José Alfredo Fuentes: Trayectoria Artística y su Relación con el Régimen de Pinochet

Inicios y Consolidación como Ídolo Musical

Si alguna vez has escuchado la frase «La Nueva Ola», seguramente te viene a la mente la imagen de José Alfredo Fuentes, el carismático «Pollo» Fuentes, quien cerró la puerta de esta movida musical chilena con estilo y gracia.

Con éxitos como «Te Perdí», «Bésame, Bésame» y «Era Sólo un Chiquillo», José Alfredo Fuentes conquistó corazones de toda una generación. Su voz, dulce y emotiva, se convirtió en el himno de muchos enamorados de los años 60 y 70.

El apodo «Pollo» tiene una historia divertida. Durante su juventud, José Alfredo llegó empapado a un ensayo de su grupo folclórico «Los del Sendero». Su amigo Moncho Silva, al verlo mojado y con el pelo corto, le dijo: «Huevón, pareces un pollo». Y ahí quedó el sobrenombre, que se quedó para siempre.

A comienzos de los 70, el «Pollo» decidió aventurarse en el mercado musical europeo y se trasladó a España. Allí, continuó su carrera y ganó aún más popularidad, consolidándose como una figura internacional.

José Fuentes Cuevas, inició su carrera como cantante en el período de La Nueva Ola, movimiento musical chileno de la década de 1960. Comenzó cantando en el colegio participando en grupos folclóricos, logrando su primera grabación con el grupo "Los Del Sendero" como primera voz. Su canción más famosa es "Te perdí", que escribió en 1966. En 1976 obtuvo el tercer lugar en el Festival de la OTI, con la canción "Era sólo un chiquillo" escrita con el coautor Óscar Cáceres.

En el ámbito de las interacciones con figuras de diferentes corrientes, José Alfredo Fuentes recordó: «También conocí a Víctor Jara. Eso debe haber sido en 1969. Yo estaba sentado en el Café Jamaica y se acercó él. Me dice que le gustaba mucho lo que yo hacía. Se quedó un rato conversando, me preguntó por las fans y los llenos en el Caupolicán».

El Episodio de Chacarillas (1977)

Infografía: Contexto político y social del acto de Chacarillas en Chile

En julio de 1977, José Alfredo Fuentes participó en un evento simbólico en la cima del Cerro Chacarillas, organizado por la dictadura de Augusto Pinochet. Este acto, que buscaba mostrar el respaldo de la juventud al régimen, ha sido motivo de críticas hacia el «Pollo» Fuentes a lo largo de los años. Su participación en el evento ha sido interpretada por algunos como un apoyo a la dictadura, lo que ha generado controversia en torno a su figura.

El invierno de 1977 fue particularmente frío para la dictadura cívico-militar. Las ramas de la Junta estaban divididas y la distancia entre Pinochet y Leigh se agudizaba. Paralelamente, se anulaba cualquier atisbo de oposición al declarar la disolución de todos los partidos políticos, agrupaciones o movimientos que no adhirieran a la dictadura. El objetivo que guiaba estos inauditos mensajes no era otro que limpiar, de forma desesperada, la imagen del dictador. En 1977, la dictadura celebraba su cuarto año en el poder bajo la embriaguez de un efímero éxito económico.

Bajo ese panorama, la celebración del Día de la Juventud debía ser en grande. Entonces, se determinó que la efeméride del 10 de julio, estratégica para las pretensiones de Pinochet, debía extenderse y se decretó “La semana de la juventud”. Para ello se desplegó una gran campaña comunicacional, diversas actividades en regiones, la ceremonia militar de juramento a la bandera y la realización de un gran acto para ese mismo día sábado 9 de julio -transmitido en cadena nacional de televisión- en la cumbre del cerro Chacarillas, el mismo lugar que dos años antes había sido el escenario de la fundación del Frente Juvenil de Unidad Nacional.

El historiador Matías Alvarado Leyton reflexiona que «Los jóvenes se volvían entonces en depositarios de los valores propugnados por la dictadura, una especie de tabla rasa sobre la cual imprimir su sello, en esta ocasión, bajo el fuego que el nacionalismo buscaba avivar». Por su parte, Gabriel Salazar añade: «Fue una organización de un acto de masas, con antorchas y juventud formada; característico de la parafernalia propagandística de un acto fascista».

La historia política del cerro San Cristobal: El juramento de Chacarillas.

Postura Política y Otras Implicaciones

José Alfredo Fuentes ha declarado abiertamente su postura frente a los acontecimientos de la época: «Nunca me metí en política, aunque tenía mis gustos. Estuve en contra de la Unidad Popular y celebré el golpe. Lo reconozco».

Respecto a su asistencia al evento de Chacarillas, ha explicado: «Y en los tiempos de Pinochet, es cierto que fui a Chacarillas en 1977 a recibir un premio. Pero fui, me dieron el premio y me vine para la casa y no me quedé haciendo lobby como otros».

Fuentes también tuvo un encuentro personal con el dictador: «Conocí a Pinochet. Fue en el Casino de Viña, cuando yo animaba allá. Debe haber sido el 77. Me llamaron, porque me dijeron que quería conocerme. Llegó y me saludó. Me echó un par de tallas por lo de 'Pollo'. Lo encontré como campechano. Bueno para la talla».

Años más tarde, el 5 de octubre de 1988, «se realizó el plebiscito más importante en la historia de Chile. El histórico animador del “Festival de la Una” apareció en la franja por del Sí. Ese mismo año se convirtió en militante de la UDI». Aunque el cantante y animador declaró al The Clinic que votó en blanco, su aparición pública en la franja lo marcó como pro dictadura.

Sobre su participación en la esfera política, Fuentes ha comentado: «He cantado para Lavín, pero también para el PC o el PPD. Tengo mis convicciones, pero lo mío es cantar. Voté por Lavín, MEO y Frei y me han llamado para ser alcalde y diputado. De la UDI y la DC». Además, su posicionamiento actual lo describe como alguien «que no es de derecha, ni de izquierda, y que es más o menos un liberal de centro, es decir, posee un sesgo DC».

El Vínculo de Otros Artistas y Figuras Públicas con el Régimen

Junto a José Alfredo Fuentes, otras figuras del espectáculo y los medios chilenos también tuvieron vinculación con la dictadura de Pinochet. En Chacarillas, con antorcha en mano, participaron el presentador Antonio Vodanovic, el humorista Coco Legrand y la cantante Michelle Astaburuaga. Vodanovic ha negado su adscripción al evento, afirmando en diversas entrevistas que «nunca se abanderó» por ningún régimen y que el acto era un premio al «joven del año».

Otros ejemplos de figuras públicas con vínculos con la dictadura incluyen a Patricia Maldonado, quien ha sido objeto de campañas para su salida de medios por su apoyo público al régimen y su participación en shows privados para la familia Pinochet. Horacio Saavedra, conocido director de orquesta, fue miembro de las orquestas militares en los años 80. La reconocida animadora Raquel Argandoña fue cercana al director de la DINA, el coronel Manuel Contreras, y una de las principales maestras de ceremonias en eventos militares y oficiales. Finalmente, Gonzalo Cáceres trabajó como asesor de imagen personal de Lucía Hiriart antes de la negociación de la democracia pactada en los 90.

La Vida Pública y el Legado de José Alfredo Fuentes

Después de su etapa inicial y a lo largo de su carrera, José Alfredo Fuentes se convirtió en una figura televisiva destacada con programas como «Aquí Vive el Pollo» y «Esta Noche Fiesta» en Canal 13. Su carisma y talento lo llevaron a ser uno de los rostros más queridos de la televisión chilena.

Fue conductor en Canal 13 de programas como Nuestra hora, Éxito y Venga conmigo, por el que obtuvo un Premio APES en 1999, además de un breve paso por el programa matinal de televisión La mañana del 13. Luego se cambió a la estación televisiva Mega, donde condujo Siempre contigo y Entre nos.

José Alfredo Fuentes ha reflexionado sobre la dicotomía entre su identidad pública y personal: «El verdadero conflicto en mi vida aparece cuando nace el 'Pollo Fuentes'. Imagínate: de la noche a la mañana grabai un disco, en abril del '66, y en octubre erís conocido en todo el país. Aún me pasa que hablo en tercera persona del 'Pollo Fuentes', como si fuera otra persona. Algo muy raro, pero que tiene que ver con cierta inseguridad y con miedos que arrastro desde chico.»

A pesar de ello, reconoce la importancia de su figura pública: «Lo del 'Pollo' me ha servido, por la cantidad enorme de cariño que he recibido. Pero, por otro lado, también me he ido cansando de la imagen del 'Pollito' buena onda, inofensivo, que no se quema nunca y que anda siempre de buena. Siento que ese 'Pollito' ocultó mi lado más chascón. A estas alturas de mi vida siento que ha salido más el Alfredo Fuentes. Que ya se ha empatado con el 'Pollo'.»

Fotografía de archivo de José Alfredo Fuentes durante su carrera televisiva

En 2025, José Alfredo Fuentes sigue siendo una figura muy querida en Chile. A pesar de su avanzada edad, sigue activo en la música y la televisión. Recientemente, el «Pollo» Fuentes ha estado participando en eventos como el «Verano del Ayer» en Valdivia, donde ha interpretado sus grandes éxitos. Sesenta años de carrera no es un hito que se celebre todos los días. La característica voz del «Pollo» Fuentes ha acompañado a distintas generaciones de chilenos. Desde su auge en la década de los sesenta hasta la televisión, los festivales y los escenarios a lo largo del país, su trayectoria se ha construido entre canciones, amistades y episodios que hoy forman parte de la memoria cultural del país.

Sobre su continuidad en la vida artística, afirma: «Mi vida artística se ha prolongado porque me gusta mucho cantar, porque tengo mucho respeto por lo que hago. Esa convicción se vincula también con una reflexión más amplia sobre el envejecimiento y el rol activo de las personas mayores. Mientras tengamos cosas que hacer, vamos a tener ganas de vivir y de compartir nuestras experiencias, no solamente con nuestros cercanos, sino con la gente en general».

Fuentes también ha reflexionado sobre las complejidades de la fama: «Vi las dos caras de la fama, compadre. Fue muy intenso. Me había visto rodeado de fans. Y la fama, añade, también es volver a tu casa de noche, mientras tus hijos y tu señora duermen, y entrar en puntillas para no despertar a nadie. La fama, de algún modo, es no despertar a tu familia. Seguir con una vida inmutable y llegar de noche con los mocasines en la mano. Y ahí es cuando el ídolo queda tendido en la cama, los ojos en el techo, sin poder dormir.»

En una tarde de otoño del 2022, el «Pollo» Fuentes notó que, a sus 74 años, «se dio cuenta de que era un hombre viejo». A pesar de esto, se mantiene activo y con pasión por su profesión: «Tengo 64 años y aún puedo cantar. Eso es lo mío.»

Fotografía actual de José Alfredo Fuentes en un concierto o evento público

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