Salsa de Tomate al Horno: Receta Completa y Beneficios

La salsa de tomate casera al horno es una delicia culinaria que, además de ofrecer un sabor profundo y concentrado, simplifica el proceso de preparación gracias a la magia del horneado. Esta técnica realza las propiedades organolépticas del tomate, resultando en una salsa versátil y nutritiva, perfecta para cualquier tipo de dieta, incluidas las veganas y vegetarianas.

Por qué elegir la Salsa de Tomate al Horno

Hacer salsa de tomate casera al horno es un auténtico lujo en casa. Cuando falta tiempo para cocinar, contar con esta delicia permite preparar un platazo de calidad en cuestión de minutos. Esta sencilla técnica, aplicada desde hace mucho en asar verduras para purés y frutas para helados, demuestra un excelente resultado también en la salsa de tomate. El secreto del éxito de esta salsa de tomate al horno comienza con la elección del tomate: el punto justo de madurez marca la diferencia, deben estar firmes al tacto, pero no duros, y lucir un rojo intenso que promete sabor.

Asar los tomates al horno es una forma de cocinar donde se concentran mucho más los sabores que cuando se hace a la olla, ya que el horno evapora el exceso de líquidos. El sabor gana muchísimo porque los tomates quedan asados y el resultado final tendrá una textura espectacular. Esta salsa es tan versátil que se convierte en la aliada perfecta para casi cualquier plato: pizza, pasta, arroz, guisos, huevos fritos, e incluso sobre una tostada con un chorrito de buen aceite de oliva.

Tomates maduros frescos listos para asar

Ingredientes para una Salsa de Tomate al Horno Espectacular

Para una salsa casera buena, es fundamental utilizar productos de excelente calidad. Se puede usar el tomate que se tenga en casa y luego guardar en frasco o bolsas. Si los ajos son de los rojos y las hierbas frescas, el sabor se multiplica. A continuación, se detallan los ingredientes base, con algunas variaciones posibles:

  • Tomates: 2 a 10 kg de tomates maduros (de huerta si es posible), preferiblemente con diferentes grados de maduración. Para frascos de medio kilo, se puede empezar con 2 kg.
  • Cebolla: 1 a 5 cebollas grandes (se puede aumentar la cantidad para dar más textura).
  • Ajo: 1 cabeza de ajos grande o 2 cabezas de ajos.
  • Aceite de oliva virgen extra: Un buen chorro, generoso.
  • Sal: Al gusto.
  • Pimienta negra: Al gusto.
  • Hierbas frescas: Varias hojas de albahaca fresca, tomillo, orégano, romero (un ramillete de cada).

Ingredientes Opcionales y Variaciones:

  • Pimientos: 1 pimiento rojo, 2 pimientos verdes (sin tallo ni pepitas), o 1 pimiento rojo y 1 verde.
  • Picante: 2 cayenas o 3 guindillas (se pueden insertar en un palillo para retirarlas fácilmente).
  • Azúcar: Una pizca o repartir azúcar en la fuente de horno para contrarrestar la acidez.
  • Laurel: Unas hojas.
  • Vinagre: Un chorrito de vinagre una vez triturada la salsa, ayuda a la conservación y le da un gusto muy rico.
  • Vino tinto: ½ litro de vino tinto (se añade durante el horneado).
  • Soja y aceto balsámico: Para un toque especial.

Paso a Paso: Preparación de la Salsa de Tomate al Horno

La preparación de esta salsa de tomate al horno es más que sencilla; el horno hace todo el trabajo.

  1. Precalentar el horno: Encender el horno a 200º (con aire) / 220º (sin aire), o a 150º, o a 190°C (según la intensidad deseada y el tipo de horno) con calor arriba y abajo.
  2. Preparar las verduras:
    • Lavar los tomates en agua limpia; no es necesario pelarlos. Cortarlos en cuartos (si son muy grandes, en octavos). Trocear los tomates, especialmente los grandes.
    • Pelar y cortar las cebollas en trozos grandes.
    • Pelar los dientes de ajo o cortar apenas la parte superior de las cabezas de ajo.
    • Si se usan pimientos, lavarlos, desechar las semillas y cortarlos en trozos grandes.
  3. Disponer en la bandeja: En una fuente para horno (o varias, dependiendo de la cantidad), colocar una primera capa de cebollas y pimientos (si se usan). A continuación, las cabezas de ajos cortadas, el ramillete de hierbas frescas y las guindillas insertadas en un palillo (si se utilizan). Por último, añadir los tomates cortados.
  4. Sazonar y añadir aceite: Salpimentar al gusto, añadir el azúcar (si se usa), tomillo, laurel, un chorro generoso de aceite de oliva sobre todas las verduras. Si se desea, agregar soja y aceto.
  5. Hornear: Llevar al horno precalentado. Los tiempos y temperaturas varían:
    • Entre 1 hora y 15 minutos a 220º en función ventilador.
    • Al menos dos horas a 150 grados. Mientras se hornean, moverlos para que la cocción sea regular, ya que los tomates pueden ser de diferentes tamaños y maduración.
    • Hasta que los tomates estén bien blandos y con la piel renegrida. Vigilad la cabeza de ajo y la cebolla, porque no necesitan el mismo tiempo que los tomates; la cebolla probablemente necesite más para estar completamente tierna por dentro.
    • Si se añade vino tinto, hornear a 190°C hasta que los tomates y pimientos estén dorados y suenen (aproximadamente 1 hora y media), luego agregar ½ litro de vino tinto y dejar 1 hora más.

    Durante el horneado, los tomates se asarán, y las cebollas y los pimientos quedarán perfectamente confitados. Se pueden tapar con papel de aluminio para evitar salpicaduras, pero conviene que evapore líquidos para evitar que queden aguados.

  6. Enfriar: Cuando las verduras estén hechas, retirarlas del horno y dejar enfriar por completo.
  7. Preparar para triturar:
    • Quitar la piel a los tomates (saldrá sin dificultad) si se prefiere una salsa más fina. Si se opta por dejarla, todo añade sabor y tropezones.
    • Pelar los ajos y la cebolla. Si se usaron cabezas de ajo enteras, apretarlas desde la base para que suba el ajo asado en forma de crema y añadirlo a la mezcla.
    • Retirar las hierbas frescas y las guindillas (si se insertaron en palillos).
  8. Triturar: Poner todo en una trituradora muy potente (Thermomix, batidora de vaso, robot de cocina) y triturar hasta que no quede rastro de pepitas del tomate, o casi. Si se prefiere una textura más fina y sin pieles ni pepitas, se puede pasar por un pasapurés o un colador chino después de triturar.
    • Nota sobre las semillas y pieles: Algunas recetas sugieren dejar las pepitas y la piel para añadir sabor y textura. Otros recomiendan usar un pasapurés para un resultado más suave, ya que la batidora puede airear la salsa y darle un color menos vivo. Si se usa una batidora muy potente, las semillas pueden desaparecer.
  9. Rectificar y emulsionar: Sazonar de nuevo si es necesario. Con la trituradora en marcha, añadir un buen chorretón de aceite de oliva para que se emulsione bien. Si la salsa está muy líquida (dependiendo de la variedad de tomates), se pueden sacar unos cucharones de agua antes de triturar para obtener una salsa más espesa.
  10. Añadir vinagre: Si se desea, añadir un chorrito de vinagre.

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Conservación de la Salsa

Esta salsa de tomates asados puede tratarse como cualquier otra salsa, es decir, se puede envasar al vacío o congelar sin problema. Para una conservación prolongada, es crucial un correcto proceso de envasado.

  • Refrigeración: Si se guarda en un envase de vidrio esterilizado en agua hirviendo por 10 minutos y se mete en la nevera, debe consumirse máximo en un par de días, ya que el tomate cocinado es muy delicado y se puede estropear con facilidad.
  • Congelación: Se puede guardar en frascos o bolsas y congelar hasta por 3 meses. El caldo que sueltan los tomates durante el horneado también puede congelarse para enriquecer guisos o lentejas.
  • Envasado al vacío: Una vez triturada, la salsa se envasa en frascos limpios y se hierven los tarros con tapa al baño maría (en una bandeja de horno alta con 2 cm de agua, se meten los tarros y se cuecen en el horno durante unos 45 minutos a unos 100 grados) o en olla hirviendo. Si el proceso de envasado es correcto, puede durar año y medio o más. Se recomienda dejar enfriar los frascos boca abajo.
Frascos de salsa de tomate al horno envasados

Propiedades Nutricionales de la Salsa de Tomate al Horno

La salsa de tomate al horno es un acompañamiento delicioso y nutritivo, rica en vitaminas, minerales y antioxidantes. Al hornear los tomates, se concentran sus sabores y se liberan compuestos beneficiosos para la salud. El tomate es una maravilla de la naturaleza, es un potente antioxidante, ayuda a la circulación de la sangre, es un diurético natural y fortalece el sistema inmune, entre otras propiedades, además de ser rico en vitaminas y minerales esenciales.

Principales Beneficios Nutricionales:

  • Licopeno: Este pigmento natural de los tomates es un potente antioxidante, asociado a la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. Al hornear los tomates, su contenido de licopeno aumenta significativamente.
  • Vitamina C: Esencial para el sistema inmunológico, la formación de colágeno y la absorción de hierro.
  • Potasio: Importante para regular la presión arterial y el equilibrio de líquidos en el organismo.
  • Fibra: Contribuye a una buena digestión y sensación de saciedad.
  • Otros antioxidantes: La salsa de tomate al horno contiene otros antioxidantes como la vitamina E y los carotenoides, que ayudan a proteger las células del daño oxidativo.

Beneficios para la Salud:

  • Salud cardiovascular: El licopeno y otros antioxidantes presentes en la salsa de tomate ayudan a reducir el colesterol "malo" y la presión arterial, protegiendo el corazón.
  • Prevención del cáncer: El licopeno se ha relacionado con una menor incidencia de cáncer de próstata, ovario y colon.
  • Salud ocular: Los carotenoides presentes en los tomates pueden ayudar a prevenir la degeneración macular y las cataratas.
  • Fortalecimiento del sistema inmunológico: La vitamina C y otros antioxidantes contribuyen a una función inmunológica óptima.
  • Salud digestiva: La fibra contenida en la salsa de tomate favorece una buena digestión y previene el estreñimiento.

Cómo Incorporar la Salsa de Tomate al Horno en tu Dieta

La salsa de tomate al horno es un alimento versátil y nutritivo que aporta numerosos beneficios para la salud. Incorporarla regularmente a tu dieta puede ayudarte a mantener un estilo de vida saludable. Esta receta rinde para aproximadamente 6 raciones con 2 kg de tomates.

  • Acompañamiento: Ideal para pastas, carnes, pescados, verduras y pizza.
  • Base para salsas: Se puede utilizar como base para preparar salsas más elaboradas, como la marinara o la boloñesa.
  • Sopa: Agrega un toque de sabor a sopas y cremas.
  • Sándwiches y bocadillos: Úsala como relleno para sándwiches y bocadillos.
  • Guarnición: Sirve también para guisos o incluso sobre una tostada con un chorrito de buen aceite de oliva.
Plato de pasta con salsa de tomate al horno y albahaca

Consejos Adicionales y Preguntas Frecuentes

¿Qué hacer con el caldo que sueltan los tomates durante el horneado?

El caldo se puede congelar y disfrutar enriqueciendo en cualquier momento guisos, lentejas, arroces caldosos, etc.

¿Puedo cocer estos tomates en vez de asarlos?

Sí, claro, aunque soltarán tanta agua (sin embargo, en el horno se evapora) que deberás recogerlos con una espumadera a la hora de pasarlos por el pasapurés para que no quede una salsa demasiado líquida. Si decides hacer esta salsa cociéndola, saltea primero la cebolla y los pimientos cortados en una olla con un poco de aceite y, cuando estén ligeramente dorados, añades los tomates (no agregues agua) y vas revolviendo de vez en cuando a fuego medio-alto. Utiliza una olla de fondo grueso para evitar que se pegue con facilidad.

¿Se mancha el horno al hacer esta salsa?

Siempre se mancha, a veces más, a veces menos, pero quien quiera disfrutar de una salsa casera sabe que requiere un poco de esfuerzo en la limpieza, pero el resultado compensa mucho.

Variedad de Tomates

En Galicia, julio y agosto son los mejores meses para los tomates de salsa, especialmente agosto, cuando están deliciosos, llenos de pulpa y sabor. Aprovecha el tomate local de temporada en tu residencia para hacer tu conserva.

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