Aunque las sopas frías que reinan en las mesas en verano son el gazpacho y el salmorejo, existen muchas otras formas de disfrutar y nutrirse con un plato de cuchara refrescante. La sopa de calabacín y espinacas es una excelente opción: es un entrante saludable, hidratante y muy versátil, que puede servirse frío para los meses de calor o caliente para reconfortar el cuerpo en invierno.

Ingredientes necesarios
Para elaborar esta nutritiva receta, necesitarás los siguientes ingredientes accesibles:
- 400 gramos de espinacas frescas (o congeladas).
- 1 unidad de calabacín.
- 1 unidad de cebolla (preferiblemente una variedad dulce).
- 1 litro de agua o caldo (según la intensidad de sabor deseada).
- Sal y pimienta blanca al gusto.
- Un chorro de aceite de oliva virgen extra.
- Opcional: Almendras crudas para dar cuerpo.
- Para decorar: Yogur cremoso bajo en calorías, albahaca o menta fresca.
Preparación paso a paso
- Preparación de los vegetales: Lava bien el calabacín y trocéalo. Pela la cebolla y córtala en trozos finos.
- Cocción: Echa en una cazuela el calabacín, la cebolla y las espinacas. Añade agua o caldo hasta cubrir, salpimenta y pon al fuego a temperatura máxima. Cuando empiece a hervir, baja el fuego al mínimo, tapa la olla y deja que se cocine durante unos 10 a 15 minutos.
- Textura: Una vez cocido, añade unas hojas de albahaca (o almendras crudas si buscas un toque extra de textura). Tritura la mezcla con la batidora hasta obtener una crema homogénea, fina y ligera.
- Servicio: Puedes servir la sopa caliente o dejarla enfriar para consumirla en los días de verano. Decora con un poco de yogur cremoso en el centro y unas hojas de menta fresca.
Cómo espesar tus cremas de verduras en MioMat Pro
Consejos para potenciar la receta
Esta crema es una base ideal que admite múltiples variaciones para convertirla en un plato más completo:
- Añadir proteína: Puedes incorporar un huevo poché para transformar la crema en un plato único perfecto para cenas rápidas. Si deseas prepararlo con antelación para llevar en tupper, opta por un huevo hervido con cáscara (9 minutos de cocción).
- Fondos caseros: Si decides utilizar un caldo de pollo casero en lugar de agua, el sabor final será mucho más profundo. Puedes preparar grandes cantidades y congelarlas en recipientes para tenerlas siempre listas.
- Versatilidad: No descartes tomar esta sopa caliente. Es un plato que se adapta a cualquier estación y que siempre resulta delicioso y nutritivo para todo tipo de públicos.