La Magia de la Pasta Fresca Casera
No hay muchas más cosas en este planeta que sean mejores que la pasta fresca casera. A pesar de esto, hay mucha gente que se siente intimidada al hacer pasta casera y admito que yo era una de ellas. La de historias que se escuchan de abuelas italianas con grandes músculos tras años de trabajo laborioso de amasar pasta fresca.
¿Para qué una ciudadana moderna elegiría amasar, estirar y cortar su propia pasta casera cuando se puede comprar, hervir y servir en menos de 30 minutos? La primera vez que hice pasta fresca fue durante mi primer año en Barcelona, cuando mi aún no-marido me regaló una máquina para pasta por Navidad. La probamos y resultó que no fue tan difícil como había pensado. Cierto, la máquina facilita el trabajo, pero tampoco es tan laborioso sin la máquina y tienes la libertad de hacer cualquier tipo de pasta que te guste.

¿Por Qué Elegir Pasta de Remolacha?
La pasta casera ofrece infinitas posibilidades para experimentar con colores y sabores. ¿Quieres verde? Añade espinacas. ¿Quieres amarillo? Añade azafrán o cúrcuma. ¿Quieres rojo? Ahora tal vez estés pensando “remolacha, ¡qué asco!”
Primero, la remolacha es buena cuando está fresca. Tal vez tengas malos recuerdos de infancia, de estar forzado a comer remolacha en lata, pero la remolacha fresca es otra cosa totalmente diferente y me encantan las remolachas en este tartar de remolacha y boniato. Segundo, esta pasta fresca de remolacha no tiene un sabor fuerte a remolacha; adquiere un sutil toque. Hoy os traemos una de las pastas frescas más bonitas que podéis preparar, la pasta casera de remolacha, caracterizada por su color vibrante y un leve toque dulce, ideal para un plato diferente y lleno de vida.

Receta Principal: Tallarines de Remolacha con Reducción de Vino Blanco
Ingredientes
Para la Pasta Fresca de Remolacha (Aprox. 4 porciones)
- 1 remolacha mediana
- 1 cucharada de aceite de oliva (para el puré)
- 290 gramos de semolina (o harina común, la pasta será más suave y menos al dente. Para lograr una pasta al dente con harina común, es mejor dejarla secar unas horas antes de cocinar)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de aceite de oliva (para la masa)
- 80 ml de agua (la cantidad puede variar según el tipo de harina)
- Aquafaba (opcional, para una versión vegana o para mejorar la elasticidad)
Para la Salsa de Reducción de Vino Blanco
- ½ cucharada de aceite de oliva
- 1 chalote picado
- 1 diente de ajo picado
- 60 ml de vino blanco
- ½ cucharada de harina
- 1 cucharada de aceite de oliva (restante)
- 120 ml de caldo de verduras
- ¼ cucharadita de hierba a elegir (estragón, romero, tomillo, orégano, albahaca)
- Sal y pimienta al gusto
- 1 o 2 cucharaditas de balsámico (si se añade puré de remolacha a la salsa)
Preparación Paso a Paso (Tiempo total: aprox. 45-50 minutos)
1. Cocción y Puré de Remolacha
Cocinar la remolacha al gusto. Una opción es asarla entera con una cucharada de aceite de oliva, envuelta en papel de plata, en el horno a 200°C durante unos 45 minutos. También se puede pelar, cortar en cuartos y hervir hasta que esté blanda. Otra alternativa es hacer un jugo de remolacha: licuar la remolacha con agua y luego filtrarlo, o usar una máquina para jugos (como una Hurom Chef). Una vez cocida o procesada, usar un procesador de alimentos o licuadora con una cucharada de aceite de oliva para hacer el puré.
Púre de REMOLACHA! 😋♨ | Resumen RELATO 2D 📺 | IoCucino🍅360
2. Elaboración de la Masa
En la encimera, mezclar la semolina (o harina común) y la sal. Formar un hueco en el centro de la harina y añadir la cucharadita de aceite de oliva y 3 cucharadas del puré de remolacha (o el jugo de remolacha y aquafaba, si se usa). Añadir un poco de agua y usar un tenedor para mezclar con un poco de harina. Continuar añadiendo agua y mezclando poco a poco con la harina hasta que la masa forme una pelota y se pueda amasar con las manos. La cantidad de agua puede variar según la marca de harina. El objetivo es obtener una masa suave que no se pegue.
Amasar durante 10-15 minutos a mano hasta obtener una masa suave y relativamente elástica. Luego, envolver la masa en plástico y dejar reposar durante una hora, o en un bowl durante unos 10 minutos si se busca un reposo más corto.

3. Estirado y Corte de la Pasta
Cortar la masa en cuatro y estirar. Si se tiene una máquina para pasta, usarla siguiendo las instrucciones para estirar la masa lo más fino posible. Si no, estirar la masa en la encimera enharinada con un rodillo lo más fino que se pueda. Usar un cuchillo o un cortador de pizza para cortar tiras largas de masa de la forma deseada (tallarines, fetuccinis, etc.). Se puede espolvorear con más harina y reservar aparte. En este punto, la pasta se puede colgar para que se seque o hervir de inmediato.

4. Preparación de la Salsa de Reducción de Vino Blanco
Calentar una sartén grande a fuego medio. Añadir la media cucharada de aceite de oliva y pochar el chalote picado. Añadir el ajo y pochar. Verter el vino blanco y hervir hasta reducir a la mitad. Añadir la harina y mezclar bien para evitar grumos. Cocinar durante un minuto y añadir la cucharada de aceite de oliva restante, el caldo de verduras, sal y pimienta. Si se elige usar el puré de remolacha restante, añadirlo ahora junto con una o dos cucharaditas de balsámico para cortar la dulzura. Con o sin puré de remolacha, hervir la salsa a fuego lento hasta lograr la consistencia deseada.
5. Cocción de la Pasta y Emplatado
Calentar una olla de agua con abundante sal hasta que hierva. Hervir la pasta durante 2 o 3 minutos. La pasta fresca se cocina rápidamente, por lo que es importante probarla con frecuencia hasta que tenga la consistencia deseada (al dente). Escurrir y añadir directamente a la salsa preparada. Si se hizo el esfuerzo de preparar una hermosa pasta de remolacha, se sugiere una simple reducción de vino blanco para resaltar su color y sabor, en lugar de esconderla bajo una salsa de tomate fuerte.

Otras Sugerencias de Salsas y Servido
Salsa Rosada Cremosa con Pollo
Para un plato más completo y con un toque cremoso, esta salsa rosada es ideal. Primero, cortar la remolacha en trozos irregulares y la pechuga de pollo en trozos grandes. Sellar el pollo hasta que esté dorado. En una licuadora o procesadora, disponer la remolacha, dos cucharadas de aceite de oliva, 100 gr de queso (rallado), ajo en polvo, orégano, sal y pimienta. Mezclar hasta obtener una salsa homogénea. Pasar a una olla pequeña, cocinar levemente por un par de minutos y agregar crema de leche. Reservar. Para emplatar, disponer la pasta en un plato hondo, bañar con la salsa y añadir el pollo sellado y queso rallado.

Salsa tipo Pesto de Remolacha y Piñones
Esta es una opción sana, sencilla y vegana, llena de color y alegría. Para 2 personas, se necesitan: 100 g de remolacha, 100 g de espaguetis (o la pasta fresca preparada), 15 g de parmesano (omitir para vegano), 25 g de piñones, 0.5 diente de ajo, 3 cucharadas de aceite de oliva, sal, pimienta y albahaca. Cocer la remolacha en una cacerola con agua. Una vez lista, mezclar la remolacha con el ajo, el parmesano, los piñones y el aceite de oliva. Sazonar al gusto. Hervir la pasta fresca por 2-3 minutos o los espaguetis por 5 minutos hasta que estén al dente. Escurrir y mezclar bien la pasta con esta salsa.
Salsa de Remolacha y Queso para Pasta Comprada
Para una preparación más rápida utilizando pasta comprada y una base de salsa blanca: cocinar una betarraga pelada con una cebolla cortada irregularmente y un caldo en polvo MAGGI® de verduras. Una vez cocinada, licuar todo el contenido junto con un atado de perejil, controlando la cantidad de agua para obtener una salsa sedosa y reservar. Aparte, preparar salsa blanca MAGGI® según las indicaciones del envase. Finalmente, juntar la salsa de betarraga con la salsa blanca y mezclar de inmediato con los fideos cocidos al dente. Se puede rallar un poco de queso parmesano para aportar mayor sabor y cremosidad.
Consejos para una Pasta de Remolacha Perfecta
- Intensidad del Color: Si la pasta no tiene suficiente color, es posible que se haya utilizado huevo, el cual añade líquido a la masa y hace que acepte menos remolacha, atenuando el color. También puede pasar si se utiliza el líquido de cocción de las remolachas, que aporta poco tinte.
- Textura de la Masa:
- Si la pasta queda muy blanda durante el amasado, se puede añadir un poco más de semolina de trigo duro o harina hasta lograr la textura deseada.
- Si la pasta queda muy seca, se puede añadir un poco más de líquido (agua o puré de remolacha).
- Remolacha Cocida vs. Fresca: Se puede utilizar remolacha ya cocida de la que venden envasada para mayor comodidad. Sobre la superficie de trabajo, formar un volcán con la harina y colocar el puré de remolacha en el centro. Amasar hasta que la remolacha se integre por completo y se obtenga una bola de masa homogénea en color y textura.
- Contraste de Dulzor: Se puede añadir un poco de sal a la masa para contrastar el dulzor natural de la remolacha, aunque es totalmente prescindible.
Información Nutricional (por porción, aprox.)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Energía | 360.6 kcal |
| Carbohidratos | 68.7 g |
| Proteína | 11.9 g |
| Grasas | 3.1 g |
| Grasas saturadas | 0.9 g |
| Fibra | 3.3 g |
| Azúcares | 7.3 g |
| Sodio | 588.6 mg |
tags: #tallarines #con #trocitos #de #vetarraga