A continuación, exploraremos las características y las propiedades de las hojas de mostaza, alimentos que resultan beneficiosos para la salud a medio plazo. La inclusión de hojas de mostaza en la dieta puede generar una serie de efectos positivos sobre la salud.
Se trata de un elemento de origen vegetal de color marrón que pertenece a una planta del mismo género que el brócoli y la coliflor. Eso sí, también se pueden encontrar variedades verdes que tienen un fuerte sabor amargo y picante. Normalmente, se someten a un proceso de cocción para mejorar su digestibilidad y, también, sus características organolépticas.
Es clave destacar que la inclusión en la pauta de alimentos vegetales está muy recomendada. Gracias a estos comestibles, se puede reducir el riesgo de desarrollar patologías crónicas y complejas. Los mismos concentran antioxidantes en su interior, elementos necesarios para mantener controlada la inflamación en el medio interno.

¿Qué son las Hojas de Mostaza?
Las hojas de mostaza son las hojas frescas, brotes de flores o tallos de la mostaza (Brassica juncea). Es un alimento poco utilizado en Occidente, pero su uso como planta comestible es muy antiguo en la India, donde esta planta es nativa. En Europa, algunas veces se consume la mostaza como planta silvestre comestible, pero no se suele encontrar como verdura de venta en los mercados.
Dentro de las diversas variedades de mostaza, la Brassica juncea es la que se cultiva específicamente por sus hojas. También conocida como Gigante Roja, Mostaza Castaña o Mostaza China, a diferencia de otras plantas de mostaza, esta no se cultiva principalmente por sus semillas, sino por sus hojas. Estas son grandes, rugosas y tiernas, con un sabor parecido al de las semillas, pero mucho menos intenso y con un picor muy suave.
Esta mostaza, con anchas hojas carnosas y rugosas de color verde y morado que recuerdan a las berzas, es poco frecuente encontrarla en nuestras huertas y tiendas, pero muy habitual en países asiáticos como China o India.
Evaluación del potencial terapéutico de Brassica juncea
Perfil Nutricional de las Hojas de Mostaza
Las hojas de mostaza son poco energéticas, aportando tan solo unas 15 calorías por cada 50 gramos de producto. Cuentan con 2 gramos de proteína y con 3 gramos de carbohidratos por cada ración de alimento, siendo la grasa muy poco significativa. Lo que llama la atención es su aporte de fibra, un elemento clave para mantener una buena salud intestinal.
Además, las hojas de mostaza son capaces de aportar una dosis bastante elevada de diversas vitaminas. Entre ellas, destacan la vitamina A, la vitamina B6, la vitamina C y la vitamina E, e incluso, el cobre, un elemento que puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir lesiones en atletas de élite. A todo esto hay que sumarle los ya citados fitoquímicos, compuestos determinantes en la prevención de patologías complejas.
Tabla de Composición Nutricional de las Hojas Crudas de Mostaza (por 100g)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Energía/ Calorías | 26 kcal |
| Carbohidratos | 4,90 g |
| Proteínas | 2,70 g |
| Grasas | 0,20 g |
| Fibra | 3,30 g |
| Ceniza | 1,40 g |
| Calcio | 103 mg |
| Fósforo | 43 mg |
| Magnesio | 32 mg |
| Hierro | 1,46 mg |
| Sodio | 25 mg |
| Potasio | 354 mg |
| Zinc | 0,20 mg |
| Selenio | 0,90 mcg |
| Vitamina A | 5.300 UI |
| Vitamina C | 70 mg |
| Tiamina (B1) | 0,08 mg |
| Riboflavina (B2) | 0,11 mg |
| Niacina (B3) | 0,80 mg |
Beneficios para la Salud de las Hojas de Mostaza
La inclusión de hojas de mostaza en la dieta puede provocar una serie de beneficios para la salud, derivados de su riqueza en vitaminas, minerales y fitoquímicos. Como todas las plantas comestibles, nos aporta un interesante valor nutricional y medicinal. Al consumir las grandes hojas de esta variedad, la proporción de nutrientes ingeridos aumenta notablemente, aportando una buena cantidad de Vitaminas A, B y C, calcio, hierro, selenio y proteínas, con pocas calorías.
Poder Antioxidante y Reducción del Riesgo de Enfermedades
Las hojas de mostaza destacan por su contenido en vitamina E y en fitoquímicos. Ambos elementos neutralizan la formación de los radicales libres y su posterior acumulación en los tejidos del organismo. Dicho efecto se relaciona con una reducción en el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, según un estudio publicado en la revista *European Journal of Medicinal Chemistry*.
Debido a su contenido en glucosinolatos, esta planta tiene propiedades antioxidantes excepcionales. Los antioxidantes son capaces de neutralizar los efectos negativos de los radicales libres, responsables de la oxidación celular. Los glucosinolatos de la mostaza verde se convierten en isotiocianatos, sustancias que proporcionan el aroma característico de la planta y son importantes como agentes anticancerígenos. El consumo de estos alimentos retrasa el envejecimiento y nos protege del desarrollo de tumores cancerosos. Además de los glucosinolatos, las hojas de mostaza son ricas en otros componentes con propiedades antioxidantes, incluyendo vitaminas (vitamina E, vitamina C y vitamina A en forma de carotenoides) y minerales (manganeso), así como otros fitoquímicos (quercetina, kaempferol, stigmasterol, beta-sitosterol, campesterol).
Prevención de Problemas Cardiovasculares y Salud Ósea
La vitamina K es clave para ayudar en la coagulación sanguínea y es capaz de mejorar el funcionamiento del sistema cardiovascular y de los huesos. De hecho, un déficit de este nutriente podría conducir a medio plazo a una situación de osteoporosis, tal y como evidencia una investigación publicada en la revista *Gynecological Endocrinology*. Para salvaguardar la estructura de los huesos, será determinante mantener un consumo adecuado de calcio y vitamina D.
La alta cantidad de vitamina K también parece proporcionar propiedades interesantes para el corazón y las arterias. Se considera que esta vitamina tiene propiedades antiinflamatorias que pueden disminuir los efectos negativos de la inflamación crónica en el sistema circulatorio. Además, la vitamina K es útil en la prevención de enfermedades cardiovasculares debido a su capacidad de detener la formación de placas de colesterol «malo» (LDL) en las arterias. Otros componentes con propiedades anticolesterol en las hojas de mostaza son el campesterol y el estigmasterol.
Mejora de la Inmunidad
La vitamina C es capaz de activar el sistema de defensa del organismo. Mantener el elemento en rangos adecuados ha demostrado ser capaz de mejorar la inmunidad innata y adaptativa. Esto conduce a una menor incidencia de patologías infecciosas e, incluso, se puede experimentar un manejo más sencillo de los síntomas en caso de llegar a desarrollarlas. Además, esta sustancia potencia la síntesis endógena de colágeno, la proteína más abundante en el cuerpo humano, que forma parte de casi todas las estructuras.
La vitamina A también desempeña un papel muy importante en el sistema inmunológico, ayudando a reforzar las defensas y prevenir la aparición de enfermedades infecciosas.
Salud Ocular
Las hojas de mostaza son una excelente fuente de vitamina A. Este nutriente ayuda a combatir los problemas asociados a la salud visual, sobre todo aquellos que tienen que ver con la degeneración macular a medio plazo. Es importante un consumo óptimo, aunque no excesivo, ya que se trata de un nutriente que cuenta con un potencial tóxico si se exceden las dosis diarias recomendadas. Por ello, no se suele aconsejar la suplementación. Esta vitamina también es muy interesante para preservar la salud visual, ya que evita enfermedades oculares como la ceguera nocturna, la miopía o la hipermetropía.
Apoyo en el Control de Peso
Las hojas de mostaza son un alimento muy ligero, con muy pocas calorías debido a su alto contenido en agua y bajo contenido de hidratos de carbono y grasas. Todo esto las hace adecuadas para quienes tienen problemas de obesidad. Además, su alto contenido en potasio les confiere propiedades diuréticas, muy adecuadas para eliminar el exceso de líquidos. Comer este alimento puede ayudar en dietas de adelgazamiento. Aquellos alimentos con sabor picante suelen tener la propiedad de estimular la pérdida de peso al incrementar ligeramente la temperatura corporal.

Usos Culinarios y Recetas con Hojas de Mostaza
Las hojas de mostaza son comestibles beneficiosos para la salud y se pueden cocinar y formar salsas y aderezos con ellas, aprovechando sus características organolépticas. Este producto concentra muchos compuestos y nutrientes de calidad en su interior, por lo que se considera positiva su inclusión en el contexto de una dieta equilibrada y variada.
Su sabor es delicioso, intenso, ligeramente parecido al de la semilla y puede recordar a su pariente el nabo. Para disfrutar plenamente de sus propiedades, se aconseja comprar hojas muy frescas, especialmente las de colores verde oscuro y que no muestren ningún signo de podredumbre o mal color.
Cómo Consumir las Hojas de Mostaza
- Se pueden comer crudas en ensaladas, junto con otras verduras (tomates, pepinos, lechugas, etc.).
- Se pueden escaldar, freír o cocinar con otras verduras (patatas, cebollas, etc.).
- Pueden ser guisadas con tofu, legumbres, carnes o en tortilla con huevo.
- También se pueden incorporar a guisos, aportando un sabor rico y diferente.
- Otra manera de disfrutar de los beneficios de los antioxidantes de las hojas de mostaza es añadirlas a zumos verdes con otras frutas y verduras.
Recetas Sencillas con Hojas de Mostaza
- Salteado de Hojas de Mostaza con Cebolla: Cortar la cebolla en trozos pequeños y colocar en una sartén con aceite de oliva. Cuando la cebolla esté más transparente, añadir las hojas de mostaza cortadas en tiras y un poco de sal, mezclando con la cebolla y el aceite hasta que esté bien salteado.
- Tortilla de Hojas de Mostaza: Batir el huevo con un tenedor junto con las hojas de mostaza picadas y salpimentar.

Cultivo de Hojas de Mostaza (Brassica Juncea)
Les invitamos a cultivar Brassica juncea en su huerto, pues es una planta fácil de cuidar y que se reproduce rápidamente, lo que la convierte en una verdura excelente. La Gigante Roja es una de esas variedades “facilonas” de cultivar y además se adapta perfectamente a maceta.
Proceso de Cultivo
- Siembra: Se puede empezar el semillero desde principios de primavera hasta mediados de verano.
- Trasplante: Una vez que las plántulas hayan alcanzado unos 10-15 cm, se pueden trasplantar a su lugar definitivo en suelo o maceta. También se puede comprar el plantón ya con ese tamaño o similar para trasplantar directamente.
- Sustrato: El sustrato debe estar abonado con cualquier abono orgánico, muy suelto y no encharcarse (en maceta vale cualquier tamaño a partir de unos 7 litros y hay que poner unos 4 cm de material drenante tipo arlita en el fondo).
- Distancia: Dejar una distancia de 20 cm entre plantas y 30 cm entre hileras.
- Riego: El riego debe ser un poco más abundante al principio, con mucho cuidado de no encharcar el sustrato. Después, un riego espaciado, suficiente para mantener el suelo con humedad baja.
- Condiciones: Se desarrolla mejor con temperaturas suaves entre 18 y 27ºC y con sol directo si no se superan los 30ºC o con semisombra. Aguanta bien el frío, incluso las heladas suaves.
- Cosecha: A partir de 50 o 60 días desde la siembra, o cuando alcance al menos 30-40 cm de altura, se pueden empezar a cosechar hojas con su penca, primero de la parte inferior para permitir que la planta siga desarrollándose por arriba.
También se pueden cosechar y consumir sus semillas, esperando hasta que echen flores y estas se marchiten y caigan sus pétalos, quedando las pequeñas vainas que contienen las semillas. Se pueden extraer machacándolas o estrujándolas con la mano para romper las vainas y liberar las bolitas de las semillas. Después, se llena el recipiente con agua; los restos de vainas flotarán mientras que las semillas quedarán en el fondo. Se desechan los restos de vainas y se dejan secar bien las semillas antes de almacenarlas o molerlas.

Contraindicaciones del Consumo de Hojas de Mostaza
Siempre que la planta de la mostaza se consuma en las cantidades recomendadas, no es tóxica. Sin embargo, es importante tener presente que, por su composición, existen casos en que su consumo podría ser perjudicial.
Personas con Afecciones Específicas
- Hipotiroidismo: Las personas con hipotiroidismo no deberían consumir mostaza, pues posee ciertos componentes bociogénicos que podrían afectar al funcionamiento de la glándula tiroides. Este efecto no se ha demostrado en personas adultas sanas.
- Dispepsia, Gastritis o Úlcera de Estómago: Tampoco está recomendada para personas con dispepsia o gastritis, pues las sustancias ácidas e irritantes propias de este alimento podrían dañar las mucosas intestinales y provocar fuertes dolores. La mostaza estimula las funciones digestivas y puede empeorar úlceras digestivas y la acidez de estómago.
- Afecciones de las Vías Urinarias: Quienes padecen enfermedades urinarias tales como cistitis o cólicos nefríticos no deben tomar remedios con mostaza, ya que un exceso de mostaza puede provocar inflamación de las vías urinarias.
- Insuficiencia Renal: Deben evitar las hojas de mostaza y sus semillas porque son alimentos muy ricos en oxalatos y en potasio.
- Enfermedades Intestinales: La mostaza puede causar brotes y trastornos digestivos a personas que padecen síndrome de Dumping, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad de Crohn y colon irritable.
- Alergia a las Plantas Crucíferas: Existen personas alérgicas a los componentes de la mostaza y de otras plantas crucíferas (como la rúcula, el brécol o la col). El uso de estas plantas en personas alérgicas puede producir anafilaxis.
Precauciones Adicionales
- Embarazo y Lactancia: Se desaconseja en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia debido a la acción de unos componentes (los llamados glucosinolatos) que podrían ser abortivos y que se pueden transmitir a través de la leche materna, pudiendo causar problemas de tiroides al bebé.
- Niños Menores de Seis Años: Tampoco está recomendado el consumo en niños menores de seis años, ya que contienen componentes que podrían causar alergias.
- Síntomas de Intoxicación: En caso de intoxicación, hay que estar atentos a claros síntomas como vómitos, irritación de la piel, reacciones alérgicas, dolor estomacal, hinchazón o dolor abdominal, pérdida de la sensibilidad en la boca o gastritis.