Preparar tallarines de avena caseros y una salsa blanca sin grumos es más sencillo de lo que parece. Esta guía detallada te permitirá disfrutar de una pasta nutritiva acompañada de una salsa clásica y versátil, ideal para diversas preparaciones culinarias.

Elaboración de los Tallarines de Avena
Ingredientes para la Masa de Avena
Para la preparación de una nutritiva pasta casera, necesitarás una combinación específica de ingredientes que le darán la textura y el sabor deseados.
- Harina de avena
- Fécula de maíz
- Sal
- Goma xantana
- Huevos
- Aceite de oliva
Instrucciones para la Pasta Casera
- En un tazón grande, mezcla la harina de avena, la fécula de maíz, la sal y la goma xantana.
- Haz un hueco en el centro de los ingredientes secos y agrega los huevos y el aceite de oliva.
- Con un tenedor o con las manos, comienza a mezclar los ingredientes desde el centro hacia afuera hasta que la masa comience a formarse.
- Transfiere la masa a una superficie de trabajo ligeramente enharinada y amasa durante unos minutos hasta obtener una masa suave y elástica.
- Divide la masa en porciones más pequeñas y, con un rodillo, estira cada porción hasta obtener una lámina fina.
- Corta la pasta en la forma deseada, por ejemplo, tallarines.
Cómo hacer pasta para espaguetis y tallarines. Pasta fresca casera
La Salsa Blanca Clásica (Bechamel)
Saber hacer una salsa blanca es súper útil, ya que sirve para muchas preparaciones como lasañas, salsas para pasta, soufflés, entre otros. A continuación, se detallan los trucos para lograr una salsa sabrosa y sin grumos.
Ingredientes Básicos de la Salsa Blanca
La salsa blanca clásica se compone de tres ingredientes fundamentales:
- Harina: Es el agente espesante principal.
- Mantequilla: Aporta sabor y ayuda a formar el roux. Puede sustituirse por aceite, como cuando se preparan croquetas.
- Leche: Se puede usar el tipo de leche deseado. La leche entera o fresca resultará en una salsa más cremosa que la leche descremada, aunque esta última también funciona bien. También se puede optar por leche vegetal si se prefiere.
Consejos Clave para una Salsa Blanca Perfecta
- Evitar los grumos: Lo que más asusta a las personas al hacer salsa blanca son los grumos. Para que no salgan, es importante agregar la leche al “roux” (mezcla de harina y mantequilla) fuera del fuego. Se debe ir añadiendo poco a poco hasta haber usado toda la leche, mezclando constantemente.
- Momento de preparación: Es ideal hacer la salsa blanca en el momento en que se va a usar. A medida que pasa el tiempo, la textura de la salsa puede cambiar y tiende a formar una capa dura en la superficie.
- Conservación: Para conservarla, cúbrela con algo tocando la superficie para evitar que se forme esa capa dura.
- Saborización de la leche: La salsa blanca clásica sugiere primero dar sabor a la leche con algunos ingredientes, como si fuera un "tecito". Esto enriquece su sabor y la hace más que solo leche. Este paso no es estrictamente necesario si la salsa es parte de una preparación con otros sabores, como en un soufflé de coliflor.
- Consistencia: Es importante considerar que cada receta pide un espesor distinto en la salsa blanca. Ajusta la cantidad de leche o el tiempo de cocción según la consistencia deseada.

Saborización de la Leche (Opcional)
Este paso añade una profundidad de sabor especial a la salsa blanca.
Ingredientes para la Leche Saborizada
- Leche (entera, fresca, descremada o vegetal)
- Especias aromáticas (ej. hoja de laurel, granos de pimienta, trozo de cebolla, nuez moscada)
Instrucciones para la Leche Saborizada
- Pon todos los ingredientes en una ollita a fuego bajo.
- Desde que rompe un hervor ligero, déjala 10 minutos.
- Mueve de rato en rato para que la leche no se pegue y se queme en el fondo.
- Pasa los contenidos por un colador y quédate solo con la leche saborizada.
Elaboración de la Salsa Blanca
- Derrite la mantequilla a fuego medio y agrega la harina.
- Deja que la mezcla se cocine por 1 minuto, mezclando todo el tiempo con un batidor de mano. Esta mezcla se llama "roux" (pronunciado "rú" en francés).
- Saca la ollita del fuego y agrega un chorrito de leche. Mezcla con el batidor de mano. Al principio se formará una masa.
- Agrega toda la leche poco a poco, mezclando entre cada chorrito. Cuando la mezcla esté suelta, añade el resto de la leche.
- Termina agregando un poco de nuez moscada.
- Pon la mezcla a fuego medio y deja que rompa hervor. Mientras eso ocurre, mezcla todo el tiempo con un batidor de mano.
- Desde que rompe hervor, deja que hierva por un minuto para que espese.