Sopa de Tomate: Una Receta Reconfortante y Versátil

Todos necesitamos recetas que nos salven de apuros, y la sopa de tomate es definitivamente una de ellas. No exige casi nada de trabajo y el resultado es sumamente rico. En mi opinión, es la crema de hortalizas más sabrosa del mundo, que permite disfrutar de un plato de cuchara ideal para resolver una cena o entonar como primer plato, especialmente en los días fríos o lluviosos, al estilo de la más contundente sopa de ajo castellana. Esta sopa casera, para algunos, recuerda a la de su abuela o, para otros, a las famosas latas de sopa de tomate americanas de la marca Campbell, inmortalizadas por Andy Warhol.

Sopa de tomate casera en un tazón con guarniciones y un trozo de pan

Ingredientes Clave para una Sopa de Tomate Perfecta

Para lograr una sopa de tomate excepcional, la elección de los ingredientes es fundamental. Es crucial usar tomates muy maduros, ya que si no lo están, la sopa no tendrá el color rojo intenso deseado. Normalmente, consumimos el tomate en sofritos, en salsa de tomate frito o en ensaladas.

Además del tomate, hierbas aromáticas como el laurel, el tomillo, el romero o el orégano pueden realzar enormemente su sabor. El laurel, sin embargo, es súper fuerte, por lo que si se te escapa una hojita al licuar, la sopa podría saber solo a laurel. Se pueden usar diferentes tipos de cebolla, como la cebolla morada o cebolla española, dependiendo de la disponibilidad.

Métodos de Preparación de la Sopa de Tomate

Método 1: Sopa de Tomate con Tomates Asados al Horno

Esta preparación es ideal para quienes buscan minimizar el esfuerzo y maximizar el sabor con un toque ahumado.

  1. Corta los tomates en 8, quitando solamente la parte a la que se une la hojita en la parte superior.
  2. Corta la cebolla pelada en trozos grandes.
  3. Pon los tomates, la cebolla, el laurel y el ajo sobre una bandeja de horno y olla apta para horno.
  4. Baña con abundante aceite de oliva para que no se queme, échale sal y pimienta y mezcla bien.
  5. Llévalo a un horno precalentado a 200°C, moviendo cada 30 minutos.
  6. Sácalo del horno cuando todo esté suave, ligeramente dorado y con muy poco líquido.
  7. Retira y descarta el laurel antes de continuar.
  8. Licúa hasta que esté homogéneo. Puedes usar una licuadora, procesadora de alimentos o licuadora de inmersión.
  9. A algunos les gusta colarlo para retener las pepitas y la piel del tomate, obteniendo una textura aún más fina.
  10. Ajusta la textura usando agua o caldo de verduras si es necesario.
Ingredientes frescos (tomates, cebolla, ajo, laurel) en una bandeja para asar antes de ir al horno

Método 2: Sopa de Tomate Tradicional en Olla

Este método es el más común y se basa en un sofrito aromático para desarrollar la base de sabor.

  1. Comienza pochando en aceite de oliva la cebolla, el ajo y el pimiento rojo.
  2. Pasado ese tiempo, añade los tomates troceados. Hay personas que los pelan previamente, pero a algunos les gusta añadirlos y cocinarlos por completo, para luego colar la sopa y que quede muy fina.
  3. Cubre con caldo de verduras o caldo de pollo y cuece durante 20 minutos.
  4. En este punto, puedes añadir laurel o tomillo, que le van genial.

Otra variación de este método implica derretir la mantequilla en una olla y freír la cebolla cortada en trozos medianos durante unos 3 a 5 minutos a fuego medio bajo. Luego, se añade el caldo, se incorpora la sopa (previamente preparada o licuada) y se agrega crema para una mayor untuosidad.

Método 3: Sopa de Tomate con Escaldado de Tomates

Para una sopa con un color bonito y una textura muy suave, el escaldado de los tomates es un paso clave.

  1. Pica bien el ajo, la cebolla y la zanahoria y ponlos en la misma cacerola donde harás toda la receta, con un poco de aceite de oliva virgen extra y un pellizco de sal, pochando a fuego lento.
  2. Mientras tanto, pon un cazo con agua a hervir para escaldar los tomates tras hacerles una cruz en la base.
  3. Sumerge los tomates 30 segundos y pásalos a un bol con agua muy fría para detener la cocción y facilitar el pelado.
  4. Cuando la cebolla empieza a sudar, añade una cucharada de harina y remueve bien; esto ayudará a espesar la sopa.
  5. Pela y pica los tomates para incorporarlos a la cacerola.
  6. Lleva a ebullición y baja el fuego al mínimo. Deja cocer durante 45 minutos.
  7. En la misma cacerola y sin apagar el fuego, tritura con ayuda de la batidora.
  8. Para recuperar el bonito color de la sopa, vuelve a llevar a ebulición y deja que cueza dos o tres minutos más.

Sopa de Tomate saludable, nutritiva y Riquísima

Refinando la Sopa: Textura y Sabor

Después de la cocción, la clave está en el acabado. Para licuar la sopa de tomate puedes usar una licuadora, procesadora de alimentos o licuadora de inmersión. Es fundamental recordar retirar el laurel antes de licuarlo. Si se desea una textura aún más fina y sedosa, se recomienda verter la preparación en una olla a través de un colador para retener pepitas, cáscaras y tallos. Luego, se revuelve por algunos minutos a fuego medio, se ajusta con sal y pimienta a gusto, y cuando la mezcla entra en ebullición, se sigue revolviendo y se apaga el fuego.

De ser necesario, se pueden ir sumando caldo de verduras o algunos chorros de crema para conseguir la textura deseada. Si te gustan las hierbitas, además de las ya mencionadas, puedes usar albahaca, salteándola previamente en un sartén con un poco de aceite de oliva a fuego suave, agregando chorritos de agua esporádicos para que no se queme antes de incorporarla y triturar.

Sugerencias para Servir y Acompañar la Sopa de Tomate

La sopa de tomate está lista para emplatar en tu tazón o plato favorito. Es un plato lleno de posibilidades de acompañamiento para realzar su sabor y presentación. La sopa queda con una textura cremosa que invita a disfrutar, siendo estupenda si la sirves con:

  • Unos picatostes o crutones caseros. Para prepararlos, basta con cortar pan no tan fresco en pequeños cubos, esparcirlos sobre una lámina de silicona en una bandeja de horno y rociarlos con un poco de aceite de oliva, sal, ajo en polvo y pimienta a gusto.
  • Una rebanada de pan tostado, unas gotas de aceite de oliva virgen extra y unas hojas de tomillo.
  • Un poco de queso parmesano, de forma que se derrita y quede aún más cremoso.
  • Trocitos de mozzarella, dejando que se fundan directamente en la sopa caliente.
  • Jamón serrano y huevo picado, al estilo del salmorejo tradicional.
  • Unas gotas de aceite de albahaca o de tomillo, preparado triturando unas hojitas con un poco de aceite de oliva virgen extra y luego colándolo.
  • Semillas de zapallo para un toque extra de textura.

El sabor rico en umami del tomate, tan presente en esta deliciosa sopa, es estupendo para comenzar una comida.

Sopa de tomate servida en un plato hondo con guarnición de hojas de albahaca y crema

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