Uso de Azúcares por Levaduras en el Proceso de Fermentación

La levadura es un microorganismo microscópico esencial que requiere azúcar como sustrato principal para vivir y llevar a cabo su metabolismo. A través de un proceso fundamental conocido como fermentación, las levaduras transforman estos azúcares en productos más simples, como alcohol y dióxido de carbono. Este mecanismo es crucial tanto en la producción de alimentos y bebidas, como el pan y el vino, como en diversos procesos industriales.

¿Qué es la Levadura?

Las levaduras son hongos unicelulares de tamaño muy reducido, cuya observación detallada requiere el uso de un microscopio. Son organismos muy abundantes en la naturaleza, encontrándose en el suelo, en plantas (semillas, frutas, flores) y en el intestino de los animales. Una de sus funciones ecológicas primordiales es actuar como descomponedores primarios de materia orgánica muerta en diversos ecosistemas.

Estructura y Reproducción

Estructuralmente, la célula de levadura posee una pared celular gruesa, compuesta principalmente por carbohidratos, que la protege. Esta pared, que puede representar hasta el 30% de su peso seco, está formada por tres capas entrelazadas: una capa interna de quitina (compuesta mayormente por glucanos), una capa externa de manoproteínas y una capa intermedia que combina ambas. Cada vez que una célula de levadura se divide, se forma una cicatriz de gemación permanente en la pared celular, compuesta de quitina.

Bajo la pared celular se encuentra la membrana plasmática, una bicapa lipídica semipermeable que regula el paso de sustancias hacia el interior y exterior de la célula, y ofrece protección adicional contra factores ambientales. La levadura necesita oxígeno molecular para formar dobles enlaces en sus ácidos grasos y mantener la fluidez adecuada de esta membrana, esencial para su correcto funcionamiento. Esta fluidez se ajusta a diferentes temperaturas gracias al control del nivel de saturación de los ácidos grasos.

El contenido interno de la célula, excluyendo el núcleo, se denomina citoplasma. El fluido intracelular, o citosol, contiene una mezcla de sustancias disueltas en agua, destacando las enzimas clave para la fermentación anaeróbica, que permiten la conversión de glucosa en energía. También se encuentran orgánulos especializados como las vacuolas, que almacenan nutrientes y contienen proteasas, enzimas encargadas de descomponer proteínas. Las mitocondrias son orgánulos donde ocurre la respiración aeróbica, un proceso crucial para la obtención de energía. Aunque en algunas levaduras la respiración aeróbica es limitada durante la fermentación, las mitocondrias siguen siendo vitales para la salud celular, conteniendo ADN propio y participando en la síntesis de esteroles y la formación de Acetil-CoA.

El núcleo contiene el ADN de la célula y está rodeado por una membrana lipídica, actuando como el centro de control genético. El aparato de Golgi y el retículo endoplasmático son otros orgánulos eucariotas presentes, responsables de la síntesis, modificación y distribución de proteínas, lípidos y carbohidratos.

Las levaduras se reproducen principalmente de forma asexual por gemación (brotación), donde una nueva célula emerge de la célula madre. Un gramo de levadura comprimida contiene más de siete mil millones de células. En condiciones de escasez de nutrientes, algunas especies pueden reproducirse sexualmente mediante la formación de esporas.

Esquema de la estructura de una célula de levadura mostrando sus orgánulos

Metabolismo de los Azúcares por la Levadura

La levadura es el ingrediente dotado de propiedades fermentativas más conocido. Para su desarrollo, las levaduras necesitan que su alimento esté disuelto en agua. Su alimento base son los azúcares, siendo la glucosa el azúcar que puede utilizar con mayor facilidad. También necesita algo de nitrógeno, que toma de las proteínas, y algunos minerales. Utilizan los azúcares de los alimentos que fermentan, transformándolos.

La sacarosa, un disacárido compuesto por glucosa y fructosa, es una fuente de alimento importante para las levaduras. Sin embargo, la levadura no puede absorber la sacarosa directamente; primero debe ser hidrolizada en sus componentes más simples. Las levaduras secretan una enzima llamada invertasa al medio circundante (mosto). Esta enzima, localizada en el espacio periplásmico, descompone la sacarosa en glucosa y fructosa. Este proceso, conocido como hidrólisis extracelular, es rápido y permite a la levadura absorber estos azúcares simples de manera eficiente a través de la difusión facilitada.

La levadura tiene preferencias en la absorción de azúcares. Inicialmente, prioriza la absorción de los azúcares más simples como la glucosa y la fructosa. La glucosa es particularmente fácil de metabolizar y su presencia en el mosto puede inhibir la absorción de otros azúcares, un fenómeno conocido como represión por catabolito.

Una vez que la glucosa y la fructosa se agotan, la levadura procede a metabolizar azúcares más complejos como la maltosa y la maltotriosa. La absorción de estos azúcares requiere la activación de genes específicos (genes MAL) que codifican para proteínas de transporte (permeasa) y enzimas (maltasa) capaces de hidrolizar los enlaces y liberar glucosa para su posterior metabolismo. Este proceso es más lento y requiere gasto de energía (ATP). En la elaboración del pan, las levaduras transforman el almidón (un azúcar complejo) en glucosa mediante la enzima amilasa (otras enzimas: glucosidasas y amiloglucosidasas).

La capacidad de las levaduras para utilizar diferentes azúcares, las proporciones de estos azúcares en el medio y la disponibilidad de nutrientes influyen significativamente en su metabolismo.

El Proceso Clave: La Fermentación

La fermentación es un proceso bioquímico natural por el que un alimento básico se transforma bajo el efecto de las enzimas producidas por microorganismos. Es un proceso metabólico mediante el cual las levaduras transforman azúcares en otras moléculas, liberando energía. La levadura puede realizar dos tipos principales de fermentación: aeróbica y anaeróbica.

Fermentación Aeróbica (Respiración)

En presencia de oxígeno, la levadura lleva a cabo la respiración aeróbica. Durante este proceso, los azúcares se oxidan completamente a dióxido de carbono (CO2) y agua (H2O), liberando una cantidad considerable de energía (aproximadamente 36 ATP por molécula de glucosa). Este proceso es energéticamente muy eficiente y es utilizado por la levadura para su crecimiento y reproducción, especialmente durante la fase de propagación para aumentar la biomasa.

Ecuación general de la fermentación aeróbica:

\[C_6H_{12}O_6 + 6O_2 \rightarrow 6CO_2 + 6H_2O + Energía (ATP)\]

Diagrama comparativo de las vías metabólicas de respiración aeróbica y fermentación anaeróbica en levaduras

Fermentación Anaeróbica (Alcohólica)

En ausencia de oxígeno, la levadura recurre a la fermentación anaeróbica, comúnmente conocida como fermentación alcohólica. En este proceso, la glucosa se convierte en etanol (alcohol) y dióxido de carbono (CO2), liberando una cantidad mucho menor de energía (aproximadamente 2 ATP por molécula de glucosa). Este proceso es menos eficiente energéticamente, pero permite a la levadura sobrevivir y obtener energía en ambientes sin oxígeno. El etanol producido, aunque tóxico en altas concentraciones para la propia levadura, es el componente deseado en la producción de bebidas alcohólicas y panadería.

El proceso de fermentación alcohólica se divide en dos etapas principales: la conversión de glucosa en piruvato (vía glucolítica) y la posterior conversión de piruvato en etanol. Las enzimas presentes en el citosol catalizan estas reacciones. La levadura utiliza coenzimas como el NAD+ y NADH para las reacciones de óxido-reducción.

La fórmula general de la fermentación del azúcar, como la alcohólica, puede representarse matemáticamente como:

\[C_6H_{12}O_6 \rightarrow 2C_2H_5OH + 2CO_2\]

Este proceso es utilizado por muchos organismos, incluyendo levaduras en la producción de alcohol. La levadura prefiere la respiración aeróbica para maximizar la obtención de energía. Sin embargo, bajo ciertas condiciones, como altos niveles de azúcar o bajo nivel de oxígeno, o debido al efecto Crabtree, puede producir etanol incluso en presencia de oxígeno. El efecto Crabtree ocurre cuando altas concentraciones de glucosa saturan las vías respiratorias, llevando a la fermentación de azúcares.

Factores que Influyen en la Fermentación

Para que la levadura pueda llevar a cabo la fermentación de manera efectiva, se requieren condiciones específicas:

  • Humedad: La levadura necesita que su alimento esté disuelto en agua para poder asimilarlo. Sin humedad, no puede activarse.
  • Alimento: Los azúcares son la fuente principal de energía. La glucosa es el sustrato preferido. También requiere nitrógeno (de las proteínas) y minerales.
  • Temperatura: La temperatura ideal para la fermentación del pan se considera entre 32°C y 35°C. Por debajo de 26°C, la actividad es reducida o dificultosa; por encima de 35°C, la levadura se debilita, y a 60°C muere. Las levaduras suelen tener una temperatura óptima de actuación cercana a los 40ºC. Cuanto más se reduzca la temperatura, más se ralentizará la acción de las levaduras, aunque pueden funcionar a temperaturas de 20ºC o menos, dependiendo de la cepa.
  • pH: La mayoría de las levaduras crecen mejor en un entorno de pH neutro o ligeramente ácido. El pH óptimo de la levadura panadera es ligeramente ácido, coincidiendo con el de la mayoría de las masas. En masas con mucha acidez, o si se incorpora algún ingrediente que incremente el pH, las levaduras pueden tener más dificultades, y la acción se verá ralentizada.
  • Oxígeno: La acción de las levaduras en panificación es anaerobia (ausencia de oxígeno). Sin embargo, las levaduras también pueden funcionar en aerobiosis (presencia de oxígeno), y de hecho, la presencia de oxígeno es recomendable para su propagación y crecimiento. En los procesos alimentarios, una primera fase aerobia ayuda a las levaduras a aclimatarse y a comenzar su funcionamiento.
  • Sal: Aunque en exceso puede ser letal para la levadura, modifica y controla su acción.
  • Grasa: Se incorpora en la masa de pan para retrasar el proceso de revenido.

Tipos de Levadura y sus Aplicaciones Específicas

Existen diversas especies y presentaciones de levadura, cada una con aplicaciones específicas. Las levaduras utilizadas en panadería son del género Saccharomyces cerevisiae, nombradas así por su capacidad de transformar azúcares y por ser las usadas tradicionalmente en cerveza.

  • Levadura Fresca: Se presenta como un bloque de levadura prensada, con un alto contenido de agua (aproximadamente 70%). Debe usarse poco después de su adquisición y necesita frío para su correcta conservación.
  • Levadura Deshidratada: Se le ha eliminado la mayor parte del agua. Al añadir agua templada, recupera su actividad fermentativa. Es útil en zonas donde el suministro de levadura puede presentar problemas.
  • Levadura Masa Madre (Prefermento): Es un cultivo simbiótico de levaduras y bacterias presentes de forma natural en cereales. Aporta sabor y aroma característicos al pan, y su cuidado y mantenimiento son esenciales para la panificación tradicional.
  • Levadura de Panadería (Saccharomyces cerevisiae): Es la más utilizada en la elaboración de pan, masa de pizza, bollos y brioches. Convierte los azúcares fermentables en dióxido de carbono, lo que provoca la expansión de la masa.
  • Levadura de Cerveza: Utilizada en la fermentación de la cerveza, con características adaptadas al mosto cervecero. Saccharomyces pastorianus es común para las "ales" y Saccharomyces cerevisiae para las "lagers".
  • Levadura de Vino: Empleada en la fermentación del mosto de uva para la producción de vino. La cepa que se utiliza normalmente es Saccharomyces cerevisiae, debido a la previsibilidad y la excelencia de sus propiedades fermentativas, así como a su tolerancia a grados altos de alcohol y de dióxido de azufre.

En el mercado, también se encuentran levaduras adaptadas a distintas elaboraciones, como las levaduras osmotolerantes para masas con altos contenidos de azúcar y sal, o las criotolerantes, con mayor resistencia al frío, importantes en procesos donde las masas van a ser refrigeradas. También hay levaduras más aptas para panes que incorporan propionato o ácido propiónico, un conservante.

Producción de levadura. Grado en Biotecnología UCA 2016/17

Aplicaciones de la Fermentación con Levaduras

En la Panadería

La levadura es el microorganismo que, incorporado en las masas, genera dióxido de carbono (CO2) y hace posible que las masas incrementen su volumen. La levadura consume azúcar y en su lugar produce dióxido de carbono que se emplea al hacer pan: el gas hace que la masa suba, con lo que al cocerla queda más ligera y esponjosa. La levadura utilizada en la masa fermenta el azúcar presente, liberando dióxido de carbono (CO2). Este gas crea burbujas en la masa y le da al pan su textura esponjosa, levantándolo gracias al proceso de fermentación.

En este proceso se producen unos desechos: alcohol (etanol), que se evapora durante el horneado, y dióxido de carbono o CO2, gas que “infla” la masa en forma de burbujas y que también se elimina en el horneado. Además, se produce calor. La mayor parte de los azúcares que desdobla la levadura los utiliza la propia levadura para vivir y desarrollarse, y otra parte quedan en la masa del pan, dándole parte de su sabor y el color dorado del horneado.

Las levaduras solo pueden transformar algunos tipos de azúcares simples, como la glucosa, fructosa, sacarosa y maltosa. Otros azúcares simples, como la lactosa, no son fermentables, al igual que azúcares más complejos. La velocidad a la que transforman los azúcares es distinta en cada caso; así, la glucosa y fructosa son transformados más rápidamente que la sacarosa, y esta más rápidamente que la maltosa. Los fabricantes de levaduras panarias suelen seleccionar cepas que presentan una mayor facilidad para transformar la maltosa, el azúcar que se genera a partir de la acción de las amilasas sobre el almidón dañado.

En las primeras fases del horneado, si quedan azúcares fermentables, las levaduras siguen actuando, generando CO2 e incrementando el volumen de las masas.

En la Elaboración de Bebidas Alcohólicas

La fermentación de azúcares es un proceso esencial en la producción de alcohol industrial y de consumo, ya que transforma los azúcares simples en etanol y dióxido de carbono. Las levaduras se utilizan para iniciar el proceso de fermentación, crear burbujas (como en el champán) y ajustar el grado de alcohol.

Cerveza

La cerveza es la bebida con alcohol más consumida del mundo. Su proceso de fabricación es particularmente fascinante. Durante la fermentación, las células de la levadura transforman los azúcares presentes en los cereales en etanol y en CO2. Esta transformación libera cientos de metabolitos secundarios que también influyen en el sabor y el aroma de la cerveza. La diversidad de los metabolitos, que varían en función de las cepas de levadura utilizadas, proporciona a cada tipo de cerveza un sabor único.

En cervecería, se utilizan dos grandes tipos de levaduras: Saccharomyces pastorianus para las “ales”, que libera relativamente pocos ésteres y proporciona cervezas ligeras y refrescantes como las “pils”; y Saccharomyces cerevisiae para las “lagers”, que proporciona cervezas más complejas y aromáticas, con un grado de alcohol a menudo más alto.

El cuello de la cerveza (la espuma blanca) está compuesto por dióxido de carbono, que es liberado por la levadura durante el proceso de fermentación, y por proteínas que rodean el dióxido de carbono, haciendo subir las burbujas hacia la superficie. Las proteínas de la levadura estabilizan la espuma de las cervezas, evitando que el cuello de espuma desaparezca demasiado rápido. Las cervezas sin alcohol pueden fermentarse con microorganismos específicos que solo consumen una cantidad de azúcar muy baja, como Saccharomyces cerevisiae variedad chevalieri.

Variedades de cerveza y los tipos de levadura asociados a su producción

Vino

Durante la vinificación, la levadura transforma los azúcares (glucosa y fructosa) del zumo de uva en etanol. La cepa utilizada normalmente es Saccharomyces cerevisiae. Los compuestos aromáticos liberados por la levadura tienen una función esencial para la vinificación. Algunas levaduras liberan aromas totalmente únicos (como el famoso sabor a plátano del beaujolais nouveau) e intensifican otros (los sabores característicos del chardonnay). Al disminuir la acidez, las levaduras suavizan algunos vinos blancos, al mismo tiempo que evitan que se vuelvan marrones. Al alimentarse, las levaduras fabrican alcohol, pero también liberan aromas de fermentación: aromas florales (rosa, por ejemplo) y frutales (plátano o melocotón). Según algunos expertos, las levaduras, estos minúsculos microorganismos, participan hasta un 80 % en los aromas que desprende el vino.

Producción de levadura. Grado en Biotecnología UCA 2016/17

En la Industria y Biotecnología

La fermentación no solo es crucial para producir bebidas, sino también para preservar alimentos. Por ejemplo, el proceso de fermentación es clave en la producción de alimentos fermentados como el kimchi y el chucrut, los cuales poseen beneficios para la salud. Además de su importancia en la industria alimentaria (chocolate, cacao, café, kéfir, refrescos, vinagre, salsa de soja, papadums), este proceso se utiliza para crear biocombustibles, mostrando cómo la química de la fermentación puede ser un aliado en la lucha por fuentes de energía más limpias.

Durante la producción de biocombustibles, los azúcares se convierten primero en alcoholes usando levaduras, antes de transformarse en combustible mediante procesos adicionales. Este enfoque es cada vez más importante en la búsqueda de alternativas sostenibles a los combustibles fósiles. El etanol es un tipo de alcohol utilizado ampliamente tanto en la industria alimentaria como en la energética. Tiene aplicaciones importantes como aditivo en los combustibles, mejorando su combustión y reduciendo las emisiones de gases nocivos. El etanol se mezcla frecuentemente con gasolina para crear mezclas como el E85.

Fermentación por Bacterias

Las bacterias también desempeñan un papel importante en la fermentación de azúcares. En particular, las bacterias lácticas convierten el azúcar en ácido láctico, un proceso esencial en la producción de alimentos como el yogur y ciertos quesos. Este tipo de fermentación, a diferencia de la fermentación alcohólica, no produce alcohol, sino ácidos que mejoran el sabor y la conservación de los alimentos. Además de su importancia en alimentos, esta fermentación es utilizada en procesos biotecnológicos para fabricar biopolímeros.

La ecuación básica para la fermentación láctica es:

\[C_6H_{12}O_6 \rightarrow 2C_3H_6O_3\]

Algunas bacterias, como Lactobacillus, realizan la fermentación heteroláctica, generando diferentes productos químicos a partir de los azúcares. Este proceso es más complejo ya que, además del ácido láctico, también se producen cantidades menores de etanol y dióxido de carbono, aportando características distintas a los alimentos. Un ejemplo fascinante de fermentación láctica es la producción de kéfir, una bebida fermentada que incluye bacterias y levaduras. Esta combinación particular proporciona un sabor ácido y otorga una textura cremosa gracias al ácido láctico producido.

Infografía comparativa entre fermentación alcohólica y fermentación láctica

La Contribución de Louis Pasteur

Luis Pasteur, en 1856, fue quien reconoció la función de las levaduras como agentes fermentadores. Demostró que las células viables de levaduras causan fermentación en condiciones anaeróbicas y, en este proceso, el azúcar presente en el mosto se convierte en etanol y dióxido de carbono. Pasteur también resolvió el problema de los frascos con las fermentaciones de alcohol, definiendo procedimientos para la conservación y envejecimiento, y generando un método para aumentar la calidad de conservación de vinos que consistía en calentarlos a una temperatura de 68°C durante 10 minutos y luego, enfriarlos rápidamente.

Investigación y Desarrollo en Levaduras

La investigación en levaduras ha permitido desarrollar cepas con características mejoradas para aplicaciones industriales. Por ejemplo, se han creado cepas de Saccharomyces cerevisiae genéticamente modificadas para aumentar la producción de etanol, ya sea optimizando la hidrólisis de sacarosa o mejorando la resistencia a altas temperaturas y concentraciones de alcohol.

Otras líneas de investigación se centran en la resistencia al calor, la rapidez de fermentación y la tolerancia a la acidez, características cruciales para los procesos industriales continuos y eficientes. La capacidad de la levadura para adaptarse a diferentes condiciones de estrés, como la deficiencia de nutrientes o la presencia de alcohol, también es objeto de estudio.

Tradicionalmente, los fabricantes de levaduras panaderas han buscado levaduras con alta capacidad de producción de CO2 y con alta adaptación para la transformación de la maltosa. En otros procesos, como la elaboración de vino o cerveza, se ha puesto más el foco en la capacidad de las levaduras para aportar aromas agradables. En los últimos años, están creciendo las investigaciones más centradas en la capacidad de las levaduras panaderas de aportar aromas en fermentaciones largas. También se realizan investigaciones sobre levaduras capaces de fermentar otros tipos de azúcares.

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