La salsa de ají de gallina es un pilar de la gastronomía peruana, reconocida por su textura cremosa y sabor vibrante, elementos que la convierten en una experiencia culinaria inigualable. Esta salsa destaca por su característico color amarillo, proveniente del ají amarillo, un ingrediente esencial de la cocina peruana. Su riqueza y cremosidad son el resultado de una mezcla perfecta de leche evaporada, pan remojado, nueces o pecanas, queso parmesano y especias, que le otorgan una textura sedosa y un sabor ligeramente picante, pero equilibrado.
Ingredientes Clave para una Salsa Auténtica
Para elaborar esta deliciosa salsa, se requieren ingredientes específicos que garantizan su sabor tradicional. A continuación, se detallan los elementos fundamentales:
- Cebollas: 2 unidades.
- Dientes de ajo: 4 unidades.
- Pechugas de gallina o de pollo: 2 unidades.
- Hojas de laurel: 2-3 unidades (para cocer el pollo, opcionalmente con verduras como zanahoria, puerro, apio o cebolleta para un caldo más sabroso).
- Pan de molde: 4 rebanadas de pan blanco sin corteza.
- Leche evaporada: 500 ml (2 tazas).
- Ajíes amarillos peruanos: 4-6 unidades, o 4 cucharadas soperas de ají amarillo en pasta. Si se usa pasta y el color no es intenso, se puede añadir ½ cucharadita de postre de cúrcuma.
- Nueces pecanas o de otro tipo: 50 g.
- Queso parmesano en polvo: 2 cucharadas soperas.
- Aceite de oliva, sal y pimienta negra recién molida al gusto.
- Ají panca (en pasta o en polvo): Opcional, pero recomendado para profundizar el sabor.
Preparación de Pastas de Ají Caseras
Las pastas de ají son la base fundamental de esta salsa y prepararlas en casa permite controlar el nivel de picante y asegurar un sabor auténtico.
Pasta de Ají Amarillo
El ají amarillo es un ají peruano que no pica escandalosamente y está lleno de sabor, siendo esencial en muchas preparaciones. Para hacer la pasta:
- Quitar la parte de arriba del ají, cortarlo a la mitad y retirar las pepas y venas.
- Hervir los ajíes desde agua fría por unos 20 minutos o hasta que la piel se pueda quitar fácilmente con la mano.
- Enfriar, pelar los ajíes y licuarlos con lo mínimo necesario de aceite para que se puedan triturar. Se recomienda usar al menos 6 ajíes para que la licuadora funcione correctamente.

Congelación de la Pasta de Ají Amarillo
La pasta de ají amarillo puede congelarse para su uso futuro, durando hasta 6 meses. Para ello:
- Colocar la pasta en un contenedor rectangular forrado con film transparente.
- Una vez congelada y dura, retirar del contenedor, quitar el film y picar en cubos.
- Guardar los cubos en un contenedor o bolsitas individuales.
- Alternativamente, esparcir la pasta en una bolsa grande hermética y doblarla en cuatro. Esto permite romper pedazos fácilmente cuando se necesiten.
Pasta de Ají Panca
El ají panca, otro ají peruano, se vende seco y aporta un nivel de sabor distintivo. Para preparar la pasta casera:
- Remojar los ajíes secos desde la noche anterior.
- Retirar la tapa y las pepas, luego licuarlos con un poco de aceite, de forma similar al ají amarillo.
- Si se utiliza ají panca en polvo, usar 1 cucharadita por cada cucharada de pasta recomendada.
Esta pasta también puede congelarse perfectamente por hasta 6 meses, y no debe obviarse este ingrediente, ya que eleva el sabor del ají de gallina.
Elaboración de la Salsa Base de Ají de Gallina
La preparación de la salsa implica varias etapas clave, desde la cocción del pollo hasta la integración de todos los ingredientes para lograr su cremosidad característica.
1. Cocción del Pollo y Caldo
La cocción del pollo es el primer paso. Se cocinan las pechugas en agua junto con apio, cebolla, zanahoria y laurel. Se recomienda:
- Añadir pechugas de pollo, carcasas de pollo, agua, apio, zanahoria, cebolla, pimienta negra y laurel en una cacerola grande.
- Llevar a ebullición y cocinar durante 30 minutos desde que rompa a hervir.
- Controlar que el hervor sea reducido para que el pollo no se ponga duro.
- Retirar las pechugas y deshilachar.
- Colar el caldo y separar 1 litro para la salsa de ají de gallina.
2. Preparación del Pan Licuado
Para espesar la salsa, se utiliza pan previamente remojado:
- Tostar el pan blanco y cortarlo en cubitos.
- Poner el pan en una licuadora con caldo caliente de la cocción del pollo para remojarlo.
- Licuar hasta obtener una mezcla suave y densa.
3. El Sofrito Aromático
El sofrito es la base de sabor de la salsa:
- En una olla con aceite vegetal a fuego medio, cocinar la cebolla morada picada hasta que esté transparente, suave y ya no huela fuerte (aproximadamente 10 minutos).
- Agregar el ajo picado y cocinar por un minuto más, hasta que desprenda su aroma característico.

4. Integración de las Pastas de Ají y Especias
Una vez listo el sofrito, se incorporan las pastas:
- Añadir el comino y la mitad de las nueces pecanas molidas al sofrito, y sofreír durante 15 segundos.
- Agregar las pastas de ají (amarillo y panca) y cocinar a fuego medio-alto hasta que espesen y se observe que el aceite se separa de la pasta. Este proceso, que puede durar unos 10 minutos, es crucial para desarrollar el sabor.
5. Cocción de la Salsa
La paciencia es clave para la cocción adecuada de la salsa:
- Incorporar el pan licuado con caldo al sofrito y cocinar hasta que la mezcla haya reducido a la mitad y se vea espesa. Es importante mezclar constantemente, ya que tiende a pegarse al fondo de la olla.
- Transferir la mezcla a un procesador de alimentos o usar una batidora de mano en la misma sartén para triturarla hasta que sea lisa.
- Devolver la salsa a la sartén a fuego medio y añadir la leche evaporada y el queso parmesano rallado.
- Integrar todo y cocinar durante cinco minutos más a fuego medio.
- Finalmente, añadir las pechugas de pollo deshilachadas y mezclar.
- Probar y sazonar hasta que la salsa esté en su punto, rectificando la sal si fuera necesario.
Como preparar AJÍ DE GALLINA/POLLO fácil y rápido | COMIDA PERUANA 🇵🇪 | Sonqu
Congelación de la Salsa de Ají de Gallina
Si se desea preparar una gran cantidad de salsa para conservar, la congelación es una excelente opción. La salsa de ají de gallina preparada se puede congelar sin problemas y aguanta perfectamente durante varios meses.
Pasos para Congelar la Salsa:
- Enfriamiento: Asegurarse de que la salsa esté completamente fría antes de proceder a la congelación.
- Porcionado: Dividir la salsa en porciones individuales o del tamaño deseado para facilitar su descongelación y uso. Se puede congelar tal cual o, mejor aún, en porciones.
- Envase: Utilizar recipientes herméticos aptos para congelador o bolsas de congelación. Para mayor protección, es útil envasar al vacío.
- Etiquetado: Etiquetar los recipientes con la fecha de preparación para controlar su tiempo de conservación.
Se recomienda congelar la salsa sin los acompañamientos, ya que alimentos como las papas y el arroz pueden cambiar su textura al ser congelados y descongelados. Si se opta por congelar la salsa con el pollo deshilachado ya incorporado, esto no afecta su calidad. Al momento de consumir, solo será necesario preparar los acompañamientos frescos.
La salsa de ají de gallina congelada es muy útil para tener a mano, permitiendo disfrutar de este clásico peruano en cualquier momento.