La cirugía de aumento de pecho, comúnmente asociada a la mastopexia o mamoplastia, es una técnica quirúrgica diseñada para elevar y otorgar una forma armoniosa a las mamas. En pacientes que han experimentado una pérdida de peso significativa, ya sea por cambios en el estilo de vida o tras procedimientos bariátricos como la manga gástrica o el bypass gástrico, es muy frecuente que los senos sufran una caída importante (ptosis mamaria) debido a la pérdida de volumen lipídico.

El papel de la mastopexia tras la cirugía bariátrica
Tras una pérdida de peso severa, la piel pierde elasticidad y el volumen mamario se reduce, lo que puede afectar la autoestima y la autopercepción de la paciente. La mastopexia ayuda a corregir estos "faldones cutáneos" y la flacidez, buscando un aspecto más proporcionado con el contorno corporal.
- Optimización estética: La cirugía puede incluir la implantación de prótesis de silicona o el aumento con grasa propia (lipofilling).
- Combinación de procedimientos: La mamoplastia puede realizarse en la misma sesión operatoria que una abdominoplastia.
- Momento ideal: Lo más recomendable es realizar la intervención solo cuando el peso del paciente se haya estabilizado.
Consideraciones técnicas y el aumento con grasa propia
El aumento de pecho con grasa propia consiste en injertar tejido graso del propio paciente en diferentes planos mamarios. Este proceso implica:
- Centrifugación: El tejido graso se procesa para separar el aceite, los fluidos anestésicos y la sangre de la grasa pura.
- Infiltración: Para garantizar resultados duraderos y evitar la reabsorción, la grasa se inyecta de forma intramuscular y subcutánea a través de incisiones mínimas.
Riesgos asociados al sobrepeso y la obesidad
Es fundamental comprender que el sobrepeso no es solo una cuestión estética. La obesidad aumenta el riesgo de padecer diversas afecciones sistémicas que deben ser consideradas por el equipo médico antes de cualquier cirugía:
| Sistema afectado | Condiciones asociadas |
|---|---|
| Cardiovascular | Hipertensión, colesterol alto, mayor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. |
| Metabólico | Diabetes tipo 2, síndrome metabólico y mayor carga de trabajo para el páncreas. |
| Respiratorio | Apnea del sueño y empeoramiento del asma. |

Protocolo pre y postoperatorio
Para asegurar el éxito de la intervención, se requiere un equipo multidisciplinar que incluye cirujanos, endocrinólogos, nutricionistas y psicólogos.
Recomendaciones postoperatorias clave:
- Reposo y postura: Se debe permanecer el mayor tiempo posible sentada y dormir incorporada para reducir la presión en los pechos.
- Actividad física: El ejercicio intenso está limitado durante el primer mes; se recomienda iniciar solo con caminatas ligeras.
- Hábitos: Es obligatorio evitar el tabaco, ya que afecta significativamente la cicatrización.
- Seguimiento: No levantar peso ni subir los brazos por encima de la altura de los senos es vital para evitar complicaciones como el sangrado o la apertura de puntos.