La industria alimentaria, en su búsqueda por satisfacer las tendencias actuales del mercado, se enfoca en el desarrollo de productos bajos en grasa que mantengan sus propiedades sensoriales, tecnológicas y funcionales, especialmente en el caso de los productos lácteos semisólidos. Tradicionalmente, se han empleado hidrocoloides y estabilizadores para simular la percepción de la grasa y mejorar la estabilidad del yogur frente a la sinéresis durante el almacenamiento. Sin embargo, la reducción del contenido de grasa puede llevar a una pérdida de viscosidad y estructura, afectando negativamente la apariencia, la textura y la sensación en boca del producto.
Una alternativa prometedora para abordar esta limitación es la utilización de ingredientes lácteos como las proteínas de suero, las cuales son subproductos valiosos de la industria láctea. El lactosuero, la porción acuosa de la leche obtenida tras la acidificación térmica o la coagulación, constituye una fuente significativa de nutrientes y confiere múltiples propiedades a una amplia gama de alimentos, posicionándose como uno de los sectores de mayor crecimiento en la industria. A pesar de su potencial, el uso del lactosuero a menudo se ve restringido por su sabor particular y su elevado contenido de carga orgánica, lo que representa un desafío debido a su fuerte potencial contaminante.
Este documento presenta los resultados de una investigación centrada en la elaboración y evaluación de una bebida fermentada tipo yogur a base de lactosuero dulce, utilizando como cultivos iniciadores las bacterias Streptococcus Salivarius ssp. Thermophilus y Lactobacillus Casei ssp. Casei. El estudio tuvo como objetivo principal realizar un análisis microbiológico, la estimación fisicoquímica de la vida útil y una evaluación sensorial de esta bebida innovadora.
El Lactosuero: Un Subproducto con Potencial
El lactosuero es un subproducto derivado de la producción de queso, como el queso costeño en el caso de la empresa Coolechera-Cartagena. Este líquido, que representa entre el 85% y el 90% del volumen de la leche, es rico en nutrientes, conteniendo aproximadamente el 55% de los nutrientes totales de la leche. Entre sus componentes más abundantes se encuentran la lactosa, proteínas hidrosolubles, lípidos, sales minerales y vitaminas. Las proteínas del suero son particularmente valiosas como fuente para fortificar alimentos y aumentar su valor nutricional.
Los productos derivados del suero no solo mejoran la textura, realzan el sabor y el color, sino que también optimizan las propiedades de flujo y exhiben otras características funcionales que contribuyen a la mejora de la calidad de los productos alimenticios. Las proteínas del suero son reconocidas por sus propiedades funcionales como la gelificación, la estabilidad térmica, la formación de espuma y la emulsificación.
A pesar de sus múltiples beneficios, el aprovechamiento del lactosuero se ve limitado por su sabor y su alta carga orgánica. Su eliminación directa en cuerpos de agua o en el medio ambiente está restringida debido a su considerable potencial contaminante, lo que lo convierte en uno de los residuos más representativos y severos de la industria lechera. Esta situación impulsa la búsqueda continua de innovaciones tecnológicas para el aprovechamiento de este subproducto, aprovechando su contenido de elementos de alto valor nutritivo.

Aplicaciones del Lactosuero en la Industria Alimentaria
El lactosuero ha sido objeto de numerosas investigaciones debido a la posibilidad de aprovechar su contenido nutricional en la síntesis de diversos productos. En el sector alimentario, se han desarrollado aplicaciones como la producción de etanol, ácidos orgánicos, bebidas no alcohólicas y fermentadas, biomasa, concentrados, aislados e hidrolizados de proteína, películas comestibles, y como medio de soporte para encapsular sustancias. Además, se utiliza en la producción de xantana, enzimas y en la separación de lactosa para fines edulcorantes.
El Yogur y las Bebidas Fermentadas
El yogur es uno de los productos lácteos fermentados más conocidos, obtenido mediante la fermentación de la leche por cultivos mixtos de Lactobacillus Bulgaricus y Streptococcus Thermophilus. Durante este proceso, la lactosa se convierte en ácido láctico, generando compuestos que le otorgan al yogur su sabor y aroma característicos. Su consistencia debe ser suave y homogénea, libre de grumos. La firmeza del gel del yogur está determinada por la red de proteínas, que a su vez depende del contenido de sólidos solubles, el índice de acidificación y la actividad proteolítica de los cultivos utilizados.
Los yogures pueden ser co-cultivados con bacterias probióticas, como Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei y Lactobacillus paracasei ssp. Paracasei, para mejorar su funcionalidad fisiológica. Estas cepas probióticas también han sido estudiadas por su potencial en la generación de péptidos bioactivos de la proteína de la leche con propiedades antioxidantes, antimutagénicas y anticancerígenas.
Se han estandarizado bebidas a base de lactosuero mezclado con jugos de frutas, utilizando estabilizadores y acidulantes adecuados, evaluando sus propiedades fisicoquímicas y la preferencia de los consumidores. Asimismo, se han desarrollado bebidas fermentadas a partir de lactosuero de leche de vaca, búfalo y cabra, así como bebidas fermentadas de suero de queso fresco inoculadas con Lactobacillus casei, evaluando la viabilidad de estos microorganismos y su resistencia a las condiciones del tracto gastrointestinal humano.
Preparación del cultivo láctico para Yogurt
Metodología de la Investigación
Materiales
El lactosuero dulce utilizado en esta investigación fue adquirido de la empresa láctea Coolechera-Cartagena, como subproducto de la producción de queso costeño. Las cepas de bacterias ácido-lácticas, Streptococcus Salivarius ssp. Thermophilus y Lactobacillus Casei ssp. Casei, fueron suministradas por la empresa CHR-HANSEN.
Estandarización del Yogur
Se elaboraron tres réplicas de la bebida fermentada tipo yogur a base de lactosuero dulce. Se establecieron tres formulaciones distintas, variando la concentración de sólidos solubles: la Muestra 1 (M1) contenía un 13% de sólidos solubles, la Muestra 2 (M2) un 17%, y la Muestra 3 (M3) un 21%.
El proceso de producción del yogur implicó la homogeneización del lactosuero dulce, la leche descremada y el azúcar. Posteriormente, la mezcla fue pasteurizada a 65 °C durante 30 minutos y enfriada a 41 ± 1 °C. Acto seguido, se inoculó con un 5x10⁻⁵ % p/v de los microorganismos Streptococcus Salivarius ssp. Thermophilus y Lactobacillus Casei ssp. Casei. Durante la fermentación, se mantuvo una temperatura de 41 ± 1 °C, y el desarrollo de la acidez se monitorizó cada 30 minutos durante 3 horas, hasta alcanzar el punto deseado.
| Muestra | Concentración de Sólidos Solubles (%) |
|---|---|
| M1 | 13 |
| M2 | 17 |
| M3 | 21 |
Evaluación Microbiológica y Fisicoquímica
Las tres muestras formuladas fueron sometidas a evaluación microbiológica conforme a las Normas Técnicas Colombianas NTC-399 y 4519. La estimación de la vida útil se determinó mediante ensayos de pH, siguiendo la Norma Técnica Colombiana NTC-399, y la determinación del porcentaje de ácido láctico, de acuerdo con la Norma Técnica Colombiana NTC-4978.
Análisis Sensorial
Se evaluó el grado de aceptación de las bebidas fermentadas tipo yogur a base de lactosuero dulce, comparándolas con un yogur comercial. Para ello, se empleó una prueba analítica discriminativa de ordenamiento.
Resultados
Los análisis microbiológicos realizados confirmaron que los productos elaborados son inocuos y cumplen con los estándares establecidos en las Normas Técnicas Colombianas. Los productos demostraron una vida útil estable durante un período de almacenamiento superior a 15 días.
En cuanto a la evaluación sensorial, las bebidas fermentadas tipo yogur elaboradas con lactosuero dulce obtuvieron un alto grado de aceptación por parte de los consumidores, en comparación con las bebidas comerciales de referencia.

Conclusiones
Con base en los resultados obtenidos en esta investigación, se concluye que el lactosuero dulce, un subproducto de la industria láctea, puede ser aprovechado de manera efectiva para el desarrollo de nuevos productos alimenticios, como bebidas fermentadas tipo yogur. Estos productos no solo cumplen con los requisitos de inocuidad y estabilidad, sino que también presentan una alta aceptabilidad sensorial, lo que representa una oportunidad para la valorización de este recurso y la diversificación de la oferta en el mercado.