La mayonesa es, sin duda, una de las salsas más apreciadas por todos los comensales y es considerada la reina de las salsas. Forma parte de muchas de nuestras recetas más populares, como la tradicional ensaladilla rusa o sus versiones variadas como la ligera ensaladilla rusa, y también es un excelente acompañamiento para platos de pescados y mariscos. Sin embargo, usarla siempre sola puede resultar monótono. Es hora de sorprender a la familia y a los colegas con unas salsas innovadoras y deliciosas que los harán sentir en un restaurante de cinco tenedores, utilizando la mayonesa como ingrediente principal.

¿Qué es la Mayonesa? La Reina de las Salsas
La salsa mayonesa es una emulsión de aceite y agua con huevo, unas gotas de vinagre o zumo de limón y sal. Hay varias formas de conseguir que esta emulsión permanezca estable y cremosa. Una vez preparada la mayonesa, podemos obtener muchas otras salsas derivadas mezclándola con ingredientes diversos para cambiar su sabor, color o apariencia, pero manteniendo su textura cremosa y untuosa.
Preparación de la Mayonesa Casera
Para elaborar mayonesa casera, el uso de un elemento ácido como el vinagre o el zumo de limón es fundamental, no solo para el sabor, sino también para ayudar a la estabilidad de la emulsión.
Método con Batidora de Mano
La elaboración más común implica la batidora de mano:
- Comenzamos cascando el huevo en un recipiente aparte para verificar que no haya restos de cáscara y evitar una posible contaminación por salmonella.
- Transferimos el huevo a un vaso alto (donde quepa la batidora de mano) y añadimos la sal, el vinagre (o zumo de limón) y la mitad del aceite (puede ser de girasol, que es más suave).
- Colocamos el brazo de la batidora en el interior, tocando la base, y empezamos a batir a potencia baja. Es crucial no moverla ni levantarla al principio.
- Cuando la mayonesa haya cuajado, podemos levantar la batidora lentamente pero con decisión hasta que esté completamente emulsionada.
Si lo deseamos, podemos usar mayonesa industrial de la marca que más nos guste como base para muchas de estas recetas, continuando con el resto de las instrucciones.
Con Thermomix
Para quienes usan Thermomix:
- Ponemos en el vaso el huevo, el vinagre o zumo de limón y la sal.
- Mezclamos 1 minuto y 30 segundos a 80ºC a velocidad 5.
- Volvemos a programar inmediatamente velocidad 5 (sin tiempo ni temperatura) y, con el cubilete puesto en la tapa, vertemos el aceite poco a poco.
- Bajamos la mayonesa con la espátula hacia las cuchillas del vaso.
Solución para una Mayonesa Líquida
Si al preparar la mayonesa os ha quedado demasiado líquida, no desesperéis. Es tan fácil como retirar la mayonesa del recipiente donde la hemos emulsionado (no hace falta lavarlo) y echar dos cucharadas de agua caliente. A continuación, verteremos poco a poco la mayonesa que nos ha salido líquida, batiendo poco a poco. Veréis que se va espesando hasta tener la consistencia deseada.
Nota: el truco funciona siempre que la receta de la mayonesa tenga las proporciones adecuadas. Si la receta básica tiene la proporción equivocada de aceite, el truco no arreglará nada, porque el fallo no viene de la temperatura de los ingredientes, sino de la receta.
Mayonesas Especiales: Alternativas y Adaptaciones
La mayonesa puede adaptarse para satisfacer diversas necesidades dietéticas o preferencias de sabor, manteniendo su esencia cremosa.
Mayonesa Vegana
Para hacer mayonesa vegana, se juntan todos los ingredientes en un cuenco y se baten con la batidora hasta obtener una textura homogénea. Algunos consejos basados en la experiencia incluyen:
- No echar todo el agua de golpe; reservad un poco por si queda demasiado espesa.
- Si no tiene la densidad deseada, añadir unos pocos frutos secos más.
- Se pueden sustituir las nueces de macadamia y los anacardos por otros frutos secos, como almendras (muy bien peladas), nueces o avellanas, siempre naturales y no fritos, aunque el sabor de las nueces de macadamia y los anacardos es único.
Esta variante incorpora zumo de limón, lo que le confiere un perfil ácido similar a la mayonesa tradicional.
Lactonesa (Mayonesa sin Huevo)
La lactonesa es una alternativa a la mayonesa tradicional que no lleva huevo:
- Procurar que la leche esté a temperatura ambiente.
- Colocar la leche en un vaso de batidora o recipiente cilíndrico y poner la batidora tocando el fondo.
- Batir sin moverla durante unos 20 segundos a velocidad baja para empezar a darle volumen.
- Añadir el aceite de oliva poco a poco, en hilo, sin dejar de batir. Mantener el brazo de la máquina en el fondo hasta que empiece a emulsionar y crecer.
- Cuando el aceite se quede en la superficie, seguir batiendo, subiendo y bajando la batidora para ayudar a la emulsión.
- Continuar añadiendo más aceite hasta tener la textura deseada.
- Incorporar la sal y posibles aromas, como un chorrito de vinagre, zumo de limón, pimienta o una punta de mostaza.
- Batir un poco más para incorporar todo bien.
Si queremos más cantidad o nos ha quedado muy espesa, podemos agregar más leche y batir de nuevo, o más aceite.
Mayonesa Mousseuse
Para una mayonesa más ligera y aireada, como la mayonesa mousseuse, para 250 ml de mayonesa, se montan dos claras de huevo a punto de nieve con un par de pizcas de sal y se añaden de forma envolvente a la mayonesa poco antes de servirla.
Salsas Derivadas de Mayonesa con Perfil Ácido
La versatilidad de la mayonesa se demuestra en la multitud de salsas que pueden derivarse de ella. Al añadir ingredientes diversos, especialmente aquellos con un toque ácido, se crean perfiles de sabor únicos.
Receta Mayonesa Casera y salsas derivadas 👨🏻🍳 (Salsa Rosa y Salsa Tártara) | SALSAS BÁSICAS
Clásicos con un Toque Ácido
Aquí presentamos algunas de las salsas derivadas más populares, donde la acidez juega un papel clave:
Salsa Tártara
La salsa tártara es una mayonesa con zumo de limón que se suaviza con nata montada. Al igual que la salsa rémoulade, se sirve con platos de pescado fríos o cocinados al vapor, verduras y huevos. También se suele servir con las gambas en gabardina. Para su elaboración:
- Picar muy chiquitito el bacon para obtener unos tacos muy pequeños y freírlos en una sartén hasta que queden crujientes.
- En un vaso de batidora de mano, poner el huevo, la grasa del bacon, el aceite de girasol y unas gotas de zumo de limón.
- Meter la batidora y, sin subirla ni moverla, ponerla en marcha dejando que la grasa y el huevo emulsionen. Después, ir subiendo lentamente.
- Probar y rectificar de sal y de limón en su caso, y añadir el bacon crujiente y sin grasa.
Salsa Rosa o Cóctel
La salsa rosa se sirve con ensaladas de aguacate y marisco, cócteles de marisco, verduras frías, huevos y pescados, especialmente pasteles de pescado. Para su elaboración:
- Comenzar haciendo la salsa mayonesa con ayuda de la batidora (huevo, pellizco de sal y 200 ml de aceite de girasol). Turbinar, manteniendo las cuchillas de la batidora abajo hasta que comience a emulsionar, luego subir poco a poco.
- Una vez tengamos la mayonesa preparada, pasarla a un bol y añadir el resto de ingredientes.
- Al añadir los zumos (como el de naranja), ir batiendo con las varillas para evitar que se corte. Es importante que la mayonesa de partida sea bien espesa.
- Después, agregar el ketchup y el brandy (o coñac o ron) y mezclar todo hasta obtener la salsa rosa deseada. Se puede ajustar la cantidad de ketchup, brandy o zumos según las preferencias.
Otra variación de la salsa rosa implica mezclar una cucharada de ketchup y cuatro cucharadas de mayonesa. Cuando tome consistencia y se torne de color naranja, incorporar media cucharadita de jugo de naranja, 25 mililitros de licor y una pizca de ajo. Revolver hasta lograr una mezcla perfecta para untar en galletas saladas.
Salsa Ravigote
La salsa ravigote es un ejemplo de mayonesa con un marcado perfil ácido debido a sus ingredientes:
- Majamos un manojo grande de hojas de perejil, perifollo, cebollinos, berros, tomillo, estragón y mejorana.
- Añadimos al majado una cucharada de alcaparras y vinagre.
Esta salsa es ideal para acompañar carnes frías o terrinas.
Mayonesa de Lima
Otra posibilidad es la mayonesa de lima, hecha con este cítrico en lugar de con limón, y cuyo sabor se potencia con cáscara de lima rallada. Esta mayonesa es excelente con fingers de pollo crujientes.
Mayonesa Picante
Para una mayonesa picante, se agrega miel y unas gotas de salsa Tabasco a la mayonesa, ideal para acompañar diversas recetas, como el pollo crujiente.
Otras Variaciones Relevantes
La mayonesa puede ser la base para un sinfín de combinaciones creativas:
Ajonesa o Mayonesa de Ajo
Podéis disfrutar con la ajonesa o mayonesa mezclada con ajo picado o con sal de ajo. Es importante no confundirla con el ajoaceite o allioli, que no es una variación de la mayonesa ya que no lleva huevo. Con la ajonesa podemos preparar unas patatas alioli como las de los bares o un lomo de salmón con costra de ajonesa, gratinando esta salsa.
Para prepararla: colocar en un recipiente dos dientes de ajo, un puñado de perejil lavado sin tallos, aceite de oliva y vinagre, y mezclar hasta obtener un puré. Después, mezclarlo con 100 gr de mayonesa hasta integrar totalmente, condimentar con orégano y salpimentar al gusto.
Mayonesa de Aguacate
Para hacer la mayonesa de aguacate, se mezcla la clásica salsa mayonesa con un aguacate triturado. Si se prefiere una mayonesa casera, se prepara la base y luego se añade el aguacate maduro, cortado en trocitos y triturado con un tenedor hasta obtener la textura deseada. También se puede usar batidora para una crema más suave.
Otra de las salsas ideales para mojar palitos de verdura cruda como zanahorias, apio, rábanos, coliflor o brócoli. Se abren dos aguacates maduros, se retira la pulpa y se hace un puré. Después, se mezcla con dos dientes de ajo pelados y picados, se agregan 100 gr de mayonesa, una cucharada de mostaza, dos cucharadas de jugo de limón y salpimentar al gusto.
Mayonesa de Pimentón
Una opción colorida y sabrosa:
- Lavar 50 gr de pimentón rojo y otros 50 gr de pimentón verde y cortarlos en pequeños cuadrados.
- Pelar dos dientes de ajo y picarlos muy finos.
- En un recipiente, mezclar 100 gr de mayonesa, pimentón rojo, pimentón verde, el ajo y salpimentar al gusto.
- Cubrir el recipiente con papel de plástico y dejar reposar unos minutos en el refrigerador; estará lista para acompañar con galletas saladas.
Mayonesa de Yogur y Hierbas
Para esta salsa fresca:
- En un pequeño bol, mezclar 50 gr de yogur natural con seis cucharadas de mayonesa, tres cucharadas de queso crema y una cucharadita de mostaza.
- Cuando se hayan integrado todos estos ingredientes, añadir los restantes: eneldo, orégano, estragón, sal, pimienta, un diente de ajo prensado y alcaparras (picarlas previamente con el cuchillo).
- Remover bien para integrar todos los ingredientes y ya está lista para mojar con patatas.
Mayonesa de Pepinillos y Cebolla
Ideal para untar en tostadas de pan, patatas fritas y nachos:
- Mezclar en un recipiente pequeño 200 gr de mayonesa, un pepinillo pequeño picado y una cucharada de cebolla picada.
- Sumar el jugo de limón y condimentar con sal y pimienta al gusto.
- Cuando la salsa esté lista, dejar reposar durante más de una hora en el refrigerador.
Mayonesa de Aceitunas
Una forma diferente de disfrutar las aceitunas:
- Retirar el hueso de las aceitunas, molerlas hasta obtener un puré (se puede utilizar un mortero, agregando un poco de aceite para facilitar el proceso).
- Mezclar el puré con la mayonesa y salpimentar si fuese necesario.
Esta salsa es perfecta para untar con panecillos.
Mayonesa Cremosa con Queso
Para acompañar una fresca tabla de frutas y verduras o dar un toque diferente a las carnes:
- En un bol, mezclar ¼ de taza de mayonesa, ¼ taza de queso crema y una cucharadita de azúcar.
- Salpimentar y agregar una cucharada de jugo de limón, revolver hasta mezclar bien todos los ingredientes.
Mayonesa de Jamón y Nueces
Ideal para acompañar una tabla de quesos o como salsa para la carne:
- Pelar y cortar finamente un diente de ajo, cortar 100 gr de jamón en cubos pequeños, picar las nueces en trozos pequeños.
- En un recipiente, mezclarlo con 100 gr de mayonesa y 50 gr de nueces, agregar pimentón de la vera y salpimentar al gusto.
Mayopesto
La salsa mayopesto es una creación culinaria que combina la salsa mayonesa (mayo) y la salsa pesto italiano o pesto verde tradicional genovés (pesto). Para su elaboración:
- Comenzar preparando una mayonesa casera o usando una industrial.
- Luego, preparar una salsa pesto, realizando un majado o trituración de los piñones con el resto de ingredientes (albahaca, ajo, queso, aceite) hasta obtener una pasta.
- Cuando tengamos elaborado el pesto, vamos añadiendo aceite de oliva virgen hasta obtener una textura cremosa.
- Para hacer la salsa mayopesto, mezclar ambos ingredientes en una proporción de dos a uno, es decir, doble cantidad de mayonesa que de salsa pesto.
Diferenciando la Mayonesa de Otras Emulsiones
Es importante distinguir la mayonesa de otras salsas que, aunque también son emulsiones, tienen bases y características diferentes.
Salsa Holandesa
La salsa holandesa es una de las cinco salsas madre de la cocina francesa clásica y se caracteriza por su textura suave y cremosa, similar a una mayonesa. Sin embargo, no es una mayonesa. La principal diferencia es que la salsa holandesa se hace con mantequilla derretida y clarificada, yemas de huevo y zumo de limón, mientras que la mayonesa se elabora con aceite vegetal (de oliva o de girasol, por ejemplo).
Además, la salsa holandesa suele tener un punto ligeramente más ácido que la mayonesa, gracias al limón, que aporta sabor y ayuda a estabilizar la emulsión. Se consume al momento, ya que no es una emulsión muy estable y pierde su textura con el tiempo.
Consejos para Servir y Disfrutar
Para degustar la mayonesa y sus salsas derivadas, una forma muy clásica es servirlas en pequeños tarros de vidrio y acompañarlas con un cono de patatas fritas y otro con gambones o langostinos cocidos. Las salsas derivadas, como la tártara o la rosa, son ideales para acompañar una amplia gama de platos, desde pescados fríos o cocinados al vapor, hasta verduras y huevos.
Es importante recordar que en todas estas salsas puede usarse como base la mayonesa baja en grasas, lo que las hará menos calóricas.
Para conservar las salsas, guárdalas en una salsera o tarro en la nevera hasta la hora de consumir. Si una salsa resulta muy espesa, puedes ajustar la consistencia añadiendo un poquito de agua tibia o zumo de limón batiendo enérgicamente.