Para muchos veganos, el mayor desafío al iniciar este estilo de vida es encontrar sustitutos satisfactorios para los lácteos, especialmente el queso. Lograr un producto que se derrita a la perfección sobre una pizza es el "santo grial" de la gastronomía plant-based. En un contexto donde Chile no siempre ha sido el país más amigable para quienes optan por una dieta alejada de la omnívora, surge Pepilú Casa Vegana, una empresa que busca ampliar el universo de posibilidades para quienes buscan una alimentación consciente.

El origen de una empresa familiar
La historia de Pepilú comenzó con un vínculo madre e hija. Camila, la hija mayor de Carolina Blanco, inició su camino en el veganismo hace más de una década, siendo apenas una adolescente de 17 años. Su compromiso y entusiasmo fueron tan grandes que terminaron contagiando a su madre. Tras ver el documental Terrícolas, Carolina decidió dejar el consumo de carne definitivamente.
El motor inicial de la empresa fue un desafío cotidiano: Camila quería comer pizza pero no encontraba un queso que cumpliera con sus expectativas. Fue entonces cuando madre e hija comenzaron a experimentar en la cocina. Aunque al principio utilizaron recetarios y adaptaron ingredientes disponibles en Chile, pronto se dieron cuenta de que para lograr calidad debían ir más allá. Tras seis meses de pruebas, decidieron importar insumos específicos, permitiendo que en 2015 la idea pasara de ser un proyecto hogareño a un emprendimiento formal.

Crecimiento y enfoque femenino
Lo que comenzó en familia se consolidó como una organización liderada y gestionada íntegramente por mujeres. Actualmente, bajo el nombre de Comercializadora Casa Vegana, el equipo está compuesto por las socias Carolina Blanco, Camila Bossans y Ángela Candia, junto a un equipo de producción conformado por Gianni Llanquiray, Claudia Saavedra y Chris Jonss. Ellas controlan todo el proceso: desde la elaboración artesanal hasta la distribución.
El diseño del packaging, realizado por Camila, evoca la estética de los quesos artesanales europeos, elevando la categoría del producto. Este enfoque ha sido clave para posicionar a la marca en el competitivo mercado de Santiago, donde cuentan con más de 50 puntos de venta.
Variedad de productos y alternativas saludables
Pepilú ofrece una amplia gama de productos diseñados para personas con alergias alimentarias, como la intolerancia a la lactosa y a la caseína. Su catálogo actual incluye diez alternativas lácteas:
- Yogures: Dos variedades, una de castaña de cajú con soya y otra de castaña de cajú-coco.
- Mantequilla vegana.
- Quesos fermentados: Versiones azul, merkén y finas hierbas.
- Quesos de especialidad: Parmesano de castaña de cajú, queso mantecoso de almendras, queso untable y queso fresco.

Compromiso y visión a futuro
La esencia de Pepilú trasciende la fabricación de alimentos; se trata de promover una alimentación con consciencia. Al observar mercados internacionales, como el alemán, donde la variedad de quesos veganos es inmensa, el equipo de Pepilú busca cerrar esa brecha en Chile. La meta es clara: ofrecer productos sin crueldad animal, que no generen impacto negativo al medio ambiente y que sean beneficiosos para la salud. Con la infraestructura actual, la marca se prepara para seguir expandiéndose hacia regiones, manteniendo siempre la calidad que los caracteriza.
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