En el fascinante mundo de la gastronomía, a menudo nos encontramos con preguntas curiosas que despiertan nuestra imaginación. La realidad es que el queso no contiene vino, sino que ambos forman una de las alianzas más clásicas y deliciosas, especialmente en platos como la fondue, donde el vino ayuda a emulsionar el queso fundido. Inspirados por esa tradición de quesos derretidos y sabores reconfortantes de los Alpes, hoy exploraremos una receta que, si bien puede tener un alma muy local, rinde homenaje a esa cultura: el Pastel Suizo en cazos de greda. Un plato que transforma ingredientes sencillos como el puré de papas y el queso en una experiencia culinaria memorable, perfecta para compartir en familia y combatir los días fríos con una sonrisa.

¿Qué es Exactamente el Pastel Suizo en Cazos de Greda?
Lejos de ser un postre, este Pastel Suizo es un plato salado, un suntuoso gratén que se construye en capas dentro de rústicos cazos de greda o cualquier recipiente apto para horno. Su base es un puré de papas cremoso y suave, que sirve como lienzo para intercalar sabores intensos y texturas variadas. Imagina capas de queso hebroso y dorado, pollo desmenuzado, jamón en cubos, el toque salino de las aceitunas y la frescura de los tomates asados. Todo se une en el horno para crear una costra dorada y un interior irresistiblemente fundido. Es la definición de comida casera y reconfortante, un plato que evoca calidez y generosidad.
El quiche es un pastel salado, clásico de la cocina francesa.
Ingredientes: La Clave de un Pastel Inolvidable
La belleza de esta receta radica en su simplicidad y en la calidad de sus componentes. Aquí te detallamos lo que necesitarás y algunos consejos para seleccionarlos:
Puré de Papas: La Estrella del Plato
Prepáralo casero para obtener la mejor textura. Utiliza papas harinosas, cocídelas bien y mézclalas con mantequilla, leche o crema, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
Quesos: El Alma del Sabor Suizo
Puedes usar quesos tipo suizo como el Gruyère o Emmental para un sabor más auténtico y una excelente capacidad de derretimiento. Sin embargo, un buen queso mantecoso local, Gouda o incluso Mozzarella funcionarán de maravilla. La clave es que sea un queso que funda bien.
Otros Ingredientes Clave
- Jamón: Un jamón cocido o ahumado cortado en cubos pequeños aportará un delicioso sabor salado y una textura firme.
- Pechuga de Pollo Cocida: Ideal para aprovechar restos de pollo asado o simplemente cocer una pechuga en caldo y desmenuzarla. Aporta sustancia y proteína al plato.
- Aceitunas: Verdes o negras, cortadas en rodajas o trozos. Añaden un contraste salino y un toque mediterráneo que equilibra la cremosidad del puré y el queso.
- Tomates: Cortados en rodajas finas para cubrir la superficie. Al hornearse, se caramelizan ligeramente y aportan un punto de acidez y humedad.
- Mantequilla: Para engrasar los cazos y asegurar que nada se pegue, además de aportar sabor.
- Orégano (Opcional): Espolvoreado por encima antes de hornear, libera un aroma increíble y complementa perfectamente al tomate y al queso.
Paso a Paso: El Arte del Montaje
El secreto de este pastel no está en técnicas complicadas, sino en el cuidadoso montaje de sus capas. Sigue estos pasos para un resultado perfecto:
- Preparación Previa: Asegúrate de tener todos los ingredientes listos. El puré de papas preparado y tibio, el pollo desmenuzado, el jamón en cubos, las aceitunas y los tomates en rodajas, y el queso cortado en tiras o rallado.
- Engrasar los Cazos: Unta generosamente el interior de tus cazos de greda o fuente para horno con mantequilla.
- Primera Capa de Puré: Coloca una capa base de puré de papas en el fondo del cazo, de aproximadamente 1 a 2 centímetros de grosor.
- Primera Capa de Queso: Distribuye una capa de tiras o ralladura de queso sobre el puré.
- Capa de Relleno: Añade una nueva capa de puré y sobre esta, distribuye el pollo desmenuzado y los trozos de aceituna de manera uniforme.
- Segunda Capa de Queso y Jamón: Cubre el relleno con otra capa de queso en tiras y esparce los cubitos de jamón por encima.
- Capa Final de Puré: Agrega una última capa de puré de papas, alisando la superficie con una espátula.
- La Cubierta Final: Coloca las rodajas de tomate sobre el puré, cubriendo toda la superficie. Espolvorea generosamente con más queso y, si lo deseas, una pizca de orégano seco.
- Horneado: Precalienta el horno a 180°C (350°F). Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que el queso de la superficie esté completamente derretido, dorado y burbujeante.
- Servicio: Reposar el pastel unos minutos antes de servir.

Adaptaciones y Alternativas
La versatilidad de este plato es una de sus grandes ventajas.
Versión Vegetariana
Simplemente omite el pollo y el jamón y sustitúyelos por champiñones salteados, espinacas a la crema, granos de maíz (choclo) o pimientos asados. El resultado será igualmente delicioso.
Recipientes Alternativos
No hay problema. Puedes utilizar una fuente grande de vidrio tipo Pyrex, una fuente de cerámica para horno o incluso moldes individuales (ramequines) para porciones personales. Lo importante es que sea un recipiente apto para altas temperaturas.
Preparación con Antelación
Sí. Puedes montar el pastel por completo, cubrirlo con film plástico y refrigerarlo hasta por 24 horas.
La "Cholera": Un Pastel Salado Suizo con Historia
La palabra “cholera” significa cólera y con ella nos vamos a referir a un pastel salado típico de Suiza y no a la enfermedad que asolo Europa siglos atrás. Es en esta época de hambruna cuando se empieza a elaborar este rico pastel en las montañas alpinas. Y vamos a hablar de Suiza ya que en Cocinas del Mundo nos toca conocer la gastronomía del bello país del centro de Europa. Ha resultado entretenido y he tenido muchas dudas con el plato a presentar, me gustaban los dos así que deje la otra receta pendiente en mi carpeta deseando salir a la luz.
Es una comida pobre, una tarta salada que se cocinaba con lo que había en la despensa ya que no se podía comprar ningún ingrediente por miedo a los contagios, lo que dio lugar a miles de recetas adaptadas a la supervivencia de cada familia, hoy existe una receta más o menos generalizada en la que se añade o quita un ingrediente, unos les ponen peras y manzanas y otros una de las dos, algunos le añaden panceta, lo que nunca falta es el puerro, el queso y la patata como base sustancial y alimenticia de esta rica y curiosa tarta.
Esta rica tarta es oriunda del cantón de Valais, situado al suroeste de Suiza, en el valle del Rio Ródano, en los Alpes, es una tierra montañosa y muy bella, a sus habitantes les encanta comer cholera al caer la tarde cuando vuelven de la montaña.
Se come acompañada de crema de verduras o ensaladas, es muy alimenticia y contundente, ideal para reponer energía y combatir el frío.
Ingredientes de la Cholera
- 2 láminas de masa de hojaldre
- 500 g de puerros
- 400 g de patatas
- Sal, pimienta y nuez moscada
- 1 manzana
- 1 pera
- 100 g de beicon
- 250 gr de queso raclette (o gruyere u otro queso suizo)
- 1 huevo
- Aceite de oliva virgen extra
- 30 g de mantequilla
Elaboración de la Cholera
- Precalentar el horno a 200ºC.
- Cortar el puerro en láminas finas, llevarlo a la sartén, añadir sal y dejarlo sudar. A media cocción añadir el beicon cortado en palitos, seguir cocinando hasta que esté transparente. Poner en un colador y dejar escurrir para que suelte toda la grasa.
- Pelar las patatas y cortarlas con la mandolina en láminas super finas. Ponerlas en una sartén y pocharlas un poco, solo que pierdan la rigidez. Poner en un colador a escurrir el aceite.
- Pelar la manzana y la pera y cortarla en cubos pequeños, regarlas con limón para que no se oxiden.
- Untar muy bien el molde con mantequilla y luego espolvorear con harina, sacudir para quitar el exceso.
- Poner sobre el molde una de las capas de masa de hojaldre.
- Rellenar: Una capa de patata, una capa de puerro, encima extender el beicon, una capa generosa de queso raclette, la manzana cubriendo toda la superficie, otra capa de pera, y otra capa generosa de queso raclette.
- Cerrar el molde con el sobrante o tapar con otra capa de hojaldre que quede bien cerrado.
- Pintar el pastel con huevo y llevar al horno. Bajar el fuego a 180ªC. Colocar por encima un papel de aluminio para que no se dore demasiado. Los últimos diez minutos retirar el aluminio para que el pastel tenga un bonito color.
- Hornear 35/40 minutos. Apagar el fuego, dejar reposar cinco minutos y servir caliente.

La Wähe: Tarta Salada de Queso Suizo
El alemán suizo tiene un vocabulario muy particular asociado también a su cocina. Una preparación tradicional, con muchas variantes, es la wähe, salada o dulce, normalmente muy finas y con una base que puede ser de masa quebrada, de panadería estilo pizza o de hojaldre. La käsewähe o tarta salada de queso suiza es una de esas recetas clásicas que gustan a -casi- todo el mundo, imperdible para los más queseros.
No falta en restaurantes y cafeterías, se vende en las panaderías y también en supermercados. Casi todas las familias tienen su receta particular y hay mil variantes al gusto de cada casa. Yo la preparo con una base integral más rústica, muy sencilla, con un relleno que mezcla dos de los quesos más reconocibles de Suiza, el emmental y el gruyère, pero admite cualquier otro que funda bien.
Preparación de la Base de la Käsewähe
Triturar las harinas y una pizca de sal con la mantequilla fría cortada en cubitos. Lo más fácil es usar un robot, picadora o procesador de alimentos, aunque también podemos hacerlo a mano. Echar sobre una superficie limpia y compactar. Poner sobre plástico film y formar un disco, envolviéndolo con el plástico. Llevar a la nevera durante una hora. Si no tenemos tiempo, podemos estirarla un poco sobre el plástico y terminar de cubrir el fondo del molde extendiéndola a mano.
Montaje y Horneado
Precalentar el horno a 220ºC con calor arriba y abajo. Engrasar un molde de tarta redondo bajo, de unos 28-30 cm de diámetro. Estirar la masa y cubrir el fondo, extendiendo lo que haga falta con las manos. Hay que procurar dejarla finita.
Batir en un recipiente los huevos con la nata, la leche, la harina tamizada, la mostaza, una pizquita de sal, pimienta negra y nuez moscada recién rallada. Agregar el queso rallado y mezclar bien.
Hornear durante unos 30 minutos. La parte superior tiene que adquirir ese característico color muy oscuro, pero sin llegar a quemarse. Si se tostara demasiado rápido, cubrir con papel de aluminio y bajar la temperatura a 200ºC pasada la mitad del tiempo.
Cuatro versiones de la deliciosa tarta salada francesa
Servicio y Acompañamiento
Esta tarta salada de queso suizo es bien saciante, perfecta para compartir entre cuatro o seis personas como parte de una comida de picoteo o a modo de primer plato. A mí me gusta servirla con una ensalada ligera para equilibrar el queso. A mi novio le gusta acompañarla con unas lonchas de buen fiambre de pavo, y también le iría de maravilla cebolla caramelizada o tacos de jamón cocido que podemos añadir a la masa.