La Salsa de Tomate Asado es una exquisitez culinaria que trasciende la simple condimentación para convertirse en una experiencia sensorial completa. Este plato, que encuentra sus raíces en la tradición de la cocina a la parrilla y al horno, se distingue por la profundidad de sabor que adquieren los ingredientes al ser sometidos al calor directo. Este proceso carameliza los azúcares naturales de los tomates y aporta un toque ahumado inigualable, concentrando los sabores mucho más que una cocción tradicional en olla. Es una preparación ideal para aprovechar los tomates de temporada o aquellos que empiezan a madurar en exceso, evitando así el desperdicio de alimentos.

Origen y Características
La técnica de asar los tomates para una salsa, aunque no es típicamente británica, se asemeja sospechosamente a una salsa romesco, pero sin frutos secos ni pan frito. La salsa resultante es un acompañamiento versátil y sofisticado, capaz de realzar una amplia gama de platos.
Ingredientes Clave
Los ingredientes principales para la salsa de tomate asado suelen incluir:
- Tomates maduros (3 kg o 12 unidades, según la receta)
- Cebolla (1 grande o en trozos)
- Ajos (dientes pelados o 1 cabeza grande)
- Aceite de oliva virgen extra (cantidad abundante)
- Sal al gusto (gruesa)
- Pimienta
Ingredientes adicionales que pueden variar según la receta y el gusto:
- Aceto balsámico
- Azúcar
- Orégano
- Albahaca fresca y/o salvia fresca (para la base del frasco al guardar)
- Cayenas (2, facultativo, para un toque picante)
- Pimiento rojo (1, sin tallo ni pepas)
- Vino tinto (1/2 litro)
- Hojas de laurel y ramas de tomillo
- Miel o melaza de arroz (1 cucharadita, para contrarrestar la acidez)
- Chiles rojos secos o chipotle chiles (para el método a la parrilla)
- Jugo de limón
- Cilantro fresco
- Astillas de madera de mezquite (para ahumar en la parrilla)

Preparación de la Salsa de Tomate Asado
Existen diversas formas de preparar esta deliciosa salsa, ya sea al horno o a la parrilla, permitiendo adaptar la receta a los recursos y preferencias de cada uno.
Método al Horno
El horno es la opción más común y sencilla para asar los tomates y demás vegetales.
Preparación Básica al Horno
- Precalentar el horno a 180ºC, 200ºC (con aire) o 220ºC (sin aire), con calor arriba y abajo.
- Lavar bien los tomates, ya que se pueden utilizar con piel, y partirlos por la mitad.
- Colocar los tomates lavados y los dientes de ajo pelados en una fuente o bandeja de horno, preferiblemente con los tomates boca arriba.
- Rociar con un buen chorro de aceite de oliva, aceto balsámico y sal gruesa. Espolvorear con orégano y pimienta.
- Hornear durante 40 a 60 minutos, o hasta que los tomates estén bien blandos, con la piel renegrida y una textura de compota.
Variante con Cebolla, Pimiento y Vino Tinto
Esta variante añade más capas de sabor y puede requerir un tiempo de cocción más prolongado:
- En una fuente para horno, disponer los tomates, 1 pimiento rojo (sin tallo y pepas), 1 cebolla en trozos y 1 diente de ajo (opcional).
- Cubrir con abundante aceite de oliva. Añadir orégano, sal y pimienta.
- Llevar al horno a 190ºC hasta que los tomates y pimientos estén dorados y "suenen" (aproximadamente 1 hora y media).
- En ese momento, agregar 1/2 litro de vino tinto y dejar hornear 1 hora más.
- Retirar del horno y dejar enfriar completamente antes de procesar.
Variante con Miel o Melaza y Hierbas Aromáticas
Para contrarrestar la acidez del tomate y añadir profundidad:
- Precalentar el horno a 180º C, con ventilador y calor arriba y abajo.
- Lavar muy bien los tomates, partirlos por la mitad y colocarlos boca arriba en una bandeja para horno.
- Añadir cebolla cortada en juliana y ajos con un corte en medio.
- Espolvorear con orégano, albahaca, pimienta y sal. Añadir un chorreón de aceite de oliva y una cucharadita de miel o melaza de arroz.
- Hornear durante 60 minutos.
- Alternativamente, otra receta sugiere colocar las verduras limpias (excepto el tomate, que se asa con piel), junto con hojas de laurel y ramas de tomillo, rociar con aceite y hornear a 180ºC por 40 minutos hasta que estén blandas. Luego, retirar las hojas de laurel y ramas de tomillo antes de moler.
Método a la Parrilla (Ahumada)
Para un toque ahumado distintivo, la parrilla es ideal:
- Remojar las astillas de madera (de mezquite, por ejemplo) en agua durante 1 hora y escurrirlas bien.
- Encender la parrilla. Si es de carbón, esparcir las astillas sobre las brasas. Si es de gas, colocar las astillas en una caja para ahumar o en papel de aluminio perforado.
- Untar ligeramente la rejilla con aceite.
- Colocar el tomate (con el lado del tallo hacia abajo) en el centro de la parrilla. Tapar y cocinar, volteando ocasionalmente, hasta que esté suave y carbonizado por todos lados (unos 10 minutos).
- Ensartar el diente de ajo y la cebolla en una brocheta y colocarla en el borde del fuego, donde esté más fresco, para que se asen suavemente.
- Si se usan chiles rojos secos, cubrirlos con agua hirviendo en un tazón resistente al calor y dejarlos reposar hasta que se ablanden (unos 30 minutos), luego escurrir bien.

Procesado y Acabado
Una vez asados los vegetales:
- Dejar enfriar por completo.
- Decisión importante: Algunas recetas sugieren quitar la piel a los tomates (que saldrá sin dificultad) y pelar los ajos y la cebolla. Otras recomiendan usar todo el tomate, incluyendo la piel y las pepas, ya que "le da una rica consistencia y textura a la salsa".
- Colocar todos los ingredientes asados (con o sin piel y pepas, según la preferencia) en una trituradora muy potente, un robot de cocina o una juguera.
- Triturar hasta obtener la textura deseada. Si se prefiere una salsa muy fina, se puede pasar por un pasapurés. Para una textura más rústica, triturar menos.
- Sazonar al gusto con sal y pimienta.
- Si se desea un toque picante, añadir las cayenas o chiles (previamente ablandados si son secos) durante el triturado.
- Con la trituradora en marcha, se puede añadir un buen chorretón de aceite de oliva para que se emulsione bien, logrando una salsa más suave y untuosa.
Usos y Maridaje
La salsa de tomate asado es un comodín culinario y un "boom de sabor" que se utiliza para acompañar una gran variedad de platos. Sus usos son muy parecidos a los de un sofrito de tomate corriente y moliente:
- Pastas y pizzas caseras: Es una base espectacular para estos clásicos.
- Carnes y pescados: Acompaña excelentemente todo tipo de carnes y preparaciones de pescado.
- Huevos y arroces: Ideal para realzar el sabor de huevos y arroces.
- Vegetales: Puede acompañar preparaciones con vegetales.
- Comida mexicana: Perfecta con tacos y totopos.
Para un maridaje sugerido, esta salsa combina excelentemente con cervezas tipo Lager o Pale Ale, cuyo amargor ligero y frescura equilibran el picante y el ahumado de la salsa.
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Conservación
La salsa de tomate asado es perfecta para preparar en grandes cantidades y conservar para disfrutar a lo largo de todo el año.
Conservación a Corto Plazo (Refrigeración)
Si la vas a consumir dentro de los próximos 2 a 3 semanas o hasta 2 semanas si la dejas en el refrigerador:
- Dejar enfriar la salsa completamente.
- Guardar en un frasco de vidrio o tupper bien cerrado.
- Se le pueden añadir unas hojitas de albahaca y/o salvia fresca en la base del frasco para un aroma extra.
Conservación a Largo Plazo (Despensa y Congelación)
Si vas a consumirla dentro de los próximos meses y quieres guardarla en la despensa o congelarla:
- Esterilización de frascos: Esterilizar frascos y tapas en agua hirviendo durante un par de minutos.
- Envasado en caliente: Agregar la salsa caliente al frasco con cuidado hasta el tope. Cerrar bien la tapa y poner el frasco boca abajo durante al menos 12 horas. Esperar a que estén bien fríos antes de ponerlos derechos y guardar. Esta técnica crea un vacío natural que permite conservarla por 2 o 3 semanas o incluso más si se hace correctamente.
- Congelación: La salsa de tomates asados se puede congelar sin problema. Si se congela algún bote, es mejor no añadir sal durante la preparación, ya que esto se puede ajustar al descongelar. Se puede guardar en frascos o bolsas y congelar hasta por 3 meses.
Consideraciones Ayurvédicas
Desde la perspectiva del Ayurveda, la Salsa de Tomate Asado posee cualidades que pueden influir en los doshas. Los tomates, aunque nutritivos, pueden aumentar el Pitta debido a su naturaleza ácida, lo cual podría no ser ideal para personas con predominancia de este dosha. Sin embargo, el proceso de asado puede ayudar a reducir esta acidez.
Los chiles, por su parte, incrementan tanto Pitta como Kapha debido a su calor y pungencia. El cilantro y el jugo de limón, en cambio, poseen un efecto refrescante que puede ayudar a equilibrar el calor de los chiles. En general, esta salsa debe consumirse con moderación, especialmente por personas con desequilibrios de Pitta o Kapha.