Salsas, dips, untables, cremas... Las opciones para bautizar a estas recetas son interminables, pero el concepto es el mismo. Como bandera de la finger food, o de comer con las manos, estas preparaciones son fundamentales en cualquier picoteo informal. Prácticamente cualquier producto es susceptible de ser dipeado, y la variedad de referencias es tan amplia que permite disfrutar comiendo sin apenas esfuerzo.

El arte del dipeo: acompañamientos
Una vez elegida la salsa, el acompañamiento es clave según el talante de la reunión:
- Verduras crudas (crudités): La opción más saludable. Zanahoria, apio, pimiento rojo, ramitos de coliflor, calabacín, espárragos trigueros o tallos de cebolleta.
- Panificados: Palitos de pan, picos, colines, regañás, camperos, rosquillas y pan de pita (típico del hummus o babaganuix).
- Snacks crujientes: Triángulos de maíz (nachos), totopos caseros (tortilla de trigo frita u horneada) y patatas chips.
Recetas de dips y patés para triunfar
1. Guacamole clásico
Picamos cebolla en brunoise fina y chile jalapeño. Escalldamos el tomate (30 segundos en agua hirviendo y enfriado en agua helada), lo pelamos y picamos. Lavamos y picamos el cilantro fresco. Cortamos los aguacates, retiramos el hueso, extraemos la carne y la machacamos con un tenedor en un cuenco amplio. Agregamos el resto de ingredientes con zumo de lima.
2. Paté de sardinillas
Escurrimos el aceite de una lata de sardinillas y retiramos la espina central. En un bol, mezclamos la carne del pescado con queso crema, cebolleta picada, sal, pimienta, perejil y zumo de limón. Podemos machacar con tenedor para notar la textura o usar la batidora para un paté fino.
3. Dip de pimientos del piquillo
Rallamos o picamos una mezcla de quesos de calidad (parmesano y grana padano, o cheddar curado). Trituramos el queso en un procesador con pimientos del piquillo escurridos hasta formar una pasta. Añadimos mayonesa, hierbas provenzales, pimienta, vinagre y ralladura de limón.
4. Hummus tradicional y variantes
Para la receta base, trituramos garbanzos (lavados) con ajo, sésamo (tahina), comino, sal, zumo de limón y agua. Incorporamos aceite de oliva virgen extra al final. Tip: añadir yogur natural aporta una cremosidad extra.
Variante de remolacha: Triturar los garbanzos con remolacha cocida, tahini y zumo de lima. Se puede aligerar con un poco de yogur griego.
5. Crema de calabaza especiada
Cocinamos cubos de calabaza en una cazuela con aceite, ajo (o ajo confitado), pimentón, comino, zumo de limón y harissa. Cocinamos a fuego medio-suave machacando la calabaza hasta obtener una textura cremosa.

Salsas madre: la base de la cocina profesional
El concepto de salsa madre nace de la gastronomía francesa (Marie Antoine-Carême). La mayoría requieren un roux (mezcla de grasa, habitualmente mantequilla, y harina cocinada).
| Salsa | Base/Ingrediente principal |
|---|---|
| Holandesa | Yemas de huevo montadas y mantequilla clarificada (emulsión). |
| Bechamel | Roux blanco y leche; sazonada con nuez moscada. |
| Velouté | Roux y caldo (pollo, pavo o pescado). |
| Española | Roux oscuro, caldo de carne, verduras y tomate. |
| Tomate | Reducción de tomate fresco, cebolla y ajo. |
Salsas para acompañar patatas
Las patatas admiten salsas que elevan su sabor. Desde el clásico alioli (con un toque de perejil), pasando por salsas de yogur y cebollino (tipo D-luxe), hasta la fondue de queso o el uso del guacamole como dip original.