Bizcocho Madeira Esponjoso: Receta Original y Versátil

El Madeira Sponge Cake es un bizcocho tradicional de la repostería inglesa, muy popular no solo en el Reino Unido, sino en muchos más países. Detrás de su nombre, que nos hace pensar en un origen portugués, se esconde uno de los postres más tradicionales de la repostería británica. Su nombre viene de que tradicionalmente se acompañaba con el vino así llamado, aunque también es muy popular para acompañar el afternoon tea, al igual que el pound cake, otro clásico de la repostería británica.

Aunque su aspecto es bastante simple, el Madeira cake es muy esponjoso, tierno y delicioso. Se diferencia de otros bizcochos en que este no lleva ingredientes líquidos y, por lo tanto, la consistencia de la mezcla es espesa. Su textura esponjosa y suave, unido al rico aroma a limón que presenta lo hacen tentador. Es un bizcocho que, por sí solo, está muy rico, pero necesita ser calado con vuestro almíbar favorito, lo cual es muy importante.

Bizcocho Madeira clásico con corteza de limón confitada

Características y Usos Ideales del Madeira Cake

El Madeira Sponge Cake es el bizcocho que más se usa para las tartas de fondant, pues aguanta bien el peso y es bastante consistente. Su textura densa y firme lo convierte en una base ideal para pasteles decorados y tartas de varias capas. Un punto muy bueno que tiene es que apenas suelta miga, lo cual es ideal para cubrir la tarta con cremas sin arrastrar migas. Sin embargo, solo requiere que, al abrirlo, se empape bien con el almíbar escogido para que no se haga muy seco.

Como es muy alto, se tiene que hacer bien por el centro; no se puede quedar crudo, sino, al cortarlo, se verá crudo y no estará muy rico. Es un bizcocho altísimo y con una estructura muy buena para modelar y para que aguante muy bien el peso al cubrirlo con fondant. Es ideal para disfrutar tanto en el desayuno como en la merienda, y por su textura, resulta especialmente rico acompañado de un poco de mermelada o Lemon Curd.

Ingredientes para un Bizcocho Madeira

Esta es una receta muy sencilla, básica más bien, que no requiere de ninguna técnica especial.

Ingredientes principales (para molde de 20-24 cm o cuadrado de 24x24 cm):

  • Mantequilla sin sal a temperatura ambiente: 175-240 g
  • Azúcar superfino (caster sugar): 175-200 g
  • Ralladura de 1 limón mediano (libre de ceras)
  • Huevos grandes (L) a temperatura ambiente: 3-4 unidades
  • Harina bizcochona o leudante (self-raising flour): 200-240 g (o harina floja de uso común con 8 g de impulsor químico y 3 g de sal)
  • Almendra finamente molida (opcional): 50-90 g
  • Leche entera (para aligerar, opcional): 2-3 cucharadas soperas (30-45 ml)
  • Piel de limón confitada (para decorar, opcional)

Notas importantes sobre los ingredientes:

  • Es muy importante que tanto la mantequilla como los huevos estén a temperatura ambiente.
  • El azúcar extrafino es muy común en la repostería de origen británico; se disuelve muy fácilmente. Si no dispones de él, puedes moler azúcar blanco normal en un molinillo de café o en la batidora hasta que los cristales queden más pequeños.
  • La harina bizcochona o leudante es harina floja con impulsor químico (levadura tipo Royal) y sal ya incorporados. Si no la encuentras, mezcla harina floja con la proporción indicada de levadura y sal.
  • Puedes prescindir de la almendra molida e incrementar el peso de la harina esos 50 g, aunque la almendra le da una textura exquisita a la miga.
  • Si añades ingredientes sólidos (como nueces o pepitas de chocolate), hay que quitar esa cantidad del peso de la harina (ej: si añades 50 g de nueces, quita 50 g de harina). La cantidad recomendada es de 50 g.
  • Para aromatizar, puedes añadir unas gotas de esencia de vainilla, ralladura de un limón o de una naranja, o unas gotitas de licor de café (1 o 2 cucharadas soperas si son líquidos).
  • Como la piel del limón es clave para conseguir ese toque genuino, es imprescindible elegir limones orgánicos o no tratados con ceras.
Mesa con ingredientes para bizcocho Madeira listos para usar

Preparación del Bizcocho Madeira Esponjoso

1. Preparación del molde y precalentamiento del horno

  1. Precalentamos el horno a 160 ºC (ventilado a 150 ºC) para que esté a esta temperatura en el momento de hornear el bizcocho. Una peculiaridad del Madeira cake es que lo vamos a hornear a una temperatura no muy alta para que se haga uniformemente con una bonita forma y no suba de forma irregular.
  2. Engrasa bien un molde redondo para tartas (de 18-24 cm de diámetro y al menos 8 cm de altura) o un molde cuadrado (24x24 cm).
  3. Forra completamente el molde con papel de horno. Para ello, pon mantequilla en todas las paredes y la base del molde. Pon el molde sobre una tira ancha de papel y dibuja el contorno del fondo con un lápiz. Corta el papel a lo largo de las diagonales hasta el perímetro de la base. Dobla el papel por las líneas de la base, levanta los bordes y dobla también las esquinas dando al papel forma de caja. Introdúcela en el molde con el lado pintado a lápiz hacia abajo. Debe quedar bien forrado.

2. Elaboración de la masa

  1. Pesa la harina. Tamiza la levadura, la harina y la sal (o la harina bizcochona junto con la almendra molida si la usas) para que no tenga ningún granito y esté muy fina. Reserva en un bol.
  2. En un cuenco mediano aparte, coloca el azúcar superfino y la ralladura de limón y fricciona bien con las yemas de los dedos para que el azúcar se impregne de los aceites de la piel del limón (quedará como humedecida).
  3. En el cuenco de tu amasadora eléctrica, equipada con el accesorio de pala (o en un cuenco amplio aparte), bate a velocidad media-alta la mantequilla a temperatura ambiente (en daditos) junto con el azúcar aromatizado durante unos 3-4 minutos, hasta que crezca y obtenga una textura esponjosa y visiblemente más pálida. Con ayuda de una espátula de silicona, despega los restos de mezcla de los laterales del cuenco y de la pala y combina con el resto.
  4. Seguidamente, ve incorporando los huevos uno a uno, sin parar de batir (a velocidad ya más baja), hasta integrar por completo cada huevo antes de añadir el siguiente. Puede que la mezcla acabe con un aspecto como si estuviera cortada, pero no pasa nada, es normal y se arregla cuando se le incorpora la harina.
  5. Cuando los huevos ya estén incorporados, sin parar de batir, ve añadiendo la mezcla de harina que tenías reservada, cucharada a cucharada, de la misma manera que los huevos. Mezcla con suavidad lo justo hasta que quede todo integrado para evitar una miga demasiado densa y pesada.
  6. Si deseas añadir algún aroma (vainilla, almendra, ron, naranja) o sólidos (pepitas de chocolate), hazlo ahora. Las medidas serían 1 o 2 cucharadas soperas para líquidos o 50 g para sólidos. Si usas leche para aligerar, añádela cucharada a cucharada hasta que la mezcla adquiera una consistencia que le permita caer lentamente de la espátula, empleando también movimientos suaves y ligeros.

Bizcocho genovés | receta clásica | Mi tarta preferida

3. Horneado y enfriado

  1. Vierte la mezcla en el molde que ya tendrás debidamente forrado, alisa la superficie con ayuda de una espátula.
  2. Hornea con el horno precalentado a 160º. El tiempo de cocción de los bizcochos en el horno es bastante largo y depende de la cantidad de bizcocho que hagas (unos 40 minutos a 90 minutos para los más grandes, o 45-60 minutos para moldes más pequeños). Coloca el molde en la parte baja del horno.
  3. Para saber si está cocido, pincha en el centro con un palillo; este debe salir limpio. Yo programo en el horno 40 minutos y, si no está hecho, lo voy mirando cada diez minutos. Hay que tener paciencia, es un bizcocho que tiene una cocción muy lenta. No abrir el horno antes de tiempo.
  4. Una vez cocido, déjalo reposar dentro del molde durante 10 minutos antes de desmoldar, y luego déjalo enfriar por completo sobre una rejilla enfriadora antes de servir o decorar.
  5. Es muy importante que el bizcocho esté hecho, por lo menos, un día o dos antes del montaje de la tarta.

Variantes y Sugerencias de Presentación

Este bizcocho lo encontramos tanto en versión redonda como en versión rectangular (loaf pan). Para no anclarnos en la misma receta de siempre, puedes probar otras variantes:

  • Aromas y sabores: Además del clásico limón o vainilla, puedes probar con ralladura de naranja, canela, licor de café, o incorporar nueces, avellanas o pepitas de chocolate.
  • Rellenos y coberturas: Aunque es delicioso solo, puedes rellenarlo de mermelada (de grosellas, albaricoque, fresas), Lemon Curd o una capa de queso mascarpone con un toque de limón. Si la mermelada es muy consistente, puedes calentarla un poco para que sea más fácil de extender.
  • Decoración tradicional: Se suele terminar de decorar con corteza de limón confitada sobre su superficie.
Bizcocho Madeira cortado con capas de mermelada y crema

Piel de Limón Confitada Casera (Opcional)

Si quieres hacer tu propia piel de limón confitada, sigue estos pasos:

  1. Corta un limón en rodajas más o menos finas (unos 5 mm). Retira la pulpa con la punta de un cuchillo pequeño (deja una fina capa de la membrana blanca) y corta cada rodaja por la mitad.
  2. Coloca las tiras en un cazo mediano con unos 300 ml de agua a fuego medio-fuerte y lleva a ebullición. Retira el agua, añade agua de nuevo (la misma cantidad) y espera a que rompa a hervir otra vez. Repite esta operación una vez más y reserva las tiras de limón sobre papel absorbente (así quitamos el amargor de la piel).
  3. Mientras, coloca 265 g de azúcar junto con 320 ml de agua en el mismo cazo, remueve con suavidad a fuego medio-alto hasta que el azúcar se haya disuelto.
  4. Añade entonces las tiras de limón, reduce el fuego al mínimo y deja cocer (sin tapar) durante unos 45-60 minutos hasta que la piel quede tierna y translúcida.
  5. Deja escurrir sobre una rejilla y espera unos 10-15 minutos; pasado este tiempo, pasa la piel de limón ya confitado por azúcar (opcional) y deja secar a temperatura ambiente unas 8 horas.
  6. Puedes hacer de sobra y almacenar; se conserva en un recipiente hermético refrigerado durante unas 6-8 semanas. El almíbar de limón sobrante también lo puedes conservar en la nevera para otros usos.

Conservación del Bizcocho Madeira

El Bizcocho Madeira se conserva durante unos 3 días a temperatura ambiente bien cubierto. Para rellenarlo, es importante que esté hecho al menos un día o dos antes del montaje de la tarta para que tenga una estructura más asentada y sea más fácil de manejar.

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