Abuela Goye: Historia, Venta y Futuro de una Chocolatería Patagónica

La tradicional chocolatería Abuela Goye ha sido vendida, pasando a manos de Esteban Wolf, propietario de reconocidas marcas como Persicco, Chocorísimo y Guapaletas. Aunque la operación se cerró en diciembre, la noticia se ha hecho pública recientemente. Esta venta representa la incorporación de una de las fábricas de chocolates más emblemáticas de Bariloche a un conglomerado empresarial dedicado al sector de los helados.

La venta de la empresa rionegrina se ha estimado en al menos u$s1 millón. Según explicó el nuevo dueño, Esteban Wolf, Abuela Goye posee "tradición, cultura y una mística que había que explotar en el país y en el mundo".

Historia y Orígenes de Abuela Goye

La historia de Abuela Goye se remonta a fines del siglo XIX, con la llegada de inmigrantes suizos a la Patagonia. Estos pioneros se asentaron en lo que hoy se conoce como Colonia Suiza, en Bariloche, y desarrollaron recetas artesanales utilizando ingredientes locales.

La chocolatería nació de una familia de inmigrantes suizos que llevaban el apellido Goye. Formalmente, la fábrica "Abuela Goye" fue fundada en 1980 en una casona familiar histórica de los Brogger en Albarracín (donde hoy funciona Altec), consolidándose como un ícono del chocolate regional.

Fundada en 1981 por descendientes de inmigrantes suizos, la fábrica se ha convertido en un referente en la producción artesanal de chocolate. En sus inicios, los chocolates se elaboraban para el consumo doméstico y se compartían con vecinos y amigos. Su buena calidad y su expresión de identidad local pronto los convirtieron en una atracción para los turistas.

Foto antigua de Colonia Suiza o de los inmigrantes suizos en la Patagonia

El Chocolate en Rama y Otros Clásicos

El famoso chocolate en rama surgió en la primera tienda de Abuela Goye. Los primeros maestros chocolateros tuvieron que innovar y usar su imaginación ante la falta de moldes y la rusticidad de la zona para desarrollar sus elaboraciones.

Entre los clásicos de la marca se encuentran las barras y tabletas secas de chocolate. Además, es imprescindible probar las barritas de chocolate rellenas con frutas, licores y mousse. La producción promedio de "Abuela Goye" es de 800 kg de chocolate por día.

La Familia Goye: De Suiza a Bariloche

Los Goye dejaron una Suiza en crisis a fines del siglo XIX y, tras probar suerte en Europa y distintos puntos de Argentina, llegaron a Bariloche atraídos por la Ley del Hogar, que ofrecía tierras a inmigrantes. A fines de la década de 1880, se asentaron, dedicándose a la agricultura, la cría de animales y, más tarde, a la explotación forestal, fundando un aserradero que fue la actividad familiar por más de una generación.

Los Goye originales se casaron y tuvieron numerosos descendientes, convirtiéndose en la familia más importante de lo que ya era Colonia Suiza, a 20 kilómetros del centro de Bariloche. Hoy, este lugar es uno de los principales recorridos turísticos.

En Colonia Suiza, los Goye fueron precursores del curanto, una comida típica de la región araucana que consiste en cocinar mariscos con piedras calientes, enterrándolos bajo tierra. Este fue el inicio de una tradición gastronómica que sigue vigente y marcó el primer contacto de la tradicional familia con el sector.

Luis Brogger, el Fundador de Abuela Goye

Casi un siglo después de la llegada de los Goye, uno de sus nietos, Luis Brogger, hijo de Dora Goye y nieto de Eduardo Goye, fundó la famosa chocolatería Abuela Goye, nombrada así en honor a su abuela Elisa. Tras un tiempo, la marca fue vendida, y Brogger abrió "Tante Frida", otra fábrica de chocolates, bautizada para conmemorar a su tía Frida, quien atendía uno de los locales originales de Abuela Goye.

La Adquisición por Esteban Wolf

La operación de venta marca la tercera vez que Abuela Goye cambia de manos desde su fundación. Antes de la familia chilena Schiess, que la compró en 2019 a través de su family office Patagonia Wild, la marca fue adquirida en los años 90 por la familia Tissera, quienes habían ingresado a la compañía en los 80.

Esteban Wolf realizó un intercambio de acciones con la familia chilena Schiess, entregándoles a cambio una participación minoritaria en Chocorísimo, mientras él conservó la mayoría accionaria. De esta manera, serán socios en el negocio, aunque la dirección estará a cargo de Wolf, quien se autodefine como especialista en "la compra de empresas con problemas financieros y mala gestión, eliminando gastos superfluos y errores". La adquisición busca también resolver la estacionalidad del negocio de helados con la incorporación del chocolate.

Retrato o foto de Esteban Wolf

Estrategia y Visión de Esteban Wolf

La compra de Abuela Goye no estaba en los planes iniciales de Wolf. La idea surgió cuando un arquitecto le propuso redecorar una pared vacía, lo que lo llevó a considerar la venta de chocolates y cookies. Tras intentar sin éxito comprar chocolates a grandes marcas como Lindt, Mondelez y Mamushka para vender en sus sucursales, Wolf decidió que, al igual que tenía fábricas de helados, debía adquirir una de chocolates.

Se puso en contacto con las cuatro chocolaterías más grandes del sur: Rapanui, Mamushka, Abuela Goye y El Turista. A pesar de que Abuela Goye no buscaba vender, Wolf insistió varias veces. Finalmente, les propuso, en lugar de una compra directa, una asociación con el objetivo de crear la empresa de helados y chocolate más grande de América Latina.

Abuela Goye: la chocolatería que dio sus primeros pasos en Internet con las soluciones de Google

Expansión y Futuro

Actualmente, Abuela Goye cuenta con tres locales en Bariloche, ubicados en Colonia Suiza, el hotel Llao Llao y el Paseo de la Catedral. En la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, tuvo presencia en shoppings como Galerías Pacífico y en el microcentro, sobre la calle Yrigoyen, además de la Costa Atlántica.

Antes de un marcado retroceso por la pandemia, Abuela Goye llegó a tener 30 locales de venta. El objetivo de los nuevos dueños es acercarse rápidamente a ese número, expandiendo el territorio mucho más allá de la Patagonia.

Wolf planea abrir 25 sucursales entre locales propios y franquicias. Actualmente, Persicco y Chocorísimo ya superan los 20 puntos de venta cada uno, y Guapaletas cuenta con 35 operativos. Para su ambicioso plan de expansión, ya está en negociaciones para la compra de otras tres empresas de helados, incluyendo una fábrica en Brasil, lo que le permitirá llevar Abuela Goye a dicho país.

La apuesta es transformar a Abuela Goye en una marca regional, manteniendo su origen patagónico como diferencial competitivo. Durante 2026, se proyecta la apertura de alrededor de 24 nuevos locales, combinando tiendas propias y franquicias, con una expansión que incluirá Chile, Brasil y Colombia.

El grupo concentra su producción de helados en el Parque Industrial de Garín, con un millón de kilos anuales. Con la incorporación de Abuela Goye, ese volumen crecerá al menos un 30%, impulsado por nuevas líneas que integrarán las recetas originales de la chocolatería. Si bien la producción de chocolates seguirá en Bariloche en una primera etapa, preservando el ADN de la marca, el plan a largo plazo incluye una planta automatizada en Garín para escalar la producción y apoyar la expansión regional. A largo plazo, esto podría tener un impacto en los puestos de empleo en Bariloche.

A pesar de que el empresario señaló una caída en el nivel de consumo en todas las empresas del grupo, se mostró optimista sobre el potencial de las marcas y el trabajo interno para eficientizar la operación. La legendaria chocolatería de la Patagonia se suma a la familia de Wolf, integrándose a sus helados con mucho más que simples recetas.

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