La sopa de marisco es uno de los primeros platos perfectos para celebraciones especiales. Esta receta tradicional, que evoca la cocina de nuestras abuelas, destaca por su sabor auténtico y reconfortante. Aunque existen muchas variantes, la clave reside en la calidad de los ingredientes y el cuidado en la elaboración del caldo.
Preparación del caldo base
La receta clásica de sopa de marisco requiere dos pasos fundamentales: la elaboración de un caldo de pescado casero y la preparación de la sopa en sí. Para el caldo:
- Tueste ligeramente los ingredientes y agréguelos a una olla grande junto con las verduras.
- Cubra con agua, añada una pizca de sal y deje cocer durante 30 minutos.
- Es importante retirar la espuma que pueda aparecer en la superficie durante la cocción para obtener un caldo limpio y puro.

Elaboración de la sopa de mariscos
Una vez obtenido el caldo, procedemos con la sopa. Primero, lave bien los mariscos y resérvelos. Luego, en una olla o paila de greda (lebrillo), ponga a freír la cebolla picada en pluma, el ajo picado en cuadritos pequeños (brunoise), los condimentos, las papas picadas en dientes y el pimentón cortado en tiras (juliana).
Agregue el vino y agua hasta cubrir los alimentos y deje cocer a fuego suave durante 20 minutos aproximadamente con la olla destapada. Puede optar por dejar los tropezones del sofrito o pasar la mezcla por la batidora para que quede una sopa ligada y un pelín espesa. Posteriormente, añada los mariscos y déjelos cocer durante 8 minutos más. Finalmente, agregue las almejas y las gambas peladas, dejando que se abran en apenas 2 minutos.

Consejos para una sopa perfecta
Para esta sopa marinera puede usar los pescados o mariscos que desee. Generalmente, se recomienda combinar tres tipos de ingredientes: un pescado blanco (merluza, rape o congrio), un marisco de concha y algún tipo de gambas o langostinos.
- Esta receta se aconseja prepararla como mucho el día anterior; no es una elaboración que deba conservarse durante mucho tiempo.
- Al momento de servir, asegúrese de que la sopa esté bien caliente y espolvoree cilantro picado finamente (chiffonade) para aportar un toque de frescura.