Adoptar una dieta vegetariana es una decisión personal influenciada por factores de salud, éticos y de estilo de vida. Aunque una dieta basada en plantas puede ofrecer numerosos beneficios, es crucial conocer los potenciales riesgos y desafíos para garantizar un enfoque nutricional equilibrado.
Las dietas vegetarianas se definen como aquellas que se basan en alimentos de origen vegetal, pudiendo incluir algunos alimentos de origen animal. Por su parte, las dietas veganas excluyen todos los productos de origen animal. En Occidente, el veganismo ha abandonado el estigma hippie para convertirse en una de las tendencias milenarias de más rápido crecimiento.
Riesgos Potenciales para la Salud y Cambios Genéticos
Una de las revelaciones más sorprendentes proviene de una investigación de la prestigiosa Universidad de Cornell. Según este estudio, si se es vegetariano, es posible que se estén sentando las bases para que los hijos sean más propensos al cáncer o a las enfermedades cardíacas. Los padres pueden disfrutar de una digestión más ligera y del placer de no ingerir partes de animales muertos, pero es posible que las consecuencias del vegetarianismo las sufran los descendientes.
Cambios Genéticos a Largo Plazo
La ingesta de una dieta predominantemente vegetal conduce a largo plazo a mutaciones genéticas que modifican el metabolismo de los ácidos grasos. Estos cambios generan una mayor producción de agentes potencialmente cancerígenos en el organismo.
El vegetarianismo total o casi total ya tiene suficiente historia como para evaluar su impacto no solo en los practicantes, sino también en sus hijos, nietos y demás descendencia. Los investigadores del Departamento de Nutrición Humana de Cornell estudiaron los genomas de la población hindú de Pune, una localidad eminentemente vegetariana, y los compararon con los de los carnívoros de Kansas. La diferenciación genética encontrada a lo largo de distintas generaciones fue significativa.
Al parecer, la principal razón es que el organismo de un vegetariano se ve forzado a extraer de la comida vegetal los ácidos grasos requeridos. Con el paso de los años, este esfuerzo cambia los procesos metabólicos y se empieza a generar una mayor cantidad de un compuesto llamado ácido araquidónico, vinculado a una elevada incidencia de cáncer y afecciones cardiovasculares. Esta dinámica se replica en los descendientes por codificación genética, en una especie de reacción en cadena.

Otros Riesgos Identificados en Estudios
La sorpresiva revelación de Cornell llega después de otra no menos desconcertante, que encontró que los vegetarianos tienen un 40% más de probabilidades de sufrir cáncer colorrectal, respecto a los habituales consumidores de carne. No son las únicas investigaciones que ponen bajo acusación al vegetarianismo estricto. Una de la Universidad de Harvard encontró que los hombres que viven a base de frutas y vegetales ven reducida su capacidad de generación de espermatozoides. Se cree que esto es consecuencia del consumo de mayores cantidades de pesticidas y otros químicos presentes en los alimentos vegetales. Igualmente, otra investigación determinó que los vegetarianos tienen un 5% menos de densidad mineral ósea por las insuficiencias de su dieta.
Todo hay que decirlo; el vegetarianismo reduce la obesidad y los riesgos de salud asociados a la misma. También, los estudios demuestran que los vegetarianos sufren menos accidentes cerebrovasculares y disminuyen los riesgos de diabetes.
Carencias Nutricionales Comunes y Desafíos Específicos
Uno de los principales problemas que puede acarrear una dieta vegetariana es la posible carencia nutricional por una mala planificación. Los nutricionistas juegan un papel clave para educar y acompañar cualquier cambio de hábitos, ayudando a organizar conceptos y asegurar la ingesta adecuada de nutrientes.
Vitamina B12
La vitamina B12 solo se puede fabricar por bacterias y se encuentra de forma natural en los productos animales. Es necesaria para ayudar a prevenir la anemia y tener una función nerviosa normal. Los veganos no llegarán a cubrir las necesidades de vitamina B12 con su dieta, por lo que requerirán suplementación. Hay controversia sobre si los ovolactovegetarianos necesitan o no recibir suplementos de B12, ya que reciben esta vitamina a través de los productos lácteos y los huevos. Sin embargo, estudios como uno realizado en Chile con cerca de 400 personas vegetarianas/veganas, mostraron que solo el 20% tenía niveles suficientes de vitamina B12. Un estudio británico encontró que la mitad de los veganos analizados tenían una deficiencia, y en algunas partes de la India, el problema es endémico.
La cantidad de vitamina B12 en la sangre de una persona se ha correlacionado directamente con su coeficiente intelectual. En los ancianos, un estudio encontró que los cerebros de aquellos con B12 más bajo tenían seis veces más probabilidades de encogerse.
Hierro
El cuerpo no absorbe el hierro de los alimentos a base de plantas tan bien como lo hace del tipo que se encuentra en la carne y en otros productos de origen animal. Al hablar del hierro, se debe hacer la diferenciación entre hierro hemo (de origen animal), que es generalmente mejor absorbido, y hierro no hemo (de origen vegetal), cuya absorción es interferida por otros componentes de la dieta como los taninos, polifenoles y fitatos. Los veganos son particularmente propensos a la deficiencia de hierro porque el hierro hemo solo se encuentra en las proteínas animales; un estudio alemán encontró que el 40% de los veganos consumían menos de la cantidad diaria recomendada. Diversos estudios han demostrado menores niveles de hemoglobina y ferritina sérica en niños vegetarianos.
Para mejorar la absorción del hierro no hemo, se recomienda la ingesta de alimentos ricos en hierro junto con comida rica en vitamina C (cítricos, pimientos, fresas). Los alimentos de origen vegetal con hierro incluyen algas marinas, cereales fortificados, legumbres (garbanzos, lentejas, frijoles), soja, tofu y frutas secas.
Calcio
Los alimentos de origen vegetal con calcio incluyen brócoli, legumbres, vegetales de hoja verde y bebidas vegetales fortificadas. Sin embargo, la fracción absorbible de calcio de origen vegetal es menor respecto a otros alimentos de origen animal debido a la presencia de oxalatos. Los oxalatos son sustancias que se encuentran en alimentos a base de plantas, que inhiben la absorción del calcio. Por ejemplo, las espinacas, acelgas y remolacha, aunque contienen calcio, no son buenas fuentes debido a su alto contenido de oxalatos. En varios estudios, la ingesta de calcio ha sido menor en personas que siguen dietas veganas y vegetarianas.
Vitamina D
La vitamina D es esencial para la absorción de calcio, fósforo y la formación de hueso. La principal fuente de vitamina D es la exposición solar, pero también se encuentra en bebidas vegetales y cereales fortificados. Los alimentos más ricos en vitamina D son los derivados lácteos, por lo que los veganos están en riesgo de no llegar a los niveles deseados. La utilización de bebidas vegetales o cereales fortificados con calcio y vitamina D podría ser una buena opción.
Proteínas
Es muy fácil obtener suficiente proteína aun sin consumir productos animales, especialmente si la dieta incluye pescado, huevos y/o lácteos. Las proteínas vegetales pueden ser deficientes en algunos aminoácidos esenciales, pero estas deficiencias se pueden completar combinando alimentos como cereales con verduras. Los productos a base de soja son equivalentes en calidad a las proteínas animales. Sin embargo, se ha observado que las personas vegetarianas toman menor cantidad de proteínas de alta calidad.
Ácidos Grasos Omega-3 (EPA y DHA)
Las dietas vegetarianas son especialmente ricas en ácidos grasos omega-6, pero deficitarias en omega-3, salvo que la dieta incluya pescado, huevos o cantidades importantes de algas. El Omega-3 engloba varios ácidos grasos, de los cuales el alfa-linolénico (ALA) es esencial, a partir del cual se forman otros muy importantes como el DHA y EPA. Los vegetarianos, particularmente los veganos, tienen niveles más bajos de EPA y DHA que los no vegetarianos, y los niveles plasmáticos de DHA disminuyen conforme aumenta el tiempo de seguimiento de una dieta vegetariana, lo que sugiere una baja conversión del ALA a DHA. Fuentes vegetales de ALA incluyen nueces, semillas o aceite de lino, chía, cáñamo y la soja y sus derivados.
Zinc
El zinc es importante para el sistema inmunológico y el crecimiento celular. En la dieta vegetariana, el zinc tiene una baja disponibilidad debido al alto contenido de fitatos y/o fibra. Se ha observado una menor ingesta y menores concentraciones séricas de zinc en vegetarianos respecto a no vegetarianos.
Otros Nutrientes Cruciales: Taurina y Colina
Varios nutrientes cerebrales importantes no existen en plantas u hongos, o solo en pequeñas cantidades. Estos incluyen creatina, carnosina, taurina, hierro hemo y las vitaminas B12 y D3. Aunque algunos pueden sintetizarse o extraerse de fuentes no animales para suplementos, sus niveles suelen ser más bajos en vegetarianos y veganos.
La taurina es un enigmático aminoácido abundante en el cerebro humano, importante para la regulación de neuronas. Aunque hay pequeñas cantidades en algunos productos lácteos, las principales fuentes dietéticas son las carnes y mariscos. Los humanos tienen una capacidad muy limitada para producir taurina, lo que lleva a que los veganos tiendan a tener menos en sus cuerpos. Los expertos sugieren que los veganos deberían tomar tabletas de taurina.
La colina es fundamental para la capacidad de pensar, ya que se usa en el cerebro para producir acetilcolina. Aunque hay pequeñas cantidades en muchos alimentos básicos veganos, las fuentes más ricas incluyen huevos, carne y mariscos. Una investigación no publicada de Taylor Wallace, científico experto en alimentos, sugiere que los vegetarianos tienen la ingesta más baja de colina, y para los veganos la situación podría ser aún más sombría.

Riesgos para Poblaciones Vulnerables y el Desarrollo Cognitivo
Ciertos grupos de personas pueden necesitar un plan de dieta más cuidadoso para evitar deficiencias, incluyendo niños, adolescentes, mujeres embarazadas o lactantes, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Las dietas más restrictivas conllevan mayores riesgos.
Niños y Adolescentes
Los niños que siguen dietas vegetarianas, principalmente los veganos, pueden tener dificultades para alcanzar el aporte energético necesario para su crecimiento y desarrollo. Si la ingesta energética y de nutrientes esenciales no es suficiente, las proteínas pueden usarse como combustible. La Sociedad Alemana de Nutrición no recomienda las dietas veganas para niños, mujeres embarazadas o lactantes y adolescentes, y en Bélgica, forzar a los hijos a una dieta vegana puede acarrear penas de prisión. Se han reportado casos trágicos de niños cuyos cerebros no se desarrollaron debido a dietas veganas mal informadas, resultando en graves problemas neurológicos.
Mujeres Embarazadas y Lactantes
Las mujeres embarazadas vegetarianas tienen mayor riesgo de presentar ingestas insuficientes de EPA/DHA, hierro, zinc, vitamina B12 y vitamina D. Además, se ha señalado que los hijos de madres vegetarianas tienen concentraciones menores de DHA debido a que la leche materna de estas mujeres presenta una concentración inferior de este ácido graso.
Salud Ósea en Adultos Mayores
Un estudio realizado en mujeres de China constató que la densidad mineral ósea de la cadera fue menor en mujeres vegetarianas que en no vegetarianas. Aunque algunos estudios sugieren un riesgo de fracturas similar para vegetarianos y omnívoros, el mayor riesgo se observa en veganos con dietas pobres en calcio. Un estudio reciente del EPIC-Oxford ha constatado que los veganos tienen mayor riesgo de presentar fracturas, en particular de cadera y pierna, en comparación con quienes consumen carne.
Desarrollo Cognitivo y Función Cerebral
La dieta vegana es baja, y en algunos casos completamente nula, en varios nutrientes importantes para el cerebro. Un estudio en Kenia con escolares encontró que los niños que recibieron sopa con carne tenían una ventaja significativa en pruebas de razonamiento no verbal y habilidad aritmética. Esto plantea interrogantes sobre si el veganismo podría estar frenando el desarrollo mental de algunas personas.
Nathan Cofnas, biólogo de la Universidad de Oxford, advierte que cuando uno se desvía de la dieta típica de su especie hacia una que no ha sido adecuadamente probada y establecida como saludable para el cerebro, se está llevando a cabo un experimento y asumiendo un riesgo.
" ALIMENTACIÓN Y DESARROLLO CEREBRAL", DR. ALEJANDRO
Consideraciones sobre Antinutrientes y Preparación de Alimentos Vegetales
Como todos los seres vivos, las semillas cuentan con su propio sistema inmune, y en el caso de los vegetales, encontramos lo que se denomina antinutrientes. Estos inhibidores enzimáticos protegen la semilla para que pueda pasar por el tracto digestivo y germinar. Entre ellos, el ácido fítico y los taninos, pueden crear dificultades para la absorción de nutrientes y provocar digestiones pesadas, como sucede a menudo con las legumbres.
Las personas vegetarianas que consumen grandes cantidades de cereales y legumbres pueden notar acidez si estos alimentos no son activados o fermentados correctamente. El remojo de las semillas no solo las "despierta", sino que también activa microbios y la actividad enzimática, realizando una predigestión de los alimentos para que entren en nuestro sistema digestivo con parte del trabajo ya hecho. Se recomienda remojar semillas, frutos secos y legumbres durante al menos 12 horas. Si el sistema digestivo es sensible, pueden dejarse fermentar hasta que se observe actividad bacteriana (burbujas).
Importancia de una Planificación Rigurosa y Asesoramiento Profesional
Llevar una alimentación basada en plantas es compatible con la vida moderna, pero requiere dedicación. Es necesario invertir tiempo en la preparación de alimentos, buscar una adecuada asesoría nutricional y realizar chequeos regulares de parámetros sanguíneos (vitamina D, vitamina B12 y cinética del hierro), además de mantener la administración de suplementos nutricionales para evitar deficiencias.
Lo ideal es basar la alimentación en un consumo diario de vegetales, alimentos ricos en proteína, cereales integrales y grasas saludables, de manera similar a una alimentación tradicional, pero excluyendo ciertas fuentes de proteínas como carnes y pescados. Si se sigue una dieta más restringida, es recomendable trabajar con un nutricionista para asegurar la ingesta suficiente de nutrientes.
Consideraciones Adicionales para una Dieta Equilibrada
Al seguir una dieta vegetariana, se debe tener en cuenta lo siguiente:
- Comer diferentes tipos de alimentos, incluyendo verduras, frutas, granos, nueces, semillas, granos integrales, y productos lácteos y huevos si la dieta los incluye.
- Elegir alimentos fortificados, como cereales, panes, leche de soja o de almendra y zumos de fruta para obtener una gran variedad de nutrientes.
- Reducir los alimentos ricos en grasa, azúcar y sal (sodio).
- Incluir una fuente de proteínas en todas las comidas.
- Si la dieta carece de ciertas vitaminas y minerales, tomar suplementos.
- Aprender a leer la etiqueta de información nutricional en los paquetes de los alimentos para conocer los ingredientes y el contenido nutricional del producto alimenticio.
tags: #peligros #de #ser #vegetariana