Los amantes de la carne roja ya se habrán dado cuenta: comer un buen chuletón es cada vez más caro. El precio del entrecot de 450 gramos ha subido casi un 10 % en un año en Londres, según un artículo de Bloomberg. En España, la carne de vacuno se ha encarecido un 13,6 % en lo que va de 2025, siendo, junto con los huevos (que suben casi un 22 %), el producto que más presiona la cesta de la compra. En Estados Unidos, los filetes cuestan un 16% más que en 2024. De hecho, el gobierno de Trump ha aumentado las importaciones de carne argentina para tratar de contener los precios y evitar que la inflación llegue al consumidor medio.

Factores Clave que Impulsan el Aumento de Precios
Cuando el precio del filete sube de forma persistente, significa que varios eslabones de la cadena están bajo presión. Estos factores incluyen:
- Escasez de ganado
- Piensos más caros
- Energía en máximos históricos
- Transporte costoso
- Una demanda que sigue fuerte
Crisis Generacional en el Sector Ganadero
A esto se suma una crisis generacional en el campo. En Estados Unidos, la edad media de los ganaderos de vacuno es de 58 años, y en Reino Unido es de 59 años; solo el 2 % tiene menos de 35 años. Esta falta de relevo generacional contribuye a la escasez de producción.
Concentración del Mercado y Aranceles
Paralelamente, grandes compañías como la brasileña JBS concentran buena parte del mercado mundial de carne. Brasil exporta seis veces más carne a Estados Unidos que Argentina, y los aranceles encarecen aún más el producto final. La conclusión es clara: la carne roja es un bien valioso y escaso, y una menor oferta acaba traduciéndose en mayores precios para el consumidor.
El Entrecot como Indicador de la Carestía
Cuando sube el precio de un buen entrecot, demuestra que la inflación ya no afecta solo a lo básico. Normalmente, el encarecimiento comienza por los productos esenciales -cereales, aceites, energía-, pero cuando alcanza artículos de “lujo cotidiano” como la carne premium, el vino o una comida en un buen restaurante, significa que el aumento de los precios se ha trasladado a nuestro estilo de vida. Según la FAO (la agencia de la ONU para la alimentación), su índice mundial de precios de la carne subió un 0,7 % en septiembre, marcando un nuevo récord histórico. Es la demostración clara de que la carne se está encareciendo en todo el mundo.
No es una ley económica formal, sino una advertencia práctica: cuando el filete se encarece, suele haber algo más detrás. Es un reflejo de costes estructurales elevados -energía, materias primas, transporte, mano de obra- que acaban filtrándose a toda la economía. Es un indicador parecido al del pintalabios rojo. Podemos hablar de crisis económica cuando se disparan las ventas de estos cosméticos porque las consumidoras sustituyen los grandes lujos por pequeños caprichos asequibles que elevan el ánimo.
La ‘teoría del filete’ pone sobre la mesa otra fórmula para descubrir tensiones en la economía. Como señala Bloomberg, el rally sin freno del precio de la carne es un buen termómetro del sistema económico global.
Breve Historia del Pensamiento Económico | Historia de la Economía en 20 minutos
El Caso Específico de la Carne de Res en Estados Unidos
Cualquiera que haya encendido la parrilla este verano sabe que las hamburguesas y los filetes son caros, pero las cifras más recientes muestran que los precios han alcanzado niveles récord en Estados Unidos. Y los expertos aseguran que los consumidores no deberían esperar que eso vaya a cambiar pronto. El precio promedio de 454 gramos (una libra) de carne molida subió a 6,12 dólares durante el mes de junio, un aumento de casi el 12% respecto al año anterior, según datos del gobierno de Estados Unidos. El precio promedio de todos los filetes crudos de res subió un 8% a 11,49 dólares por libra.
Pero no se trata de un fenómeno reciente. Los precios de la carne de res han ido en aumento constantemente durante los últimos 20 años, ya que la oferta de ganado sigue siendo limitada mientras que la carne de res sigue siendo popular. De hecho, el hato ganadero de Estados Unidos ha ido disminuyendo constantemente durante décadas. Al 1 de enero, el país tenía 86,7 millones de cabezas de ganado y terneros, un 8% menos que el pico más reciente, alcanzado en 2019. Y ahora la aparición de un molesto parásito en México y la perspectiva de aranceles generalizados podrían reducir aún más la oferta y aumentar los precios.

Hato Ganadero Más Pequeño
La industria de la carne de res en Estados Unidos ha mejorado en la cría de animales de talla más grande, por lo que los ganaderos pueden proporcionar la misma cantidad de carne con menos ganado, dijo David Anderson, economista ganadero de Texas A&M. Luego, en 2020, comenzó una sequía de tres años que afectó los pastizales y aumentó los costos del alimento para el ganado, según la American Farm Bureau. Desde entonces, la sequía ha seguido siendo un problema en todo el oeste del país, y el precio del alimento ha incrementado la presión sobre los ganaderos que ya operan con márgenes de ganancia reducidos.
En respuesta, muchos agricultores sacrificaron más vacas de lo habitual, lo que ayudó a las reservas de carne a corto plazo pero redujo el tamaño de los rebaños a futuro. La menor oferta de ganado ha elevado los precios. En los últimos años, los precios del ganado se han disparado, de modo que cada animal se vende por miles de dólares. Los precios recientes muestran que una cabeza de res se vende por más de 230 dólares por quintal, o cien libras.
Esos precios más altos dan a los ganaderos un mayor incentivo para vender vacas en este momento y registrar ganancias en lugar de mantenerlas para la cría, dado que los precios en los próximos años podrían disminuir, destacó Anderson. “Para ellos, la cuestión es: ‘¿Vendo ese animal ahora y recibo este cheque récord?’ O ‘¿la conservo para obtener sus rendimientos a lo largo de su vida productiva una vez que tenga terneros?’”, comentó Anderson. “Y así es este acto de equilibrio y hasta ahora el lado que ha estado ganando es vender la vaca y recibir el cheque”.
Dilemas Sanitarios: La Mosca del Gusano Barrenador
La aparición de una plaga devoradora de carne en los rebaños de ganado en México ha puesto presión adicional sobre la oferta, debido a que las autoridades suspendieron todas las importaciones de ganado provenientes del sur de la frontera el año pasado. Aproximadamente el 4% del ganado que se sacrifica en Estados Unidos para carne proviene de México.
La plaga es la mosca del gusano barrenador del Nuevo Mundo. Las moscas hembras ponen huevos en las heridas de animales de sangre caliente. Las larvas que eclosionan son distintas a las de otras moscas, ya que se alimentan de carne y fluidos vivos en lugar de materia muerta. Las autoridades estadounidenses temen que si la mosca llega a Texas, sus larvas podrían provocar grandes pérdidas económicas, tal como lo hicieron hace décadas antes de que Estados Unidos erradicara la plaga.
El economista agrícola Bernt Nelson de la Farm Bureau aseguró que la pérdida de tantas cabezas de ganado ha puesto una mayor presión sobre la oferta, que está ayudando a impulsar el aumento de los precios.
Impacto de los Aranceles
Los aranceles que ha implementado el presidente Donald Trump aún no han tenido un impacto importante en los precios de la carne de res, pero podrían ser otro factor que impulse el aumento de los precios, ya que Estados Unidos importa más de 1,8 millones de kilogramos (4 millones de libras) de carne de res cada año.
Buena parte de lo que se importa son cortes de carne magra que las empacadoras de carne mezclan con carne más grasosa producida en Estados Unidos para producir las variedades de carne molida que desean los consumidores nacionales. Mucha de esa carne magra proviene de Australia y Nueva Zelanda, a cuyas importaciones se les aplica un arancel del 10%, pero parte de ella proviene de Brasil, donde Trump ha amenazado con aranceles de hasta el 50%.
Si los aranceles se mantienen a largo plazo, las procesadoras de carne tendrán que pagar precios más altos por la carne magra importada. No sería fácil para los productores estadounidenses reemplazarla, ya que el sistema del país está orientado a producir carne más grasosa conocida por los filetes marmoleados.
Perspectivas Futuras del Precio de la Carne
Los precios probablemente se mantendrán altos. Es el apogeo de la temporada de parrilladas y la demanda de carne de res en Estados Unidos sigue siendo fuerte, lo que, según el economista agrícola de la Universidad Estatal de Kansas, Glynn Tonsor, ayudará a mantener los precios más altos.
Si los precios se mantienen tan elevados, es probable que los compradores comiencen a comprar más carne para hamburguesas y menos filetes, pero eso aún no parece estar sucediendo de manera generalizada y la gente tampoco parece estar comprando pollo o cerdo en lugar de carne de res.
Nelson dijo que la sequía ha disminuido recientemente, lo que ha permitido que las condiciones de los pastizales mejoren, y los precios de los granos han bajado gracias a la caída en la demanda de exportación de maíz debido a los aranceles. Esos factores, combinados con los altos precios del ganado, podrían persuadir a más ganaderos a conservar sus vacas y criarlas para expandir sus rebaños.
Incluso si los ganaderos deciden criar más ganado para ayudar a reemplazar esas importaciones, la crianza tomaría al menos dos años. Y no estaría claro si eso es lo que está sucediendo sino hasta más adelante en el otoño, cuando los ganaderos suelen tomar esas decisiones. “Todavía tenemos muchas barreras para hacer crecer este hato”, dijo Nelson.