Stroopwafels: Las Icónicas Galletas Holandesas de Caramelo

Los stroopwafels son unas galletas originarias de Países Bajos que también se conocen como waffle de sirope, gofres de caramelo, wafles holandeses, galletas de toffee o galletas gofre, entre otros nombres. Un stroopwafel está formado por dos gofres unidos por un relleno de caramelo blando. Este icónico waffle holandés consiste en dos galletas entre las cuales se inserta un jarabe de caramelo hecho de melaza. Se trata de un manjar holandés muy típico como acompañamiento para tomar el té o el café a media mañana.

Foto de stroopwafels apilados sobre una taza de café

Orígenes e Historia

Cuentan que los stroopwafels fueron creados en 1784 por un panadero de Gouda, la ciudad ubicada en Holanda Meridional tan conocida por su famoso queso. Según la leyenda que rodea a esta delicia, se dice que un panadero de Gouda recogió las sobras del día e hizo una mezcla con la que alimentar a los pobres de la zona. Parece ser, que el maestro panadero aprovechaba los restos de masa o migajas de pan que estaban endulzadas con almíbar para hacer galletas. Presionó las migas con una plancha de waffles. Según la historia, el primer intento no tuvo éxito; los waffles quedaron demasiado secos y desmenuzables. Sin embargo, para remediar este problema, el panadero pegó dos capas de waffles con un jarabe de caramelo pegajoso. Por eso, los primeros stroopwafels eran tan baratos que se les apodó «galletas de los pobres».

Hay también una historia que atribuye al panadero Gerard Kamphuisen el invento de estas galletas, datadas entre los años 1810 y 1840. El primer año es el de la apertura de su panadería y el segundo el de la receta más antigua de los waffles de almíbar. Los panaderos locales inventaron este dulce como una forma de aprovechar las sobras de masa y caramelo. También explican que hasta 1870 Gouda era el único lugar en el que se elaboraban estas galletas, después empezaron a presentarse en fiestas y mercados fuera de la ciudad y ya en el siglo XX, algunas fábricas empezaron a producir los conocidos stroopwafles. Con el tiempo, la receta ha evolucionado y los stroopwafels se elaboran con ingredientes más refinados, consolidándose como un dulce de prestigio.

Características y Variaciones

En esencia, los stroopwafels se componen de dos partes sencillas: el waffle y el relleno. El waffle está hecho de una masa rígida con levadura que utiliza harina, mantequilla, azúcar moreno, levadura, un chorrito de leche y un huevo. El relleno es una mezcla de almíbar caliente hecha de almíbar, azúcar moreno, mantequilla y canela. Tradicionalmente, el almíbar no era el caramelo sedoso que se encuentra hoy en día, sino algo mucho más humilde: melaza de remolacha azucarera. La melaza era un subproducto del refinado de azúcar: espesa, oscura y no particularmente glamurosa por sí sola.

Como sucede con todas las recetas tradicionales, hay distintas fórmulas para hacer la masa de estas galletas rellenas que se cocinan en una plancha o máquina especial para gofres. Esta plancha es distinta a la clásica de los gofres belgas, que son de los más populares de los distintos gofres que se elaboran en la actualidad. Y como ya os hemos comentado, el stroopwafel tradicional se rellena con caramelo, pero en la actualidad también se elaboran otras versiones, se pueden encontrar estas galletas rellenas de chocolate o crema de cacahuete. También habréis visto (y quizá probado) la versión en la que la galleta va bañada en chocolate. Un stroopwafel, para mí, es un sabor perfectamente dorado y engañosamente fino del cielo. Está ligeramente crujiente por fuera (pero no duro ni crujiente). Es sólo lo suficientemente pegajoso por dentro como para dejar un fino hilo de caramelo en la barbilla después de dar un mordisco.

{Stroopwafels}, galletas holandesas rellenas de toffee

La Tradición de Consumo: El "Truco Holandés"

Los holandeses tienen una forma especial de disfrutar los stroopwafels; antes de la degustación de cada uno, se coloca sobre una taza de café o té caliente. De esta manera, el calor suaviza el caramelo creando una experiencia cálida y reconfortante. De hecho, los holandeses colocan su stroopwafel justo encima de su taza de café perfectamente equilibrado. Así, el vapor de la bebida caliente (té o café) se infiltra en el waffle y suaviza ligeramente la parte inferior de la galleta. Esta galleta es casi siempre la elegida para acompañar el té o café. Es mejor probarlo caliente, con una taza de café caliente y fuerte. Es común verlos en los mercados callejeros, donde los vendedores los sirven recién hechos y aún calientes, ofreciendo un auténtico sabor a tradición.

Expansión y Popularidad Global

Hoy en día es difícil visitar los Países Bajos sin encontrarlos en mercados, cafeterías y supermercados. El stroopwafel no se quedó holandés por mucho tiempo. Su fama viajó mucho más allá de Gouda, y hoy en día aparece en algunos lugares sorprendentes. Uno de los mayores impulsos a su fama internacional provino de los cielos: United Airlines introdujo los stroopwafels como su aperitivo de vuelo característico en 2016 para los pasajeros de clase económica. Cuando tomaron la decisión de cambiar el snack en sus vuelos en 2018, la aerolínea recibió comentarios de insatisfacción general de sus pasajeros, lo que llevó a su reintroducción.

Más allá del mundo de las aerolíneas, los stroopwafels han encontrado un hogar en los supermercados de todo el mundo. En los EE. UU., Trader Joe’s los vende (incluidas las mini versiones), Costco ofrece tinas gigantes importadas de los Países Bajos, e incluso Aldi ha experimentado con sándwiches de helado de stroopwafel. También han aparecido en minibares de hoteles, surtidos de galletas europeas y salas VIP de aeropuertos. Las cafeterías de todo el mundo ahora adoptan el clásico «truco holandés»: coloca un stroopwafel encima de tu café caliente y deja que el vapor suavice el caramelo en el interior. Si quieres convertirte en embajador del «Stroopwafel», ahora puedes hacer un curso intensivo en Ámsterdam para convertirte en un verdadero artista en una hora. Hay un taller de Stroopwafel, donde aprenderás exactamente lo que se necesita para hacer Stroopwafel fresco.

En Ámsterdam, los stroopwafels suelen servirse adulterados con chocolate y caramelo y, en ocasiones, se hacen tan grandes como tu cara. Los emprendedores inteligentes abrieron tiendas especializadas en Ámsterdam que venden versiones gigantes y recién hechas decoradas con salsas de chocolate, nueces, chispas, malvaviscos, migas de galletas y polvo de oro. Esto es considerado una herejía para los entusiastas tradicionales del Stroopwafel holandés. Estos stroopwafels de gran tamaño son hermosos, fotogénicos y… generalmente bastante caros. Los stroopwafels de supermercado son humildes, baratos y más cercanos a lo que los lugareños realmente comen. Puede que no vengan bañados en corazones de chocolate o chispas de arcoíris, pero en términos de sabor, se mantienen notablemente bien.

Receta Detallada de Stroopwafels Caseros

Tomad nota de la receta, es más fácil de lo que parece. Si quieres intentar hacer stroopwafels caseros, no deberías tener dificultades para encontrar los ingredientes adecuados, ya que son bastante básicos y están disponibles en cualquier parte del mundo. Aquí tienes una receta para hacer stroopwafels en casa.

Ingredientes para la Masa (aproximadamente 10-20 unidades)

  • 500 gramos de harina de trigo
  • 250 gramos de mantequilla derretida (o en trocitos, a temperatura ambiente)
  • 150 gramos de azúcar glas o azúcar moreno
  • 4 y 1/2 cucharaditas de levadura seca activa para hornear
  • 60 ml de leche templada
  • 1 huevo grande
  • 1 pizca de sal
  • Canela en polvo (opcional, al gusto)

Ingredientes para el Relleno de Caramelo

  • 150-165 gramos de azúcar blanco o azúcar moreno
  • 125 gramos de mantequilla
  • Melaza o sirope dorado (cantidad al gusto, o según la receta original de stroopwafel, donde el jarabe era de melaza de remolacha azucarera)
  • Canela en polvo (al gusto)
  • Extracto de vainilla (unas gotas, opcional)

Preparación de la Masa

  1. En un tazón, mezclar la harina con la levadura, la sal y, si se usa, la canela y el azúcar (glas o moreno).
  2. Incorporar la mantequilla derretida o en trocitos frotándola con la harina hasta que la masa tenga una consistencia arenosa.
  3. Añadir lentamente la leche y el huevo. Mezclar o amasar hasta obtener una masa homogénea y bastante firme.
  4. Envolver la masa en una lámina de plástico y dejar reposar durante 30 minutos a 1 hora en un lugar cálido, alejado de corrientes de aire.
  5. Pasado el tiempo de reposo, amasar ligeramente la masa en una superficie enharinada.
  6. Dividir la masa en 10-20 trozos iguales y formar una bola pequeña con cada uno (unos 4-5 cm de diámetro). Cubrir las bolas y dejarlas reposar 15 minutos más.

Preparación del Relleno

  1. En una sartén o cazo a fuego medio-bajo, derretir la mantequilla con el azúcar (blanco o moreno). Remover constantemente.
  2. Añadir la melaza o sirope y la canela en polvo. Seguir removiendo hasta que la mezcla empiece a burbujear suavemente y el azúcar se haya disuelto completamente.
  3. Incorporar el extracto de vainilla (si se usa) y mezclar bien.
  4. Mantener el relleno caliente a fuego muy bajo mientras se cocinan los gofres, o recalentarlo ligeramente antes de usar.

Cocción y Montaje de los Stroopwafels

  1. Calentar la gofrera (máquina de pizzelle o una plancha para barquillos, que difiere de la tradicional waflera belga) según las instrucciones del fabricante y engrasarla si fuera necesario. Es importante que los stroopwafels queden planos y delgados.
  2. Colocar una bola de masa en el centro de la gofrera y bajar la tapa. Cocinar el gofre hasta que esté dorado y crujiente. El tiempo de cocción varía de un aparato a otro, pero suele ser alrededor de 40 segundos a 1 minuto y 45 segundos. Cuando el aparato deje de liberar vapor, abrirlo y revisar el estado de cocción.
  3. Con cuidado, retirar el gofre con una espátula. Este paso debe hacerse deprisa, ya que el gofre solo puede manipularse mientras está caliente, de lo contrario se rompe. Usar un cortador redondo para emparejar y cortar los bordes, si se desea.
  4. Inmediatamente después de retirar el gofre de la plancha y aún caliente, cortar horizontalmente el gofre en dos con un cuchillo de sierra bien afilado.
  5. Colocar una generosa porción del caramelo (que debe estar ligeramente enfriado para que no gotee demasiado, pero aún lo suficientemente líquido para extenderse) en el centro de una de las mitades de la galleta. No llegar hasta los bordes.
  6. Tapar con la otra mitad y presionar suavemente para que el caramelo se extienda por toda la superficie interior.
  7. Repetir con el resto de las bolas de masa y el relleno. Dejar enfriar en una rejilla.

Notas sobre la Cocción y el Servido

Algunos prefieren los gofres más suaves y otros más crujientes. En la receta que presentamos aquí, las galletas se cocinan para tener una consistencia crujiente. El caramelo también debe dejarse enfriar un poco antes de extenderlo sobre las galletas. Si todavía está demasiado caliente, goteará por los lados. En la receta original del stroopwafel apenas se observa el jarabe entre las capas de obleas. Cuando los tengas todos listos, solo habrá que dejar que se enfríen un poco antes de consumir. Los stroopwafels son una especie de galletas gofradas rellenas con caramelo y especialmente típicas en los Países Bajos. El stroopwafel es un waffle circular que consiste en dos galletas de 2 a 3 pulgadas (6 a 8 centímetros) de diámetro y aproximadamente 1/6 pulgadas (4 milímetros) de grosor.

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