La pérdida de peso involuntaria en adultos mayores y pacientes postrados es un fenómeno complejo definido como la disminución de más de 4,5 kg (o el 5% del peso corporal) en un periodo de 6 a 12 meses sin una causa voluntaria aparente. En el contexto de la población geriátrica y personas dependientes, este descenso es un marcador crítico que requiere atención especializada, ya que se asocia frecuentemente con un aumento de la morbilidad y la mortalidad.

Factores fisiológicos y cambios asociados a la edad
El envejecimiento conlleva cambios biológicos que afectan directamente el estado nutricional. Entre los más relevantes destacan:
- Disfunción oral: La pérdida de piezas dentales, la disminución de la producción de saliva (xerostomía) y la pérdida de hueso mandibular dificultan la masticación y la deglución.
- Alteraciones gastrointestinales: Se observa una reducción en la secreción de ácido clorhídrico en el estómago, un vaciamiento gástrico más lento y una menor capacidad de absorción de nutrientes, especialmente calcio e hidratos de carbono, en el intestino delgado.
- Regulación del apetito: Existen cambios en los mediadores neuroendocrinos. La sensibilidad a estímulos que aumentan el apetito disminuye, mientras que la respuesta a mediadores de saciedad (como la colecistoquinina) se intensifica.
- Composición corporal: La disminución fisiológica de la masa muscular (sarcopenia) reduce el gasto energético total y compromete la funcionalidad física.
Causas principales de la desnutrición en el paciente dependiente
La desnutrición suele ser multifactorial, implicando causas orgánicas, psicosociales y terapéuticas.
Causas orgánicas y patológicas
Muchas enfermedades crónicas aceleran el proceso de desgaste:
| Categoría | Ejemplos |
|---|---|
| Neurológicas | Enfermedad de Alzheimer, Parkinson, demencia, ictus. |
| Respiratorias y Cardíacas | EPOC, insuficiencia cardíaca (caquexia cardíaca). |
| Endocrinas y Metabólicas | Hipertiroidismo, diabetes mellitus no controlada. |
| Digestivas | Enfermedad celíaca, inflamación pancreática crónica, disfagia. |
Factores psicosociales y sociales
La soledad, la depresión, la apatía y la pobreza influyen drásticamente en la ingesta. El aislamiento social es uno de los motores más comunes que disminuye la motivación para preparar o consumir alimentos. Asimismo, la dificultad física para acceder a la compra de alimentos o la falta de apoyo familiar en personas postradas crea una barrera de acceso que requiere estrategias como la "comida sobre ruedas".
Impacto de la polifarmacia
El uso de múltiples medicamentos puede generar interacciones farmacológicas que derivan en anorexia o malabsorción. Medicamentos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, fármacos para la tiroides o tratamientos de quimioterapia son factores de riesgo a considerar.
Evaluación clínica y diagnóstico
Ante una pérdida de peso inexplicable, los profesionales de salud realizan una evaluación integral que incluye:
- Encuesta nutricional y social: Para detectar el acceso a alimentos y la capacidad de preparación.
- Valoración funcional y antropométrica: Uso de escalas como el MNA (Mini Nutritional Assessment) o el test NRS para determinar el riesgo nutricional.
- Examen físico: Evaluación bucodental, examen neurológico y valoración del estado de ánimo (cribado de depresión).
Estrategias de intervención y prevención
Para prevenir la desnutrición y mejorar la calidad de vida, es fundamental un enfoque multidisciplinar:
Intervenciones nutricionales
- Fraccionamiento: Realizar pequeñas comidas frecuentes a lo largo del día para evitar la saciedad precoz.
- Calidad proteica: Priorizar fuentes de proteína de alta calidad (carnes magras, pescado, huevos, lácteos, legumbres) para combatir la sarcopenia.
- Suplementación: En casos de deficiencias específicas (vitaminas D, B12, calcio), se recomienda el uso de suplementos, preferiblemente entre comidas para no desplazar el apetito principal.
- Texturas adaptadas: Para pacientes con disfagia, ajustar la consistencia de los alimentos (dietas túrmix o blandas) para garantizar seguridad en la deglución.
Actividad física y estimulación
Aunque el paciente sea dependiente, el entrenamiento de fuerza y el ejercicio aeróbico adaptado son pilares para estimular la síntesis proteica y mantener la funcionalidad. La compañía durante las comidas, la elección de platos favoritos y el tiempo suficiente para comer son medidas conductuales clave para revertir la anorexia en el adulto mayor.
