El camote y el zapallo son ingredientes versátiles que elevan tus recetas con sabor y textura. En nuestra región, los tubérculos y cucurbitáceas son el alma de la cocina, un cultivo que nos conecta con la tierra y nos ofrece auténticos regalos de la naturaleza. Ambos ingredientes tienen un lugar especial en cada cocina que se atreve a explorarlos. Sigue leyendo y anímate a incluirlos en tus recetas.

El Camote: Un Tesoro Oculto de la Tierra
El camote, conocido también como boniato o batata, es un tubérculo originario de América del Sur que ha conquistado cocinas de todo el mundo, especialmente en regiones tropicales, subtropicales y del Mediterráneo. Su versatilidad y dulzura lo convierten en un ingrediente estrella tanto en recetas saladas como dulces. Visualmente, el camote es tan diverso como delicioso: su piel puede ser rojiza, amarilla o violeta, mientras que la pulpa varía desde tonos naranja intenso hasta rosa o crema.
Con un sabor que recuerda a la castaña, el camote puede prepararse de muchas formas, similar a la papa. Es perfecto para asar, hacer puré, freír en chips o incluso como base para postres y dulces tradicionales. Además, en algunas culturas se aprovechan sus hojas tiernas, cocinándolas de manera similar a las espinacas. Ya sea al horno o en croquetas, el camote siempre añade un toque dulce y reconfortante a cualquier plato.
Diferencias entre Boniato, Batata y Camote
Aunque los términos boniato, batata y camote suelen usarse indistintamente, existen pequeñas diferencias que vale la pena conocer. Todos pertenecen a la misma familia de tubérculos, pero sus características varían según la región y la variedad:
- El camote suele tener una pulpa de color naranja brillante, con un sabor dulce y una textura cremosa al cocinarse, ideal para asados o puré.
- El boniato, más común en España y el Caribe, tiene una piel clara y pulpa blanca o amarilla, con un sabor menos dulce y una textura más firme.
- La batata, por su parte, puede tener una piel rojiza o morada y una pulpa que va desde el amarillo pálido hasta el violeta intenso, con un sabor a medio camino entre el camote y el boniato.
Para reconocer el camote en el mercado, busca camotes de piel fina y clara, con forma alargada e irregular. Si prefieres un sabor más dulce y colorido, elige camotes con piel anaranjada o morada, ya que suelen ser más dulces y tiernos al cocerlos.

Cómo Cocinar el Camote: Métodos y Tiempos
El camote es uno de esos ingredientes que se adapta a casi cualquier método de cocción, realzando su dulzura natural y su textura cremosa. Desde opciones rápidas hasta preparaciones más elaboradas, a continuación, te mostramos algunas de las mejores formas de prepararlo para sacarle el máximo provecho en la cocina.
Asado al Horno
El camote asado al horno resalta su sabor dulce y concentra sus jugos. Solo se necesita lavarlo bien, cortarlo por la mitad o en rodajas, y hornearlo con un poco de aceite y especias. En aproximadamente 40 minutos, tendrás un acompañamiento dorado y delicioso.
Hervido o al Vapor
Perfecto para purés o guisos, hervir el camote lo deja suave y fácil de triturar. Corta el camote en trozos y cuécelo en agua durante 25 minutos hasta que esté tierno. Al vapor, conserva mejor su sabor y nutrientes, siendo una opción más ligera.
Frito o en Chips
Si buscas un snack crujiente, freír el camote es una excelente opción. Corta en finas rodajas y fríe hasta que estén doradas. Para una versión más balanceada, puedes hacer chips al horno con un toque de sal y aceite de oliva.
Guisos o Sopas
El camote aporta dulzura y cuerpo a cualquier guiso o sopa. Se agrega en trozos y se deja que se cocine junto con el resto de los ingredientes. Su textura suave se mezcla a la perfección, dando un toque especial a los platos salados.
A la Parrilla
El camote a la parrilla sorprende con su sabor ahumado. Para disfrutarlo con este método de cocción, se debe cortar en rebanadas gruesas, untarlo con aceite y ponerlo directamente en la parrilla hasta que esté dorado por fuera y tierno por dentro.
Recetas Destacadas con Camote
El camote es uno de esos ingredientes que brilla en cualquier tipo de preparación, ya sea en recetas saladas o dulces. Su sabor naturalmente dulce y su textura cremosa lo convierten en una base ideal para crear desde entradas ligeras hasta platos principales y postres irresistibles.
Entradas con Camote
El camote es perfecto para comenzar cualquier comida con un toque crujiente o reconfortante. Gracias a su versatilidad, se puede freír, hornear o rellenar, dando como resultado opciones fáciles de preparar, pero llenas de sabor.
- Chips de camote
- Empanadas de camote
- Camote frito o al horno

Platos Fuertes con Camote
En platos principales, el camote aporta suavidad, dulzura y profundidad a cualquier preparación. Desde guarniciones clásicas hasta cremas reconfortantes, es un ingrediente que resalta y complementa una gran variedad de sabores.
- Crema de camote
- Puré de camote
- Ensalada de camote asado
Postres con Camote
Si hay una categoría donde el camote deslumbra, es en los postres. Su dulzura natural lo convierte en el protagonista de preparaciones cremosas y especiadas que conquistan a cualquiera. Desde clásicos tradicionales hasta creaciones modernas, los postres con camote son siempre una gran opción.
- Dulce de camote
- Pay de camote
- Cheesecake de camote
- Soufflé de camote
- Tarta de camote
El Zapallo: Versatilidad en la Cocina
Aunque ahora podemos conseguir zapallo durante todo el año, es en esta época, pleno otoño, donde lo encontramos en todo su esplendor. Hasta hace pocos días se estaban cosechando los zapallos en buena parte de la zona central, para luego irse a una guarda que puede durar todo el invierno. Esa es la razón por la que aún hay mucho zapallo dando vuelta, fresco y a buen precio.
Para aprovechar esta cucurbitácea en la cocina, vale la pena tener en cuenta diversas recetas, además de saber cómo conservarla en buen estado para utilizarla.
Cómo Conservar el Zapallo
Lo ideal es comprar el zapallo al corte, según lo que se necesite en casa. Pensando que esta compra se puede hacer semanal o quincenalmente, el trozo de zapallo se puede guardar perfectamente en el refrigerador, siempre dentro de una bolsa plástica. En el caso de zapallos más pequeños, si se llevan completos a casa no requieren refrigeración hasta que se les haga algún corte, por lo que con dejarlos en un lugar fresco y seco es más que suficiente.
Un tips para aprovechar al máximo el zapallo es sacar todas las semillas, lavarlas, secarlas y tostarlas. Son un excelente snack.

Recetas y Tiempos de Cocción del Zapallo
El zapallo, con su dulzura y textura, se presta a una infinidad de preparaciones. A continuación, exploramos algunas de las más populares.
Crema de Zapallo
La crema de zapallo es una opción reconfortante y fácil de hacer. Esta es una versión sana y con mucho sabor de la crema de zapallo.
Ingredientes (4 porciones):
- ½ kilo de zapallo cortado en trozos grandes
- 1 cebolla pelada y cortada a la mitad
- 1 vara de apio bien lavada
- 2 dientes de ajo pelados
- Sal, pimienta y jengibre fresco
- Aceite de oliva
- Yogur natural y ciboulette (para servir)
Preparación:
- En una olla con agua fría y una pizca de sal y pimienta, poner el zapallo con la cebolla, la rama de apio y los dientes de ajo.
- Tapar, cocinar con fuego alto hasta que hierva, luego bajarlo y cocinar hasta que el zapallo esté blando.
- A continuación, poner los trozos de zapallo, la cebolla, el apio y los ajos en la jarra de una licuadora.
- Agregar también una pizca de jengibre recién rallado y llenar la jarra con el agua sobrante de la olla (agregar agua fría si es que no fue suficiente). Licuar hasta obtener una crema suave.
- Servir caliente, opcionalmente con un toque de yogur natural y ciboulette.
Como hacer Crema de Calabaza - Receta Fácil y Rápido
Chips de Zapallo
Los chips de zapallo son una alternativa crujiente y deliciosa a las papas fritas, y prepararlos en casa es muy sencillo.
Ingredientes (para cuatro personas):
- ½ kilo de zapallo
- Sal, pimienta y aceite de oliva
Preparación:
- Precalentar el horno a 180ºC.
- Cortar el zapallo en láminas pequeñas, lo más finas posible, preferiblemente con la ayuda de una mandolina.
- Poner las láminas en un bol y agregar un chorro de aceite de oliva. Revolver bien para que el aceite se impregne por todos lados.
- Finalmente, disponerlas en una plancha o fuente para horno, poniendo antes papel mantequilla o una lámina de silicona.
- Llevar al horno por 10 a 15 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes.
- Sacarlas, ponerlas en un bol limpio, agregar sal y pimienta, y revolver. Se pueden consumir calientes o frías.
Puré de Zapallo
El puré de zapallo es parecido a la crema, pero tiene otra consistencia y otros ingredientes.
Ingredientes (para cuatro porciones):
- ½ kilo de zapallo cortado en cubos grandes
- 50 gr de mantequilla
- ½ taza de leche entera
- Sal, pimienta blanca y nuez moscada
Preparación:
- En una olla con agua fría y una pizca de sal, poner los cubos de zapallo y cocinarlos hasta que estén blandos (pero no deshechos).
- A continuación, colar el agua, devolver los cubos a la olla y aliñarlos con sal a gusto, una pizca de pimienta y otra de nuez moscada.
- Agregar la mantequilla y moler todo con un tenedor hasta tener una pasta.
- Luego, poco a poco ir agregando la leche y revolviendo hasta conseguir la textura de un puré. La cantidad de leche depende de la consistencia deseada.
- Tapar la olla y dejar reposar por cinco minutos para luego servir.
Zapallo a las Brasas
Es posible preparar un zapallo a las brasas y relleno, para hacerlo más sabroso. Para esto, se necesita un zapallo pequeño, de los redondos, y una buena cantidad de brasas de leña o carbón.
Ingredientes (para cuatro a seis personas):
- 1 zapallo redondo mediano
- 1 tarro de pimientos asados
- ½ kilo de queso mozzarella o similar rallado
- 2 cebollas cortadas en pluma
- Sal, pimienta y aceite de oliva
Preparación:
- Cortar el zapallo por la mitad y sacarle todas sus semillas e hilachas (sin pelarlo).
- Repartir el queso rallado entre las dos mitades del zapallo.
- Después, hacer lo mismo con los pimientos y las cebollas.
- Aliñar con un poco de sal y pimienta más un generoso chorro de aceite de oliva, que no solo moje el relleno sino también los bordes de la carne del zapallo. Revolver todo.
- Finalmente, meter entre las brasas las dos mitades del zapallo y dejarlo cocinar por una hora o hasta que este se vea dorado por arriba, el queso esté fundido y la carne del zapallo se desprenda fácil de su cáscara.
- En ese momento, sacarlo del calor y con un tenedor mezclar la carne del zapallo con todo el relleno, siempre dentro del zapallo. Se puede untar con pan o utilizar como acompañamiento del asado.
Curry de Zapallo
Esta es otra forma de consumir el zapallo y tiene la gracia de que se usa más en trozos y no molido. Además, con todas las especias del curry, el zapallo de verdad toma un sabor muy difícil de encontrar en otra receta.
Ingredientes (para cuatro personas):
- 1 kilo de zapallo cortado en cubos medianos
- 1 cebolla morada cortada en cubos pequeños
- 1 taza de cilantro picado fino
- 3 dientes de ajo pelados y picados finamente
- 1 ají verde limpio y picado muy pequeño
- 2 tazas de leche de coco
- Sal, pimienta, comino, cúrcuma, canela y aceite de maravilla
Preparación:
- En una olla grande calentar un poco de aceite y sofreír ahí la cebolla con el ajo y el ají verde.
- Condimentar con sal, pimienta, comino, cúrcuma (bastante) y canela.
- Revolver bien y agregar los cubos de zapallo. Seguir cocinando hasta que el zapallo tome leves tonos tostados.
- En ese momento, agregar la leche de coco y la mitad del cilantro picado.
- Revolver bien y cocinar por media hora o hasta que los cubos de zapallo estén blandos (pero algo firmes aún) y la leche se haya reducido.
- Finalmente, corregir de aliños si fuese necesario y servir acompañado de arroz blanco (ojalá Basmati). Terminar decorando con el resto del cilantro por encima.