Si eres de los que no pueden resistirse a una pizza cargada de sabor, esta receta de pizza con chorizo, jamón y queso te va a encantar. Con ingredientes frescos y una masa casera que es un placer preparar, esta pizza es perfecta para compartir en familia o con amigos. El chorizo, con su toque picante, combinado con el jamón y los quesos fundidos, crea una experiencia gastronómica inolvidable.

Preparación de la masa casera
Para empezar, coloca la harina tamizada en un bol amplio, formando un volcán. En otro bol, disuelve la levadura en agua y viértela en el centro del volcán. Mezcla la harina con la levadura disuelta, amasando con las manos hasta integrar bien los ingredientes. Después del reposo, vuelve a amasar la masa en la encimera enharinada. Una lección importante es que es necesario estirar delgada la masa, ya que en el horno crece bastante. Espolvorea sémola sobre papel mantequilla (el papel no es 100% necesario pero ayuda si no tienes una espátula para levantar la pizza). Pon una de las masas de pizza sobre ella y con tus manos enharinadas, estira la masa.
Instrucciones para la masa con masa madre
Hice esta masa de pizza con masa madre 3 veces para hacerle pequeños ajustes y me he dado cuenta que es una masa que perdona bastante. Yo normalmente, alimento a mi masa madre aparte para tener máximo control sobre su actividad. En este caso lo he hecho de esa manera y también usando directamente mi masa madre y funciona bien de ambas formas. Lo que sí, solo usa directamente tu masa madre si no se ha sobre fermentado (bajado desde su volumen máximo) porque entonces te va a quedar ácida la masa. Vas a ver que el tiempo de fermentación en frío de la masa es entre 8 a 12 horas. La masa de la receta hace 2 pizzas personales, pero se hace la masa toda junta hasta el momento que tienen que ir a la refrigeradora. En ese momento se separa en dos, formas dos bollitos, los pones en un bowl enharinado, los cubres y se van a la refrigeradora hasta que les toque ser estiradas.
Pasos para elaborar la masa
- Mezcla todos los ingredientes en un bowl. El resultado es una masa pegajosa.
- Deja que la masa repose cubierta en un lugar tibio (a mí me gusta dentro de mi horno apagado pero con la luz prendida) por 1 hora. Queremos mantener el mismo ambiente durante todo el proceso.
- Luego de 1 hora de reposo, dale 4 dobleces a la masa como hacemos con el pan de masa madre para principiantes: toma un lado de la masa con tu mano húmeda, estírala y dóblala sobre la masa. Repite lo mismo con 4 lados de la masa.
- Luego de 30 minutos haz otro set de dobleces y luego de 30 minutos otro más, para un total de 3 sets de dobleces. Deja reposar la masa por 30 minutos más luego del último doblés.
- Divide la masa en dos partes iguales usando una balanza. Van a ser nuestras dos pizzas personales.
- Estira un poco cada masa sobre una superficie enharinada y dobla 4 lados hacia adentro formando un paquetito. Dale la vuelta, quita el exceso de harina de la superficie y jala la masa hacia ti con tus manos para sellar el lugar donde se une la masa debajo.
- Pon cada masa en un bowl enharinado y llévalas a la refrigeradora por 8 horas mínimo o máximo 12 horas.
Montaje y cocción de la pizza
Coloca la masa en una bandeja de horno con papel para hornear. Añade una base de tomate frito, seguido del jamón picado, mozzarella y parmesano rallado. Esparce salsa de tomate sobre la masa, dejando un borde de un centímetro sin cubrir. Sobre la salsa pon el queso cortado o roto con tus manos (yo hago lo segundo). Échale sal y pimienta. Precalienta el horno a 180 grados (210°C/410°F). Lleva la pizza a un horno precalentado por 10-15 minutos o hasta que esté bien dorada y el queso derretido. Si tienes una piedra para pizza o una sartén de hierro donde entre, precaliéntalos con el horno también. Al salir del horno, ponle las hojas de albahaca, rocíala con aceite de oliva y está lista para comer.

El arte de maridar pizza con la bebida perfecta
El arte de acompañar una deliciosa pizza se convierte en una experiencia aún más placentera cuando elegimos la bebida adecuada. Desde el clásico vino tinto que resalta los sabores de las coberturas más contundentes, hasta cervezas artesanales que refrescan el paladar, cada elección tiene su propio carácter y matices. Ya sea que disfrutes de una pizza margherita, pepperoni o veggie, aquí encontrarás recomendaciones que te ayudarán a maximizar el placer de cada rebanada. Cuando se trata de disfrutar de una buena pizza, la elección de la bebida alcohólica adecuada puede elevar la experiencia culinaria a otro nivel.
Opciones de maridaje con bebidas alcohólicas
Cada una de estas bebidas alcohólicas aporta sus propias características y matices, lo que permite crear combinaciones únicas.
Cerveza
La cerveza es uno de los acompañantes más clásicos para la pizza. Las variedades como la lager o la pale ale ofrecen un equilibrio perfecto entre amargor y malta, que complementa bien las salsas de tomate y los ingredientes grasos, como el queso. La cerveza artesanal se ha convertido en una opción popular para acompañar pizzas, gracias a la amplia variedad de estilos que existen. Desde lagers ligeras hasta IPAs con notas frutales y amargas, cada cerveza puede complementar diferentes tipos de pizza. Por ejemplo, una IPA podría maridar bien con una pizza picante, ya que la amargura de la cerveza contrarresta las especias. Por otro lado, las cervezas blancas o wheat beers pueden resultar ideales para pizzas con ingredientes más frescos como verduras o mariscos. Al elegir cerveza artesanal, se destacan sabores más frescos y amargos, que pueden complementar la masa y los ingredientes de manera diferente, ofreciendo una experiencia más efervescente y ligera.
Vino Tinto
Para los amantes del vino, un vino tinto es una excelente opción, especialmente si la pizza es de tipo margherita o con carnes. Variedades como el Chianti o el Sangiovese cuentan con características ácidas que armonizan con el sabor del tomate. El vino tinto es una de las opciones más clásicas para acompañar una pizza, especialmente aquellas que tienen ingredientes ricos y sabrosos como carnes, quesos fuertes o salsas robustas. Entre las variedades de vino tinto, el Chianti y el Sangiovese destacan por su acidez y estructura, lo que permite equilibrar la grasa del queso y el final salado de los embutidos. Un vino bien elegido no solo resalta los sabores de la pizza, sino que también enriquece la experiencia gastronómica. Al acompañar una pizza con vino tinto, se notan matices de frutas, especias y taninos que pueden realzar los sabores del tomate y el queso, brindando un equilibrio sutil. Los vinos tintos con taninos equilibrados complementan la salsa de tomate.
Vino Blanco
Si prefieres pizzas con verduras o mariscos, un vino blanco podría ser la elección ideal. Un Sauvignon Blanc fresco y afrutado puede complementar las notas herbales de la albahaca y la frescura de los ingredientes. Para las pizzas tradicionales de quesos, de pescado y marisco o las vegetarianas opta por vinos blancos, con un poco de redondez como xarelos, macabeos, garnachas blancas o chardonnays.
Sidra
La sidra, cada vez más popular, se está consolidando como un aliado en la gastronomía. Ofrece un perfil frutal y burbujeante que puede refrescar el paladar entre cada bocado de pizza.
Cócteles
Para los más aventureros, los cócteles pueden ser una forma divertida de maridar la pizza. Un Mojito ligero puede ser un buen acompañante para pizzas más picantes, mientras que un Negroni puede funcionar bien con pizzas más ricas o ahumadas. Si buscas algo diferente para disfrutar con tu pizza, preparar un cóctel puede ser la elección ideal. Los cócteles a base de gin, como el clásico Gin Tonic, aportan un frescor que puede complementar bien las pizzas con ingredientes más ligeros, como la pizza Margherita. Por otro lado, un Negroni, con su combinación de gin, vermut y Campari, puede ser una excelente opción para acompañar pizzas más ricas y condimentadas. La versatilidad de las bebidas espirituosas permite jugar con perfiles de sabor y encontrar combinaciones únicas que alteren la experiencia de degustación.
Los MEJORES VINOS para comer con pizza | Maridajes recomendados
Maridaje según el tipo de pizza
Para maridar con pizza, la elección de la bebida alcohólica depende del tipo de masa y toppings. Las grandes cadenas de pizza a domicilio, muchas surgidas de Norteamérica nos la hacen beber con un refresco, sea de cola, de naranja o limón. Pero gracias a Dios, los italianos, a quienes consideramos a los “padres” del invento la toman con vino, que por algo son uno de los primeros productores mundiales. Si miramos las normas básicas del maridaje veremos que tenemos muchísimas opciones de vinos diferentes para acompañar nuestra pizza. La salsa de tomate, o incluso una cama de rodajas de tomate fresco es uno de los elementos que, en mi opinión, determina mejor el tipo de vino para acompañar.
- Pizzas con sabores suaves: Quedan muy bien los vinos jóvenes, los rosados y los blancos.
- Pizzas de carne: Quedan muy bien con tintos jóvenes y afrutados. Si el sabor de la pizza es más intenso porque lleva pepperoni o jamón serrano, por ejemplo, puedes acompañarla de un vino de crianza.
- Pizzas contundentes: Escoge un vino rosado tradicional, catalán o navarro, con más cuerpo.
- Pizzas de verduras o marisco: Un tipo provenzal o rosado pálido hará el hecho.
- Pizza con Pepperoni (o similar): La pizza “americana” por excelencia y que en la base clásica de tomate y queso se ponen rodajas de un “chorizo” rojo picante. Cuidado con el picante (y el consejo incluye a los que le gusta el aceite picante sobre cualquier pizza), un vino tinto potente le puede arruinar la experiencia.
- Pizza de barbacoa: La salsa barbacoa, con la combinación de distintos tipos de carne es lo que determina el carácter de esta pizza.
- Pizza vegetariana: Dependerá mucho de las verduras que ponga. Una pizza a base de pimiento y berenjena escalivados tiene un sabor ahumado que puede ir bien incluso con un vino tinto con algo de crianza.
La elección de la bebida es algo muy personal y cada uno tiene sus gustos. Lo más importante es que disfrutes tu pizza favorita con la bebida que más te apetezca.