Una novedad dentro de la jardinería es la posibilidad de tener una planta de tomate injertada sobre una mata de patata. Este innovador proceso aprovecha la compatibilidad entre especies de la misma familia, las solanáceas, para obtener frutos y tubérculos de una única planta.

Fundamentos del Injerto en Solanáceas
La Familia de las Solanáceas: Base del Injerto
Es posible injertar un tallo de tomate sobre un tallo de patata porque ambas pertenecen a la misma familia, las solanáceas. Otras plantas que forman parte de esta misma familia son el pimiento o la berenjena. La flor es el factor determinante para la agrupación por familias; es decir, plantas con el mismo tipo de flor son consideradas de la misma familia. Por ejemplo, la flor de la patata es prácticamente idéntica a la del Solanum jasminoides, con pétalos blancos y el centro en color amarillo.
Experiencias y Potencial del Injerto Tomate-Patata
Se ha observado el caso de una planta de tomates cherry que ha estado produciendo durante todo el verano, llegando a su fin al otoño. No obstante, en algunas ocasiones, la experiencia inicial con el injerto directo de tomate sobre patata no ha sido muy fructífera, generando pocas patatas y de tamaño muy pequeño, aunque existen variedades de patata que se cultivan en la región del Altiplano que son deliciosas. Un ejemplo notable de este injerto es el que desarrolló la empresa "Thomson and Morgan", la cual consiguió obtener en una misma planta tomates de la variedad cherry y tubérculos de patata en sus raíces. Este proceso se realizó sin ningún tipo de manipulación genética y, aprovechando que ambas pertenecen a la familia de las solanáceas, cada planta puede producir en torno a 500 tomates cherry y una decena de patatas.
Proceso del Injerto en Plantas de Tomate
Selección de Plántulas y Patrón
La labor de injertar una planta de tomate consiste en tomar la parte superior de una plántula de tomate (variedad o híbrido) y unirla a otra planta de tomate (patrón o portainjerto) que ha sido específicamente producida por su vigor y resistencia a enfermedades. La selección de las plántulas para injertar es uno de los factores más importantes en el proceso, ya que los grosores de los tallos del patrón y la variedad deben ser cercanos en tamaño. Se realiza el injerto cuando el patrón y la variedad tengan un grosor de 1.4-2.2 mm de diámetro en el tallo, siendo necesario que ambas plantas tengan aproximadamente el mismo grosor.

Tipos de Patrón (Portainjerto)
La parte más importante de una planta injertada es el portainjerto. Hay un número creciente de opciones de tipo generativo y vegetativo. Un patrón de tipo generativo significa que pone más energía en la producción de fruta que en el crecimiento de la planta. El inconveniente es que no maneja el estrés tan bien como los del tipo vegetativo, que son más comúnmente utilizados por los productores debido a su crecimiento y durabilidad.
El Proceso de Corte y Unión
El producir tomate con plantas injertadas no es difícil, pero requiere un poco de práctica y una inversión en la semilla del patrón, que tiene un costo más elevado, y los clips de injerto, que, dependiendo de su tipo y material, también elevan el costo de producción. Los cortes del patrón y la variedad a injertar se realizan en diagonal a 45° por debajo de las hojas de los cotiledones. El corte debe ser idéntico tanto en el patrón como en la variedad y a un ángulo de 45 grados, especialmente si no se cuenta con experiencia. Al portainjerto se le debe dar un corte a un mínimo de 2.5 cm por encima del cepellón y asegurarse de que este corte no quede muy bajo, ya que al plantarse podría quedar pegado al suelo de la variedad y crear raíces. Los cortes se deben de realizar con precisión y poco a poco y posteriormente deben de ser insertados inmediatamente a fin de prevenir la deshidratación. Es muy importante que los ángulos de los tallos coincidan lo mejor posible y que el clip sujete la unión de manera precisa.

Cuidados Post-Injerto y Aclimatación
Después del injerto, apoye la planta con una varita de bambú o un palillo de dientes y coloque una bolsa de plástico sobre la charola de trasplantes para propiciar un ambiente húmedo. Mantenga la planta recién injertada en un área con poca luz para reducir el estrés en la planta. Una zona cálida y sombreada es perfecta, ya que en este momento la planta necesita toda su energía para sanar y fusionarse. Tómese su tiempo para devolver el trasplante a la luz solar directa o incrementar la iluminación. El proceso de unión inicia del día 2 al 4 después de injertadas las plantas. Se inicia la aclimatación a partir del 4to día de injertado, que consiste en ir abriendo la cámara para reducir paulatinamente la humedad relativa. Cuando se llevan a dos tallos, la planta injertada se despunta en el invernadero de plántula y se obtienen los dos tallos, al salir un brote en la axila de cada una de las dos hojas cotiledonares.
Beneficios y Aplicaciones del Injerto en la Horticultura
Mejora de la Resistencia y Productividad
Las dificultades de los suelos, la necesidad de aumentar los rendimientos y la extensión del ciclo de cultivo son algunos de los retos enfrentados que cada día han llevado a muchos productores a implementar el uso de los injertos. Las plantas injertadas tienen una mayor capacidad de absorción de nutrientes y agua, es por ello que generalmente se manejan de dos tallos. Otra alternativa viable para hacer frente a problemas por infestación de hongos fitopatógenos, nematodos y bacterias es el uso de injertos. Estos problemas se enfrentaron por mucho tiempo mediante la desinfección del suelo con Bromuro de Metilo; sin embargo, por su alta toxicidad, ha sido prohibido para este fin.

Impacto en la Calidad del Fruto y la Longevidad del Cultivo
El injerto permite aumentar la calidad de las plantas y frutos, contribuyendo a un mejor aprovechamiento del área de siembra y aumentando la longevidad del cultivo de tomate. Además, se observa un mayor tamaño del fruto: el tamaño de la fruta se mantiene más grande como promedio durante toda la temporada.
Casos de Éxito y Desarrollo en la Industria
La horticultura intensiva tiene como característica primordial la obtención de altos rendimientos, y en este contexto, la técnica del injerto está especialmente indicada. El agricultor Geraldo Gobbi se destaca por sembrar el cultivo de injerto en un área abierta en la región montañosa de Espírito Santo, Brasil. Él afirma que "el uso de esta tecnología en mi propiedad proporcionó una superficie tomatera más productiva, con un alto nivel de vigor y durabilidad". Viveiros especializados como Celeiro Verde invierten en el mercado de injertos desde hace años. Además, empresas como Nunhems iniciaron un extenso trabajo de investigación sobre portainjertos, tradicionalmente utilizados en invernaderos, para campo abierto. Con este nuevo concepto se ha creado un negocio pionero y ventajoso para toda la cadena agrícola del tomate: empresas, viveros, agricultores y consumidores finales.