En Brasil, existe una relación particular con la estética corporal que trasciende lo convencional, convirtiéndose en un elemento central del imaginario colectivo. No existe otro país en el que el cuerpo, y específicamente el trasero, sea amado con tanta devoción y entrega.

El certamen Miss Bum Bum y la cultura popular
Uno de los eventos más mediáticos es el concurso Miss Bum Bum, que galardona al mejor trasero brasileño. En este certamen, la competencia es intergeneracional, pues tanto madres como hijas participan para obtener el título a la mujer con el mejor trasero de Brasil.
Recientemente, las 27 finalistas del concurso desfilaron por las calles de Sao Paulo, donde el tráfico fue cortado para que pudiesen pasear sus espectaculares retaguardias ante la atenta mirada de los presentes. Entre las participantes destacaron Eduarda Moraes y su madre, Bruna Ferraz, quienes llegaron juntas a la final. "Es un honor, especialmente llevando estos genes", afirmó orgullosa la joven. Las concursantes deberán esperar hasta el próximo 9 de noviembre para conocer a la esperada ganadora.

Representación en el arte y los medios
La importancia de las curvas en la identidad visual del país ha permeado diversas disciplinas artísticas:
- Arquitectura: El famoso arquitecto Oscar Niemeyer solía decir en las entrevistas que su obra estaba inspirada directamente en las curvas de las mujeres brasileñas.
- Cine: Cuando se estrenó en 2007, la película brasileña O cheiro do ralo ganó un gran número de premios. Los primeros dos minutos de este largometraje muestran un plano cerrado de un culo, representando una figura perfecta y tropicalizada caminando por las calles de São Paulo.
- Contenido digital: Las plataformas como YouTube están repletas de vídeos que celebran la bunda, incluyendo animaciones caseras dedicadas a este tema que domina el imaginario colectivo.
La arquitectura de Oscar Niemeyer - El pensamiento arquitectónico
Perspectivas sociológicas sobre el culto al cuerpo
El deseo de tener una bunda cuanto más grande mejor es universal en este país, afectando a todo tipo de perfiles: bailarinas de samba, actrices, cantantes, famosas y mujeres anónimas.
Sin embargo, para algunos expertos, esta obsesión tiene raíces en estructuras sociales profundas. Según el sociólogo Paulo Baía, profesor de la Universidad Federal do Rio de Janeiro: “La cultura machista de Brasil ha convertido el cuerpo de la mujer en un objeto. La presión sobre la mujer es tal que termina desarrollando un culto al cuerpo”.
El análisis sociológico añade que la respuesta de las mujeres ante esta presión es diversa: “Algunas aumentan sus músculos para dar muestra de fuerza y autonomía. Otras desarrollan las partes más deseadas por los hombres: el trasero, los pechos y los muslos”.