Los bagels son unos panecillos redondos, caracterizados por su forma de anillo y su miga densa y masticable. Aunque su origen se vincula a los panaderos polacos del siglo XVII y a la cultura judía, hoy en día son un alimento popular en todo el mundo, ideal para desayunos, brunchs o almuerzos. Aprender a prepararlos en casa de forma integral es una excelente manera de disfrutar de un pan saludable, nutritivo y versátil.

Ingredientes básicos
Para elaborar esta receta, los ingredientes principales son sencillos y fáciles de conseguir. Según la versión, puedes optar por una masa tradicional de panadería o una versión exprés.
Ingredientes para la masa tradicional
- 500 g de harina integral (preferiblemente de molienda fina).
- 200 ml de leche (o bebida vegetal) y 200 ml de agua (la mezcla aporta suavidad).
- 8 g de levadura seca (o 20 g de levadura fresca).
- 25 g de azúcar integral o miel.
- 8 g de sal.
- 30 ml de aceite (girasol u oliva virgen extra).
- 1 huevo (ayuda a la esponjosidad).
Para el baño y acabado
- Agua y 1 cucharada de bicarbonato de sodio (para el escaldado).
- Doradura: 1 huevo batido con 3 cucharadas de leche.
- Semillas para decorar: sésamo, amapola, girasol o calabaza.

Preparación paso a paso
1. Mezcla y amasado
En un bol grande, incorpora la harina, la sal y la levadura. Añade gradualmente el agua, la leche y el aceite. Mezcla los ingredientes con la ayuda de una cuchara o con las manos hasta que la masa se despegue de las paredes del bol. Es importante amasar durante 10 a 15 minutos para desarrollar el gluten; esto es lo que garantiza la textura elástica y densa característica del bagel.
2. Fermentación
Forma una bola con la masa, colócala en un bol ligeramente engrasado y tápala con un paño limpio. Deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, o hasta que haya doblado su volumen.
3. Formado de los bagels
Una vez leudada, desgasifica la masa amasando levemente. Divide la masa en porciones iguales (por ejemplo, piezas de 90-100 g). Forma bolas con cada porción y aplástalas ligeramente. Con el dedo, perfora el centro y haz movimientos circulares para crear el agujero característico. Asegúrate de que el agujero sea lo suficientemente grande, ya que tiende a cerrarse durante la cocción.

4. El proceso de escaldado
Este es el secreto de los bagels auténticos. Pon a hervir una olla con agua y añade el bicarbonato. Introduce cada bagel unos 10 a 12 segundos por cada lado. Este paso permite que el exterior quede firme y con la textura adecuada al hornearse.
5. Horneado final
Retira los bagels con una espumadera y sécalos sobre un paño limpio. Colócalos en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, píntalos con la mezcla de huevo y leche (doradura) y espolvorea las semillas elegidas. Hornea a 200°C durante 20-25 minutos o hasta que estén dorados y crujientes.
Diferencia entre blanquear y escaldar
Consejos para disfrutar tus bagels
- Servicio: Puedes acompañarlos tanto con ingredientes dulces (plátano, crema de cacahuete) como salados (queso crema, salmón ahumado, aguacate o huevos revueltos).
- Conservación: Se consumen preferentemente dentro de los 3 días siguientes. Si no vas a comerlos todos, puedes congelarlos ya cortados por la mitad; así, al tostarlos directamente, parecerán recién hechos.
- Textura: Si prefieres bagels más livianos, deja leudar la masa después de darles forma. Si los prefieres densos, puedes hervirlos directamente tras el formado.
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