La gestión pesquera en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Chile y en alta mar del Pacífico Sur se rige por sólidos principios establecidos en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Este tratado internacional otorga a los Estados ribereños, como Chile, derechos soberanos para la exploración, explotación, conservación y administración de los recursos marinos vivos en dicha zona. También les impone la obligación de tomar decisiones basadas en datos científicos sólidos y de cooperar con los Estados pesqueros de alta mar que extraen el mismo recurso.

El Jurel (Trachurus murphyi): Un Recurso Estratégico
El jurel o Trachurus murphyi es un pez pelágico de la familia Carangidae que se distribuye en el Océano Pacífico Sur. La familia de los Trachurus se encuentra en la mayoría de los océanos del planeta, cumpliendo una función crucial en la ecología y economía en los lugares donde se desarrolla. El jurel se puede encontrar en las costas de Perú y Chile, extendiéndose hacia el oeste a través del “cinturón chileno de jurel” hasta el Pacífico Suroeste, alrededor de Nueva Zelanda y Tasmania.
Este pez tiene una vida de aproximadamente 15 años, alcanzando la madurez a los 3 años, con un tamaño de 30 cm. En Chile, el jurel presenta un patrón de migración horizontal hacia la costa afuera durante la primavera para desovar, y un movimiento hacia la costa adentro para alimentarse durante otoño e invierno. En el periodo reproductivo, la hembra madura es capaz de liberar varias tandas de huevos, siguiendo una estrategia donde buscan dispersarse sobre una gran área de aguas oceánicas fuera de Chile sin concentrarse en cardúmenes.
El jurel es un pez muy nutritivo, contiene 19.75 gramos de proteína, altas concentraciones de potasio y de vitaminas D, A, B3 y B12, propiedades que lo convierten en un codiciado recurso para la industria pesquera, que lo utiliza principalmente para generar harina de pescado. Durante la década del 2000-2010, las capturas de jurel fluctuaron entre 1 y 5 millones de toneladas, convirtiéndola en una de las pesquerías de una sola especie más grandes del mundo.
Recuperación de la Biomasa y Gestión Colaborativa
La Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (ORP-PS), creada en 2009 por iniciativa de Chile, Australia y Nueva Zelanda, ha tenido al jurel como protagonista de una de las historias más exitosas de recuperación pesquera en la región. Tras estar al borde del colapso en la década de 1990, actualmente atraviesa un impresionante proceso de recuperación, alcanzando una biomasa de 17.7 millones de toneladas (Mt) en 2024, lejos de los 4.5 Mt registrados en 1997. Todo esto es resultado de una gestión responsable y colaborativa, donde la ORP-PS ha desempeñado un papel clave.
Un principio fundamental de la Ley General de Pesca y Acuicultura de Chile es que los recursos deben ser explotados con base en el Rendimiento Máximo Sostenible (RMS). Esta recuperación del jurel, por encima de las expectativas, ha generado una diferencia entre la cuota de captura permitida por la ORP-PS y la biomasa disponible que permite acercarse al RMS.

Cuotas de Captura y Propuesta Chilena
Actualmente, la cuota de captura de jurel en el marco de la ORP-PS continúa aumentando un 15% anualmente. Para este año, se ha establecido una cuota de 1,428 Mt, lo que representa solo el 28.5% del RMS del recurso. Sin embargo, el Comité Científico y Técnico de Chile ha propuesto un rango de cuota de entre 1,428 y 1,785 Mt para el mismo período, reflejando una postura precautoria, pero en línea con las proyecciones de biomasa y las estimaciones científicas que validan la sostenibilidad de mayores capturas.
El legítimo interés de Chile en proponer un aumento en la cuota de captura de jurel no solo responde al estado del recurso, sino también a la necesidad de asegurar su sostenibilidad a largo plazo y maximizar los beneficios económicos para las comunidades pesqueras. Dado que casi el 90% de las capturas de jurel se realizan dentro de la ZEE chilena, es válido que el país abogue por un aumento en la próxima reunión de la Comisión de la ORP-PS, basándose en los datos científicos disponibles.
Este es un momento crucial para Chile, para el futuro de su actividad pesquera, artesanal e industrial, y para asegurar que los beneficios de la recuperación de este recurso se distribuyan equitativamente. Según información publicada por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Chile, la pesquería del jurel tiene acceso restringido a nuevos operadores, una cuota global de captura y un límite máximo por armador. El estado de este recurso estuvo sobreexplotado entre los años 2013 y 2016, pero el año 2017 tuvo una recuperación, clasificándose como en plena explotación. Siendo un recurso tan explotado por varios países, un acuerdo regulatorio es esencial, lo que es una de las preocupaciones de la ORP-PS.
Avances Científicos en el Manejo del Jurel
La reciente caracterización genética del jurel (Trachurus murphyi) en el Pacífico Sur Oriental confirmó una alta conectividad entre las poblaciones de Chile y Perú, lo que respalda su tratamiento como una única población con intercambio genético sostenido. Este hallazgo, clave para el manejo pesquero y la conservación de la especie, fue presentado por la investigadora Sandra Ferrada Fuentes, del Departamento de Oceanografía de la FCNO de la Universidad de Concepción, en un taller de difusión del proyecto FIPA Nº2023-18, “Genómica poblacional para el manejo pesquero del jurel del Pacífico Sur Oriental”. Este evento reunió a representantes del Fondo de Investigación Pesquera y Acuicultura (FIPA), la Subsecretaría de Pesca, el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), el Comité Científico Técnico del Jurel y diversas universidades.
La investigación utilizó tecnologías genómicas de vanguardia para describir los patrones de diversidad y divergencia genética del jurel, analizando más de 500 muestras de todo el Océano Pacífico Sur, incluyendo ejemplares de Chile, Perú y Nueva Zelanda. Los resultados arrojaron una conclusión clave: mientras las muestras de Nueva Zelanda mostraron diferencias genéticas significativas, se observaron altas tasas de migración entre las zonas costeras de Chile y Perú. Esto refuerza la idea de que ambas zonas comparten una gran y única población con un intercambio genético sostenido.
Hibridación In Situ con Fluorescencia
La investigadora Sandra Ferrada Fuentes señaló que “la evidencia científica aquí generada viene a dar soporte a las hipótesis de conectividad poblacional del jurel planteadas en el marco de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (SPRFMO)”, destacando que estos datos son cruciales para ampliar la discusión sobre los distintos escenarios de manejo y conservación de la especie. El proyecto contó también con la participación de Gonzalo Pereira Puchy, Director Ejecutivo del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP).
Certificación de Sostenibilidad: Sello MSC
El sello azul del Marine Stewardship Council (MSC), generalmente utilizado para el mercado internacional, ya cuenta con artículos etiquetados en el país, permitiendo que los consumidores conozcan los productos capturados de forma sustentable y con respeto al medio ambiente. Héctor Bacigalupo, Gerente General de la Sociedad Nacional de Pesca, destacó la importancia de que las familias chilenas puedan acceder a un producto económico, nutritivo y saludable, sabiendo que se extrae de forma sostenible.
Bacigalupo agregó que “existe una tendencia creciente en la cantidad de jureles en el Océano Pacífico en los últimos años, situándose en un 150% del Rendimiento Máximo Sostenible (RMS), sobrepasando el nivel óptimo. Esto significa que el recurso se reproduce de forma adecuada, extrayéndose volúmenes de capturas sostenibles y con mejores prácticas y cuidados implementados, que son respaldados con esta certificación del MSC”.
Rodrigo Polanco, Encargado Senior de Pesquerías para Sudamérica del MSC, señaló que “El programa de certificación de pesquerías del MSC es reconocido y elegido por millones de consumidores en el mundo para distinguir productos amigables con el medio ambiente. El jurel chileno ha presentado en los últimos años una recuperación manifiesta, ha logrado probar rigurosamente su sostenibilidad contra el estándar del MSC y recientemente ha pasado exitosamente su vigilancia anual, lo que reafirma su compromiso con la mejora continua y la conservación de este recurso alimenticio tan importante, no solo en Chile sino en múltiples mercados donde se consume”. El mejoramiento de las pesquerías ha sido un trabajo de varios años, en conjunto con autoridades e instituciones pesqueras nacionales, para desarrollar una actividad que brinde seguridad alimentaria mediante una pesca con futuro, y uno de esos aspectos es avanzar en las certificaciones que se obtienen por 5 años, en las que se fijan las condiciones para alcanzar la sustentabilidad, así como un riguroso sistema de monitoreo y control de cumplimiento de las condiciones que realizan anualmente por auditores internacionales.

Incremento Histórico en Cuota de Jurel para 2025
La 13ª Comisión de la ORP-PS acogió el planteamiento impulsado por Chile. Lo anterior representa un importante avance para el país, al lograr un aumento responsable y sostenible basado en evidencia científica que da cuenta del buen estado en el que se encuentra la pesquería, como lo evidencian también las proyecciones del recurso. Gonzalo Pereira, Director Ejecutivo del IFOP, expresó satisfacción por los resultados de la reunión.
“Estamos muy contentos por haber finalizado la reunión del OROP-PS en Santiago logrando un incremento histórico en la cuota de Jurel. La cuota de Jurel en el 2025 crecerá un 25 por ciento, lo que significa que habrá más recursos para las familias vinculadas a la pesca, tanto en el sector industrial como en el sector artesanal”. Esto tiene importantes implicancias para Chile.
En este encuentro también estuvieron presentes, desde la institucionalidad pesquera, la directora de Sernapesca, María Soledad Tapia, y el director del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), Gonzalo Pereira, junto a sus respectivas delegaciones de funcionarios, así como representantes de la comunidad científica, tales como Ignacio Payá, investigador de IFOP y Vicepresidente del Comité Científico de la ORP-PS.