Esta propuesta es ideal para servir en un buffet por lo rica, bonita, elegante, fácil de servir y lucida que resulta ante los invitados. La combinación del queso fundido con el toque dulce del membrillo y los matices aromáticos de las especias crea un equilibrio perfecto para cualquier evento.
Preparación de la masa de brioche
La base de esta receta requiere una masa de calidad. Para obtener el mejor resultado, la mantequilla utilizada debe ser de muy buena calidad y estar a temperatura ambiente.
- En un bol, mezclar todos los ingredientes secos.
- En otro recipiente, batir ligeramente los huevos con la leche.
- Integrar poco a poco la mezcla de huevos con los secos en un robot de cocina.
- Añadir la mantequilla en dados a temperatura ambiente.
- Trabajar la masa durante 10 minutos a velocidad media; estará en su punto cuando ya no se pegue al bol.
Una vez lista, engrasar un bol grande con un poco de aceite de girasol, colocar la masa formando una bola, cubrir con film transparente y dejar reposar en la nevera un mínimo de 12 horas.

Elaboración del ajo confitado
El ajo confitado aporta profundidad al relleno. Para prepararlo, disponer los dientes de ajo pelados en un cazo pequeño, cubiertos con aceite de girasol y una rama de tomillo.
Confitar significa dejar el ajo a fuego mínimo hasta que quede muy blando. No debe hervir en ningún momento y, cuanto más despacio se realice el proceso, más rico quedará; el tiempo estimado es de unos 40 minutos. Dejar enfriar el ajo dentro del aceite y, al momento de usarlo, colarlo y machacarlo hasta convertirlo en puré con un tenedor.
Montaje de la corona de brioche rellena
Pasado el tiempo de fermentado, retirar la masa de la nevera y disponerla sobre una superficie espolvoreada con harina.
- Dividir la masa en 5 piezas y darles forma de cilindro (salchicha).
- Dividir cada pieza en 5 trozos iguales para obtener porciones uniformes.
- Formar bolas y realizar un agujero en el centro con el dedo.
- Rellenar el hueco con un poquito de ajo confitado, arándanos secos y un toque de puré de membrillo.
- Cerrar la bola y colocarla con la junta hacia abajo sobre la bandeja de horno con papel vegetal.
Para el montaje final: retirar el queso Camembert de su caja y colocar la caja vacía en el centro de la bandeja. Disponer 10 bolas rellenas alrededor de la caja (separadas 0.5 cm) y crear una segunda corona exterior con 15 bolas adicionales manteniendo la misma separación. Cubrir con film y dejar reposar 45 minutos a temperatura ambiente para que la masa fermente nuevamente.

Horneado y servicio
Precalentar el horno a 190ºC. Retirar el film y la caja de madera. Introducir el queso Camembert (que debe estar a temperatura ambiente) en el hueco central. Hornear hasta que el brioche esté dorado y el queso fundido en su interior.
Variante: Medallones de Camembert crujientes
El queso rebozado y horneado es una excelente opción si se prefiere un formato individual tipo pincho caliente. El proceso es el siguiente:
- Guardar el queso 30 minutos en el congelador para facilitar el corte.
- Cortar cilindros con un aro de emplatar y dividir en dos medallones.
- Machacar copos de cereales para empanar.
- Pasar por huevo, luego por los cereales, y repetir el proceso de huevo y pan rallado para asegurar que el rebozado resista el calor.
- Hornear dentro de cápsulas para magdalenas para mantener la forma, tras un reposo adicional de 30 minutos en el congelador.
Los medallones de Camembert horneados, acompañados de mermelada de grosellas o un poco de pan, son ideales para el aperitivo. Es vital no exceder el tiempo de horneado para evitar que el queso se desparrame en exceso y dejar reposar dos o tres minutos antes de consumir.