El salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha), también conocido como salmón real o King Salmon, es una especie anádroma oriunda de las áreas costeras del norte del océano Pacífico, entre California y Japón, pudiendo encontrarse desde Estados Unidos y Canadá, hasta Rusia y Japón. En su hábitat nativo, se distribuye en el estrecho de Bering, en Japón, y en el Pacífico Noroeste de Norteamérica, desde el río Ventura de California, pasando por Oregón, Washington, la Columbia Británica en Canadá, y el remoto estado de Alaska, así como el Océano Ártico. Se trata de una de las especies de salmón más grandes, reconocida por su impresionante tamaño, que ha dado origen a leyendas a lo largo del tiempo.

Morfología y Ciclo de Vida del Salmón Chinook
Los salmones Chinook son peces de forma fusiforme, es decir, con cuerpo de torpedo. Como adultos, son de gran tamaño, pudiendo alcanzar tallas mayores a un metro de largo y pesar hasta 45 kg, aunque se han registrado ejemplares de cerca de 50 kg y el salmón chinook más grande documentado fue un gigante de 126 libras (unos 60 kg aprox) capturado en Alaska en 1949. Comúnmente llegan a su madurez pesando entre 8 y 25 kg. El crecimiento desde un alevín hasta el adulto puede ser un proceso muy lento o muy rápido, con machos que alcanzan la madurez en solo un año y otros que tardan hasta 8 años, aunque lo usual es que el proceso dure 4 años.
En su etapa juvenil, el salmón Chinook presenta un color plateado, no siendo radicalmente distinto a otros salmones jóvenes o truchas. Durante su desarrollo en el mar, logran cuerpos sumamente musculosos, adornados en tonalidades plateadas casi perfectas en sus flancos, derivando a un azul-verdoso en sus lomos. Cuando alcanzan la madurez, la coloración es particularmente distintiva. En los machos, la robusta espalda se encuentra cubierta por puntos negros de diversos tamaños y formas irregulares, con diversos puntos oscuros también en la aleta dorsal y parte de la aleta caudal. Las hembras adultas, por su parte, mantienen tonalidades más brillantes incluso hasta su madurez avanzada. Otra gran diferencia entre machos y hembras maduros es la presencia de una mandíbula curvada en forma de gancho en los machos, un lomo más marcado y un tamaño promedio mayor.

El esquema de color de los salmones Chinook es considerado único entre los salmones del Pacífico, distinguiéndose dos fases: una con un fuerte tono rojizo asociado con el salmón en desove, mientras que un tercio de la población de Chinook muestra una coloración blanco-plateada. En los cursos salmoneros de Canadá, a los Chinooks que pueden crecer hasta 20 kg y más, se les llama salmón “Tyee” (de primavera); los más pequeños, de 1 a 4 kg, son llamados salmones “Jack”. Cualquier salmón en el rango intermedio, de unos 6 a 18 kg, recibe el nombre genérico de Salmón Rey (King Salmon). Otros nombres por los que se conocen estos salmones son Quinnat, Tule y Blackmouth.
Identificación Morfológica Clave
- Aleta anal: De 7 a 12 radios (usualmente de 9 a 11); cuerpo y aleta caudal con o sin manchas.
- Base de los dientes y encías de la mandíbula: De color negro.
- Aleta caudal: Pequeñas manchas sobre ambos lóbulos (superior e inferior).
- Manchas del lomo: Grandes y de formas alargadas.
A diferencia del Salmón Coho (Oncorhynchus kisutch), que tiene pequeñas manchas negras solo en la parte superior de la aleta caudal y encías blancas en la base de los dientes de la mandíbula inferior, el Chinook se distingue por las manchas en ambos lóbulos de la aleta caudal y las encías negras. También se diferencia de la Trucha Fario (Salmo trutta fario) por la cantidad de radios en la aleta dorsal y la extensión del maxilar.
Fases del Ciclo Anádromo
El Salmón Chinook es una especie anádroma, es decir, nace en agua dulce, migra al mar para crecer y desarrollarse, y regresa al agua dulce para reproducirse y morir. Sus juveniles permanecen en ríos y estuarios entre ocho meses y un año, protegidos en la grava, antes de emprender su migración hacia el océano. Durante su etapa de agua dulce, se alimentan principalmente de insectos, crustáceos y pequeños peces. Una vez en el mar, los salmones Chinook se establecen en la zona costera, donde encuentran una gran oferta de alimento. Estos peces han llegado a viajar distancias de 3.000 kms antes de volver a sus aguas natales. Los Chinooks dejan de alimentarse mientras remontan el río, por lo que sus organismos se degradan progresivamente, aunque mantienen una reserva energética duradera por varias semanas e incluso un par de meses. En aquellos sistemas fluviales más bien cortos, los Chinooks llegan a los sectores de desove muy temprano y en excelente estado de salud, esperando pacientemente el momento más adecuado, tanto en temperatura como nivel de agua, para proceder al ritual reproductivo.
Cada hembra deposita de 3.000 a 14.000 ovas en diversos nidos en la grava, conocidos como “redds”, que ella excava con movimientos de su cola en aguas relativamente profundas y con movimiento. Estos huevos eclosionan durante el invierno. Los recién aparecidos peces, llamados alevines, viven entre la grava por algunas semanas hasta que gradualmente absorben el alimento en su saco vitelino. Una vez absorbido el saco, se les conoce como “fry”, y nadan entre las rocas hasta la primavera, alimentándose de plancton y de insectos. Luego, contando con algunos meses, e incluso un año, estos “smolts” migran hacia el mar donde pasarán los próximos años alimentándose y creciendo a tasas significativas.
Manchas Blancas: Señal del Final del Ciclo de Vida
En sus últimos días, los cuerpos de los Chinooks se encuentran carentes de energía y defensas, lo que los hace vulnerables a numerosos hongos e infecciones. Este proceso les produce manchas blancas claramente distinguibles, llegando finalmente a morir luego de desovar exitosamente. Este fenómeno es un indicador natural del término de su ciclo reproductivo.

El Salmón Chinook como Especie Invasora en Sudamérica
Aunque es un pez nativo del Pacífico Noroeste, el salmón Chinook se encuentra hoy en diversos lugares del círculo del Pacífico, destacándose Chile entre sus terrenos, extendiéndose desde el Río Imperial hasta Tierra del Fuego, y su distribución probablemente sigue en expansión. Intentos de poblamiento se han hecho también en Rusia y Nueva Zelanda, pero Chile ha logrado los resultados más dramáticos en su introducción. La presencia del salmón Chinook en Chile se origina por diversos proyectos de poblamiento con fines comerciales de la industria salmonera, hoy tan desarrollada en el país. Estos proyectos basados intentaron el esquema de crianza y luego libertad para los salmones, esperando tasas de retorno interesantes, pero finalmente no prosperaron económicamente, dejando estas poblaciones de salmones en libertad. Las primeras remesas de salmón Chinook llegaron entre 1905 y 1910, siendo sembrado en el río Santa Cruz, aunque no se estableció en ese momento. Tiempo después, antes de que iniciara la salmonicultura en jaulas en Chile, se hicieron experimentos para criarlos en tierra y soltarlos en los ríos para luego cosecharlos a su retorno del mar (en inglés “salmon ranching”).
En el estuario del río Toltén, en la región de La Araucanía, en el sur de Chile, la presencia del salmón Chinook ha transformado las dinámicas naturales y económicas de una pequeña caleta de pescadores: La Barra. Esta especie exótica invasora se asentó hace unos 30 años en este ecosistema. La población de Chinook en el Toltén podría haberse originado a partir de la liberación de juveniles en un estero de la localidad de Melipeuco, a más de 100 kilómetros de La Barra. No existen documentos oficiales que expliquen con certeza cómo el salmón Chinook llegó al río Toltén. Sin embargo, existe una teoría ampliamente aceptada que concuerda con estudios científicos sobre la composición genética de esta población: entre 1990 y 1995, algunos piscicultores habrían intentado criar Chinook. Una de estas pisciculturas en Melipeuco no fue económicamente viable y su personal habría decidido liberar los juveniles restantes en el estero El Membrillo. A inicios de la década de 2000, empezaron a aparecer los primeros Chinook en el estuario del río Toltén, en la zona donde hoy está caleta La Barra.
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Esta expansión en la Patagonia, tanto en Chile como en Argentina, ha producido la invasión de salmónidos que migran al mar de mayor escala geográfica a nivel mundial. El Chinook oriundo del hemisferio norte invadió casi todas las cuencas importantes de Patagonia en muy pocos años, desde el río Azul en El Bolsón hasta el río Ovando en Tierra del Fuego. Aparecieron algunos adultos, lo que no quiere decir que estén establecidos. Desde la primavera hasta el otoño, remontan los ríos en busca de los fondos de desove para reproducirse y continuar su ciclo de vida. Para considerar que se establecieron en un nuevo río deben encontrarse machos y hembras desovando y juveniles criando en agua dulce. Estos salmones han sido capturados en varios ríos, como Gallegos, Chubut, Paraná e inclusive en una laguna costera de Brasil.
Impactos Ecológicos y el Efecto Spillback
Los impactos ecológicos del salmón Chinook en los ríos del sur de Chile son múltiples y preocupantes. Esta especie se alimenta de peces nativos y compite por alimento con otras especies acuáticas, alterando las dinámicas tróficas de los ecosistemas fluviales. La alimentación del salmón Chinook podría generar impactos en la pesca artesanal, ya que especies como sardinas y anchovetas son clave para el sector. Investigadores evalúan el consumo total de sardinas y anchovetas por parte de los salmones Chinook para entender si su presencia representa una amenaza real. Además, se ha planteado la hipótesis de que el Chinook podría estar compitiendo por alimento con el pez sierra (Thyrsites atun), una especie nativa muy consumida en Chile, debido a su sobreposición espacial.
Carga Parasitaria y Efecto Spillback
Una reciente investigación titulada “Fauna enteroparásita del salmón Chinook en la costa chilena: relación hospedador-parásito y el Efecto Spillback”, liderada por la Dra. Sara M. Rodríguez (UCSC) y basada en la tesis de Marcela Figueroa (Universidad Austral de Chile), tuvo por objetivo evaluar la fauna enteroparasitaria del salmón Chinook, es decir, los parásitos que viven en su intestino. El estudio, publicado en la revista Neobiota Journal, identificó más de 12 mil larvas de parásitos pertenecientes a los géneros Anisakis y Hysterothylacium (Nematoda), Nybelinia (Cestoda) y a los órdenes Pseudophyllidea, Tetraphyllidea y Trypanorhyncha (Cestoda).
Se descubrieron 6 especies en estados larvales, principalmente del grupo Cestoda, y tres especies en adultos, que suelen madurar en peces costeros de Chile. Este estudio reveló que el salmón Chinook, al albergar larvas, se transforma en un nuevo nodo dentro de una cadena trófica natural del ecosistema. Esto significa que el salmón no solamente es una nueva presa en el ambiente, sino que también alberga parásitos nativos que, a través de la depredación de tiburones, rayas y lobos marinos, se transmiten hacia ellos. A raíz de este fenómeno, se espera el aumento de la carga parasitaria en el ambiente, lo que puede desestabilizar la cadena trófica e implicar consecuencias en las redes tróficas.

El Efecto Spillback se relaciona cuando especies introducidas llegan a un hábitat nuevo y son capaces de adquirir parásitos nativos de ese lugar. De esta manera, los parásitos constituyen un buen indicador de estabilidad ecológica en un ambiente, dado que demuestran que son capaces de vivir en una especie invasora que se asentó en el sur de Chile. Los expertos advierten que, a futuro, es crucial tener cuidado con la introducción de especies invasoras, porque más allá de tener implicancias de competencia y depredación sobre otras especies, existen consecuencias ecológicas significativas. Los parásitos, en este sentido, son un buen indicador de lo que ocurre en un sistema.
Sobrepoblación y Nutrificación
Un grave inconveniente con esta especie es la biomasa que ocupa, lo que representa una sobrecarga para los ríos patagónicos. Al reproducirse y luego morir, en algunas zonas, como el río Santa Cruz, se generan toneladas de peces muertos al final de la época reproductiva, con registros de tres cuartos de tonelada por cuadra de carne en descomposición. Esta gran cantidad de materia orgánica puede albergar parásitos marinos y modificar la calidad del agua, según indicaron especialistas. Aunque los salmones son semélparos, lo que significa que mueren después de desovar, sus carcasas fertilizan los ríos donde se reproducen, que por lo general poseen pocos nutrientes. Esta fuente de energía y nutrientes también es aprovechada por algunos carroñeros, lo que favorece a las comunidades terrestres. Sin embargo, su volumen puede generar problemas de descomposición y sanidad.
Gestión, Debate y el Rol de la Pesca Artesanal
La presencia del salmón Chinook genera un debate sobre si conservarlo por sus beneficios económicos o controlarlo para mitigar su impacto en los ecosistemas nativos. En Caleta La Barra, la pesca artesanal dependía principalmente de la corvina hasta 2011, pero sus capturas disminuyeron drásticamente hasta desaparecer en 2010. En 2012, la llegada masiva de cardúmenes de salmón Chinook cambió la dinámica de la caleta, convirtiéndose en un recurso inesperado. Gracias al trabajo conjunto entre los pescadores y científicos del INVASAL, las investigaciones iniciadas en 2014 en el estuario del río Toltén permitieron cuantificar la población de Chinook, que pasó de 10.000 a más de 43.000 individuos en algunos años.

En 2018, las autoridades implementaron un programa de manejo para regular su captura, permitiendo a una pequeña comunidad de pescadores artesanales aprovechar el recurso sin fomentar su expansión. El Programa de Manejo del salmón Chinook en la cuenca del río Toltén estableció que la captura artesanal solo podría realizarse durante las horas de la noche, con un límite de 32 embarcaciones autorizadas y una zona específica de pesca restringida. Si bien la pesquería artesanal del salmón Chinook en el río Toltén ha sido presentada como una herramienta de control poblacional, a un grupo de científicos les preocupa que los esfuerzos se vuelquen a mantener una pesquería que genera beneficios económicos y sociales, olvidando los impactos ambientales que tiene como especie invasora. En 2021, las condiciones para pescar salmón Chinook se endurecieron tras un cambio legal que exige autorizaciones transitorias anuales para realizar esta actividad en el río Toltén. Desde entonces, los pescadores de Caleta La Barra continúan pescando mediante autorizaciones transitorias otorgadas año a año por la Subpesca.
La controversia ha provocado diversas reacciones, ya que se trata de una especie absolutamente ajena a los ecosistemas nativos del territorio, que amenaza el eventual equilibrio logrado en aguas dulces. Para investigadores como Gómez Uchida, el objetivo no debería ser conservar la población del Chinook, sino mantenerla bajo control, evitando que su expansión comprometa aún más la biodiversidad nativa. En medio de esta compleja trama ecológica y económica, los pescadores artesanales han desempeñado un rol clave en contener a esta especie invasora.