Las mesas de aperitivos, también conocidas como grazing platters, son una opción ideal para cualquier tipo de evento, ofreciendo una variedad de opciones para todos los gustos. Son sencillas de preparar, absolutamente deliciosas y perfectas para cualquier temporada. Nos encantan las reuniones y abrir las puertas de nuestro hogar para recibir a amigos y familiares, compartiendo historias, risas y momentos inolvidables alrededor de la mesa. Cuando se trata de atender a los invitados, nos esforzamos al máximo para que todo salga a la perfección, preocupándonos por la decoración y los alimentos que vamos a ofrecer, siendo una tabla de quesos y embutidos una excelente y deliciosa opción.
Las tablas de quesos, como su nombre indica, son bandejas elaboradas principalmente con una amplia variedad de quesos que se pueden acompañar con pan, galletas, frutas, carnes frías, frutos secos y salsas. Por lo general, no todas tienen una apariencia ni configuración exactamente igual, ya que los ingredientes que se añadan dependerán de la creatividad del anfitrión, los gustos de los comensales y los alimentos de temporada disponibles. Estas populares bandejas se han ganado un lugar en nuestra mesa debido a la exquisita combinación de sabores y texturas que brinda la gran variedad de ingredientes que la componen, sin dejar a un lado que son fáciles de crear y son las ideales para cualquier ocasión, desde una sencilla reunión en casa hasta un evento elegante.
La principal razón por la que cada vez son más populares las tablas de embutidos y quesos es porque a la gente le gusta tener dónde elegir y la abundancia, sobre todo a la hora de comer. Con uno o dos productos, es un aperitivo o una comida ligera, perfecta para acompañar las bebidas. Si te esmeras, también es muy fácil de hacer para un entretenimiento elegante o para una cita informal.

Componentes Esenciales para tu Tabla
La Selección de Quesos
La importancia de la elección de quesos para armar una tabla que se destaque y capte todas las miradas es fundamental. Para esto, se deben conocer las características de las diferentes clases de quesos para buscar el equilibrio perfecto de sabores y texturas. Se recomienda incluir entre 3 y 5 tipos de quesos, variando entre sabores y texturas (por ejemplo, un queso blando, otro duro y un tercero con más sabor).
- Quesos Frescos: Se caracterizan por ser blancos y blandos, con una pequeña cantidad de suero retenida, siendo húmedos por lo que se debe mantener su cadena de frío y consumirse en el mejor tiempo posible. Son derivados de la leche de vaca, cabra u oveja, encontrando en esta categoría el queso cottage, Filadelfia, pera, bocconcini, mascarpone, el requesón, ricotta, mozzarella y feta.
- Quesos Semicurados y Curados: Agregan diferentes texturas y se destacan por su consistencia dura, así como por sus aromas y sabores. Estas variedades, también conocidas como quesos maduros, pasan por un proceso de curación que puede incluir técnicas como el ahumado o el salado, resultando en un queso con bajo contenido de agua, corteza dura y una textura firme en su interior. Entre los quesos maduros que se pueden agregar a una tabla están el parmesano, gruyère, holandés, camembert, provolone, tilsit, emmental, manchego, cheddar, brie y Comté.
- Quesos Azules: Generan amores y odios, pero son sinónimo de exquisitez y sofisticación. Se caracterizan por tener un olor penetrante, vetas azules y al paladar son mantecosos con ligeros tonos ácidos, picantes y salados, los cuales varían según la leche que se utilice y el tiempo de maduración. Para armar una tabla de quesos, se pueden agregar variedades como el Roquefort, Bleu de Bresse, Gorgonzola o un Stilton.
Los Embutidos Ibéricos y Curados
Una tabla de embutidos digna de admiración debe llevar una selección celestial de sabores irresistibles. Es importante que una tabla de embutidos para a partir de cuatro personas, incluya entre cuatro y seis variedades, ya que es posible que no todos los comensales tengan los mismos gustos. Si es una tabla para dos, con escoger tres tipos será suficiente. Al escogerlos, debe haber variedad.
- Embutidos Imprescindibles:
- Jamón Ibérico: La estrella absoluta, un exquisito jamón ibérico de bellota, cortado en finas lonchas que se deshacen en la boca.
- Chorizo Ibérico: Intenso, especiado y ligeramente picante. Aporta fuerza y carácter. El chorizo ibérico se adoba con pimentón y ajo. Puede ser blanco, de vela, de herradura, cular.
- Salchichón Ibérico: Suave pero sabroso, con notas de pimienta negra y una textura jugosa que equilibra el paladar. Se condimenta con pimienta molida y nuez moscada. Puede ser imperial, cular o fuet.
- Lomo Ibérico: Otros embutidos como lomo ibérico o morcón. La caña de lomo se elabora con la carne del lomo del cerdo. El adobado del lomo se hace con sal, pimentón y ajo, y la curación dura entre 90 y 180 días.
- Lomito: Elaborado con la carne de presa, que está entre los omóplatos del animal. Su curación dura entre 60 y 90 días.
- Otros: Morcilla seca y cecina. Se pueden combinar embutidos curados, ahumados, en salazón, adobados (aderezados con pimentón), alguno un poco picante e incluso untable, como la sobrasada.
- Diferentes tipos de salchichas: Existen muchos tipos de salchichas, cada una con sus particularidades de sabor y textura.
Tabla de embutidos y quesos para FIESTAS Y CELEBRACIONES
Acompañamientos que Realzan el Sabor
El éxito de una tabla no solo radica en la cantidad y los tipos de quesos y embutidos, sino también en los distintos ingredientes y acompañamientos que servirán para darle variedad, balancear sabores, aportar color y hasta ayudan a sostener más elementos y llevarlos a la boca a manera de tapas. Una buena tabla se enriquece con complementos bien elegidos, sumando sin saturar.
- Panes y Galletas: La textura y el toque salado de los panes y las galletas resaltan perfectamente con el delicioso sabor de los bocados o láminas de queso y embutido. El factor crujiente hará que tus comensales se sientan tentados a combinar el pan o las galletas con distintas variedades. Rellena algunos espacios con rodajas de pan baguette, palitos de pan, tostadas, chips, pretzels, galletas saladas (o incluso dulces), regañás o grissini. El pan de preferencia artesanal o de masa madre (sourdough) se usa para los elementos untables y dips, mientras que las galletas o crackers se usan para los quesos y carnes frías.
- Frutos Secos y Deshidratados: Agregan textura y complementan el intenso sabor del queso y embutido. Una gran variedad como nueces, almendras, pistachos, avellanas y maní, aportarán un toque salado y una agradable textura. También se puede incorporar dulzura con frutas deshidratadas como pasas, arándanos o dátiles.
- Frutas Frescas: Son las encargadas de aportar color, dulzura, frescura y equilibrio. Opta por seleccionar frutas naturales como peras, manzanas, fresas o uvas, que son del agrado de todos y fáciles de conseguir. Los más atrevidos incluso incluyen una selección de frutas exóticas como el kiwi o higos, los cuales lucirán bien en la tabla y llamarán la atención de los comensales.
- Salsas y Mermeladas: Aunque algunos quesos tienen una textura cremosa, es útil tener una salsa o dip adicional para sumergir los panes, galletas o las tapas. Estas opciones no solo añaden humedad, sino que también aportan sabores dulces o ácidos. Se pueden colocar en pequeños recipientes opciones como miel, mermeladas, jaleas o conservas de frutos rojos o cítricos, así como mostazas.
- Encurtidos y Aceitunas: Encurtidos (pepinillos, cebollitas, alcaparras) y aceitunas son un complemento perfecto.
- Hortalizas Frescas: Se pueden incluir palitos de zanahoria, calabacín crudo, pepino fresco o tomatitos.
- Patés.
Cómo Armar una Tabla Impactante
Consideraciones Iniciales
Antes de nada, además de una buena tabla, se necesitarán algunos platos y cuencos pequeños para emplatar y servir. Elige una tabla de tamaño adecuado para el número de comensales; esta debe ser amplia para que todos los ingredientes se puedan presentar de una manera uniforme. Puedes usar una tabla de madera, de pizarra o de cualquier otro material. Incluso una bandeja o un plato. Es importante que los quesos y embutidos se sirvan a temperatura ambiente y no directamente del refrigerador; acuérdate de sacarlos con antelación, al menos 20-30 minutos antes de servir.
Cantidades Recomendadas
Para calcular la cantidad perfecta, piensa en el número de invitados y su apetito. Calcula de 100 a 120 gramos por persona si la tabla es una entrada o aperitivo. Si la tabla es el plato principal, incrementa a 200 gramos por persona. Si el menú principal va a ser muy largo y copioso, con un gran plato principal más pesado y sus guarniciones, se pueden disminuir algo las cantidades, pero si va a ser más ligero, sin más aperitivos, se pueden incrementar un poco más. Siempre es mejor pecar de abundancia que de escasez.
Para cuatro personas, se recomienda entre 400 y 600 gramos de embutido, más los acompañamientos.

Técnicas de Presentación y Montaje
Para preparar una tabla de embutido y queso perfecta que sirva de centro de mesa vistoso, lo primero que se debe tener en cuenta es la estética de la presentación. ¡Vamos a convertir esta tabla en una obra de arte comestible!
- Base y Recipientes: Comienza eligiendo una tabla de madera o una bandeja amplia como lienzo. Coloca los cuencos pequeños para aceitunas, uvas, mermeladas, salsas, frutos secos o cualquier otra cosa que no quieras esparcir por toda la tabla.
- Colocación de Quesos: Empieza colocando los quesos en la tabla. Lo ideal es que los quesos más suaves estén en la parte exterior y los más fuertes en el interior, así se inicia la degustación de afuera hacia adentro. Se pueden repartir por toda la tabla en diferentes formas y tamaños.
- Disposición de Embutidos: A continuación, ubica las carnes frías. Se pueden doblar las lonchas de jamón ibérico en formas elegantes y probar diferentes presentaciones. Por ejemplo, colocar rebanadas de lomo y caña de lomo enrolladas como pequeños cilindros. Los de tamaño pequeño, puedes servirlos alineados o en pequeños montones; los medianos, en fila; y los de loncha más grande, conviene doblarlos para que sean más fáciles de comer. Se pueden formar rosetones o espirales.
- Rellenar con Acompañamientos: Después de los recipientes o tarritos con jaleas o mermeladas, añade frutas que ocupan más espacio como uvas o fresas, y finalmente rellena los huecos con los frutos secos, panes y galletas. Apila o coloca los carbohidratos en pequeños montones, manteniendo las galletas saladas con las galletas y los panes con los panes.
- Volumen y Altura: Si se añade algo de altura (por ejemplo, con algunos cuencos), se creará una sensación tridimensional, haciendo la mesa más atractiva visualmente. Jugando con la altura, se dota a la tabla de volúmenes.
- Atiende a Formas, Colores y Texturas: Agrupa los ingredientes de tal forma que quede bonito y elegante. Por ejemplo, al lado del rojo del chorizo, rompe con el verde de unas uvas, o con el blanco de un queso. Alterna colores y formas para crear contraste. Intenta rellenar todos los huecos y deja espacios para evitar la sensación de saturación. Añade algunas frutas y frutos secos para dar color y aportar otras texturas.
- Decoración: Hierbas frescas como el romero, albahaca, menta o eneldo no solo sirven como adorno, sino también para acompañar los quesos y crear nuevas combinaciones.
El Arte del Corte
La presentación de los quesos y las carnes frías es crucial. Puedes cortarlos en pequeños cubos o, al comprarlos, solicitar finas lonchas para que se puedan doblar fácilmente y sea más cómodo alcanzarlos con la mano.
- El embutido debe cortarse usando un cuchillo sin sierra y bien afilado, siempre sobre una tabla de cortar.
- Se recomienda tener cuidado y paciencia para cortar lonchas finas, no solo porque el embutido dará más de sí, sino porque se apreciarán más matices en la boca y la textura será más agradable.
- El corte será oblicuo (en diagonal) en los embutidos hechos con carne picada, como el chorizo o salchichón, porque estéticamente quedan mejor.
- El corte será recto (perpendicular) en los de pieza, como el lomo, para romper las fibras y evitar durezas al masticar.
- El jamón tiene su propio corte; se puede comprar ya cortado o una pieza entera.
Maridaje y Consejos Adicionales
Bebidas para Acompañar
El maridaje es clave para potenciar los sabores de los embutidos y quesos.
- Vino Tinto: Siempre ha estado asociado como maridaje para el jamón 100% ibérico. El chorizo marida bien con vinos tintos con más cuerpo, como los reservas, ya que su sabor intenso equilibrará el conjunto. El lomo y el lomito, siendo los embutidos más magros, maridan muy bien con vinos tintos crianza, sobre todo con variedad Tempranillo.
- Vinos Blancos: También son una buena opción para maridar con jamón ibérico, pero es importante tener en cuenta su crianza y suavidad.
- Espumosos: Cava Brut Nature o espumosos secos son excelentes opciones.
- Vinos Generosos: Fino o Manzanilla.
- Cervezas: Es posible maridar el embutido con cerveza, especialmente cervezas de calidad. Si se apuesta por embutidos ibéricos, se recomienda maridarlos con cerveza premium, de intenso sabor gracias al tueste de la malta, pero que conserve el toque refrescante.
Se deben evitar bebidas dulces o demasiado frutales que puedan opacar los matices ibéricos.
Tabla de embutidos y quesos para FIESTAS Y CELEBRACIONES
Errores Comunes a Evitar
Para asegurar el éxito de tu tabla, ten en cuenta los siguientes puntos:
- Mezclar embutidos fríos con calientes.
- Apilar las lonchas sin forma.
- Saturar con demasiados elementos.
- Servir directamente desde el frigorífico.
- Usar productos de baja calidad.
Preguntas Frecuentes
- ¿Puedo montar la tabla con antelación? Sí, pero retírala del frigorífico 20-30 minutos antes de servir para que los ingredientes alcancen la temperatura ambiente óptima.
- ¿Qué cantidad preparar para cuatro personas? Entre 400 y 600 gramos de embutido, más los acompañamientos.
- ¿Puedo mezclar embutidos y quesos? Sí, y funciona muy bien. Elige 2-3 tipos de cada uno para una buena variedad.
- ¿Existen versiones adaptadas para niños? Sí. Se puede optar por jamón cocido, pavo curado, panecillos y frutas frescas.
- ¿Cómo conservar los restos de una tabla? Guárdalos en recipientes herméticos en refrigeración, evitando el contacto con el aire.
- ¿Puedo preparar una versión vegetariana de tabla? Sí, una tabla de quesos o una charcuterie board vegetariana se puede crear utilizando una amplia variedad de quesos, panes, galletas, frutas frescas, frutos secos, mermeladas, encurtidos y hortalizas, prescindiendo de las carnes frías.