El dicho popular "A falta de pan, buenas son tortas" es una expresión muy arraigada en la cultura hispanohablante que, a menudo, genera confusión sobre el significado de la palabra "tortas" en su contexto. Para comprender plenamente su esencia, es fundamental analizar su origen, el sentido de sus términos y las interpretaciones que ha tenido a lo largo del tiempo.
Comprendiendo el significado de "tortas" en el refrán
La palabra "tortas" en este refrán no alude a los pasteles dulces o tartas de cumpleaños que coloquialmente se denominan "torta" en algunas regiones, como Argentina o México. Es precisamente esta polisemia la que a menudo lleva a la confusión inicial.
En el contexto histórico del dicho, "tortas" se refiere a un tipo de pan seco, hecho sin levadura y con ingredientes menos nobles que la harina refinada de trigo. Este pan tenía la ventaja de una mayor duración que el pan común y resultaba más barato de producir. Según relatos antiguos, esas tortas se hacían y eran como un pan seco; al no contener levadura, aguantaban varios días, aunque eran considerablemente menos apetecibles que el pan fresco.
Es un producto humilde, una especie de pan ácimo (sin levadura) con el que se podía acompañar, por ejemplo, el gazpacho manchego, hecho con carne de caza. Por lo tanto, las "tortas" del dicho no son un brioche, que es un producto más rico que el pan normal e incluye leche o huevos en su receta.

Origen y antigüedad del refrán
El origen de este refrán es profundamente español, probablemente de Castilla, y parece ser bastante antiguo. Su arraigo en la tradición oral es tal que ya se encuentra registrado en el Vocabulario de refranes y frases proverbiales de Gonzalo Correas (G.), una obra fundamental para el estudio de la paremiología española.
Además, esta expresión era utilizada por figuras cumbres de la literatura española como Calderón de la Barca en sus obras, lo que atestigua su longevidad y su integración en la cultura popular española desde siglos atrás.
El mito de María Antonieta y su frase: una distinción crucial
Existe un extendido mito, enseñado en muchas escuelas, que atribuye a María Antonieta, reina de Francia y mujer de Luis XVI, una frase similar: "Si no tienen pan, que coman pasteles" (en francés, "Qu’ils mangent de la brioche"). Sin embargo, es crucial diferenciar este dicho español del apócrifo atribuido a la reina francesa.
La frase original de María Antonieta, "S'il n'y a pas de pain, qu'ils mangent de la brioche", no significaba que el pueblo comiera algo peor o más humilde, sino todo lo contrario: se refería a un producto de mayor calidad y más caro, ya que el brioche incluye huevo y leche, a diferencia del pan común. Esta frase, supuestamente pronunciada cuando el pueblo de París protestaba frente al castillo de Versalles por el precio del pan, se utiliza para demostrar la total falta de contacto con la realidad y la frivolidad de quien la dijo.
Por lo tanto, el refrán español "A falta de pan, buenas son tortas", que alude a aceptar una alternativa de menor calidad, no tiene relación alguna con María Antonieta ni con su apócrifa frase insolente, la cual ha sido un mito histórico, no precursora de la Revolución Francesa, sino más bien un reflejo de una leyenda popular sobre la desconexión de la realeza.

Variantes regionales y equivalentes del dicho
La esencia del refrán se ha adaptado y encontrado eco en diversas culturas y regiones, dando lugar a variantes interesantes:
- En México, por ejemplo, se usa la expresión "A falta de pan, buenas son las gordas", refiriéndose a las tortillas de maíz a las que coloquialmente se les llama "gordas". Esta variante es particularmente significativa y algo irónica, ya que la tortilla es la base de la alimentación mexicana, no el pan, lo que la convierte en una alternativa aún más fundamental.
- Otra variación en España es "a falta de pan, buenas son hostias", haciendo referencia a las hostias consagradas, que también son igual de sosas o insípidas que las tortas a las que se refiere el dicho original.
- En Cuba, una expresión equivalente es "A falta de pan, el cazabe es bueno", refiriéndose al cazabe, un tipo de pan plano hecho de yuca.
- Existen también otras variantes antiguas españolas, como "a falta de pan, buenas son tortas de Zaratán", y la curiosa "a falta de polla, pan y cebolla", donde "polla" se refiere a una gallina joven, según la acepción uno del DRAE.

El significado profundo: conformismo y adaptación
El refrán "A falta de pan, buenas son tortas" expresa una filosofía de vida muy práctica: ante la carencia de algo deseado, ideal o de primera necesidad, es menester conformarse y aceptar lo que hay disponible, aunque sea de menor calidad o menos preferible. Significa que lo que caiga es bueno, que no hay que "ponerse los moños", es decir, no hay que ser demasiado exigente o caprichoso en momentos de necesidad.
Se trata de una máxima de conformismo, una carencia y un consuelo, que subraya la importancia de adaptarse a las circunstancias cuando no se consigue lo que uno busca y hay que conformarse con lo que se encuentra. Este mensaje es muy adecuado a situaciones de escasez o dificultad, como aquellas donde por lo general no se consigue lo que uno busca, y hay que conformarse con lo que se encuentra, por muy poco que sea. El refrán nos invita a ser flexibles y pragmáticos, aceptando que un bien inferior es mejor que la ausencia total.
El conformismo, en este sentido, es ese estado mental que nos lleva a aceptar situaciones o condiciones en nuestra vida por el simple hecho de creer, o hacernos creer, que no nos conviene intentar generar un cambio, una mejoría o un progreso, resumiéndolo en un fatalista "Es lo que hay". Quien alguna vez en la vida no tuvo que aceptar algo que consideraba insuficiente, porque no satisfacía por completo un deseo, una ilusión o una necesidad, está familiarizado con la verdad universal que encierra este antiguo dicho.