La temporada de habas tiernas dura pocos meses, por lo que es importante aprovechar cuando disponemos de ellas frescas. En mi opinión, resultan exquisitas y son mucho más ligeras que en su versión seca. Con las habas frescas no hay que complicarse demasiado a la hora de cocinar, pues precisamente hay que sacar partido a lo tiernas y delicadas que son, incluso en crudo.
Las habas frescas son un ingrediente versátil que puede transformar un plato sencillo en algo especial. Su sabor suave y ligeramente dulce, combinado con su textura tierna, las hace ideales para ensaladas, guarniciones o como plato principal ligero. Son una excelente fuente de fibra, necesaria para un tránsito intestinal adecuado, y su contenido en hidratos de carbono complejos es menor que el de las habas secas, lo que resulta en un aporte calórico bajo, indicadas para dietas de control de peso.

Preparación Básica de las Habas Frescas
Antes de preparar cualquier ensalada, es fundamental tratar las habas tiernas adecuadamente. Si las habas están en su vaina, el primer paso es extraerlas con cuidado.
Para prepararlas, ponemos agua a hervir en un cazo con una pizca de sal. Cuando el agua alcance la ebullición, añadimos las habas tiernas. El tiempo de cocción varía: si son congeladas, cocinarlas durante unos 7-8 minutos; si son frescas, bastarán 2-3 minutos hasta que estén tiernas pero aún firmes. Si las habas son muy pequeñas, el tiempo será menor, y si son especialmente grandes, podría requerir algo más de tiempo.
Una vez cocidas, escurrir rápidamente y enfriar con agua fría para cortar la cocción. Este paso ayuda a mantener su textura y color vibrante.

Receta 1: Ensalada de Habas Frescas con Rabanitos y Ventresca
Esta propuesta es un primer plato estupendo o un aperitivo para compartir, que realza la delicadeza de las habas frescas con el toque picante de los rabanitos y la untuosidad de la ventresca de bonito.
Ingredientes:
- Habas frescas, recién extraídas de sus vainas
- Rabanitos
- Ventresca de bonito en conserva
- Aceite de oliva virgen extra
- Zumo de limón
- Pimienta negra recién molida
- Sal
Pasos:
- Extraer con cuidado las habas de las vainas.
- Escaldar las habas en agua hirviendo durante apenas 1 minuto. Escurrir rápidamente y enfriar con agua fría.
- Lavar bien los rabanitos y cortar el tallo. Laminar en piezas muy finas con ayuda de un buen cuchillo.
- Abrir una conserva de buena ventresca de bonito, escurrir el aceite y disponer una ración coronando los vegetales.
- Batir una cucharada de aceite de oliva con un chorrito de zumo de limón, pimienta negra y sal, y aliñar la ensalada al gusto.

Receta 2: Ensalada de Habas Frescas con Cebolla Tierna y Tomates Cherry
Esta es una receta sencilla y nutritiva que resalta el sabor suave de las habas, complementada con la frescura de la cebolla tierna y la acidez de los tomates cherry.
Ingredientes:
- Habas tiernas (frescas o congeladas)
- Cebolla tierna o cebolleta
- Tomates cherry
- Queso feta (opcional)
- Hojas de menta o perejil fresco
- Aceite de oliva virgen extra
- Zumo de limón o vinagre
- Sal y pimienta
Pasos:
- Cocinar las habas tiernas (frescas o congeladas) en agua hirviendo con sal durante unos 7-8 minutos si son congeladas y 2-3 minutos si son frescas, hasta que estén tiernas pero aún firmes. Escurrir y enfriar.
- Cortar la cebolla tierna finamente.
- Cortar los tomates cherry por la mitad.
- En un plato o bol, mezclar las habas tiernas, la cebolla tierna cortada y los tomates cherry. Si se utiliza, añadir queso feta cortado en cubos.
- Regar con un aliño preparado con aceite de oliva, zumo de limón o vinagre, sal y pimienta.
- Mezclar suavemente para que los sabores se integren bien.
- Terminar la ensalada con unas hojas de menta o perejil fresco picado para darle un toque aromático.

Consideraciones Nutricionales y Beneficios
Las habas frescas, al igual que otros vegetales, son un componente esencial para una alimentación saludable. Su alto contenido en fibra promueve una digestión regular. Comparadas con las habas secas, su aporte calórico es menor debido a su mayor contenido de agua y menor concentración de carbohidratos complejos, lo que las hace aptas para quienes buscan controlar su peso.
Otros ingredientes comunes en estas ensaladas, como el aceite de oliva virgen extra y las aceitunas, aportan grasas monoinsaturadas beneficiosas para la salud cardiovascular. Sin embargo, personas con hipertensión deben moderar el consumo de aceitunas debido a su contenido en sodio.
Este tipo de ensaladas son especialmente recomendadas para personas con diversas condiciones como:
- Ácido úrico y gota
- Anemia ferropénica (falta de hierro)
- Diabetes mellitus
- Estreñimiento
- Hipercolesterolemia
- Hipertensión arterial (con moderación en ingredientes salados)
- Obesidad o sobrepeso
Es importante tener en cuenta que algunas personas pueden experimentar meteorismo (gases) tras consumir habas, por lo que en esos casos su consumo podría no ser recomendado.