A pocos kilómetros de la ciudad, por la carretera, la naturaleza nativa y el aire limpio dan la bienvenida a la comuna de Curacaví. Esta zona rural expone la cultura típica del campo chileno a través de su artesanía, viñas, árboles frutales y comida tradicional.
Historia y Origen de Curacaví
Al momento de la conquista española, en las tierras de Curacaví se encontraban los picunches, indígenas que habitaban el valle central, desde el Choapa por el norte y el Itata por el sur. Se ubicaban a orillas del río Puangue, junto al cerro “de las brujas”, y eran agricultores que plantaban productos como las papas, calabaza, maíz, porotos y ají. Si bien hablaban mapudungún, tenían gran influencia inca y diaguita.
Los indígenas que habitaban en Curacaví fueron entregados como parte de la encomienda a Juan Bautista Pastene hacia 1550. Durante la colonia, estas tierras se constituyeron en haciendas que fueron siendo heredadas por diferentes familias. El pueblo se fue formando en torno a estas tierras con tradición colonial y agrícola.

Gastronomía Típica y la Ruta de los Dulces
Curacaví fue durante muchos años la parada obligada entre el camino a Valparaíso y Santiago, consolidándose como un punto clave para la gastronomía típica de la zona. Los dulces, la chicha, las empanadas en horno de barro y un contundente plato casero son parte fundamental de la oferta culinaria que invita a detenerse y disfrutar.
La Ruta de Dulces de Curacaví se ha convertido en un atractivo turístico que resalta la tradición repostera y el uso de ingredientes locales. Aquí, los visitantes pueden degustar y adquirir una variedad de dulces artesanales, elaborados siguiendo recetas transmitidas de generación en generación. Estos dulces a menudo incorporan frutas de la zona y técnicas tradicionales de preparación, ofreciendo una experiencia auténtica del sabor del campo chileno.

Cómo Llegar a Curacaví
Para acceder a Curacaví, se puede tomar la ruta 68, que conduce a Valparaíso o Viña del Mar. Alternativamente, se puede llegar desde el norte de Melipilla, tras pasar por María Pinto.