Si estás leyendo este documento, te has empezado a plantear la fabricación de cerveza en tu casa (sí, se puede), o acabas de descubrirlo y quieres ver la dificultad que puede tener este negocio. Muchos empezamos de la misma manera: ¿hacer cerveza casera? Te aseguro que con un poco de dedicación y sin excesiva inversión económica te puedes introducir en un hobby apasionante, a la vez que gratificante, no olvides que vas a producir cerveza.
En muchos libros, manuales y sitios de Internet recomiendan empezar a hacer cerveza a partir de “kits” o extractos. En esta guía se describe la fabricación de cerveza todo grano, de forma sencilla, pero dejando ver las enormes posibilidades de esta afición.
¿Qué es la Cerveza?
La cerveza, como sin duda sabrás, es una bebida alcohólica, carbónica, de baja graduación, elaborada a partir de agua, malta de cebada, lúpulo y levadura, en su versión más purista. Se le pueden agregar también adjuntos como maíz, arroz, trigo, azúcares, miel. En las comerciales de baja calidad, son habituales los aditivos químicos como conservantes, estabilizantes, antioxidantes, etc.
Si piensas que el vino, que únicamente tiene un ingrediente (la uva, por cierto), presenta infinidad de tipos, dependiendo de la zona, la variedad de uvas, el tipo de barrica, el tiempo de fermentación, podrás entender que de cervezas, con ¡¡cuatro!! ingredientes, la variedad de tipos será mucho mayor, como así es. De forma general, se suelen hacer dos grandes distinciones entre cervezas Ale y Lager, o de alta y baja fermentación. La diferencia estriba en el comportamiento de las levaduras: las levaduras Ale fermentan a temperatura ambiente (entre 18 y 24º C) y concentran su actividad en la superficie, mientras que las Lager trabajan a menor temperatura (alrededor de 10º C) y se sitúan en el fondo. El color no tiene absolutamente nada que ver con si es Ale o Lager, ya que depende de las maltas que se empleen, y no de las levaduras.
Si bien en casa se puede elaborar casi cualquier tipo de cerveza, resulta mucho más sencillo el proceso de una Ale, ya que no requiere refrigeración y se puede consumir mucho antes que una Lager; mi primera cerveza la caté a las dos semanas de su fabricación, y creo que casi todos los que empezamos no podemos aguantar mucho más; en el caso de la Lager estaríamos hablando de meses.
Por tanto, en este manual vamos a plantear la confección de veinte litros de una cerveza tipo Ale, tipo Pale Ale, simplificando los ingredientes y el proceso en la medida de lo posible, pero eso sí, la idea es sacar una cerveza de calidad. El objetivo es que cuando tú o tus amigos (te saldrán de debajo de las piedras cuando sepan que haces cerveza) os la echéis al gaznate digáis: ¿Qué coño hemos estado bebiendo hasta ahora? A lo mejor con la primera o la segunda no pasa, pero date tiempo.
Etapas de Fabricación de Cerveza
A grandes rasgos, la fabricación de cerveza en casa pasa por las siguientes etapas, partiendo de los ingredientes y el equipo totalmente dispuesto:
- Introducir la malta molida en agua caliente (alrededor de 65º C) y mantenerla en ella una hora más o menos.
- Extraer el agua (ya mosto) de la maceración, dejando la malta gastada atrás.
- Hervir el mosto con el lúpulo durante una hora.
- Enfriar el mosto hervido de los 100ºC a los que está a unos 20 - 25ºC en el mínimo tiempo posible.
- Añadir la levadura y dejar fermentar durante una semana mínimo.
- Embotellar y dejar madurar y carbonatar durante otra semana al menos.
- Ya está, a pimplar.
Los procesos de elaboración de la cerveza incluyen la germinación de la cebada en una cámara acondicionada a 18-20ºC, seguida por el secado de los granos (malta verde) con una corriente de aire a 25ºC. La diastasa actúa durante unas 3 horas en las que está la harina de malta, provocando la coagulación y precipitación de proteínas indeseables. El mosto hierve en grandes depósitos donde se adiciona la cantidad precisa de lúpulo. La fermentación se realiza en tanques, y el contenido de anhídrido carbónico se regula en el tanque embotellador. La cerveza se envasa en botellas, botes, cubas o barriles, y generalmente se pasteuriza. La cantidad de alcohol oscila del 2 al 6%.
Equipo Necesario
Existen numerosas relaciones del equipo mínimo necesario para la fabricación de cerveza “todo grano” en casa. Se puede hacer la primera vez con un gasto realmente mínimo (depende de lo que tengas y tus aptitudes para el bricolaje, claro), y luego ir ampliando y mejorando la instalación si te gusta. Un listado del equipo necesario sería:
- Macerador: donde se introduce la malta con el agua caliente y se mantiene la temperatura. Debe tener una capacidad mínima de 18/20 litros y una forma de extraer el mosto. Una alternativa puede ser una nevera de camping, o directamente en una olla u otro recipiente.
- Fermentador: donde se introduce el mosto y se le inocula la levadura. Debe tener unas dimensiones algo superiores al lote deseado, por ejemplo, 25 litros para 20 litros de cerveza. Puede ser un botellón de agua, una garrafa o un cubo de polipropileno de uso alimenticio. Requiere un sistema para la salida de gases (airlocks o manguera).
- Olla de cocción grande: de al menos 30 litros para un lote de 20 litros, ya que parte del líquido se evapora y se genera espuma. Es aconsejable que tenga tapa. El material puede ser de aluminio, acero, hierro, chapa o cobre. A la larga, el acero inoxidable es el más recomendado.
- Balanza: para pesar el lúpulo, el grano y el azúcar de carbonatación, con precisión de gramo.
- Termómetro: de vital importancia en el macerado, debe alcanzar hasta los 100º C.
- Probeta y densímetro: útiles para afinar los perfiles de cerveza y saber cuándo ha terminado la fermentación.
- Cacharrería varia: cazos, embudo, colador, etc.
- Botellas: idealmente de cristal ámbar que hayan contenido cerveza para soportar la presión. Si no se tiene tapador, se pueden usar litronas con tapa a rosca o botellas con tapón cerámico. Es recomendable enjuagar las botellas inmediatamente después de vaciarlas.
Ingredientes Clave
Como ya te he dicho antes, los ingredientes de la cerveza son cuatro: agua, lúpulo, malta de cebada y levadura. Veamos las particularidades de cada uno de ellos.
Agua
En su mayor parte, la cerveza está formada por agua, de modo que tiene su importancia, si bien es relativa en el primer lote. En principio basta indicar que si el agua tiene mal sabor la cerveza puede heredarlo. Si el agua del grifo está clorada o es muy dura, puede ser aconsejable hervirla el día antes y dejarla reposar, o en el peor de los casos, utilizar agua embotellada.
Lúpulo
El lúpulo son las flores femeninas de una planta, que se utilizan en la cerveza para aportar el amargor, el sabor y el aroma, añadiéndose durante la cocción. En un principio se utilizaba el lúpulo como conservante, ya que tiene propiedades bacteriostáticas. Los compuestos del lúpulo que proporcionan estas características son distintos, y su liberación en el mosto depende de varios factores. El amargor depende del tiempo de hervido; cuanto más tiempo esté hirviendo el lúpulo más amargor liberará. Sin embargo, los compuestos que proporcionan el sabor son volátiles, y después de un tiempo de hervido desaparecen, de modo que hay que llegar a un compromiso entre el amargor y el sabor, normalmente adicionando el lúpulo en distintos momentos. El lúpulo que se añade al principio del hervor se denomina de amargor, y el que se introduce cerca del final se conoce como de sabor. Los compuestos que aportan el aroma son aún más volátiles, y se suelen añadir una vez ha concluido el hervor o, mejor, introduciendo lúpulo en el fermentador, técnica conocida como “dry hopping”.

Malta
La malta (de cebada u otro cereal) es el grano que se ha sometido a un proceso de malteado, consistente en su humectación, para que comience la germinación, seguido de un secado que la interrumpe. Con esto se consigue que los almidones acumulados por el grano sean accesibles para su solubilización y posterior lavado. Durante el malteado también se producen las enzimas necesarias para la conversión en azúcares del almidón. Dependiendo de las temperaturas de secado o de procesos posteriores, existen numerosas variedades de maltas, más claras u oscuras, caramelizadas, etc. La combinación de los distintos tipos de malta es el principal culpable de los colores de la cerveza.
Levadura
La levadura es tu gran ayudante en la fabricación de cerveza, es un hongo unicelular, cuya función en este negocio es comer azúcar (del mosto) y convertirla en alcohol etílico y CO2. Como ya puedes sospechar, existen numerosas “cepas” o variedades de levaduras, cada una de las cuales aporta su firma a la cerveza, de modo que para hacer un tipo de cerveza específico, además de la receta de grano y lúpulo, se deberá emplear el tipo de levadura adecuado, sin el cual no tendrá el carácter buscado. Una división general es entre levaduras de fermentación alta “Ale” y de fermentación baja “Lager”, caracterizadas por el lugar donde se produce la fermentación. La levadura Ale tiene una ventaja sobre la Lager en el sentido que trabaja bien a temperatura ambiente (entre 18º y 24º C, no en verano, claro) y la fermentación es relativamente rápida.
Adquisición de Ingredientes
Para la primera vez, la malta es mejor adquirirla molida, a pesar de que pierda frescura, porque te ahorras un trabajo de narices y el riesgo de que el molido lo hagas demasiado fino (con lo que se hará un amasijo impermeable en el macerador) o demasiado grueso (reduciendo el rendimiento). Más adelante podrás hacerte con un molino y comprar la malta entera, pero no te compliques de más. El lúpulo te lo suelen ofrecer envasado al vacío, que es lo más adecuado, porque con el tiempo, el calor y el oxígeno pierde sus propiedades, y la mejor manera de conservarlo es en la nevera cerrado al vacío o al menos bien sellado. La levadura se ofrece en dos presentaciones, liofilizada en sobres (levadura seca) o en preparaciones líquidas más específicas. En los primeros lotes es aconsejable utilizar las secas, que son mucho más fáciles de manejar y ofrecen muy buenos resultados, así que olvidemos las líquidas por el momento. No obstante, una vez dominado el proceso básico, cuando seas capaz de obtener un mosto fermentable con una razonable facilidad, probarás las levaduras líquidas y te abrirán un gran abanico de nuevas posibilidades, y descubrirás en toda su extensión el dicho de que quien realmente hace la cerveza es la levadura.
La Historia y el Éxito de Cerveza Corona
🍺La Increíble Historia De La Cerveza Corona (grupo modelo)
Hay marcas de cerveza que son verdaderamente icónicas, pero si pensamos en cuál es la marca de cerveza más creativa del mundo, la respuesta puede ser una sola: Corona. Según el ranking «Creative 100» de WARC, Corona fue la marca de cerveza más premiada en 2023 a nivel mundial gracias a sus apuestas publicitarias. Corona es la cerveza premium de importación más vendida en 150 países, y el proceso de cortar una lima, introducirla en una botella de Corona y disfrutar de su sabor es un ritual en sí mismo.
La historia de Grupo Modelo se remonta a 1922, cuando los españoles Pablo Díez, Martín Oyamburu Arce y Miguel Oyamburu fundaron la Cervecería Modelo en México con el objetivo de elaborar la mejor cerveza de México. En la primera década de vida de este icónico producto, la cerveza Corona se convirtió en la cerveza más vendida de México, y también fue una pionera en packaging. En 1976, el grupo empieza a exportar Corona Extra a Estados Unidos con una acogida inmediata entre los consumidores. Seguidamente, en 1989 llegó a España, donde fue inicialmente conocida como «Coronita», hasta que en 2016 cambió su nombre a Corona.
Marketing y Conexión con el Medio Ambiente
Las primeras campañas publicitarias de la marca buscaban posicionar a Corona a través de su icónica imagen: su botella de cuello largo acompañada por una rodaja de limón, para transmitir su mensaje de frescura a todos los consumidores. Corona siempre ha tenido una gran conexión con la estampa de la playa y el mar.
Una de las campañas más icónicas de Corona llamó la atención por una apuesta única: crear hoteles a base de basura en diferentes playas con el objetivo de concientizar sobre el medioambiente dentro de su proyecto «Save The Beach». Para crear este hotel, la marca se asoció con el artista especializado en basura, H.A. Otra iniciativa fue la campaña titulada «Devolvemos la botella de este anuncio. Devuelve la tuya», donde Corona eliminó su botella de los anuncios para animar a la gente a deshacerse de sus botellas de cerveza reciclándolas o, simplemente, tirándolas a la basura, para que el vidrio que se consume no se quede en la playa, para evitar la contaminación en océanos y playas.