La combinación de vino y jamón serrano es un clásico de la gastronomía española, una experiencia culinaria que deleita el paladar y evoca la rica tradición de este país. Exploraremos los maridajes ideales para el jamón y la carne de cerdo, además de presentar una receta humilde y famosa: la sopa de ajo con jamón serrano.
Maridaje de Vino con Carne de Cerdo
Cuando la carne que planeas ofrecer a tus invitados es de cerdo, tienes una importante ventaja a tu favor. Por norma general, prácticamente cualquier tipo de vino marida bien con carne de cerdo. Por lo tanto, puedes servir un vino tinto, un blanco o un rosado sin miedo a equivocarte como anfitrión.

No obstante, para que el maridaje sea de matrícula de honor, debes pararte antes a pensar en la manera en la que cocinarás la carne. Es un factor que, como puedes imaginar, alterará el sabor final y la elección de la bebida. Un embutido listo para tomarse frío dista mucho de parecerse a una carne adobada o asada.
Vinos recomendados según la preparación del cerdo
- Si te apetecen unas costillas de cerdo preparadas a la parrilla, escoge un Cabernet Sauvignon. Sus uvas tintas son las más conocidas en todo el mundo. Es igualmente válido un Tempranillo, elaborado a partir de la uva española más destacada.
- Con una carne cocinada al horno, lo mejor es que abras una botella de Pinot Noir, como el elegante y refinado Claustre Sant Sebastià dels Gorgs Tinto. Su gusto es floral y afrutado a partes iguales. Tampoco fallarás con un Merlot, que se caracteriza por ser redondo y equilibrado, o con un Malbec, más suave y afrutado.
- Un Viura compondrá un tándem perfecto con cerdo ahumado, como el servido, por ejemplo, en forma de tacos. Este vino se caracteriza por su color amarillo-dorado y su frescor, tiene un gran dulzor y sabores que recuerdan a frutas blancas como el Ederra Viura.
De igual manera, la salsa que acompañe el plato juega un papel relevante. Será no menos decisiva a la hora de combinarlo con éxito.
Maridaje de Jamón Ibérico con Vino
¿Quieres degustar un jamón ibérico de primera en el aperitivo que organizas? ¡Buena elección!
Maridaje de vino con jamón.
Receta de Sopa de Ajo o Sopa Castellana con Jamón Serrano
El frío ya está a la puerta y la Navidad prácticamente encima. El cuerpo nos pide recetas de sopas y es lo que toca cocinar. La sopa de ajo es una de las recetas más humildes y famosas de la gastronomía española, las sopas de ajo o sopa castellana. Nuestras abuelas y nuestras madres ya nos preparaban este plato tan natural, tradicional y reconfortante. Les bastaba con ajos, pan, pimentón, agua y un poco de jamón para que nos quedásemos embobados contemplando el fuego. Siempre mirando la cazuela para ver si ya estaban listas para cenar. Yo aconsejo un buen tazón de sopas de ajo como cena, la primera cucharada de sopa ya mete el calor en el cuerpo.
Ingredientes para 6 personas
- 10 dientes de ajo
- 6 huevos (1 por persona)
- 12 rebanadas de pan duro
- 150 g de jamón serrano
- 3 litros de caldo de carne o agua (depende de la cazuela donde la preparéis)
- Sal y pimienta (al gusto de cada casa, recordad que lleva jamón)
- 2 cucharadas de pimentón dulce
- 50 ml. de aceite de oliva virgen extra
- 6 g. de sal final (al gusto de cada casa, recordad que lleva jamón)
- 2 g.
Preparación paso a paso
- Pelamos y fileteamos los ajos, no es necesario que sean muy finos. El ajo debe dar olor y también proporcionar la emulsión entre el agua y el aceite para que la sopa sea excelente.
- Elegimos una cazuela grande, calentamos el aceite en el fondo e introducimos el ajo. Salteamos hasta que comiencen a coger un color dorado (pero cuidado que no se arrebaten).
- Añadimos también el jamón cortado en trozos pequeños.
- Cuando los ajos tengan un color miel tostado añadimos 6 rebanadas de pan duro y les damos unas vueltas.
- Retiramos la cazuela del fuego y espolvoreamos con el pimentón dulce. A mí me gusta así aunque mucha gente lo hace con pimentón picante. El pimentón cumple una doble función: colorea de rojo el pan y además proporciona aroma. Para ello con la cazuela fuera del fuego para evitar que el pimentón se queme.
- Removemos todo bien y que se junte el aceite con los ajos, el jamón, el pan duro y el pimentón.
- Volvemos a colocar la cazuela al fuego y añadimos la mitad del caldo o agua. Depende del tamaño de la cazuela, pero vamos a emplear unos 2,5 - 3 litros de agua, aproximadamente. El caldo debe estar siempre a temperatura media baja. Porque el truco de esta sopa es que el agua o el caldo nunca rompa a hervir durante el proceso de cocción.
- Removemos todo durante 2-3 minutos más y sin dejar de remover agregamos el resto del caldo o agua. Si no tenéis caldo también se puede hacer sólo con agua.
- Cocemos a fuego moderado durante unos 20 minutos, en ese tiempo no hace falta remover la sopa.
- Añadimos sal y pimienta negra recién molida. Rompemos los huevos y los echamos a la sopa. Suelo añadir un huevo por comensal pero depende de cada uno, si queréis dos o tres… a vuestro gusto.
- Dejamos cuajar durante 2-3 minutos. La yema la ponemos después en cada plato, se cocina con el calor de la sopa. Cuando añadimos la sopa al cuenco la yema se mezcla con la sopa y queda deliciosa.
- Servimos muy caliente en un cuenco o si tenemos en cazuelas de barro (es lo propio). ¡Qué aproveche!

Variantes y consejos
- Dicen que la corteza del pan puede llegar a estropear la receta por eso en muchas panaderías al llegar la Semana Santa venden pan de sopa. El mejor pan para estas sopas es el pan castellano, de trigo blanco.
- Le va muy bien una hoja de laurel en la cocción. Mi abuela añadía también comino y resultaban riquísimas.
- Algunas personas preparan una versión más "pobre": En una cazuela se calienta el agua necesaria según los comensales. Una vez que hierva se le añade un majao de ajo (al gusto) sin el germen central al que se añade sal, aceite de oliva, un dedal de unto y pimentón (dulce o picante). Se deja hervir 5 minutos, se le añade un par de huevos batidos que cuajan rápidamente. Se retira del fuego y se añade el pan duro migado (preferible el de hogaza).
- Otra versión utiliza pan de hogaza de unos días para poder cortarlo fácilmente en rebanadas finas, ajos, manteca de cerdo (también sirve aceite de oliva por supuesto), pimentón dulce, una pizca de picante - al gusto - y agua. Se agrega la manteca (preferentemente Ibérica) ó aceite de oliva virgen extra + pimentón al majado. Se mezcla bien el majado y cuando el agua está a punto de hervir, se para el fuego. Se mezcla bien y se vierte sobre el pan. Disfrutaréis de unas sopas con sabor total a ajo. En el sabor influye mucho la calidad del pimentón.
- Lógicamente se le puede poner un huevo, jamón… antes de verter el agua + majado pero antes se recomienda probarlas tal cual. También se le puede añadir queso rallado. Si es manchego o Idiazabal, mejor.
- Además, se le pueden añadir un pimiento verde y otro rojo. O pasta de pimiento morrón. Y antes de añadir el agua, se deja que se evapore medio vaso de vino.
Dudas frecuentes
- Una de las dudas más habituales es si se puede hacer sin jamón.
- Otra pregunta frecuente es sobre la textura.
- También hay quien pregunta si se puede recalentar.