Ravioles Rellenos con Zapallo Camote

Los ravioles rellenos de calabaza son una de las recetas más exquisitas que existen, considerados pequeños regalos llenos de sabor que sorprenden a los invitados. Este exquisito plato se realza con deliciosas salsas que complementan a la perfección el cremoso relleno, ofreciendo una deliciosa receta casera que combina los sabores dulces y la nuez de la calabaza.

Son una alternativa ideal para vegetarianos o para quienes siguen un régimen bajo en proteína animal.

Origen de la Pasta Rellena

La pasta rellena surgió en la Edad Media como una manera de aprovechar sobras de carne o verduras al envolverlas en finas capas de masa.

Beneficios del Zapallo (Calabaza)

La calabaza está formada por un 90% de agua y aporta solo una pequeña cantidad de calorías e hidratos. Es uno de los productos más ricos en fibra que existe, ideal para dietas depurativas o de adelgazamiento.

Posee una amplia gama de vitaminas, destacando su aportación de ácido fólico al organismo. Su color naranja se debe a su alto nivel de betacarotenos, grandes aliados para proteger nuestra piel de agresiones externas como el sol o las temperaturas extremas.

Además, las semillas de calabaza se pueden aprovechar; tostadas, son ideales para ensaladas.

Esquema nutricional de la calabaza

Preparación del Relleno de Calabaza

Selección y Cocción del Zapallo

Para empezar, corta la calabaza por la mitad. Coloca el zapallo en una fuente de horno y rocía con aceite de oliva, sal y pimienta. Cocina en el horno a temperatura media 25-30 minutos o hasta que el zapallo esté blando. Al asar la calabaza, rocía generosamente con aceite de oliva y cocínala hasta que esté tierna y se pueda introducir un cuchillo con facilidad.

Calabaza asada y cortada para el relleno

Elaboración de la Mezcla del Relleno

Una vez que el zapallo esté cocido, retíralo del horno y tritúralo con queso. Es importante usar un tipo de queso seco, ya que la calabaza tiene un alto porcentaje de agua. Si se utiliza un queso de textura suave, los ravioles podrían quedar demasiado poco consistentes. Añade al puré de calabaza el requesón, el parmesano (como el Parmesano o Grana Padano), una pizca de sal marina Maldon, pimienta negra molida y una ralladura de nuez moscada para darle un toque de sabor.

Otra opción para el relleno es calentar 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén a fuego medio y agregar la cebolla. Cocina durante 8-10 minutos y sazona con sal, pimienta, nuez moscada y canela. Luego, agrega la mezcla de cebolla al zapallo reservado y mezcla para formar una pasta.

Una alternativa más incluye puré de calabaza, curry, hinojo y pan rallado. Hornea la calabaza cortada en trozos con un chorrito de aceite, sal y pimienta. Retira y aplasta con un tenedor. Añade los almendrados triturados, la yema de huevo, las semillas de hinojo, el curry y el pan rallado. Sazona con sal, pimienta y nuez moscada.

Textura ideal del relleno de calabaza y queso

Preparación de la Masa para Ravioles

Para la masa, puedes mezclar todos los ingredientes de la masa para los ravioles en un bol y amasar ligeramente. Otra forma es hacer un hueco en el centro de la harina para formar un anillo. Casca 3 huevos en el centro. Una vez batidos, utiliza un tenedor para añadir poco a poco trocitos de harina a los huevos y sigue batiendo. Continúa batiendo mientras la mezcla se espesa y, cuando esté demasiado densa, retira el tenedor y amasa con las manos la harina y los huevos.

Receta de Masa de PASTA FRESCA - Chef Andrés Rueda

Estirado y Formado de la Masa

Una vez que la masa haya reposado, es hora de estirar y dar forma a los ravioles. Empieza con un trozo de pasta pequeño, aplánalo y pásalo por la posición más ancha de la máquina de pasta. Vuelve a pasarla por la posición más ancha y sigue bajando por las posiciones hasta obtener las láminas de pasta más finas; deberías poder ver tu mano a través de ellas al mirarlas al trasluz. Si no tienes máquina de pasta, necesitarás un rodillo o botella para estirar la masa hasta formar un rectángulo de aproximadamente 16 pulgadas de largo por 8 pulgadas de ancho.

Montaje de los Ravioles

Espolvorea una bandeja con un poco de sémola. Coloca una lámina de pasta sobre la superficie de trabajo y pon una cucharadita del delicioso relleno de calabaza a lo largo de la lámina, dejando un espacio de 3 cm entre cada porción. O, coloca cucharadas del relleno separadas uniformemente sobre una lámina de pasta.

Humedece el dedo en un pequeño cuenco de agua y pásalo por el borde del relleno. Luego, coloca una segunda lámina de pasta encima o tapa con otra tira de masa. Sella suavemente las dos láminas, asegurándote de que no queden grandes bolsas de aire y que cada pieza esté bien sellada para evitar que se derramen durante la cocción.

Corta los ravioles en círculos, cuadrados o rectángulos, como gustes. Utiliza un cortador de raviolis, un cuchillo afilado o un vaso para cortar círculos del mismo tamaño si no dispones de un cortador. Coloca el relleno en el centro de cada círculo recortado, asegurándote de que quede espacio alrededor del borde para cerrar el ravioli.

Técnicas para el sellado y corte de ravioles

Cocción de los Ravioles

En una olla, agrega abundante agua y una pizca de sal, lleva a ebullición. Cuando el agua hierva, añade los raviolis y cocina a fuego medio 1-2 minutos o hasta que suban a la superficie y queden tiernos (generalmente 3-4 minutos). Luego, escurre con un colador.

Salsas para Acompañar

Salsa de Mantequilla Marrón y Salvia

En una sartén grande, añade la mantequilla y deja que se derrita. Cuando salga espuma, añade las hojas de salvia fresca y deja que burbujeen en la mantequilla. Cocina hasta que la mantequilla adquiera un color marrón dorado y desprenda un aroma a nuez. Una vez listos los ravioles, retira con un espumador y ponlos en una olla a fuego medio con la mantequilla, aceite de oliva, salvia y perejil.

Receta de Masa de PASTA FRESCA - Chef Andrés Rueda

Salsa de Queso Cremosa

En una sartén, calienta un chorrito de aceite a fuego medio. Pela y ralla el ajo, agrégalo al aceite y cocina 1-2 minutos o hasta que se dore. Luego, añade la crème fraîche, el queso pecorino y el queso italiano, y cocina 3 minutos hasta que la salsa espese. Mezcla con una espátula para eliminar los grumos y que quede una salsa cremosa.

Cuando los raviolis estén listos, agrégalos a la sartén con la salsa y cocina a fuego medio 1 minuto más, removiendo para integrar los ingredientes. Prueba y rectifica de sal y pimienta.

Deshoja la albahaca. En una sartén, calienta un chorrito de aceite a fuego medio. Luego, agrega las hojas de albahaca y fríelas 30 segundos por lado, hasta que se oscurezcan. Retira de la sartén con cuidado y reserva sobre un papel de cocina para usar como guarnición.

Sugerencias de Acompañamiento

Una ensalada fresca y crujiente puede equilibrar la riqueza de los ravioles; considera una deliciosa ensalada de radicchio con parmesano rallado y piñones tostados. Un pan caliente y crujiente puede ser perfecto para absorber cualquier sobrante de salsa de salvia y mantequilla marrón. Las verduras asadas o salteadas son una guarnición estupenda.

Conservación de Ravioles Frescos

Sí, se puede congelar la pasta fresca, ¡y es una forma estupenda de conservarla para su uso posterior! Cuece la pasta al dente, ya que seguirá cociéndose ligeramente al calentarla. Divide la pasta en porciones y colócalas en recipientes herméticos o bolsas de congelación. Puedes reservarlos sin cocinar, dentro de una bolsa en el congelador hasta por 3 meses.

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