«En carne viva» es el título del 23º álbum de estudio grabado y realizado por el icónico artista español Raphael. Este significativo trabajo musical fue lanzado al mercado por la compañía discográfica Hispavox en 1981. La producción, dirección y orquestación del álbum estuvieron a cargo del reconocido compositor español Manuel Alejandro, quien dotó al proyecto de una profundidad y un estilo inconfundibles.

Análisis Lírico de la Canción "En Carne Viva"
La canción principal que da nombre al álbum, «En carne viva», es una balada intensa que profundiza en el dolor de la pérdida y la imposibilidad de olvidar un amor pasado. Sus versos describen un estado de vulnerabilidad emocional extrema, donde el protagonista suplica que no le hablen de su amor perdido, pues su alma aún está hecha jirones.
Haz amigo el favor,
de no hablarme de ella aún,
todavía es muy pronto y la sueño,
todavía su amor lo recuerdo.
Haz amigo el favor,
de ignorarla delante de mí,
ni siquiera pronuncies su nombre,
que aun mi alma está hecha jirones.
El estribillo, emotivo y desgarrador, expresa la desesperación de un corazón herido que no sabe cómo avanzar sin la persona amada, sintiendo que la vida misma carece de sentido sin ella.
Que tengo el corazón en carne viva,
que yo no sé olvidar
como ella olvida,
que estoy desconcertado,
que no se dar ni un paso,
sin ella... sin ella...
Raphael en carne viva
La intensidad de la letra se acentúa con la idea de la muerte como escape del tormento, y la ausencia de interés por el mundo que le rodea, sumido en una profunda tristeza.
Que tengo el corazón en carne viva,
que yo podría morir,
que estoy sin vida,
que nada me interesa,
que todo en mi es tristeza,
sin ella... sin ella...
sin ella.
Finalmente, el narrador anhela escapar a lugares donde no haya recuerdos de su amor, buscando un refugio donde la ausencia no sea tan palpable.
Haz amigo el favor,
de llevarme muy lejos de aquí,
donde ella conmigo no estuvo,
donde nada recuerda algo suyo.
Haz amigo el favor,
acompáñame a caminar,
por lugares lejanos y nuevos,
donde nada me invite al recuerdo.
La canción culmina reiterando el dolor incesante y la imposibilidad de superar el desamor, dejando al oyente con la imagen de un corazón perpetuamente marcado.
Que tengo el corazón en carne viva,
que yo no sé olvidar
como ella olvida,
que estoy desconcertado,
que no se dar ni un paso,
sin ella... sin ella...
sin ella.
Que tengo el corazón en carne viva,
que yo podría morir,
que estoy sin vida,
que nada me interesa,
que todo en mi es tristeza,
sin ella...