Recetas con Salsa Pesto: Usos y Preparación de un Clásico Italiano

El pesto es una deliciosa salsa que se ha convertido en un básico de la cocina mundial. Originaria de Italia, específicamente de la región de Liguria, esta preparación se distingue por su sabor intenso y su versatilidad.

¿Qué es el Pesto?

La salsa de pesto es una preparación tradicional italiana, cuya palabra proviene de "pestare", que significa "machacar en un mortero hasta convertir el ingrediente en una pasta o polvo". El pesto es una deliciosa salsa hecha con hierbas, nueces, ajo, aceite de oliva y quesos. El pesto de albahaca es una deliciosa salsa o dip hecho con aceite, ajo, albahaca, queso, algún tipo de nuez o piñones y sal. Cremoso y de sabor intenso, el pesto más famoso es el genovés, hecho a base de albahaca, piñones, queso parmesano, ajo, sal y aceite de oliva.

Ingredientes básicos del pesto: albahaca, piñones, ajo, queso y aceite de oliva

Pesto Genovés Casero: La Receta Tradicional

Preparar pesto casero no requiere habilidades especiales ni inspiración divina. Para lograr esta salsa, la albahaca es mezclada con aceite de oliva, queso parmesano y ajo. Esta receta es la tradicional donde se usan piñones y una combinación de queso parmesano y romano.

Ingredientes principales:

  • Albahaca
  • Ajo
  • Piñones (o nueces)
  • Quesos (parmesano y romano)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto

Instrucciones de preparación:

Para empezar, pela los dos dientes de ajo y machácalos con un poco de sal gruesa hasta que quede como una pasta. En un procesador de alimentos o licuadora, combina albahaca, ajo, piñones, quesos, aceite de oliva, sal y pimienta. Comienza a poner de a poco la albahaca y sigue procesando. Esto se hace varias veces, hasta completar toda la albahaca. Agrega ahora las nueces y continúa aplastando o procesando hasta que estén molidas.

Mezcla hasta que todos los ingredientes se integren muy bien. Posiblemente los ingredientes se peguen a las paredes de la licuadora; detenla y con una cuchara o espátula muévelos hacia abajo y mezcla nuevamente. Repite cuantas veces sea necesario hasta formar una pasta. Prueba de sal, dependiendo del nivel de sal del queso que estés usando, podría necesitar un ajuste. Añade pimienta al gusto. Si notas que el pesto es excesivamente espeso, puedes agregar más aceite. Eso es todo, está listo para servirse.

Aunque es más sencilla de preparar en la batidora, la textura que se consigue en el mortero es difícil de igualar. Verás que no lleva más de cinco minutos, y si lo guardas en un frasco con una fina capa de aceite por encima, durará casi una semana en la nevera, listo para cualquier ocasión.

Tres recetas de pesto: genovés, moderno y siciliano

Variaciones del Pesto

A partir de la receta tradicional, se abre un mundo de versiones posibles. El pesto verde es el más popular, pero se puede hacer con casi cualquier hoja verde, por ejemplo, rúcula o espinaca, en lugar de albahaca. Se pueden cambiar los frutos secos (nueces, anacardos o almendras) en lugar de piñones. Incluso es posible prescindir del verde por completo y usar en su lugar un limón entero, una calabaza o tomates. Añadiendo más aceite y algo ácido, es posible convertirlo en una vinagreeta exprés. Sin embargo, el pesto alla genovese tradicional es difícil de superar y es probablemente la mejor forma de aprovechar un manojo de albahaca fresca.

Pesto Rosso o Siciliano

Además del genovés, otro pesto famoso es el trapanese, la versión siciliana que se distingue por usar tomates maduros y almendras. Se adjudica su origen a los marineros de Trapani, en Sicilia, que adaptaron la versión clásica de sus vecinos de Liguria. El pesto rosso o pesto siciliano se prepara con tomates secos y también es delicioso, versátil y muy fácil de elaborar. Para ganar profundidad en el sabor, se puede recurrir a la versión no tradicional que sustituye el tomate fresco por el deshidratado o seco, lo que lo convierte en un pesto rojo. Se puede añadir un toque de guindilla para un sabor más intenso. La fórmula del pesto se emplea para preparar muchas salsas y es muy sencilla: el secreto está en que se noten los trocitos, en este caso de los tomates secos.

La versión con carácter se consigue reuniendo unos 75 gramos de tomates secos en aceite, 25 gramos de almendras, un diente de ajo, 25 gramos de queso parmesano (o grana padano) rallado, un buen manojo de hojas de albahaca fresca, media guindilla (o una entera, a gusto del consumidor) y media cucharadita de sal. Se mete todo en el robot de cocina y se tritura mientras se va añadiendo aceite de oliva virgen extra, hasta que quede bien mezclado. El resultado es un pesto intenso, que necesita poca cosa más para completar cualquier plato.

También se puede hacer un delicioso pesto dando protagonismo a otros frutos secos, como el pistacho, creando un pesto con un color y sabor únicos. Estamos acostumbrados al pesto verde, pero cambiarlo de color puede ser un aperitivo diferente y original para sorprender.

Pesto rosso con tomates secos

Ideas y Recetas para Usar el Pesto

El pesto de albahaca es un comodín al que acudir cuando se necesita resolver una comida en cinco minutos o se quiere mejorar un plato sencillo con un toque especial. Es una de las salsas más agradecidas y fáciles de preparar. Se suele servir con platos de pasta, pero en otras preparaciones resulta igualmente deliciosa: en una ensalada, en una pizza o incluso en un bocadillo. Su sencillez es directamente proporcional a lo que puede llegar a aportar a tus platos: pastas, pizzas, ensaladas... Lo más típico es usarlo en las pastas solo, o combinándolo con otros ingredientes como almejas, mozzarella, tomates cherry, rúcula, verduras asadas (calabacín, pimiento, champiñones), pollo y pescado. Añadir frutos secos a una receta de pasta es una excelente idea para enriquecerla con nutrientes saludables, como grasas buenas y minerales.

1. Con Pasta: Un Clásico Infalible

Lo suyo en Italia es comerlo con una pasta corta y ligeramente enroscada, como la busiate, pero va bien con cualquier otro tipo. Basta con mezclarlo con unos tallarines al dente (a temperatura templada), añadir unos tomates cherry cortados por la mitad para aportar frescor y terminar con unas hojas de rúcula, que equilibran el conjunto con su amargor suave. Con solo tres ingredientes, se logra un plato con presencia.

Canelones al Pesto Cremoso

Estos canelones al pesto cremoso con ricotta y bechamel son una receta ideal para quienes quieren salir de lo habitual y preparar un plato de pasta diferente. La combinación del relleno de ricotta con pesto verde y la cobertura de una bechamel casera resulta deliciosa.

Ñoquis de Patata Caseros con Salsa Pesto

Para un plato vegetariano delicioso y reconfortante, se puede optar por unos ricos ñoquis o gnocchi con salsa pesto. Para la mejor experiencia, lo ideal es hacerlos caseros, desde los ñoquis hasta la salsa.

Ensalada Fría de Tortellini con Pesto

Los tortellinis no son solo para comer calientes; se pueden disfrutar también en su versión fría haciendo una apetitosa ensalada con pesto. Este suculento plato es perfecto para días calurosos.

Plato de pasta con pesto, tomates cherry y hojas de albahaca

2. Aderezando Sándwiches y Bocadillos

El pesto es un aliado infalible para elevar cualquier bocadillo, aportando cremosidad, sal y la dosis justa de grasa que redondea todo lo que va entre dos panes.

Sándwich o Bocadillo

Puedes usarlo como aderezo en un sándwich simple o, para algo más elaborado, combinarlo con ricota, tomates asados y rúcula en pan ciabatta. Pruébalo en un sencillo sándwich mixto, en uno caprese con tomate, mozzarella y lechuga, con pollo o pavo, con pastrami o roast beef, con tortilla francesa, atún y cebolla roja, o con mortadela y queso. También se puede usar untado sobre rebanadas de pan tostado.

Bruschetta con Pesto

Las bruschettas con pesto son una excelente forma de recibir amigos o familia en casa. Además del pesto, se les puede añadir queso parmesano, anchoas, tomates cherry, jamón crudo o cocido, cebollas caramelizadas o ricota. Para el pan, basta con cortar una baguette en rodajas y tostarlas.

Bocadillo de Pesto y Berenjena

Una combinación ganadora es la de pesto y berenjena, que brilla en platos como la parmigiana o la pasta alla Norma. Aplicada en un bocadillo, se corona con un buen jamón serrano; prescindible si se busca una versión vegetariana, sin que el conjunto pierda carácter ni sabor.

Ingredientes para 3 personas:

  • 6 rebanadas de pan rústico
  • Pesto al gusto
  • 1 berenjena
  • Pimiento asado o del piquillo
  • 1 bola de mozzarella grande
  • Rúcula
  • Jamón serrano al gusto (opcional)
  • 1 cucharadita de mantequilla (opcional)

Instrucciones:

  1. Lavar la berenjena, retirar el extremo verde y cortarla en rodajas finas a lo largo.
  2. Calentar una sartén amplia con un poco de aceite. Cocinar la berenjena a fuego medio, por tandas y por ambos lados, hasta que esté tierna y dorada. Reservar en un plato.
  3. Cortar la mozzarella en rodajas y reservar.
  4. Cortar el pan rústico en rebanadas un tanto gordas.
  5. Montar el bocadillo: sobre una rodaja de pan, extender una capa de pesto, disponer las láminas de berenjena dobladas, la mozzarella, el pimiento del piquillo, el jamón serrano y unas hojas de rúcula.
Bocadillo gourmet con pesto y vegetales

3. Para Pizzas y Aperitivos

El pesto puede servir como salsa de pizza, en lugar de usar salsa de jitomate. Hay dos opciones: reemplazar la salsa de tomate por pesto, o agregar el pesto una vez que la pizza ya está horneada. Si lo agregas después de hornear, el pesto conservará su color verde brillante por más tiempo y sabrá mucho más fresco. Esta opción irá mejor con pizzas más básicas, como la de muzzarella o napolitana.

Palitos de Hojaldre con Pesto Rojo

Unos sabrosos palitos de hojaldre con sabor a pesto rojo y queso mozzarella son facilísimos de preparar y quedan tan buenos como crujientes, ideales para un aperitivo o una cena de picoteo.

Tosta con Pesto, Tomates Cherry y Queso Mozzarella

Esta combinación de sabores nunca falla: salsa pesto, tomates cherry y queso mozzarella, creando una tosta sencilla, eficaz y deliciosa. También se puede preparar una tosta de queso, pesto y tomates cherry como una receta rápida, fresca y sabrosa.

Sol de Hojaldre y Corona Trenzada con Pesto

El sol de hojaldre al pesto y la corona de pesto trenzada son aperitivos vistosos y súper simples, ideales para cualquier cena con amigos o familiares.

Mini Madeleines Saladas de Pesto

Estas mini madeleines son perfectas para un aperitivo, y combinan una de las salsas más típicas de Italia, el pesto, con una de sus variantes más conocidas, el pesto rosso.

Hamburguesa Italiana con Pesto

Una hamburguesa italiana con pesto, tomates secos y mozzarella ofrece una receta de inspiración italiana, donde la combinación de mozzarella, salami y pesto es una apuesta segura y rápida de preparar.

Pizza con base de pesto y quesos

4. Con Carnes y Pescados

El pesto va muy bien con carnes y pescados, elevando el sabor de platos sencillos.

  • Para condimentar un pollo a la plancha o a la parrilla.
  • Sobre un pescado blanco a la plancha con una papa hervida. El pescado puede ser a la plancha o también al horno.
  • El pesto es una gran salsa para acompañar otras opciones de frutos del mar como mariscos o rabas.
  • Se puede utilizar en quesadillas o sopas para darles un toque diferente.

El pollo es una carne ligera y digestiva que se puede realzar con pesto. Una reinterpretación de la clásica ensalada de patatas con pesto vegano de guisantes, rabanitos, cebolla encurtida y rúcula, servida con patatas chafadas y cocinadas al horno hasta quedar crujientes, es una opción deliciosa. Se podrían añadir tallos de espárragos salteados o garbanzos para hacerla más saciante.

Salmón al horno con salsa pesto

5. En Ensaladas y Guarniciones

El pesto es ideal para aderezar ensaladas y guarniciones, aportando frescura y sabor.

  • Para ensaladas en general, incluyendo las populares pasta salad.
  • En el puré de papa. Aunque no es un clásico argentino, a veces el puré de papas solo puede ser aburrido; el pesto le da un toque diferente. Otra alternativa es bañar las papas con esta salsa de albahaca antes de hacerlas al horno.
  • También se puede usar para una focaccia rellena de patatas y pesto al perejil.

Ensalada Verde de Cuscús y Pollo

El pesto se lleva estupendamente con el cuscús. Gracias a su versatilidad, la sémola de trigo es un ingrediente de fondo de armario que además está listo en menos de cinco minutos. Si se aliña con un buen pesto, pasa de simple acompañamiento a una ensalada con intención.

Ingredientes para 2 personas:

  • 200 g de cuscús de grano medio o grande
  • 1 calabacín
  • 3 cucharadas de pesto
  • 120 g de guisantes frescos o congelados
  • 1 puñado de espinaca baby
  • 1 pechuga grande de pollo
  • 1 manojo de menta fresca
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 limón
  • ½ cucharadita de comino
  • ½ cucharadita de pimentón
  • Pimienta en polvo

Instrucciones:

  1. Hidratar el cuscús con un poco menos de agua hirviendo de la que indica el fabricante, siguiendo sus instrucciones.
  2. Cortar el calabacín en medias lunas y cocinar a la plancha o en la freidora de aire hasta que esté ligeramente dorado.
  3. En un recipiente mezclar un chorro de aceite de oliva, el comino, el pimentón, la sal y la pimienta y pintar la pechuga de pollo.
  4. Cortar la pechuga de pollo en tiras o dados y cocinar a la plancha (o la air fryer).
  5. Mezclar el cuscús en una ensaladera con tres cucharadas soperas de pesto (se puede añadir más, pero sin excederse: la mezcla no debe quedar líquida).
  6. Escaldar dos minutos los guisantes. Incorporar el calabacín, los guisantes, las hojas de espinaca baby y el pollo. Añadir unas hojas de menta fresca por encima y servir.

Ensalada de Garbanzos con Pesto

Las legumbres, como los garbanzos, son una base todoterreno para platos frescos, equilibrados y fáciles de montar. El garbanzo aporta cuerpo, textura y una suavidad que admite todo tipo de aliños. En una ensalada con garbanzos, tomate, pepino y queso feta, el pesto se encarga de dar carácter y cohesión. Se le puede añadir también olivas, pimiento, cebolla tierna o aguacate, al gusto.

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 bote de garbanzos cocidos y escurridos (400 g)
  • 80 g de queso feta
  • 200 g de tomates cherry
  • ½ pepino holandés (o 1 pepino español)
  • 3 cucharadas de pesto
  • Un puñado de canónigos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Instrucciones:

  1. Lavar los tomates cherry y cortarlos por la mitad.
  2. Lavar y cortar el pepino en medias lunas: si es holandés, dejar la piel y retirar las semillas raspando el centro con una cucharita; si es español, pelarlo antes.
  3. Cortar el queso feta en dados pequeños.
  4. En una ensaladera, mezclar los garbanzos escurridos, el tomate, el pepino, el queso y el pesto. Mezclar hasta que todos los ingredientes queden impregnados con el pesto.
  5. Añadir los canónigos por encima, aliñar con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal y servir.
Ensalada de garbanzos con pesto y vegetales frescos

6. Con Huevos y Lácteos

El pesto puede combinarse perfectamente con lácteos y huevos para crear platos innovadores.

  • Sobre una burrata. Esta entrada es bastante fácil de recrear en casa. Se puede acompañar con tomates cherry, hojas verdes como la rúcula, fetas de jamón crudo, champiñones salteados y aceitunas negras.
  • En el huevo frito. Los "Pesto Eggs" son huevos fritos hechos en pesto, una idea sencilla y deliciosa.

7. Como Dip Versátil

El pesto puede ser un dip muy versátil para mojar lo que se desee. Combina bien con bolitas de verdura, bastoncitos de zanahoria, papas fritas, tomates cherry o morrón.

Variedad de crudités con pesto como dip

8. Otros Usos Creativos

  • Tostadas francesas al pesto: La versión salada de las famosas tostadas francesas, con pesto y parmesano, quedan jugosas y deliciosas.
  • Flan salado de calabacín y pesto (sin gluten): Una forma de hacer que toda la familia coma verduras, un plato súper suave que puede servirse como entrante o acompañamiento.
  • Polenta con pesto: Una receta que puede incluir verduras horneadas, tomates, queso feta y piñones.

Conservación y Preguntas Frecuentes

¿Cómo conservar el pesto?

Para almacenar correctamente el pesto casero, guárdalo en un frasco de vidrio con tapa hermética. Después de preparar el pesto y llenar el frasco, agrega una fina capa de aceite de oliva en la parte superior de la salsa antes de cerrarlo. Esto ayuda a crear una barrera protectora. Guarda el frasco de pesto en la heladera; el frío ayuda a prolongar su vida útil y mantener su frescura por más tiempo. Recién hecho y sin conservantes, la salsa pesto puede conservarse en el frigorífico durante, aproximadamente, una semana.

Frascos de pesto casero conservados en aceite

¿Se puede congelar el pesto?

Sí, el pesto se puede congelar. Si hiciste una gran cantidad y no planeas utilizarlo pronto, puedes congelarlo en pequeñas porciones, idealmente en una cubitera. Así se obtienen porciones más pequeñas que se pueden manipular mejor al descongelarlas. Como alternativa, utiliza bolsas de plástico especiales para congelador con el fin de guardar cantidades razonables de salsa en el congelador. Una vez congelado el pesto, se conserva unos 6 meses. Para congelarlo durante más tiempo, utiliza un tarro pequeño o un recipiente de plástico, en el que podrás tenerlo congelado hasta 12 meses.

Pesto congelado en cubiteras para fácil porcionado

¿Es el pesto saludable?

El pesto puede consumirse como complemento de una dieta equilibrada gracias a que contiene ingredientes como hierbas frescas, frutos secos y aceite de oliva, que aportan nutrientes beneficiosos. Sin embargo, su contenido calórico y graso debe consumirse con moderación. El pesto, al estar compuesto principalmente por ingredientes vegetales, es una opción popular en dietas vegetarianas, aunque es importante considerar que el queso parmesano tradicional puede contener cuajo animal, lo que no lo haría apto para dietas estrictamente vegetarianas.

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