo largo de los años, esta afición ha sido testigo de hazañas deportivas y ha forjado una identidad única, con apodos y tradiciones que la distinguen.

Momentos Clave de la Afición Merengue
Cristiano Ronaldo y la Reconquista del Bernabéu
El crack del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, anotó cuatro goles contra el Celta, con los que recuperó el cariño de la afición merengue. El portugués tuvo una impresionante actuación en la grandiosa victoria del Real Madrid 7-1 sobre el Celta de Vigo, donde marcó cuatro goles con los que pasó de los silbidos a los aplausos de las tribunas.
Luego de una primera mitad complicada, donde no tuvo opciones de marcar y fue duramente criticado por el público del Bernabéu tras sus palabras por la derrota en el derbi madrileño, el lusitano le dio un giro a todo a los 50 minutos. Ronaldo se generó una ocasión para pegarle a portería desde fuera del área y su soberbio impacto al balón terminó en el fondo de la red para sorpresa del arquero Mallo y la grada del estadio madridista. El lusitano se llevó la mano al oído ante el pasmoso silencio de la afición y el repentino entusiasmo apenas unos minutos después de estarlo abucheando por su supuesta baja de nivel.
Para confirmar su reconquista del Bernabéu, Ronaldo volvió a marcar en un cobro de tiro libre espléndido que desató la locura en el estadio, que se rindió al máximo goleador merengue de la historia. El delantero luso optó por cambiar su gesto de enfado por la recurrente sonrisa que suele lucir ante la tribuna del inmueble de Chamartín. Después, al 65', Isco cedió medio gol para que el luso la empujara y consiguiera firmar su enésimo 'hat-trick' vestido de blanco. La felicidad de Ronaldo era imposible de ocultar por marcar tres goles e incluso el tercero decidió celebrarlo guardando el balón en su camiseta como si aludiera un embarazo.
La comunión con sus compañeros fue evidente, incluso con aquellos que insinuó están muy lejos de su nivel, como Danilo, Casemiro y Lucas Vázquez. Ronaldo recuperó la sonrisa y la confianza que brinda saberse arropado por la dura afición merengue, sobre todo por lograr hacer las paces ante la mirada de su madre y con su hijo como testigo. Cristiano le mandó un beso al pequeño Jr.

La Ovación a Kostas Manolas
La hinchada merengue del Santiago Bernabéu recibió a la Roma este miércoles, en el que era el primer partido de la presente Champions League, con una ovación para Kostas Manolas. Esta fue a su vez la primera visita del cuadro giallorosso a España desde que eliminase al Barcelona en los cuartos de final de la pasada edición. Fue una machada histórica que dejó al conjunto blaugrana en la cuneta cuando era favorito a la Orejona en Kiev, por la temporada que venía completando el cuadro de Ernesto Valverde y por el clarísimo 4-1 que traían del partido de ida en la Ciudad Condal. Sin embargo, la Roma le dio la vuelta a la eliminatoria cual calcetín con una memorable remontada (3-0), coronada con un testarazo de Kostas Manolas al saque de un córner en el minuto 82.
Aún escuece el gol por Can Barça y resuenan los ecos de semejante golpetazo en Europa. Si en Barcelona es un infausto recuerdo, en los círculos madridistas todavía se celebra semejante machada. Esta petición cargada de retranca por parte de los siempre ingeniosos canales oficiales romanistas ha tenido su eco entre la afición blanca, como no podía ser de otra manera, que cumplió y ovacionó al griego. No era difícil encontrar por las redes sociales comentarios de hinchas merengues pidiendo el aplauso para Manolas al inicio del partido, o incluso en el minuto 44 (por el dorsal que luce en la Roma). No hubo ningún reconocimiento oficial pero sí un tributo espontáneo de la grada este miércoles. El zaguero griego vestía de rojo en Madrid, pero jugaba en casa.
Kostas Manolas Received highest Cheer from Bernabeu supporters than any Other Roma Player!! 😆😆
Apodos y su Origen: "Merengues" y "Blancos"
El mundo del fútbol está lleno de apodos que forman parte del imaginario colectivo: 'culés', 'colchoneros', 'ches', 'pericos' y un larguísimo sinfín de motes que se asocian a los clubes y que añaden algo de picante a partidos como el derbi entre Real Madrid y Atlético. Si bien todos los equipos españoles tienen algún apodo, los dos eternos rivales de la capital tienen varios. Los más obvios por su contraposición son 'indios' y 'vikingos', pero no son los únicos.
Por ejemplo, a los aficionados del Atlético de Madrid también se les conoce como 'colchoneros' porque hace más de 100 años los colchones eran de tela y se caracterizaban por sus franjas rojas y blancas. En cuanto al Real Madrid, sus jugadores y aficionados también son conocidos como 'blancos' y 'merengues'.
El Origen del Apodo "Merengues"
El mote 'blancos' es quizás el más conocido, pero también el más evidente y poco original. Sin embargo, la historia que hay detrás del apodo 'merengues' es algo más curiosa. Ya citado en las crónicas de principios del siglo XX como 'club merengue', fue el periodista y locutor deportivo Matías Prats Cañete quien popularizó el término. El periodista español fallecido en 2004 asoció el color de la equipación del Real Madrid al blanco característico del merengue, un postre de origen francés que se cocina con clara de huevo batida y azúcar.

Fuentes de Celebración: Cibeles y Neptuno
La fuente era lugar de festejos de ambas aficiones hace no tanto. La Quinta del Buitre originó el traslado de los colchoneros a Neptuno. Una representa a la Madre Tierra. El otro es el dios de los mares. Una recibe impertérrita, sentada en su carro, en la calle Alcalá, y el otro, de pie, desafiante con su tridente, en la Carrera de San Jerónimo. Apenas les separan 600 metros en el centro de la ciudad de Madrid. Sin embargo, la fuente de Cibeles y la de Neptuno simbolizan conceptos totalmente distintos. Ella es merengue, vikinga, blanca, madridista. Él es colchonero, indio, rojiblanco, atlético. El fútbol los ha adoptado para sí, y no queda nadie ya que no reconozca a Cibeles y a Neptuno como parte misma del Real Madrid y del Atlético, respectivamente. Parte de su propia historia, incluso.
Sin embargo, hubo un tiempo en el que no fue así.
Cibeles también era india además de vikinga
Un tiempo, no tan lejano además, donde esas fuentes nada tenían que ver con las celebraciones y los rituales deportivos. Donde los jugadores no acudían a las fuentes para fundirse con sus aficionados. Y un tiempo también donde Neptuno presenciaba los éxitos deportivos sin compañía alguna, y era únicamente la diosa Cibeles la que acogía a los aficionados de todo signo y color, tanto del Real Madrid como incluso del Atlético de Madrid. Aunque hoy esta amalgama pudiera ser incomprensible, y casi irracional. Pero hubo un tiempo en el que era así, en el que Cibeles también era india además de vikinga.

Punto de encuentro ideal
La década de los 70 andaba a medio camino cuando los primeros aficionados sintieron la inquietud de echarse a las calles para celebrar los títulos de su equipo con sus allegados, con sus 'hermanos' del fútbol. La fuente de la Cibeles, situada en el centro de la ciudad, era un punto de encuentro ideal para semejantes aglomeraciones. Y cuentan que fueron incluso los hinchas rojiblancos los primeros que acudieron a los pies de la diosa, cuando el Atlético ganó la Liga de 1977. Se dice que difícilmente llegaban a los mil, pero aunque pocos, pronto contagiarían al resto de la población. En cuanto se corrió la voz, por pura imitación, cada vez que el corazón de los aficionados les impulsaba a soltar a los cuatro vientos su euforia, se concentraban en la Plaza de la Cibeles, uno de los puntos neurálgicos de Madrid. Ya fueran los aficionados atléticos, los madridistas, e incluso se dice que también cuando se querían festejar los éxitos de la selección española, como sucediera en la consecución de la última Eurocopa. Una para todos, y todos para una.
Eso, mientras que existía cierta alternancia en los festejos. Pues llegado el segundo tramo de los años 80, las alegrías eran materia reservada únicamente para el madridismo, merced a una Quinta del Buitre que ganaría cinco Ligas de forma consecutiva con puño de hierro. Todas ellas celebradas, ya religiosamente, al calor de Hipómenes y Atalanta, los leones que remolcan el carro de la Diosa Cibeles.
Mudanza colchonera a Neptuno
Un lustro es mucho tiempo. Y aunque por aquel entonces apenas se contaban los cinco mil aficionados en las celebraciones, para la afición atlética era demasiado. Veían a Cibeles demasiado merengue ya. Con lo que decidieron hacer la mudanza, y llevarse los festejos a otro lugar. ¿A dónde? Pues a la fuente de Neptuno, un lugar igualmente céntrico, pero cuyas aguas "no estaban infectadas después de que los madridistas se hayan estado bañando en ellas durante cinco años seguidos", como anunciaron los hinchas rojiblancos a los medios de comunicación antes de la final de Copa celebrada en 1991. No sin una buena dosis de retranca. Y un gran poder de convocatoria, así mismo. Pues tras ganar al Mallorca (1-0), no se vio a los colchoneros alrededor de la diosa Cibeles, sino en torno a Neptuno. 'Su' Neptuno, desde aquel 29 de junio.

De hecho, ganaría el Atlético la Copa del Rey de nuevo al año siguiente, en la famosa final en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid donde marcaron Bernd Schuster y Paulo Futre (2-0), y ya ningún hincha atlético tenía dudas de a dónde debían acudir para encontrarse con sus congéneres: a esa Plaza Cánovas del Castillo, que ya era patrimonio colchonero. El propio Paulo Futre, que había aterrizado en la ribera del Manzanares en 1987, confesó a GOAL desconocer este dato: “¿Que la afición del Atlético iba a celebrar los títulos a Cibeles? ¡No me lo puedo creer! ¿De verdad? ¿Pero cuándo? ¡Eso no puede ser!”, acertaba a decir, con los ojos abiertos como platos. El ‘10’ portugués había participado de aquellas dos primeras copas que se brindaban al dios de los mares, pero como se ve, pronto caló entre los hinchas rojiblancos. Como si hubieran sido doscientas. Y eso que, por aquel entonces, ni siquiera estaba aceptado que los jugadores acudieran a la fuente para beber de la euforia de sus hinchas. No hasta mediados de los noventa aproximadamente, y dicen que fue precisamente el Atlético el que haría los honores tras el doblete, por cierto. “Fuimos en autobús desde el estadio hasta el Calderón, pasando por Neptuno, pero sin parar” rememora en exclusiva Futre, en relación a las celebraciones de aquel título en 1992. “Una cena, al hotel y luego en una discoteca, pero nada de pasarela, ni rúa ni nada. Me hubiera gustado estar en la fuente con los hinchas, la verdad. ¡Pero en Neptuno, eh! Cibeles es merengue, y Neptuno es colchonera. Son símbolos ya y deben seguir siéndolo así.”

Mosaicos y Tifos: La Expresión del Sentimiento en las Gradas
Algunos los llaman tifos, otros les dicen mosaicos; lo cierto es que los hinchas demuestran su cariño desde las tribunas con colorido y organización. Los mosaicos o tifos alrededor de los estadios del mundo se han convertido en una especialidad de los fanáticos para apoyar a su equipo y tratar de intimidar al visitante por medio del colorido y sus mensajes.
Ejemplos Destacados de Mosaicos
- América vistió de amarillo el estadio Azteca en medio de la celebración de su centenario. La fiesta de las Águilas tuvo un color excepcional, tres días después del 12 de octubre, fecha de su cumpleaños. Las Águilas vivieron con su público los 100 años de vida con un triunfo 1-0 contra Tijuana, el líder del torneo. El tanto del ecuatoriano Michael Arroyo fue parte del marco espectacular en el Azteca.
- Chivas también rindió homenaje a sus grandes leyendas el pasado 13 de marzo de 2016 en el estadio de Guadalajara. Un mosaico con los personajes más representativos de su historia fue un llamado de atención a la grandeza. El estadio con la bandera mexicana y los colores del 'Rebaño sagrado' fueron parte del Clásico 220 contra América, que el visitante ganó 2-1 en el estadio de Guadalajara.
- El uso de los mosaicos a nivel mundial es muestra de grandeza. Así lo demostró Marruecos en su partido contra Tanzania en 2011, pues a pesar de no asistir desde 1998 a los Mundiales buscó dejar en claro que es uno de los gigantes de África.
- La bandera gigante desplegada en el estadio de Pacaembú fue la forma en la que Corinthians demostró que es el equipo con la hinchada más grande de Brasil.
- Borussia Dortmund es uno de los especialistas en mosaicos y así lo demostró con esta figura en 3D, que le advertía al Málaga en los cuartos de final de Champions League de 2012/13 que lo estaba vigilando, todo a manera de intimidación. El equipo alemán fue finalista de esa edición.
- Deportivo Cali de Colombia no tuvo tanto éxito en su participación internacional en la Copa Libertadores de 2016. No obstante, aunque no tuvo un buen paso en la cancha, sí aprovechó para hacerle un reconocimiento al jugador Andrés Pérez por los 100 partidos con el equipo.
- Por el contrario, otro colombiano, Atlético Nacional, sí tuvo una buena actuación e incluso salió campeón de la Libertadores. Ese equipo ratificó su tradición copera no solo en la cancha sino en las tribunas.
- Los hinchas de Atlético de Madrid han conseguido que sus mosaicos sean un apoyo extra para sus jugadores. En los cuartos de final de la Champions de 2015/16 mandaron esta voz de aliento contra Barcelona y el equipo respondió, incluso con su llegada hasta la final.
- Barcelona suele usar los mosaicos para enviar mensajes de fortaleza y aprecio a sus futbolistas. En esta ocasión les recordó que ellos desde la tribuna son el jugador número 12. Una afición catalana muy leal y cálida con su equipo.
- El Real Madrid también tiene una hinchada robusta y exigente. Por eso buscaron dar un mensaje de grandeza a su rival, Juventus, en la semifinal de la Champions en la edición 2014/15. Sin embargo, el resultado al final sería la eliminación del equipo merengue.
- Bayern Munich es el más grande de Alemania y uno de los gigantes de Europa. Sus mosaicos son espectaculares, pero el de esta imagen hace parte del recuerdo de la eliminación contra Atlético de Madrid en la Champions en 2016.
- Los alemanes no pierden la costumbre de usar los mosaicos como mecanismo de apoyo en los partidos de su selección, donde demuestran que la organización es una de sus cualidades.
