Las tartas de hojas verdes son siempre bienvenidas en la mesa, ya que son sabrosas, aportan saciedad y abundante fibra. Además, puedes incorporarlas en almuerzos o cenas, servirlas tanto calientes como frías. Su versatilidad y los múltiples beneficios nutricionales las convierten en un plato ideal para cualquier ocasión.
La Pascualina: Un Clásico con Historia

La torta o tarta Pascualina, como su nombre lo indica, es un plato que tradicionalmente se come en Pascuas. La versión de este clásico de verduras, de acelga o espinaca, para comerla en Semana Santa, idealmente no debería incluir jamón ni agregados cárnicos. Esta receta de origen italiano, cargada de simbolismo, se originó en Génova y ya en el siglo dieciséis apareció en el repertorio de comidas permitidas para las Pascuas.
Se la llamó “gattafura” y, al estar hecha de verduras, huevo y un requesón con una masa salada hojaldrada, se cocinaba para las Pascuas. Así adoptó el nombre con el que todos la conocemos hoy: Pascualina. En muchos lugares, especialmente en Argentina, la tarta Pascualina ha sido adoptada para consumir durante todo el año, con ricota, con huevo, con cebollita o con morrón; cada familia tiene su propia receta y sus preferencias para esta tarta siempre verde.
Beneficios de las Tartas de Hojas Verdes
La tarta de acelga es una opción económica y nutritiva, a la par de la tarta de choclo cremoso y la de cebolla. Muchas veces, las tartas de acelga pueden quedar aguadas o insulsas, pero con las recetas adecuadas, se logran rellenos cremosos y riquísimos. Son una forma original y deliciosa de consumir verduras.
Un método particular de preparación de estas tartas implica el uso de verduras crudas, lo cual aporta varios beneficios. Hace que las hojas resulten más rendidoras, ya que cuando se cocinan previamente se reduce mucho su cantidad. Además, conservan todas sus propiedades nutricionales. En estos casos, se añaden pocos ingredientes y condimentos, solo los necesarios para realzar el sabor natural de estas deliciosas verduras.
Recetas de Tarta de Acelga y Espinaca
1. Receta Clásica de Tarta de Acelga Cremosa (Pascualina)

Esta receta de Pascualina clásica es muy fácil de preparar, nutritiva y el relleno queda súper cremoso. Es un verdadero clásico que gusta a casi todos, incluso a quienes no son tan fans de las verduras.
Ingredientes:
- 2 paquetes de acelga
- 4 huevos duros
- 1 cebolla grande
- Dientes de ajo (al gusto)
- 1 cucharada de harina
- ½ vaso de leche
- 1 cucharada de queso crema
- 1 cucharada de mostaza (de buena calidad)
- Granos de mostaza (opcional)
- Ajo en polvo, sal y pimienta al gusto
- Quesos suaves en trozos pequeños (no utilizar quesos fuertes como roquefort)
- Aceite de oliva
- Masa para tarta (hojaldrada o brisa, 2 unidades)
Preparación del Relleno:
- Poner los huevos en una olla con agua y llevarlos a hervor hasta que estén duros (unos 8 minutos de hervor). Un truco: si agregas un chorrito de vinagre al agua, el huevo no se desarmará.
- Cortar la cebolla en trozos bien pequeños y picar finos los dientes de ajo.
- Con la acelga: cortar las pencas (se pueden guardar para otras preparaciones, por ejemplo, empanadas y fritas). Encimar las hojas de a dos y enrollarlas para luego cortarlas en tiras finas.
- Rehogar el ajo y la cebolla en una olla con aceite caliente. Agregar una pizca de sal para ayudar a la cebolla a largar su líquido mientras se cocina.
- Cuando la cebolla esté transparente, agregar una cucharada de harina y seguir revolviendo durante 1 minuto o hasta que la harina se vea tostada.
- Agregar medio vaso de leche mientras se revuelve sin parar hasta que se forme una especie de salsa blanca. Si bien no es una salsa blanca tradicional, la leche se unirá con la harina tostada y generará algo muy parecido que hará que la Pascualina quede súper cremosa.
- Añadir la acelga cortada e ir revolviendo de abajo hacia arriba, mezclando bien.
- Agregar una cucharada de queso crema y otra de mostaza. Sumar granos de mostaza, ajo en polvo, sal y pimienta.
- Añadir todos los quesos en trozos pequeños.
Armado y Cocción:
- Una vez que el relleno esté frío o tibio (nunca caliente), estirar una masa para tarta en una tartera y colocar el relleno de acelga adentro.
- Cortar los huevos duros a la mitad y disponerlos sobre el relleno para cubrir toda la superficie.
- Cubrir con la segunda masa, hacer el repulgue y pinchar la superficie con un tenedor para evitar que se abra durante la cocción.
- Llevar al horno precalentado a fuego medio (aproximadamente 200 °C) por unos 30 minutos, o hasta que la masa esté dorada y el relleno cocido. Antes de retirar del horno, chequear que esté bien cocida la base.
- Una vez lista, retirar y servir.
¡El Video Más Visto de TARTA PASCUALINA! - Con Masa Casera Tradicional
2. Tarta de Espinaca Cremosa con Quesos
Para aquellos que disfrutan del queso, esta preparación resalta el sabor de las verduras sin carne, utilizando una combinación de quesos para lograr una tarta deliciosa.
Ingredientes:
- Espinacas frescas
- 1 cebolla
- Aceite
- Queso que se funda (mantecoso, mozzarella, etc.), 1 trozo
- Queso azul (1 cucharada, opcional)
- Crema de leche (2 cucharadas)
- Queso untable (3 cucharadas)
- Masa de tarta
Preparación:
- Lavar las espinacas y ponerlas en una olla sin agua, tapada y a fuego mínimo (solo húmedas del agua con la que se lavaron).
- Cuando se hayan "desmayado" todas, retirar del fuego. Quitar el exceso de agua y picar de forma gruesa.
- Picar la cebolla, saltear en un poco de aceite hasta que estén transparentes.
- Agregar las espinacas picadas.
- Fuera del fuego, añadir el queso azul y la mitad del queso mantecoso (o mozzarella) en trocitos pequeños, la crema de leche y el queso untable. Mezclar bien.
- Disponer la masa de tarta en una tartera. Echar la mezcla y repulgar los bordes.
- Hornear hasta que la masa esté dorada y el relleno cocido.
3. Tarta de Acelga y Espinaca con Vegetales Crudos
Esta opción permite que las hojas de acelga y espinaca conserven todas sus propiedades y resulten más rendidoras. Se enfoca en realzar el sabor natural de las verduras con pocos condimentos.
Ingredientes para la masa (si es casera):
- Harina (blanca o integral)
- Aceite
- Agua
- Sal
Ingredientes para el Relleno:
- Hojas de acelga (bien lavadas)
- Hojas de espinaca (bien lavadas)
- 1 huevo crudo (levemente batido)
- 4 huevos duros (en mitades)
- Cebolla (picada finamente)
- Morrón (picado finamente)
- Hongos (picados, opcional)
- Ajo (picado finamente)
- Nueces picadas (opcional)
- Condimentos al gusto
Preparación de la Masa y el Relleno:
- Para la masa: Colocar la harina sobre la mesada formando una corona, añadir en el centro el aceite, el agua y la sal. Integrar todos los ingredientes y amasar por al menos 5 minutos hasta formar un bollo (sin amasar excesivamente si es para una masa quebrada).
- Lavar muy bien las hojas de la acelga y la espinaca.
- Picar la cebolla, el morrón, los hongos y el ajo. Colocarlos en una sartén con unas gotitas de aceite y saltear hasta que la cebolla esté translúcida. Si se opta por verduras cocidas en el relleno, agregar la espinaca o acelga bien picada, condimentar, mezclar muy bien y cocinar unos minutos. Por último, añadir las nueces picadas.
- Si se usan verduras crudas para el relleno: mezclar muy bien la acelga y espinaca picadas con el huevo crudo levemente batido.
Armado y Cocción:
- Estirar la masa para tarta en una tartera.
- Verter el relleno (con verduras crudas o ligeramente cocidas) y, con el revés de una cuchara, hundir un poco en 4 puntos y colocar allí los huevos duros en mitades.
- Encender el horno para precalentarlo a 200 °C.
- Hornear hasta que esté dorada y cocida. ¡La tarta de acelga y espinaca está lista para comer!
Variantes y Consejos Adicionales

Ideas para el Relleno:
- Ricota, salsa blanca o queso crema: Harán que el relleno quede más cremoso y suave.
- Choclo: Su sabor levemente dulce contrasta muy bien con el amargo de la acelga, y aportará una textura algo crocante a la preparación.
- Otros vegetales: Puedes añadir morrón, puerro, cebolla de verdeo o ajo para intensificar el sabor y agregar más nutrientes.
Conservación:
Esta tarta se puede guardar en el freezer o congelador. Puedes hacerlo ya cortada en porciones, de modo que te permita ir descongelando solo lo que vayas a consumir, facilitando así su disfrute en cualquier momento.