Sopa de Cebolla Francesa Gratinada: Receta Clásica

La **sopa de cebolla francesa**, conocida como “soupe á l’oignon gratinée” o **sopa de cebolla gratinada**, es uno de los platos más icónicos y reconfortantes de la cocina francesa. Es una receta exquisita, tradicional y básica en cualquier cocina que se precie, y un plato delicioso y sencillo que puede ser un primer plato en Navidad o plato único con un gran cuenco de sopa en una cena casera.

El uso de unos ingredientes franceses de alta calidad es clave para conseguir un sabor auténtico.

Orígenes de la Sopa de Cebolla Francesa

Aunque la sopa de cebolla surge en Lyon, la versión gratinada, la sopa de cebolla au gratin, es parisina. También llamada la gratinée des Halles, era un plato típico que tomaban los más noctámbulos para reponer fuerzas al amanecer por los alrededores de Les Halles Baltard, el histórico mercado del centro París que demolieron en los 70. Con el paso del tiempo, se ha convertido en la versión indulgente que conocemos hoy día, coronada con pan tostado y queso fundido.

Esta sopa de cebolla francesa fue descubierta por Estanislao Leczinski, antiguo rey de Polonia y apasionado de la gastronomía, en una fonda francesa. Tanto le gustó su sabor delicado que no paró hasta hacerse con la receta.

Ingredientes Clave

Las Cebollas

En esta sopa debemos emplear **cebollas dulces**, que se encuentran en el mercado o cualquier supermercado. Las cebollas dulces son esenciales para una buena caramelización.

El Caldo

La sopa de cebolla se hace típicamente con **caldo de carne**. Un caldo de carne toma tiempo pero vale muchísimo la pena porque su sabor es muy superior a uno que se puede comprar en el supermercado. Si no se consume carne roja, se puede hacer el mismo procedimiento con alitas o huesos de pollo. Se puede usar caldo de pollo, pescado o verduras para darle un toque personal.

El Pan y el Queso

La sopa de cebolla se sirve típicamente con tostadas de **baguette** con queso **Gruyère**, que es un queso francés. Sin embargo, se puede usar también una mezcla de queso mozzarella y parmesano o solo uno de ellos. Para el queso, un **gruyère francés**, un **Comté DOP** o un **Emmental de Saboya IGP** se funden perfectamente y ofrecen una capa superior rica y burbujeante. La verdad es que esta sopita de cebolla con esas tostadas hacen un matrimonio perfecto.

Preparación de la Sopa de Cebolla Francesa

Paso 1: Preparación del Caldo de Carne (Opcional)

El proceso para un caldo de carne casero es importante: primero se doran muy bien la carne y luego los vegetales. Es este dorado lo que luego llena de sabor nuestro caldo.

  1. En una olla mediana, poner los **huesos de vaca** (o huesos/alitas de pollo) a fuego medio, dejando que suelten grasa por unos 5 minutos.
  2. Aumentar el fuego a medio-alto y dejar que se doren profundamente. No moverlos por un par de minutos para luego darles la vuelta, buscando una costra linda. Si se tiene una olla que pueda ir al horno, se pueden meter a 200°C/400°F hasta que estén muy dorados.
  3. Retirar los huesos de la olla y reservarlos.
  4. Agregar los vegetales y laurel y usarlos para raspar los pedacitos dorados que dejaron los huesos. Dorarlos muy bien.
  5. Agregar nuevamente los huesos y el agua. Una vez que rompa hervor (a fuego medio-alto), bajar el calor al mínimo y ponerle tapa. Dejar que se cocine todo por 6 horas.
  6. Colar la mezcla. Se recomienda hacerlo el día anterior, colar el caldo y meterlo a la nevera; la grasa subirá a la superficie y se solidificará, facilitando su retirada. Si se hace el mismo día, con una cuchara se puede retirar la grasa que flota.

CALDO de CARNE casero para guisos y estofados

Paso 2: Caramelizar las Cebollas

Este es el corazón de la sopa de cebolla francesa, un proceso lento pero que vale la pena.

  1. Pelar y cortar las **cebollas dulces** en juliana (a lo largo y en finísimas rodajas de 2mm de grosor). Se puede usar una mandolina o un cuchillo.
  2. En una cazuela grande, calentar la **mantequilla** y el **aceite de oliva** a fuego medio.
  3. Cuando la mantequilla se haya derretido y mezclado con el aceite, introducir las cebollas cortadas en juliana, el **ajo muy picadito**, **laurel** y hojas de **tomillo**. Añadir una pizca de **sal** y **pimienta negra** para ayudar a que suelten líquido más rápido.
  4. Mezclar cada 3-5 minutos para que no se pegue. Este proceso es lento, de unos 20-25 minutos a fuego muy suave, hasta que la cebolla esté blandita sin quemarse. Si no se usaron cebollas dulces, se puede agregar una cucharada de azúcar en este momento. Si se ven pedacitos dorados en la base, frotar las cebollas contra ellos para sacarlos. Si hay mucho dorado, se puede echar un chorro de agua y mezclar para despegarlo, pero solo cuando sea necesario, ya que detiene la caramelización.
  5. Una vez que no quede más líquido y las cebollas tengan un color dorado intenso, detente.
Cebollas caramelizándose en una sartén

Paso 3: Incorporar la Harina y el Caldo

  1. Espolvorear una cucharada de **harina** en la cazuela y remover con cuidado para mezclarla bien y cocinarla durante 30 segundos. El efecto de la harina con la cebolla y la mantequilla se llama **Roux**, y ayudará a ligar y espesar la sopa.
  2. Salpimentar y verter el **caldo de carne** (o el caldo elegido) en la cazuela y mezclar.
  3. Llevar a ebullición a fuego medio. Una vez que rompa el hervor, bajar el fuego al mínimo y dejar que hierva lentamente por 15-20 minutos sin tapa. Es importante mantener un fuego muy suave, ya que la harina en la sopa podría pegarse al fondo de la cazuela si la temperatura es alta.
  4. Añadir pimienta antes de servir y corregir el nivel de sal si es necesario.

Paso 4: Preparar las Tostadas Gratinadas

  1. Cortar el **pan baguette** en rebanadas finas. Se puede secar en un horno precalentado a 140°C/280°F por 10-15 minutos hasta que estén crocantes pero no doradas. Si el baguette está ya crujiente, no es necesario este paso.
  2. Rallar el **queso** de elección (Gruyère, Comté, Emmental, mozzarella, parmesano) y ponerlo sobre las tostadas junto con un poco de pimienta.
  3. Precalentar el horno a 200º C (o usar la función de gratinar/broil).
  4. Colocar las tostadas con queso en el horno por unos minutos, prestando mucha atención, ya que se doran rápidamente.
Tostadas de baguette con queso gratinado

Cómo Servir

Sirve la sopa caliente en cuencos individuales, colocando una o dos tostadas con queso flotando en cada uno. Es un plato potente de primero, por lo que de segundo se podría servir algo de pescado como un lenguado menier (continuando con recetas francesas) o un lenguado al horno.

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