El risotto es uno de esos platos que combinan lo mejor de la cocina italiana: cremosidad, sabor y versatilidad. En esta versión, el protagonista no es solo el arroz, sino también la espinaca fresca, que le aporta un color vibrante y un perfil nutritivo, complementado con la textura crujiente de las nueces y la intensidad del parmesano.
Esta receta os enseña cómo hacer un irresistible risotto italiano paso a paso con todas las claves para que os quede esa textura tan especial e irresistible. Es una versión fresca y nutritiva del clásico risotto, donde la espinaca aporta color y suavidad, las nueces suman crocancia, y el parmesano corona una combinación que conquista a todos. Más allá de ser una preparación deliciosa, este risotto verde es ideal para quienes buscan una comida que impresione visualmente sin necesidad de técnicas complicadas. La clave está en integrar los ingredientes en el momento justo para que el resultado final sea equilibrado en sabor y textura.

Ingredientes
Para lograr un risotto de espinacas y nueces que deleite el paladar, es fundamental contar con ingredientes de calidad y en las proporciones adecuadas. Aquí se detallan los elementos necesarios para su preparación:
- Para el Risotto:
- 200 g de arroz arborio o carnaroli
- 1 litro de caldo de verduras caliente
- 1 cebolla mediana (aproximadamente 100 g), picada finamente
- 2 unidades de dientes de ajo, picados
- 150 ml de vino blanco seco
- 50 g de nueces, troceadas (parte para la crema, parte para añadir al risotto)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 30 g de manteca (mantequilla)
- 80 g de queso parmesano rallado (o parmesano casero)
- Sal y pimienta a gusto
- Para la Crema de Espinacas:
- 200 g de espinaca fresca
- 500 mililitros de caldo de verduras (considerados dentro del litro total)
- 60 gramos de cebolla (puede ser parte de la cebolla total)
- 1 diente de ajo (puede ser parte de los ajos totales)
- 40 gramos de nueces (parte de las nueces totales)
Preparación Paso a Paso
1. Preparación de la Crema de Espinacas
- Blanquear las espinacas: Hervir agua en una olla. Una vez que comience a hervir, sumergir las hojas de espinaca fresca por 1 minuto. Inmediatamente después, pasarlas a un bol con agua fría para cortar la cocción y preservar su color vibrante. Escurrir bien las espinacas, quitando los tallos duros si los hubiera.
- Preparar el sofrito base: Pelar y picar finamente ⅓ de cebolla y 1 diente de ajo. En un cazo, dorar esta cebolla y ajo con un chorrito de aceite de oliva hasta que estén transparentes.
- Elaborar la crema: Una vez pochada la cebolla y el ajo, añadir las espinacas blanqueadas y escurridas, la mitad de las nueces (aproximadamente 40 gramos) y ⅓ del caldo de verduras (aproximadamente 300 ml si se usan 1.5 litros en total, o ajustar). Dejar cocer unos 5 minutos a fuego medio.
- Triturar y reservar: Triturar la mezcla hasta obtener una pasta verde suave y homogénea. Llevar de nuevo a ebullición brevemente. Salpimentar a gusto. Reservar esta crema de espinacas, manteniéndola caliente si es posible.
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2. Elaboración del Risotto
- Preparar el sofrito: Pelar y picar muy fino el resto de la cebolla (unos 100g) y los ajos restantes. En una olla grande y de fondo grueso, calentar el aceite de oliva y 1 cucharadita de manteca. Pochar en ella la cebolla y el ajo a fuego medio-bajo (que se mantendrá durante todo el proceso) hasta que estén transparentes y tiernos, removiendo de vez en cuando para que no se quemen. La cebolla debe quedar translúcida en lugar de dorarse.
- Nacarar el arroz: Una vez que la cebolla y el ajo estén listos, agregar el arroz (200g de arborio o carnaroli) y las nueces troceadas. Sofreír el arroz durante varios minutos (unos 2 minutos), sin dejar de remover en ningún momento. Este proceso, denominado “nacarar”, permite que el arroz absorba los sabores y se sella ligeramente.
- Deglasar con vino blanco: Añadir el vino blanco seco (150 ml) y dejar reducir durante 2 minutos hasta que el alcohol se evapore por completo.
- Cocinar con caldo: Poner el resto del caldo de verduras a calentar en una olla aparte, para que se mantenga caliente. Ir incorporando el caldo caliente poco a poco, cucharón a cucharón, al arroz. Remover constantemente hasta que la mayor parte del líquido se absorba. Repetir el proceso, agregando caldo de a poco y sin dejar de remover, para que el arroz libere su almidón. La cocción debe ser lo más exacta posible, controlando el tiempo en todo momento. Hacerlo siempre en caliente y no parar de remover el arroz durante unos 15 o 20 minutos.
- Integrar la crema de espinacas: Cuando el arroz esté casi al dente (después de unos 15 minutos de cocción, los granos deben estar firmes en el interior), incorporar la crema de espinacas reservada. Mezclar bien para que el color y el sabor se integren. Continuar removiendo hasta que todo esté bien integrado y el arroz esté tierno.
- Mantecar el risotto: Cuando el arroz esté al dente, retirar la cacerola del fuego. Añadir 1 cucharadita de manteca y el queso parmesano rallado (80g). Remover enérgicamente hasta que la manteca y el queso se fundan completamente y el risotto adquiera una textura aún más cremosa. Este es el proceso de "mantecado".
- Sazonar y reposar: Rectificar el punto de sal y pimienta. Añadir sal sin dejar de remover, ya que así es como se logra esa textura tan característica del risotto. Dejar reposar tapado durante 2 minutos antes de servir.

Consejos para un Risotto Exitoso
Preparar un buen risotto requiere atención a la técnica y a la calidad de los ingredientes. Aquí algunos puntos clave:
- El Arroz Adecuado: Es esencial utilizar el arroz específico para risotto, como el arroz arborio o carnaroli. Se trata de un arroz de grano medio o largo con la particularidad de soltar el almidón de su interior muy poco a poco, lo que permite controlar la cocción y obtener una textura suave y cremosa. El arroz carnaroli tiene un contenido de almidón ideal. Se puede realizar sin problema con otros tipos de arroces, pero el resultado no será el mismo.
- Caldo Siempre Caliente: La técnica empleada en su elaboración consiste en ir incorporando el caldo, siempre caliente, durante el proceso de cocción. Esto evita que la temperatura del arroz baje bruscamente y permite una cocción uniforme.
- Remover Constantemente: El truco principal es remover mucho y sin parar mientras se añade el caldo. Esto ayuda a que el arroz suelte el almidón, que es el encargado de dar untuosidad a la mezcla. El fuego debe estar siempre a una temperatura media.
- Mantecado Final: Para finalizar el risotto, se debe "mantecar". Este proceso implica incorporar la mantequilla y el queso parmesano en la cacerola al final, fuera del fuego, y remover enérgicamente para lograr la cremosidad perfecta.
- Calidad de los Ingredientes: Cuanta mayor sea la calidad de los ingredientes que utilicemos, mejor será el resultado final.
- Organización: Debemos preparar todos los ingredientes que utilizaremos antes de comenzar a cocinar, ya que el risotto no permite momentos de pausa.
- No Recalentar: Una de las preguntas más habituales es si se puede recalentar el risotto, y la respuesta es que no es lo ideal, ya que pierde su textura cremosa.
Sugerencias para Servir
Una vez que el risotto esté bien integrado, se puede emplatar y decorar con unas lascas de queso parmesano y nueces picadas por encima para un toque crujiente. Este plato combina muy bien con un vino blanco seco o una limonada fresca, que resalte el sabor de la espinaca y el queso. También se puede servir como plato único o acompañar con una ensalada fresca para equilibrar la cremosidad.