Postres daneses: una delicia difícil de pronunciar

Este postre de verano, que se empezó a hacer allá por 1900, es uno de los platos más "tradicionalmente daneses" del repertorio. Sin embargo, también es una de esas recetas que hoy en día muy poca gente hace en casa, ya que se puede comprar envasado. Lo curioso del caso es que, aunque ya no sea tan común prepararlo, todo el que haya pasado un par de días entre daneses habrá oído el nombre de este postre. De hecho, hay varios vídeos en YouTube en los que algún danés reta a varios extranjeros a pronunciar el nombre del postre, que resulta todo un trabalenguas para quien no habla danés por la pronunciación de las vocales y la "d" blanda.

La gastronomía danesa es muy golosa y cuenta con un gran número de postres irresistibles en los que destaca el uso de productos típicos del país como las cerezas, las almendras o la mantequilla. Dinamarca es conocida por muchas cosas, y una de ellas es que tiene un auténtico patrimonio pastelero. Por ello, a continuación, os dejamos los postres típicos de Dinamarca que hay que probar alguna vez en la vida.

Ilustración de ingredientes daneses como cerezas y almendras

Postres daneses icónicos

Æbleskiver o mini tortitas sufladas

A simple vista pueden parecer unos mini pancakes o mini tortitas redondos con un poco de azúcar glasé. Sin embargo, son mucho más que eso. Es uno de los postres más típicos de Dinamarca en la temporada de Adviento y Navidad. Su origen se remonta a los vikingos, que usaban sus escudos como sartén y su casco para conseguir la forma redonda de los æbleskiver. Se suelen servir con mermelada de frutos rojos; y en algunas ocasiones se le añade un relleno salado o dulce, como nata o chocolate.

La traducción sería rodajas de manzana porque antaño se cocinaban con esta fruta, aunque hoy día ya no está entre sus ingredientes. Se trata de unos buñuelos con sabor a donut o tortita, que se hacen en una sartén especial. Se vierte en los moldes la masa y se va dando vueltas para que la bolita quede bien hecha. Se sirven acompañados de azúcar glass y mermelada de fresa, y son todo un reclamo para niños y mayores. Los adultos suelen tomar æbleskiver con gløgg, que es un vino caliente con especias, pasas y almendras.

Si no tienes la sartén especial, como es nuestro caso, los puedes comprar congelados y están bien ricos.

Risalamande, más que un arroz con leche

El Risalamande es uno de los postres más típicos de Dinamarca para servirse en Navidad. Como indica su nombre, es un arroz (ris) almendrado (alamande). Una versión similar al arroz con leche español, pero a la que se le añade nata batida y suele acompañarse con una salsa de cerezas.

¡Sorpresa como en el roscón de reyes! Al tratarse de un postre navideño, siempre hay una pequeña sorpresa escondida, como ocurre con el roscón de reyes español. En el Risalamande, se esconde una almendra en una de las raciones que se sirve. La persona afortunada debe mantenerla en la boca hasta que todos terminen su postre, y luego ¡se desvela la sorpresa!

El risalamande se suele coronar con salsa de cerezas que, en Dinamarca, elaboran a partir de cerezas congeladas o enlatadas, productos poco habituales en España. De ahí que hayamos recurrido a usar confitura de cerezas, aunque se nos ocurre que quizás podríamos haber elaborado la salsa con frambuesas o frutos rojos congelados.

La preparación:

  1. Introducimos el arroz, la leche, el azúcar y la esencia de vainilla en una cacerola.
  2. Calentamos hasta llevar a ebullición.
  3. Bajamos el fuego y cocemos durante 30 minutos, removiendo de vez en cuando.
  4. Cuando el arroz se haya enfriado añadimos la almendra molida y removemos para integrar.
  5. Montamos la nata, que habrá de estar muy fría, con unas varillas (mejor si son eléctricas, nos costará menos trabajo).
  6. Agregamos la nata montada al arroz con leche y removemos con suavidad y movimientos envolventes para que no pierda volumen.

Al servirse como postre, poco acompañamiento admite el risalamande danés. Aunque una copita de licor, una infusión o un café son siempre bienvenidos para rematar el menú.

Se trata de un pudín de arroz con leche al que se le añade un poco de nata, salsa de cerezas y opcionalmente almendras. Y aunque en Dinamarca no hay Reyes Magos, por aquí se estila una tradición que tenemos en España con el roscón de reyes. Se esconde una almendra en la fuente del risalamande y a quien le toque recibe un pequeño detalle.

Drommekage, un bizcocho de ensueño

En todo recetario repostero no puede faltar un bizcocho, como este de vainilla y cobertura de coco que no es de extrañar que se haga llamar “bizcocho de sueños”. Se trata de un bizcocho muy jugoso de vainilla al que se le añade por encima una capa hecha con coco rallado, mantequilla y leche. Acompañado de un café, es la mejor forma de amenizar una tarde.

Wienerbrod, uno de los postres típicos de Dinamarca, pero cuyo origen es vienés

Wienerbrod se traduce al español como pan (brod) vienés (wiener). Como bien indica su nombre, es un postre originario de Viena, Austria, que fue exportado y adaptado al gusto de los daneses. Consiste en un crujiente hojaldre con más de 27 capas de mantequilla. Se puede encontrar con múltiples formas y rellenos, como de crema pastelera, mermelada, o simplemente con un poco de azúcar glasé espolvoreado.

Kanelsnegle o rollos de canela

Nada más placentero como hornear unos rollos de canela cuyo aroma endulcen todo el hogar. A pesar de que los rollos de canela, o Cinamonn Rolls se han hecho populares sobre todo en Estados Unidos, en realidad tienen origen en Suecia y Dinamarca. A finales del siglo XIX, esta receta solo se elaboraba en los hogares con más recursos económicos, aunque afortunadamente, en la actualidad, es uno de los bollos que no puede faltar en una pastelería de especialidad.

¡Feliz día del Kanelbulle! Estamos a 4 de octubre y en Suecia se celebra el día del panecillo de canela, sí, ese cuyo aroma te hace pasearte tan a gusto por los pasillos de Ikea.

Galletas de mantequilla (Danske Småkager)

Probablemente te suene esa caja metálica azul de galletas danesas de mantequilla de Royal Dansk, que siempre que las abrías sólo había un par de hilos y agujas, y nada de galletas ni de dulces. La realidad es que las galletas danesas son toda una delicia, ¡normal que siempre estuvieran agotadas!

Hay una gran variedad de recetas danesas de galletas de mantequilla, y se pueden hacer de limón, avena o cereza. Aunque lo que nunca puede faltar es una generosa cantidad de mantequilla. Es obligatorio acompañarlas con una generosa taza de té o café para mojar las galletas.

Hjertemad, corazón de miel

Su traducción literal sería corazón de miel. Se trata de unas pastas de gran tamaño con forma de corazón y que se confeccionan con miel y algunas especias. Una de las variantes más conocidas es la que está recubierta de chocolate. Para mí son la versión danesa de los chandríos, unas rosquillas típicas de Navarra. Son algo más alargadas y sin el toque de anís, pero las probé recientemente y están riquísimas.

Vaniljekranse, coronas de vainilla

La traducción sería coronas de vainilla, y estas pastas típicas de mantequilla con un toque de vainilla son también deliciosas. Es realmente curioso que en Dinamarca se come mucho mazapán… pero todo el año. No es un dulce asociado a la Navidad, ya que las pastelerías lo utilizan siempre como ingrediente para elaborar algunas tartas o mezclarlo con chocolate. Cuando nosotros llegamos a Dinamarca, en pleno agosto, me sorprendió mucho ver pasteles o pastas con mazapán en las pastelerías. Por si no lo sabíais, Dinamarca alberga una de las empresas productoras de mazapán líderes a nivel mundial. Como veis, es muy habitual en Dinamarca comer el mazapán con chocolate.

Galletitas especiadas (Pebernødder)

Puede que se lea bien, pero estas galletitas tienen un nombre impronunciable. Son pequeñas, circulares y están confeccionadas con jengibre, canela, pimienta y cardamomo. Son riquísimas y su pequeño tamaño hace que te puedas comer muchas sin darte cuenta. Es el postre por excelencia de la cena de Nochebuena en todos los hogares daneses.

Variedad de postres daneses: æbleskiver, risalamande, wienerbrod

Otros postres y dulces daneses

El ruibarbo en la repostería danesa

El ruibarbo es un ingrediente habitual en los postres y dulces durante la primavera y el verano en Escandinavia.

Crumble de frutos del bosque

Fruta horneada con una capa dulce y crujiente por encima: este es el principio básico de un crumble. Es un postre fantástico para aprovechar la fruta que te sobra. Estamos en plena temporada de frutos del bosque y hay que aprovechar. Las frambuesas son de mis favoritas, sobre todo porque me traen hermosos recuerdos de los veranos en la casa de mis abuelos.

Magdalenas

¡No te pierdas estas magdalenas! Hazte el favor de prepararlas y verás que el otoño no te parecerá tan triste.

Pan Dulce Europeo: masa danesa para chocolatín y más 🥐 | Talleres de cocina kiwilimón

Estos postres típicos de Dinamarca son solo una pequeña selección de la gran riqueza repostera del país. Con estos dulces tan ricos… ¡no nos extraña que se diga que son uno de los países más felices del mundo!

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