La preparación del lecho de la herida (PLH) es un concepto dinámico y fundamental en el manejo de lesiones, introducido a finales del siglo XX por Vincent Falanga. Se define como el abordaje de una herida para acelerar la cicatrización endógena o para facilitar la efectividad de otras medidas terapéuticas. Este proceso debe plantearse desde una visión holística, considerando el contexto global del paciente y su capacidad para cicatrizar.
Para conseguir una mejor cicatrización, es necesario eliminar los obstáculos que la impiden, favoreciendo el proceso natural. El esquema TIME se presenta como una herramienta práctica y ordenada para orientar el abordaje de las heridas, especialmente las crónicas.

El esquema TIME: Principios de tratamiento
El marco TIME no debe entenderse como un proceso lineal, sino como un sistema para valorar qué necesita la herida en cada momento y adaptar la toma de decisiones diaria.
(T)issue / Tejido: Control del tejido no viable
El tejido no viable es aquel tejido no sano presente en la herida que impide el proceso natural de cicatrización. Puede presentarse de forma seca y dura (placa necrótica) o húmeda y blanda (tejido esfacelado o fibrina). El lavado es el primer paso para retirar los tejidos de desecho, pero cuando existen restos persistentes, es necesario recurrir al desbridamiento, que puede ser:
- Quirúrgico: Eliminación mediante bisturí, cureta o tijeras. Es rápido y efectivo, pero requiere personal entrenado.
- Autolítico: Favorecido al proporcionar humedad al lecho de la herida para activar las propias células del organismo.
- Hiperosmótico: Uso de apósitos que absorben el exudado por diferencia de osmolaridad (como Ringer o miel).
- Surfactante: Mediante productos como la polihexanida con betaína, que ablandan los detritos.
(I)nfection / Infección: Control de la inflamación y la infección
El control de la carga microbiana es vital. Las heridas crónicas a menudo contienen biofilm bacteriano, comunidades de microorganismos resistentes a defensas y antibióticos. El tratamiento debe ser valorado por profesionales, evitando el uso rutinario de cremas antibióticas por el riesgo de resistencias y alergias.
Se recomienda el uso de soluciones de limpieza aptas para heridas abiertas y apósitos antimicrobianos (como la plata o el PHMB) bajo criterio clínico, evitando antisépticos citotóxicos como la clorhexidina o la povidona yodada, que pueden dañar las células en formación.
(M)oisture / Humedad: Control del exudado
El objetivo es mantener un ambiente húmedo para favorecer la cicatrización, pero sin excederse. Un exceso de humedad causa maceración de los bordes, mientras que la falta de exudado seca el lecho. En heridas muy exudativas, se recomienda el uso de apósitos superabsorbentes sobre un apósito primario no adhesivo.
(E)dge / Borde: Valoración y estimulación
Para una evolución satisfactoria, los bordes no deben estar engrosados, inflamados ni dañados. Un signo positivo es que los bordes se mantengan a la misma altura que la base, permitiendo la construcción de nuevo tejido desde la periferia hacia el centro.
Consideraciones adicionales y evolución del concepto
Recientemente, el acrónimo se ha ampliado con las letras R (Research/Terapias avanzadas) y S (aspectos Socio-ambientales), reforzando la importancia de valorar el contexto del paciente. La preparación del lecho de la herida es un concepto dinámico que requiere una reevaluación continua cuando no se observa la cicatrización esperada.
La ciencia de la curación: cómo cicatrizan las heridas | Criterio científico y acrónimo TIME
| Componente | Objetivo principal |
|---|---|
| Tejido | Retirar tejido necrótico o desvitalizado. |
| Infección | Controlar la carga bacteriana y el biofilm. |
| Humedad | Equilibrar el exudado para evitar desecación o maceración. |
| Bordes | Estimular la migración celular y cierre epitelial. |