Aquí os presentamos una deliciosa receta de risotto, o como algunos lo llaman, un arroz "meneadico", que deleitará a los amantes de los sabores vegetales. El secreto de un buen risotto reside en un excelente sofrito y un caldo casero de calidad, elementos fundamentales para lograr la textura perfecta.

Ingredientes Clave
- Arroz: 500g de arroz para risotto (variedades como Arborio, Carnaroli o Vialone Nano son ideales por su capacidad de absorción y liberación de almidón).
- Espárragos: 1 manojo grande de espárragos trigueros o verdes.
- Alcachofas: 6 unidades.
- Cebollas: 2 medianas.
- Ajo: 1 diente.
- Tomate: 1 maduro, rallado.
- Caldo: 1.5 litros de caldo de verduras casero o de pescado (si es casero, mucho mejor).
- Mantequilla: 50g.
- Queso: 75g de parmesano o Grana Padano rallado.
- Aceite de oliva: Cantidad necesaria.
- Sal: Al gusto.
- Opcional: 400g de gambas peladas, 1 cucharada de aceite de ajo y perejil, ingredientes para allioli "negat" (ajos, sal, yema de huevo, aceite).
Preparación Paso a Paso
1. Preparación de Ingredientes Base
- Para el caldo: Sacar las hojas externas de las alcachofas y romper el tallo de los espárragos con la mano, lo más abajo posible pero sin forzarlos. Reservar las alcachofas y la parte tierna de los espárragos. Con las hojas de las alcachofas y la parte más dura del tallo de los espárragos, dorar en una olla las zanahorias, la cebolla y el verde de puerro picados. Cuando tengan color y huelan bien, añadir los tallos de espárrago y las hojas de alcachofa, cubrir con agua y llevar a ebullición a fuego suave durante 45 minutos. Triturar bien con la batidora y pasar por un colador de malla metálica muy fina o una estameña. Mantener el caldo caliente a fuego bajo.
- Preparar espárragos: Partir los espárragos trigueros con los dedos, desechando la parte dura. Lavarlos y ponerlos en remojo. Separar las yemas de los troncos; las yemas se reservarán para el final.
- Limpiar alcachofas: Limpiar las alcachofas como de costumbre, cortarlas en cuartos o en 12 trozos a lo largo, incluyendo el tallo si es tierno.
- Picar aromáticos: Pelar y picar finamente la cebolla y el diente de ajo. Rallar el tomate maduro.
- Rallar queso: Rallar el parmesano o Grana Padano.
2. Elaboración del Sofrito
- En una cazuela o sartén amplia antiadherente, poner un chorro generoso de aceite de oliva. Añadir la cebolla picada y sofreír a fuego medio hasta que se haya deshidratado por completo y esté de un color marrón claro. Es recomendable vigilar y remover a menudo el sofrito, lo que puede llevar unos 20 minutos. No hay que tener prisa en el sofrito.
- Cuando las cebollas estén casi listas, añadir el ajo picado fino para que no se queme.
- Sumar el tomate rallado y cocinar a fuego medio hasta que el sofrito esté bien integrado, marrón y muy seco (si no está bien seco, el agua que quede ablandará el arroz). Cocinar otros 10 o 15 minutos. Apartar del fuego y reservar momentáneamente.
RISOTTO ITALIANO - Fácil y rápido
3. Cocción de Alcachofas y Espárragos
- Mientras se prepara el sofrito, o en una sartén aparte, calentar 6 o 7 cucharadas de aceite de oliva a fuego lento y cocinar las alcachofas limpias hasta que estén tiernas. Salar y añadir una cucharada de aceite de ajo y perejil si se desea, cocinando medio minuto más. Reservar.
- Volver a poner al fuego el sofrito. Añadir los troncos de los espárragos escurridos y cortados en trozos (tres o cuatro, dependiendo del tamaño) y cocinar durante unos 3 minutos. Retirar las puntas de los espárragos si se agregaron previamente y se quieren crujientes para el final.
4. Incorporación del Arroz
- Añadir el arroz a la cazuela con el sofrito y los espárragos. Remover para que se impregne bien con todos los sabores y se "nacre" (se vuelva semitransparente) durante un par de minutos.
5. Cocción del Risotto
- Empezar a añadir el caldo caliente poco a poco. Primero, agregar unos seis cucharones de caldo y mezclar.
- Continuar añadiendo el caldo gradualmente, de cucharón en cucharón, a medida que el arroz lo vaya absorbiendo, sin dejar de remover con una cuchara de madera. Es importante no añadir más caldo hasta que el anterior se haya absorbido casi por completo. Este proceso asegura la cremosidad del risotto.
- Si se usan gambas, añadirlas en este punto o cuando falten unos minutos para terminar la cocción del arroz.
- El proceso de cocción del arroz tomará unos 15 a 20 minutos. Probar el arroz para verificar el punto de cocción; a muchos les gusta un poco "al dente", tierno por fuera y ligeramente firme por dentro. Rectificar de sal si fuera necesario.
6. Mantecatura y Toques Finales
- Una vez que el arroz esté en su punto, retirar del fuego. Añadir la mantequilla fría y el queso parmesano o Grana Padano rallado. Mezclar vigorosamente hasta que la mantequilla y el queso se fundan y se integren, aportando una textura cremosa y brillante al risotto.
- Reincorporar las yemas de los espárragos que se habían reservado, aproximadamente en el minuto 12 de cocción del arroz, o añadirlas salteadas al final para decorar.
- Dejar reposar el risotto tapado durante tres minutos antes de servir.
- Para servir, calentar las alcachofas salteadas y disponerlas sobre el risotto.
Consejos para un Risotto Perfecto
- Elección del Arroz: Es fundamental utilizar un arroz de grano corto y redondo, como Arborio, Carnaroli o Vialone Nano. Estos tipos de arroz tienen un alto contenido de almidón y una gran capacidad de absorción, lo que es esencial para la textura cremosa del risotto. Nunca se debe usar arroz largo o vaporizado, ya que desprenden menos almidón y absorben peor el líquido.
- Caldo de Calidad: Un buen caldo es la base de un risotto excepcional. Si es casero, el sabor será inigualable. Si se usa uno envasado, asegúrate de que sea de buena calidad. Bajo ninguna circunstancia se debe usar agua con pastillas de caldo.
- El Sofrito: La paciencia con el sofrito de cebolla y ajo es clave. Debe cocinarse lentamente hasta que esté caramelizado y seco, concentrando así el sabor.
- Remover Constantemente: El remover continuo del arroz mientras se añade el caldo ayuda a que el grano libere el almidón, creando la cremosidad característica del risotto.
- Punto de Cocción: El risotto debe estar "al dente", es decir, el grano debe estar ligeramente firme en el centro y tierno por fuera. El tiempo de cocción suele ser de unos 15-20 minutos, pero es importante probarlo.
- Evitar la Oxidación de Alcachofas: Las alcachofas tienden a oscurecerse rápidamente al cortarlas. Para atenuar esto, se pueden rociar con un poco de zumo de limón o añadirles aceite inmediatamente después de cortarlas.
- Variaciones: Esta receta es muy versátil. Se pueden añadir otras verduras como champiñones o pimientos. Para una opción vegana, la mantequilla se puede sustituir por margarina vegetal y el queso por una alternativa vegana rallada.
- Crujientes de Alcachofa (Opcional): Para una guarnición diferente, limpiar y cortar las alcachofas en láminas finas. Disponerlas en una bandeja con aceite y hornear a 200°C durante unos 20 minutos hasta que estén crujientes. Añadir sal y servir sobre el risotto.
- Cantidad por Persona: Si es plato único, calcular aproximadamente 100 gramos de arroz por persona.
Beneficios Nutricionales
Este risotto es una receta completa y nutritiva, diferente a lo que habitualmente se cocina en los hogares, y elaborada con ingredientes accesibles. Es una fuente importante de hidratos de carbono gracias al arroz, que aporta la energía necesaria. La posibilidad de usar arroz integral mejoraría aún más la calidad nutricional del plato, incrementando el aporte de fibra, vitaminas y minerales del salvado y el germen del grano, lo que también aumentaría el poder saciante.
Las verduras protagonistas, las alcachofas y los espárragos verdes, se encuentran en gran proporción, contribuyendo con una excelente cantidad de fibra, vitaminas y minerales. Las grasas utilizadas son de buena calidad nutricional, como el aceite de oliva virgen extra y la mantequilla, que, a pesar de contener ácidos grasos saturados, son saludables en su justa medida.

Propiedades de Alcachofas y Espárragos
- Las alcachofas tienen dos temporadas principales (otoño y primavera) y son ricas en vitaminas del grupo B, especialmente la vitamina B9 o ácido fólico. Esta vitamina es esencial para el crecimiento de los tejidos, el buen funcionamiento celular, la formación de glóbulos rojos (previniendo la anemia) y la producción de ADN.
- Los espárragos verdes comparten muchas propiedades con las alcachofas. Destaca en ellos la asparagina, uno de los 20 aminoácidos que forman las proteínas. (El olor característico en la orina tras su consumo se debe a metabolitos de la asparagina).
- Tanto las alcachofas como los espárragos son alimentos con un bajo aporte energético (pocas calorías), muy ricos en fibra y, por lo tanto, muy saciantes, lo que los convierte en aliados para una dieta equilibrada.
tags: #risoto #de #alcachofa #y #esparragos