En el ámbito de la alimentación saludable y las nuevas tendencias culinarias, cuidar la alimentación diaria y nuestro cuerpo está en auge. A las recetas que ya incluyen aguacate, cúrcuma, jengibre, quinoa o todo tipo de semillas, se suman ahora los platos preparados con bimi, una verdura que tiene una apariencia similar a un espárrago con una flor muy parecida, pero más pequeña, a la de un brócoli. Aunque todavía es una verdura desconocida para el público general, ha ganado reconocimiento entre chefs y nutricionistas.

¿Qué es el Bimi? Origen y Características
El bimi -también conocido como broccolini o brocolini- es un híbrido natural entre dos especies de la misma familia agronómica: el brócoli y una variedad de col china llamada kai-lan. Ambas pertenecen a las brasicáceas (Brassicaceae) o crucíferas (Cruciferae).
Fue creado en los años noventa en Kanagawa (Japón), donde se encuentra la sede de Sakata Seed Corporation, una empresa familiar dedicada al cultivo, producción y comercialización de semillas para hortalizas desde 1913. El origen del bimi responde a un encargo del presidente de la compañía, Hiroshi Sakata, quien pidió a su equipo de genetistas desarrollar un vegetal que suavizara el sabor intenso del brócoli. Tras 150.000 cruces y unos ocho años de trabajo, nació esta verdura con un sabor más suave y dulce, y una estética más fina y elegante que el brócoli tradicional.
Su tiempo de cocción es menor que el de otras crucíferas, al ser mucho más estrecho. Su aspecto es muy parecido al brócoli, pero el bimi tiene una cabeza más pequeña y su tallo es más largo, similar al espárrago verde. Este vegetal se come entero, tanto crudo como cocido, desde la punta del tallo hasta las flores, lo que facilita su preparación y aprovecha todo el producto.
Aitor Sánchez te explica todo sobre el Bimi®
Un Tesoro Nutricional
El bimi es una hortaliza de gran calidad con más de diez nutrientes esenciales. Alberto Alapont, responsable de Sakata Seed Ibérica, destaca sus cualidades sin calificarlo como superalimento: “No utilizamos esa etiqueta, pero tiene más de diez nutrientes, es pariente del brócoli y es saludable, como todas las verduras”. Daniel Hernández, dietista-nutricionista, subraya que el bimi tiene propiedades nutricionales muy interesantes que lo sitúan entre las verduras de alto rendimiento nutricional por porción.
Principales Propiedades Nutricionales:
- Vitamina C: Aporta una cantidad significativa por ración (alrededor de 60 miligramos por cada 100 gramos de producto), superior a la del brócoli, espárragos verdes, col o espinacas. Esto lo convierte en un antioxidante natural que ayuda a luchar contra el envejecimiento celular, reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y dolencias degenerativas, además de reforzar las defensas del organismo.
- Ácido fólico (vitamina B9): Contribuye al metabolismo energético.
- Fibra: Es una gran fuente de fibra, lo que favorece el tránsito intestinal y la sensación de saciedad, siendo un aliado para dietas de control de peso y para combatir el estreñimiento.
- Minerales: Contiene potasio, y pequeñas cantidades de calcio, hierro, zinc, fósforo, azufre, sodio y magnesio.
- Glucosinolatos: Es rico en glucosinolatos como la sinigrina, compuestos a los que se les atribuye un papel protector ante múltiples enfermedades, como el cáncer o las enfermedades cardiovasculares, por ser antiinflamatorias y antioxidantes.
- Bajo aporte calórico: Una ración de 100 gramos de bimi aporta solo 35 kcal, lo que lo hace adecuado para dietas de control de peso.
- Proteínas: Junto al brócoli, es una de las verduras con mayor aporte de proteínas, especialmente en sus floretes, que contienen 3,5 gramos por cada 100 gramos de alimento.
Consideraciones Adicionales
A pesar de sus beneficios, Oihana Monasterio, dietista-nutricionista, recalca que los "superalimentos" no existen, pero el bimi sí es un alimento con interesantes propiedades nutricionales. Inmaculada Luengo, nutricionista clínica, advierte que las personas con hipotiroidismo no deben consumir este tipo de hortalizas en crudo, ya que sus compuestos bioactivos pueden inhibir la incorporación del yodo a la glándula tiroides, un paso crucial para la síntesis de la hormona tiroidea.

Cultivo y Producción
La demanda de bimi en Europa alcanza los ocho millones de kilos anualmente, de los cuales un millón se destina al mercado español. En Reino Unido, la cifra supera las 37.000 toneladas. España es un productor clave, aportando el 75% del producto consumido en Europa y el 35% del mercado británico, con plantaciones repartidas entre Murcia y Alicante.
La previsión de crecimiento es del 27% para Europa y del 12% para Reino Unido. Alapont explica que es una verdura que se produce muy bien en estas zonas debido a condiciones climatológicas excepcionales, con inviernos suaves, agua, pero sin exceso de lluvia. En Murcia, por ejemplo, hay 1.500 hectáreas plantadas, y se cultiva durante todo el año en distintas zonas y altitudes, según las condiciones térmicas.
El proceso de recolección del bimi se realiza con gran cuidado. Cuando se recolectan, por ejemplo, ocho kilos, se trasladan a un camión donde se cubren con una capa de dos kilos de hielo de uso alimentario para favorecer el cierre de los estomas de la planta y detener su crecimiento. Posteriormente, en el almacén, se rehidratan con duchas de agua fría y se mantienen en cámaras frigoríficas con un 90% de humedad. El empaquetado final se realiza con plástico perforado para evitar la deshidratación y conservar el vegetal en perfectas condiciones hasta su consumo.
Un ramillete de 200 gramos de bimi cuesta aproximadamente dos euros, lo que equivale a 10 euros el kilo. Alapont considera que es un precio justo para beneficiar al agricultor, quien es el último eslabón de la cadena, y para compensar el esfuerzo de la recolección.

Versatilidad Culinaria: Cómo Disfrutar el Bimi
La versatilidad es uno de los atractivos del bimi. "Es muy fácil de cocinar y se aprovecha todo", señala Rodrigo de la Calle, cocinero y propietario de El Invernadero, reconocido como uno de los mejores restaurantes de vegetales del mundo. De la Calle lo presentó en España en 2010 y ha desarrollado un repertorio de recetas innovadoras.
Diego Fernández, del restaurante Regueiro, que consiguió su primera estrella Michelin, probó el bimi en Tailandia cocinado en wok con carne de cerdo y salsa de ostras. Le gustó por ser parecido al brécol, pero con un sabor más suave. Lo ha preparado en horno tandoor y como base del ramen, destacando que "le va muy bien la brasa y es una guarnición perfecta como proteína vegetal para cualquier plato".
Ricard Camarena, otro chef valenciano, también es un defensor del bimi: "Es más fácil de trabajar y más versátil que el brócoli. A mí me gusta prepararlo frito en tempura, escaldando el tallo y pasando el florete por la plancha. Es una verdura espigada y elegante".
El bimi puede consumirse tanto crudo como cocinado. Su tallo alargado se puede comer crudo o a la plancha como si fueran unos espárragos, y el cogollo se puede freír. El punto de cocción lo marca el florón, no el tallo. Su sabor dulce y suave lo convierte en una excelente opción para los menús infantiles.
Como en la mayoría de las verduras, la mejor manera de cocinar el bimi para absorber todos sus nutrientes, vitaminas y propiedades beneficiosas es cocerlo o prepararlo al vapor. Este cocinado debe ser de poca duración, ya que cuanto más tiempo se cocine, más propiedades se perderán.

Recetas con Bimi
A continuación, se presentan algunas opciones para incorporar el bimi en la cocina diaria, desde platos sencillos hasta elaboraciones más complejas:
1. El Árbol de la Vida, de Rodrigo de la Calle
Para 10 porciones.
Ingredientes:
- Para la tempura:
- 10 g de harina de arroz
- 1 g de clorela
- 30 g de agua
- 0,5 g de sal
- Para la verdura:
- 200 g de bimi
- Aceite de girasol
- Para el agua de algas:
- 500 g de agua de algas
Instrucciones:
- Para la tempura: Mezclar en un bol harina y clorela con el agua y la sal hasta obtener una masa homogénea.
- Para el bimi: Lavar y secar la verdura.
- Escaldar cada pieza en agua de algas durante 2 minutos, seguido de un baño de hielo para cortar la cocción.
- Colocar en una bandeja con papel húmedo.
- Introducir el bimi (previamente escaldado) en el bol de tempura con ayuda de unas pinzas.
- Remover bien dentro de la tempura para que se impregne por todas partes.
- Sacar de la tempura con las pinzas dejando gotear el exceso de masa.
- Freír en aceite de girasol a 180º C durante 1 minuto.
2. Salmón con Bimi
Tiempo: 40 minutos. Dificultad: Fácil. Para cuatro personas.
Ingredientes:
- 1 kg de patatas
- 2 cucharadas de aceite
- Sal y pimienta negra
- 150 g de bimi
- 750 g de salmón
- Para la salsa:
- 2 cucharadas de mostaza Dijon
- 200 ml de mayonesa
- Ralladura y zumo de 1 lima
- 50 ml de cilantro fresco picado
Instrucciones:
- Lavar las patatas y pelarlas si se desea. Cortarlas en trozos grandes de bocado.
- Colocar las patatas en una fuente grande para horno o en una bandeja y mezclar con el aceite.
- Sazonar con sal y asarlas a 200° C durante 20 minutos, o hasta que estén casi hechas.
- Añadir a la bandeja el bimi y el filete de salmón cortado en cuatro trozos.
- Mezclar la mostaza Dijon y la miel, y repartirlas sobre los trozos de salmón.
- Sazonar con sal y pimienta negra.
- Volver a meter la bandeja en el horno, subir la temperatura a 225° C y asar durante 10-15 minutos, hasta que todos los ingredientes estén cocinados.
- Presentar el salmón en la bandeja con la salsa de lima y el cilantro.
- Para la salsa de lima y cilantro: Mezclar la mayonesa, la ralladura y el zumo de lima, así como el cilantro picado. Sazonar con sal y dejar reposar en la nevera un momento antes de servir.
3. Bimi Gratinado
Tiempo: 30 minutos. Para una persona.
Ingredientes:
- 150 g de bimi
- 80 ml de crema de leche
- 100 g de queso parmesano
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de pimienta
Instrucciones:
- Lavar el bimi y saltearlo ligeramente.
- Mezclar la crema de leche con la mitad del queso, agregar la mitad de esta preparación encima de la capa de bimi.
- Añadir el resto de la mezcla de la crema de leche y espolvorear más queso parmesano.
- Finalmente, poner el bimi en el horno durante 15 minutos a 200º C, o hasta que el queso esté gratinado.
4. Chuletón con Bimi y Mantequilla de Ajo
Tiempo: 40 minutos. Para 2 personas.
Ingredientes:
- 150 g de bimi
- 400 g de patatas, cortadas en dados
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de mantequilla, a temperatura ambiente
- 1 diente de ajo picado
- 1 cucharada de perejil fresco
- 2 chuletones magros de 450 g cada uno
- Sal y pimienta
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 200°C. Mezclar los dados de patata con 1 cucharada de aceite y salpimentar. Asar en el horno hasta que estén tiernas.
- Calentar el aceite restante en una sartén. Salpimentar los chuletones y ponerlos en la sartén bien caliente. Para un punto medio, cocinar 2-3 minutos por cada lado. Retirar la carne y reservar.
- En la misma sartén, derretir la mantequilla y añadir el ajo picado y el perejil.
- Escaldar el bimi en agua hirviendo durante 20-30 segundos y pasarlo directamente a la sartén donde se cocinó la carne, salteándolo brevemente.
- Servir el chuletón con el resto de la mantequilla de ajo, las patatas asadas y el bimi.
5. Rollitos de Hojaldre con Bimi, Jamón y Queso
Tiempo: 20 minutos. Para cuatro personas.
Ingredientes:
- 400 g de bimi
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 2 láminas de masa de hojaldre rectangular
- 150 g de mozzarella rallada
- 50 g de parmesano rallado
- 12 lonchas de jamón curado
- 1 huevo batido
- Sal y pimienta al gusto
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 180°C. Cortar el bimi en trozos pequeños y saltearlo con aceite de oliva hasta que esté ligeramente tierno. Sazonar con sal y pimienta.
- Cortar cada lámina de hojaldre en 6 rectángulos del mismo tamaño.
- Para formar los rollitos, colocar una loncha de jamón sobre cada rectángulo de hojaldre.
- Distribuir el bimi salteado, la mozzarella y el parmesano sobre el jamón.
- Levantar dos esquinas opuestas del hojaldre, envolverlas alrededor del bimi y presionar para sellar.
- Pintar los rollitos con huevo batido y hornear durante 12-15 minutos, o hasta que estén dorados y el hojaldre cocido.
